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El cultivo de Pitaya y su 

posicionamiento en el mercado

Producción 

Situación del mercado nacional 

Comercio Internacional 

Mercados Internacionales 

Oportunidades y retos para Colombia

 

 

PITAYA

La pitaya es el fruto de una planta rústica xerofítica de la familia de las cactáceas; originaria de América tropical, fue observada por primera vez en forma silvestre por los conquistadores españoles en México, Colombia, Centroamérica y las Antillas, quienes le dieron el nombre de pitaya que significa fruta escamosa. En los mercados internacionales, actualmente se comercializan la pitaya amarilla y la pitaya roja. La pitaya amarilla se comenzó a cultivar comercialmente en Colombia a comienzos de la década de los 80, principalmente con fines de exportación, promovida como cultivo de diversificación de zonas cafeteras por el Programa de Desarrollo y Diversificación de la Federación Nacional de Cafeteros. El éxito inicial logrado por la pitaya en los mercados de Japón y Europa, gracias al fomento que hicieron la Federación Nacional de Cafeteros y PROEXPO, indujo un incremento significativo del área sembrada que llegó a 1.016 hectáreas en 1990

Composición nutricional de la pitaya

Pitaya amarilla

Pitaya roja

Factor Nutricional*

Contenido

Factor Nutricional*

Contenido

Acido Ascórbico

4.0 mg

Acido Ascórbico

25.0 mg

Agua

85.4 g

Agua

89.4 g

Calcio

10.0 mg

Calcio

6.0 mg

Calorías

50.0

Calorías

36.0

Carbohidratos

13.2 g

Carbohidratos

9.2 g

Cenizas

0.4 g

Cenizas

0.5 g

Fibra

0.5 g

Fibra

0.3 g

Fósforo

16.0 mg

Fósforo

19.0 mg

Grasa

0.1 g

Grasa

0.1 g

Hierro

0.3 mg

Hierro

0.4 mg

Niacina

0.2 mg

Niacina

0.2 mg

Proteínas

0.4 g

Proteínas

0.5 g

Riboflavina

0.0 mg

Riboflavina

0.0 mg

Tiamina

0.0 mg

Tiamina

0.0 mg

Vitamina A

-U.I.

Vitamina A

- U.I.

* Por 100 gr. de fruta (55 gr. de parte comestible)
Fuente: Tabla de composición de alimentos. ICBF. Sexta edición, 1992. INCAP y FAO

Este desarrollo se vio frenado por el cierre del mercado japonés a partir de 1989, como resultado de la detección de larvas de mosca de la fruta en algunos embarques de pitaya colombiana, a la inexistencia de un mercado nacional que pudiera absorber la producción, y al desarrollo de problemas de carácter fitosanitario que redujeron la productividad y calidad del cultivo y disminuyeron su rentabilidad. Como consecuencia, el área sembrada en pitaya en el país cayó significativamente de tal manera que hoy, según CORPITAYA, sólo hay sembradas 118 hectáreas. No obstante lo anterior, Colombia ha exportado pitaya a los mercados europeos (en donde no existen barreras fitosanitarias) en forma continua y fue el único proveedor, hasta finales de 1998, cuando Israel comenzó a enviar cantidades pequeñas al mercado, como resultado de las investigaciones que sobre la fruta se han realizado en ese país. En efecto, desde hace más de 14 años un grupo de investigadores de la Universidad Ben Gurión viene investigado la pitaya amarilla, que ha sido considerada como cultivo promisorio para el desierto del Negev. Los resultados de la investigación han dado lugar al desarrollo de cultivos semi-comerciales. 

Entre los temas que han ocupado la atención de este equipo investigador israelí se incluyen la fisiología de la pitaya, la fisiología del cultivo y las condiciones óptimas para su desarrollo, así como el comportamiento de la floración y la fructificación, entre otros. En esta investigación se encontró, por ejemplo, que la pitaya es una fruta no climatérica, lo que implica que su proceso de maduración se interrumpe en el momento de la cosecha, contrario a las observaciones prácticas y a las investigaciones desarrolladas en Colombia en este sentido

En el caso de Colombia, el tratamiento cuarentenario con vapor de agua caliente para la pitaya desarrollado por el ICA y la Agencia de Cooperación Técnica de Japón (JICA) facilitará, nuevamente la apertura del mercado japonés para la fruta colombiana en la cual están interesados importadores japoneses, principalmente compañías multinacionales como Marubeni, Mitsubishi y Sumitomo. Por su parte, los mercados europeos siguen otorgándole las mejores posibilidades de éxito a esta fruta y confiando en contar con una oferta más estable y en volúmenes atractivos para desarrollar en firme el mercado. Asimismo, Canadá y Estados Unidos se perfilan como países con un interesante potencial de mercado para la pitaya colombiana.

