Introducción
La ética hoy en día es un tema común entre las empresas y negocios alrededor del mundo que ha llevado a un estudio del comportamiento de las organizaciones en su ambiente político, económico y social.
Las
organizaciones y empresas nacionales tanto multinacionales buscan adaptarse a
los diferentes cambios que las sociedades van dando a medida que se han ido
formando las diferentes normas y estándares morales existentes en las
sociedades a nivel mundial.
La ética se considera un elemento que va junto a los negocios y ayuda a fomentar el crecimiento del prestigio de la empresa como ente empresarial que va a favor de la sociedad y siempre busca su bienestar sin perjudicar a los que la rodean.
Es
importante considerarla al momento de la toma de decisiones que una empresa
realiza y esta, puede marcar un impacto como puede ser negativo como positivo
que hará que el desempeño de la ente sea exitoso a
nivel social.
La
Naturaleza de la Ética en los Negocios
La
ética tiene varios significados como el siguiente, los principios de conducta
que gobiernan un individuo o un grupo. La ética es el estudio de moralidad
La
moralidad se define como los estándares o normas que un individuo o grupo posee
acerca de lo que cree que es correcto o incorrecto, o lo que es bueno o malo.
Los
estándares morales comprenden las normas que seguimos para la clase de acciones
que creemos son moralmente correctas o equivocadas, así los valores que
atribuimos a las clases de objetos que pensamos son moralmente buenos y
moralmente malos. Las normas morales pueden ser expresadas como reglas generales
o afirmaciones.
Existen
cinco características de los estándares morales:
v
Los
estándares morales tienen que ver con cuestiones que creemos pueden lesionar o
beneficiar muy marcadamente a los seres humanos.
v
No
se establecen ni se cambian por las decisiones de determinados cuerpos de
autoridad.
v
Deberían
ser preferidos a otros valores, incluido el propio interés.
v
Se
basan en consideraciones imparciales.
v
Están
asociados con emociones especiales y vocabulario especial.
Ética
es la actividad de examinar los estándares morales de uno mismo o los estándares
morales de la sociedad, y de preguntarse cómo se aplican éstos a nuestras
vidas y si son razonables o irrazonables, esto es, si se hallan sustentados por
buenas o por malas razones.
Cuando
una persona se plantea una serie de preguntas acerca de sus propias normas
morales o acerca de las normas morales de la sociedad a que pertenece, la
persona ha empezado a hacer ética.
El
propósito principal de la ética es desarrollar un cuerpo de normas morales que
conceptuamos como lo suficientemente razonables para atenernos a ellas y sobre
las que hemos pensado cuidadosamente y decidido que son estándares justificados
para que los aceptemos y los apliquemos a las elecciones que rigen nuestras
vidas.
La
ética en los negocios se concentra en las normas morales en la medida en que éstas
corresponden concretamente a las instituciones, políticas y comportamientos en
los negocios. También estudia el comportamiento de las personas dentro de las
organizaciones.
Las
instituciones más influyentes dentro de las sociedades son las económicas,
ellas están diseñadas para alcanzar dos fines: la producción de bienes y
servicios que los miembros de la sociedad desean y necesitan y la distribución
de esos bienes y servicios a distintos miembros de la sociedad.
Las
clases más importantes de empresas modernas de negocios son las corporaciones:
organizaciones que la ley dota de derechos y poderes legales especiales. Las
corporaciones son consideradas como personas ficticias inmortales que tienen
derecho a demandar y a ser demandadas, poseer y vender
propiedades, y celebrar contratos todo en su propio nombre.
Como
organización, la corporación moderna consiste en:
v
Accionistas
que aportan capital y que son dueños de la corporación, pero cuya
responsabilidad por los actos de la corporación está limitada al dinero que
aportan.
v
Directores
y funcionarios que administran los bienes de la corporación y que dirigen a
través de varios niveles de gerentes medios.
v
Empelados
que proporcionan el trabajo y que realizan operaciones básicas relacionadas
directamente con la producción de bienes y servicios.
Tres clases de asuntos que la ética de los
negocios investiga:
1.
Asuntos
Sistemáticos: son las cuestiones éticas que surgen sobre sistemas económicos, políticos,
jurídicos y otros, dentro de los cuales los negocios operan.
2.
Asuntos Corporativos: son las cuestiones éticas que surgen acerca de una empresa en
particular.
3.
Asuntos Individuales: son las cuestiones éticas que surgen de un individuo en particular,
dentro de la empresa.
