Como, a su parecer, la bruja vuela, y untada se encarama y precipita, así un soldado, dentro una garita, esto pensaba haciendo centinela: "No me falta manopla, ni escarcela, mañana soy alférez, ¿quién lo quita?, y sirviendo a Felipe y Margarita, embrazo y tengo paje de rodela. Vengo a ser general, corro la costa, a Chipre gano, príncipe me nombro, y por Rey me corono en Famagosta. Reconozco al de España, al turco asombro..." Con esto se acabó de hacer la posta y hallose en cuerpo, con la pica al hombro.