Un enjambre de pájaros metidos en jaula de metal guardó un cabrero, y a cuidarlos voló, desde el otero, la pareja de padres afligidos. "Si aquí -dijo el pastor- vienen unidos sus hijos a cuidar con tanto esmero, ver cómo cuidan a sus padres quiero los hijos por amor y agradecidos" Deja entre redes la pareja envuelta; la puerta abre el pastor del duro alambre, cierra a los padres, y a los hijos suelta. Huyó de los hijuelos el enjambre, y como en vano se esperó su vuelta, mató a los padres el dolor y el hambre.