Considerando que el Plan de Desarrollo Cambio para Construir la Paz busca convertir las exportaciones en motor de crecimiento de la economía del país, es evidente la necesidad de adelantar los trabajos necesarios para aprovechar el potencial de mercado existente para la pitaya colombiana en los mercados internacionales.

PRODUCCION

En Colombia se cultiva comercialmente la pitaya amarilla (Selenicereus megalanthus Haw que se caracteriza por tener una corteza de color amarillo con espinas y una pulpa blanca y aromática con pequeñas semillas negras. La pitaya roja (Hilocereus undatus), cultivada en México, Nicaragua y Vietnam, entre otros, es de cáscara roja, tiene brácteas en lugar de espinas y su pulpa puede ser blanca o roja clara (dependiendo de la variedad), con pequeñas semillas negras. 

En Colombia, la rápida transición del cultivo silvestre de pitaya amarilla a la producción comercial sin que se contara con un paquete tecnológico adecuado (ya que no había ninguna investigación sobre este cultivo) dio lugar a grandes problemas en el manejo del mismo, especialmente en aspectos fitosanitarios, que condujeron a la disminución de la productividad y de la calidad de la fruta y, por ende, a la pérdida de rentabilidad del negocio.

Otro factor que incidió de manera negativa sobre el manejo de los cultivos de pitaya fue su siembra por fuera de la franja agroclimática óptima. De acuerdo con la experiencia que en la práctica han adquirido los productores de esta fruta, las zonas adecuadas para su cultivo están entre 1.400 y 1.700 msnm, con temperaturas que fluctúan entre 14°C y 26°C.

Otras condiciones óptimas que se han identificado son una precipitación de 1.500 a 2.000 mm por año y un sombrío de 40% a 60% (en lugar de alta luminosidad, como se creía inicialmente), junto con un suelo de textura suelta con un pH entre 5.5 y 6.5, con altos contenidos de materia orgánica y pendiente del 50%. Cabe anotar, sin embargo, que estas condiciones pueden variar ligeramente entre las diferentes zonas altitudinales. Por tratarse de una planta que en su estado silvestre crece trepando por árboles, piedras o muros, el cultivo comercial de la pitaya requiere un sistema de tutorado.

Las plantaciones pueden llegar a tener una vida útil superior a los 10 años, dependiendo de las condiciones agroclimáticas y del manejo que se dé al cultivo. La producción se inicia a partir del segundo año de establecido el cultivo, con un promedio de 3 a 4 frutos por planta y aumenta continuamente hasta el quinto o sexto años cuando alcanza una producción promedio de 4.5 kg. por planta, lo cual, para una densidad de siembra recomendada de 2.200 plantas por hectárea, representa una productividad aproximada de 10 toneladas por hectárea.

Condiciones óptimas para el cultivo de pitaya*

Altitud

1.400 - 1.700 msnm

Temperatura

14 °C - 26 °C

Precipitación

1.500 - 2.000 mm/año

PH

5.5 - 6.5

Sombrío

40% a 60%

Pendiente

50%

Suelos con alto contenido de materia orgánica

Tutorado

* Según la experiencia de productores pitaya

De acuerdo con información disponible sobre este cultivo, el período de producción rentable de la pitaya va hasta el año 8, siendo necesario renovar a partir de entonces; dado que la mayoría de los cultivos existentes en la actualidad en el país tienen 10 o más años de establecidos, su renovación constituye una actividad prioritaria en este cultivo.

En 1990, cuando el área cultivada en pitaya en Colombia sobrepasó las mil hectáreas, los departamentos con mayor área sembrada fueron, en su orden, Valle del Cauca (296 ha), Cundinamarca (235 ha) y Caldas (103 ha); en 1996 el área sembrada en pitaya había descendido a 255 hectáreas, en Valle quedaban sólo 40 ha, en Cundinamarca 111 ha y en Caldas apenas 11 ha. Como ya se mencionó, CORPITAYA estima que en la actualidad el país cuenta apenas con 118 ha sembradas.

La producción de pitaya es marcadamente estacional: tiene dos cosechas principales al año, una de febrero a marzo y la otra de julio a agosto, por lo que hay épocas de sobreoferta y épocas de escasez. Esta particularidad del cultivo de pitaya se ha tratado de resolver cultivando la fruta en diferentes zonas altitudinales, para extender la producción a un período más largo en el año. Los cultivos de Tolima son los primeros en entrar en cosecha, seguidos por los de Valle del Cauca y Cundinamarca y, por último, por los de Boyacá.

