Sentir de una pasión viva y ardiente todo el afán, zozobra y agonía; vivir sin premio un día y otro día; dudar, sufrir, llorar eternamente; amar a quien no ama, a quien no siente, a quien no corresponde ni desvía, persuadir a quien cree y desconfía; rogar a quien otorga y se arrepiente. Luchar contra un poder justo y terrible, temer más la desgracia que la muerte; morir, en fin, de angustia y de tormento, víctima de un amor irresistible; ésta es mi situación, ésta es mi suerte. ¿Y tú quieres, crüel, que esté contento?