¿Son
los estándares morales aplicables a las corporaciones o sólo lo son a los
individuos?
Existen
dos puntos de vista acerca de los estándares morales aplicables a las
corporaciones o sólo a los individuos. Por un lado se argumenta que puesto que
las reglas que conforman las organizaciones nos permiten decir que las
corporaciones actúan como individuos y que tienen objetivos intencionales para
lo que llevan a cabo, podemos decir también que son moralmente responsables de
sus acciones y que estas son morales o inmorales en el mismo sentido que lo son
los seres humanos.
Por otro lado los
filósofos argumentan que no tiene sentido sostener que las organizaciones son
moralmente responsables.
Ya
que los actos de las corporaciones se originan en las elecciones y acciones de
seres humanos, son los individuos que deben considerarse como depositarios
primarios de obligaciones y responsabilidades morales. Los seres humanos son
responsables de lo que la corporación hace, debido a que las acciones
corporativas se derivan totalmente de sus elecciones y comportamientos. Sin
embargo las organizaciones tienen responsabilidad y obligación moral en un
sentido secundario: una corporación tiene obligación moral de hacer algo solo
si alguno de sus miembros tiene una obligación moral de asegurarse de que se
haga.
El
hecho de que las empresas multinacionales operen en más de un país ocasiona
dilemas éticos para sus administradores, que los administradores de empresas
limitadas a un país no enfrentan. Una multinacional tiene la capacidad de
trasladarse fuera de cualquier país que se vuelva hostil y reubicarse en
cualquier otro que ofrezca trabajo más barato, leyes menos restrictivas o un
trato más favorable.
Los gobiernos son entidades
que las multinacionales tienen que enfrentar. Además, los objetivos de los
gobiernos pueden resultar en demandas conflictivas para las empresas.
Otro
conflicto se crea cuando una multinacional que opera plantas en distintos países
puede en ocasiones transferir materias primas, bienes de consumo y capital entre
sus plantas en diversos países, en términos que le permitan eludir impuestos y
obligaciones fiscales que las empresas limitadas a un solo país tienen que
asumir.
Los
gerentes de multinacionales se enfrentan con el dilema de elegir entre los
beneficios que tanto la empresa como su país anfitrión pueden obtener de un
producto o de la transferencia de tecnología, y los riesgos y peligros que
tales transferencias puedan ocasionar.
Por
último, debido a que la multinacional opera en varios países y que los países
tienen diferentes estándares nacionales, esta se enfrenta a la duda de decidir
cuáles de esas distintas normas y estándares debería implementar en sus
operaciones.
¿Se
deben aplicar las mismas normas morales a las multinacionales en todas partes?
La
teoría del relativismo ético propone, que debido a que diferentes sociedades
tienen creencias éticas diferentes, no hay manera racional de determinar si una
acción es moralmente correcta o incorrecta sino preguntando si la gente de esta
o aquella sociedad que es correcta o incorrecta. Sin embargo el relativismo ético
se equivoca al concluir que todas las creencias morales son igualmente
aceptables, y se equivoca al concluir que sólo los criterios de correcto e
incorrecto son los estándares en cualquier sociedad.
A
medida que una persona madura, cambian sus valores de manera muy profunda y
notoria. La capacidad de llevar a cabo funciones morales razonables s desarrolla
en etapas identificables.
Etapas
identificables del desarrollo moral:
1.
Nivel Uno: Etapas Preconvencionales: En estas dos primeras etapas, el niño es capaz de
responder a las reglas y expectativas sociales y puede aplicar las etiquetas de
“bueno”, “malo”, “correcto” e “incorrecto”.
Etapa
Uno: orientación de castigo y obediencia: En
esta etapa las consecuencias físicas de un acto determinan totalmente la bondad
o maldad de ese acto.
Etapa
Dos: orientación de instrumento y relatividad: En
esta etapa las acciones correctas
se convierten en acciones que pueden servir como instrumentos para satisfacer
las necesidades propias del niño o las necesidades de aquellos que el niño
ama.
2.
Nivel Dos: Etapas Convencionales: La persona en este nivel no se atiene meramente a las
expectativas sino que demuestra lealtad al grupo, a sus normas.
Etapa
tres: orientación de concordancia interpersonal:
el buen comportamiento en esta etapa es vivir según las expectativas de
aquellos por los que se sienten lealtad, afecto y confianza, como la familia y
los amigos.
