IMPUSIERON LAS CATORCE CONSONANTES AL POETA, Y ÉSTE IMPROVISÓ EL SONETO EN EL ACTO Y SIN CORREGIR.
De los sonetos ahí os va la crema, aunque Apolo me dé la cesantía, que los ripios me llenan de alegría y es cada ripio para mí un problema. Tomarlo todo a broma es el gran lema; no pensar, la mejor filosofía: porque suele morir de apoplejía quien en el mundo su dolor extrema. ¡Viva el placer, la juerga, la ventura! Pensando así, en buhardilla o entresuelo goza el más pobre sin igual dulzura; que en medio de su pena y su desvelo aún le queda en el alma una abertura para tomarle a su vecino el pelo.