Antes al cielo faltarán estrellas, al mar peligros, pájaros al viento, al sol su resplandor y movimiento, y al fuego abrasador vivas centellas; antes al campo producciones bellas, al monte horror, al llano esparcimiento, torpes envidias al merecimiento, y al no admitido amor, tristes querellas; antes sus flores a la primavera, ardores inclementes al estío, al otoño abundancia lisonjera, y al aterido invierno hielo y frío, que ceda un punto de su fe primera, cuando menos que falte, el amor mío.