Etapa
cuatro: orientación legal y de orden:
Lo correcto e incorrecto llega a ser determinado por la lealtad al propio país
y la sociedad que a uno lo rodea.
3.
Nivel Tres: Etapas Postconvencionales, Autónomas o De Principios: En
esta etapa la persona ya no acepta simplemente los valores y normas de los
grupos a que pertenece. En lugar de ello, trata de ver las situaciones desde
el punto de vista que imparcialmente toma en cuenta los intereses de todos.
Etapa
cinco: orientación de contrato social: La
persona se vuelve consciente de que los seres humanos mantienen puntos de vista
y opiniones personales conflictivas, y pone énfasis en la manera adecuada de
alcanzar el consenso a través del consentimiento, el contrato y el proceso
debido.
Etapa
seis: orientación de principios universales: en
esta etapa final la acción correcta llega a ser definida en términos de
principios morales elegidos por su inclusividad lógica, su universalidad y su
consistencia.
Las
personas en las últimas etapas tiene la capacidad de ver las cosas desde una
perspectiva más amplía y completa que quienes se encuentran en las etapas
tempranas. La gente en las últimas etapas tiene mejores modos de justificar
ante los demás sus decisiones que los que se encuentran en las etapas
tempranas.
Esta
teoría es criticada por pretender que las últimas etapas son preferibles a las
primeras y porque la teoría no logra trazar adecuamente el patrón de las
mujeres. Esta última crítica se refiere a que los hombres tienden a enfrentar
los asuntos morales en términos de reglas morales interpersonales, imparciales
y abstractas. Sin embargo existe otro enfoque femenino en el cual las mujeres
tienden a verse a sí mismas como parte de una red de relaciones con la familia
y los amigos, y cuando enfrentan asuntos morales se preocupan por sostener esas
relaciones, evitando lastimar a los demás en esas relaciones y cuidando de su
bienestar.
Razonamiento
Moral
El
razonamiento moral se refiere al proceso de razonar con el cual los
comportamientos humanos, las instituciones o las políticas son juzgadas desde
el punto de vista de sí están de acuerdo con los estándares morales o los
violan.
El
razonamiento moral incluye dos componentes: un entendimiento de qué requieren,
valoran o condenan los estándares morales razonables; y pruebas o información
que muestran que una persona, política, institución o comportamiento
determinados, poseen las clases de riesgos que estos estándares morales
requieren, prohíben, valoran o condenan. El razonamiento moral lleva a crear lo
que se llama un juicio moral.
Análisis
del razonamiento moral
Existen
criterios para evaluar la adecuación del razonamiento moral. El análisis del
razonamiento moral exige que sea
examinado con todo rigor la lógica de los argumentos utilizados para establecer
un juicio moral, que todas las presunciones morales no expresados y las basadas
en los hechos se hagan explícitas, y que tanto las presunciones como las
premisas se pongan de manifiesto y se sometan a crítica.
Las
pruebas objetivas citadas en apoyo del juicio de una persona deben ser exactas,
deben ser pertinentes y deben ser completas y consistentes.
Tres
objeciones a llevar la ética a los negocios
1.
Se argumenta que en los mercados libres perfectamente competitivos, la búsqueda
de utilidades asegurará por sí sola que los miembros de la sociedad sean
servidos de las maneras más socialmente benéficas.
2.
El argumento del agente leal se basa en varias suposiciones
cuestionables, trata de demostrar que la ética no importa, adoptando un estándar
moral no probado. El argumento del agente leal supone que hay límites para las
obligaciones del gerente para servir al empleador, cuando de hecho tales límites
son una parte expresa de las instituciones legales y sociales de las que emanan
esas obligaciones.
3.
La tercera clase de objeción se hace en ocasiones en contra de la
inclusión de la ética de los negocios. Se trata de la objeción de que para
ser ético es suficiente conque las personas que tiene que ver con los negocios
se limiten a observar la ley: la ética de los negocios es en esencia obedecer
la ley.
Una
Defensa de la Ética en los Negocios
1.
Una manera de argumentar que la ética debe formar parte de los negocios
consiste en puntualizar que puesto que la ética debe gobernar todas las
actividades voluntarias humanas, y puesto que los negocios son una actividad
voluntaria humana, también debería regir los negocios.
2.
Otro argumento a favor señala que las actividades de negocios, como
cualesquiera otras actividades humanas, no pueden existir a menos que las
personas involucradas en los negocios y su entorno comunitario acepten algunas
normas mínimas de ética.
