Extinción, qué es eso?

Contáctanos cualquier duda o sugerencia

 

 

 

Biodiversidad
  Para entender la cadena de la vida, podría compararse a cada organismo de la misma con un engranaje, un engranaje de la máquina de la vida. Y, como todo mecanismo, la desaparición de uno de ellos, aún el más insignificante, amenaza la supervivencia del conjunto.

Cada ser viviente que habita este planeta depende de la existencia de otros. La vida se despliega como un gran tapiz, en él cada punto, cada lazada, cada organismo, cada ser vivo está unido al siguiente en un complejo tejido. Y como todo tejido, la desapareció de uno de ellos, aún el más insignificante, amenaza la existencia del conjunto.

 

Qué es la biodiversidad?

  Esta palabra es utilizada por los científicos para describir la enorme variedad de innumerables formas y colores de los organismos que habitan en este planeta. Sin embargo, desde que el hombre se plantó sobre dos pies y empezó su marcha triunfal, la biodiversidad no hace otra cosa que disminuir. Ecosistemas, especies, poblaciones enteras van desapareciendo al ritmo del avance de la humanidad. Las consecuencias que trae entre manos este proceso ya se hacen sentir: cambios climáticos, contaminación ambiental, etc.

Se podrá detener este proceso antes que sea demasiado tarde?

  Se estima que por día desaparece por lo menos una especie de ave, mamífero o planta superior. Se calcula que cada año desaparecen unas cincuenta mil especies de invertebrados, desde protozoos hasta insectos. Esta lista de lo que ya fue y no volverá a ser no deja de crecer

Pensar que de las quince millones de especies que se calcula existen, sólo un millón y medio fue bautizada por los científicos. Esto significa que muchas de ellas desaparecen en silencio, sin dejar rastros, sin siquiera haber sido presentadas a los investigadores.

Si bien es cierto que las especies no son eternas, y que siguen un ciclo natural de surgimiento y muerte, se podría decir que el ritmo de estas desapariciones se ha acelerado en los últimos tiempos. Algunos especialistas ya hablan de una extinción masiva, semejante a la que asoló la Tierra hace ya unos sesenta y cinco millones de años y que marcó la desaparición de los dinosaurios. Se asegura que si el número de extinciones continúa al mismo ritmo que ahora, dentro de un siglo una de cada cuatro especies vivientes se habrá extinguido.

Hábitat en peligro

  La causa de esta destrucción ambiental no está en duda, todos los dedos acusadores apuntan a una sola dirección, el hombre. Este caza, pesca, tala árboles cubre praderas con un único cultivo, contamina el aire y agua desde hace ya miles de años.

Aunque el ritmo de destrucción ha aumentado junto con las tecnologías, y ya bastantes hábitat se han ido para ya no volver.

El bosque tropical es uno de los hábitat con mayor biodiversidad. En una lagunita de la región amazónica puede haber más cantidades de peces que en los mares europeos, y en algunos árboles de la selva peruana conviven más de cuarenta especies de hormigas, casi el mismo número que las que colonizan Gran Bretaña.

Pero también este bosque tropical es uno de los más explotados, ya que sólo queda en cuarenta por ciento de la cobertura original.

Cada kilómetro cuadrado de selva que cae bajo la motosierra lleva consigo unas cuantas especies.

La pérdida de una planta o un animal no termina ahí, sino que, como decíamos al principio, la compleja relación que se 'teje' entre los individuos de un ecosistema tropical, en este caso, arrastra a muchas otras.

La desaparición de una planta en estas selvas significaría que muchos animales se queden sin alimento, convirtiéndose así esa desaparición en un pasaporte a la destrucción de todo el ecosistema.

Si no es la tala el problema de la desaparición de los bosques, es la contaminación, con sus lluvias ácidas resultantes de los gases de las chimeneas y caños de escape. Se estima, por ejemplo, que uno de cada cuatro árboles europeos está enfermo por estas causas.

El mar no se salva tampoco. Los ecosistemas marinos más amenazados son los arrecifes de coral. Estas comunidades subacuáticas presentan una biodiversidad sólo comparable con la de los bosques tropicales.. Sin embargo, gracias a la contaminación costera, el recalentamiento de las aguas y el chapoteo de los turistas, los arrecifes están retrocediendo y empobreciéndose.

 

Árboles al rescate

 

 

A nadie se le escapa la importancia de la supervivencia de los diferentes ecosistemas. Los bosques en particular representan la principal estrategia contra el efecto invernadero, ya que funciona como una gigantesca bomba verde que absorbe el exceso de dióxido de carbono producido por la quema de combustibles fósiles y los convierte en oxígeno.

Además es un sistema para controlar el régimen hidráulico de todo el planeta: lluvias, caudales de ríos, niveles de lagos dependen de su intrincada red de raíces y hojas. Por último, donde hubo un bosque no queda nada sino la desolación, ya que ese suelo se mantiene con esa cobertura densa y protectora. Entonces, desnudo el suelo queda a merced de las lluvias y el viento, llevándolo así por el camino de la desecación.

Cada ecosistema tiene su lugar en el planeta y su porqué, así como cada planta y animal tiene su función en cada ecosistema. Así la biodiversidad se refleja en la cantidad de ecosistemas diferentes que ocupan el planeta, cada uno es una parte imprescindible del tapiz.

las topadoras de la civilización están fragmentando al mundo en un conjunto de islas. La verdadera trama de la vida va más allá de la suma de sus partes y sólo se revela a través de su funcionamiento. Pero la preocupación por la protección de las especies no debe agotarse en aquellas mas obviamente amenazadas o aquellas más simpáticas, o en las que presentan un potencial económico, sino extenderse a todas. Todavía hacen falta profundos estudios del funcionamiento de los diferentes ecosistemas.

Las respuestas por responder son muchas, y simplemente hay que reflexionar que perdemos cuando se pierde una especie...sin duda alguna mucho más que un animal o una planta.