3.
Otra manera persuasiva de argumentar que la ética debería incorporarse
a los negocios demostrando que las consideraciones éticas son consistentes con
los objetivos de los negocios, en particular con la búsqueda del lucro.
4.
Existe también el argumento basado en el “dilema del prisionero”,
que consiste en una situación en la que cada una de las dos partes se enfrenta
a una elección entre dos opciones: o cooperar con la otra parte o no cooperar.
El argumento del dilema del prisionero, implica que a largo plazo y para la
mayoría, es mejor ser ético en los negocios que no serlo. Sin embargo este
argumento es criticado debido a que supone que las personas son individuos
asilados motivados solo por el egoísmo.
5.
Finalmente, se debe señalar que hay una gran cantidad de pruebas de que
la mayoría de las personas valoran de tal modo su comportamiento ético que
castigan a las que perciben que se están comportando no éticamente y premian a
los que proceden con ética.
Responsabilidad
y Culpa
El
razonamiento moral a veces se dirige a cierta clase de juicio relacionado pero
diferente: determinar si una persona es moralmente responsable, o culpable, por
haber hecho algo mal. El término de responsabilidad moral se usa para expresar
que una persona debe ser inculpada por una acción.
Una
persona es responsable sólo de aquellos actos y sus efectos injuriosos
previstos que llevó a cabo con conocimiento, libremente y cuando era moralmente
incorrecto para la persona llevarlos a cabo o realizarlos o que las personas con
conocimiento y libremente no llevó a cabo o no previno y que era moralmente
incorrecto para la persona no realizar o prevenir.
Una
persona puede ser juzgada también por no actuar o no evitar una lesión o un daño
si la omisión es libre y con conocimiento y si pudo actuar o deberían haber
actuado, o si pudo evitar o debería haber evitado la lesión.
Existen
dos condiciones que eliminen por completo la responsabilidad moral de una
persona de causar una lesión injusta, ellas son la ignorancia y la incapacidad.
Además
existen factores que pueden disminuir la responsabilidad de n persona y
consisten en:
1.
Circunstancias que dejan a una persona insegura, aunque no enteramente de
lo que se esta haciendo.
2.
Circunstancias que hacen difícil, pero no imposible para la persona,
evitar hacerlo.
3.
Circunstancias que minimizan aunque no eliminan completamente la
implicación de la persona en un acto.
El
grado hasta el cual esas tres circunstancias atenuantes de daño injusto
pudieran disminuir la responsabilidad de una persona depende de cuán grave sea
el daño.
Responsabilidad
Corporativa
Son
moralmente responsables de los actos producidos colectivamente los que a
sabiendas y libremente hicieron lo que era necesario para producir el acto
corporativo. Los críticos de este punto de vista de responsabilidad del
individuo por las acciones corporativas han insistido en que cuando un grupo
organizado como una corporación
actúa conjuntamente, su acto corporativo puede describirse como el acto de un
grupo, y en consecuencia el grupo corporativo y no los individuos que
constituyen el grupo debe ser declarado moralmente responsables.
Responsabilidad
de los subordinados
Las
personas sugieren que cuando un subordinado actúa bajo las órdenes de un legítimo
superior, el subordinado es absuelto de cualquier responsabilidad por ese acto.
Esta suposición es errónea, ya que cuando un superior ordena a un empleado que
realice un acto que los dos saben que es incorrecto, el empleado es moralmente
responsable si se lleva a cabo. Ambos son responsables moralmente, y el hecho
que un superior utilice a un ser humano para realizar un acto incorrecto no
cambia el hecho de que el superior lo inició.
Conclusión
La
ética es el resultado de un proceso que todos los individuos pasan a través de
diferentes etapas en las que se va
formando el conocimiento y se van adquiriendo los valores y estándares morales
que prevalecen en el individuo mismo. Estos conforman corporaciones y empresas
cuyas acciones éticas son el
resultado de la toma de decisiones de las personas.
Cada
empresa e individuo es responsable moralmente si no aplica sus conocimientos y
recursos para hacer o tomar una acción sobre otra que perjudique el ambiente
social en que se encuentra. Una empresa debe adaptarse a lo que es moralmente
aceptable en cada sociedad en que opere y procurar siempre mantenerse firme a
las presiones que en el camino pueda tener.
Bibliografía
v
Velásquez,
Manuel G.,(1998), “Ética en los
Negocios”, 4 edición, México: Pearson Educación.