La cosecha de la pitaya es particularmente difícil, debido a las espinas que tiene la fruta. Para llevarla a cabo es necesario usar herramientas especiales y elementos de protección para los trabajadores. La conservación de la calidad de la fruta depende de un adecuado manejo durante la poscosecha; en este punto cabe anotar que en los últimos años se ha suspendido la realización de algunas prácticas de adecuación del producto, tales como el lavado y la desinfección de la fruta, con lo que la vida de anaquel se reduce de manera importante.

Actualmente se cuenta con la Norma Técnica NTC-3554 de 1993, desarrollada por Cenicafé en el marco del convenio Federación Nacional de Cafeteros - Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, norma que fue ajustada en 1996, de acuerdo con los resultados de seguimiento y evaluación que ha adelantado el mismo Centro. Esta norma ha sido homologada por el ICONTEC y fue incorporada en la propuesta de norma presentada al Comité de Frutas del Códex Alimentarius.

La pitaya roja (Hilocereus undatus) se comercializa en el mercado internacional con el nombre de fruta del dragón (dragon fruit) y es el cultivo más lucrativo de Vietnam, a donde aparentemente fue introducido por los franceses hace 100 años. La principal zona de producción en Vietnam es la costa oriental, desde Nha Trang en el norte hasta la ciudad de Ho Chi Minh en el sur; la época de cosecha va de julio a octubre y los cultivos comerciales, cuya extensión se estima en varios miles de hectáreas, crecen entre árboles como soporte, reduciendo de esta manera el mayor costo en la instalación de los cultivos (por el sistema de tutorado).

La productividad anual por hectárea es de 30 toneladas y la fruta es de mayor tamaño y se desarrolla en una tercera parte del tiempo requerido para el desarrollo de la pitaya amarilla (50 días frente a 150 días); su cáscara es roja y gruesa y tiene brácteas que al madurar se tornan amarillas, dándole un aspecto muy decorativo; el color de la pulpa puede variar de blanca a tonos rojizos suaves. Las exportaciones de pitaya roja de Vietnam se orientan principalmente a los mercados de Hong Kong, Singapur y Taiwán, aunque también se exporta a los mercados europeos.

SITUACIÓN DEL MERCADO NACIONAL

En el mercado nacional, la pitaya continúa siendo una fruta con un consumo bajo, principalmente debido al poco conocimiento que tienen los consumidores sobre la fruta y al alto precio de la misma en el mercado. Sin embargo, fuentes consultadas por la Corporación Colombia Internacional tanto a nivel de distribución mayorista como a nivel detallista indican que el consumo de pitaya en Colombia muestra una tendencia creciente.

En las plazas mayoristas de Corabastos (Bogotá), Cavasa y Santa Helena (Cali) la pitaya se transa en forma permanente, mientras que en Medellín sólo se transa en las épocas de producción (enero--febrero y septiembre--octubre); en Pereira sólo se transa en forma ocasional y en Barranquilla sólo se vende a través de los supermercados.

En la comercialización de pitaya participa un número reducido de mayoristas, que simultáneamente manejan otras frutas, y los principales compradores son las cadenas de supermercados, aunque también la adquieren restaurantes, fruterías, vendedores ambulantes y clientes particulares. Al mercado mayorista llega fruta pintona y madura de diferentes tamaños y se maneja en canastillas plásticas de 22 kilos netos. El precio está en función tanto de la época de cosecha como del tamaño pero durante 1999, en promedio, ha estado alrededor de los $2.500/kilo al por mayor y de los $3.000/kilo al detal.

Las encuestas desarrolladas por la Corporación Colombia Internacional con representantes de diversas cadenas de supermercados en Bogotá indican que la pitaya es una fruta de alto precio y baja rotación y que su consumo, que se concentra en estratos de ingresos altos, muestra una tendencia creciente. Estas cadenas compran tanto a productores como a intermediarios, comprándole a estos últimos especialmente en las épocas de escasez y cada empresa aplica su propia norma de calidad. La fruta proviene principalmente de cultivos localizados en Cundinamarca y el Valle del Cauca.

El precio de venta por kilo oscila de manera significativa en los supermercados y en 1999 ha estado entre $3.500 y $12.000, dependiendo de la época del año y de la calidad de la fruta. Debido a que la pitaya tiene un precio elevado, en algunas cadenas de supermercados sólo se vende en los almacenes localizados en estratos de alto ingreso; en otras, para venderla en todos los almacenes, la segmentan según la calidad ofreciendo la de mejor calidad y mayor precio en las zonas de mayores ingresos.

Entre los aspectos positivos de la pitaya, los encuestados incluyeron la imagen especial que la fruta imprime a la sección de frutas y la buena rotación que tiene cuando el precio es razonable; en cuanto a los aspectos negativos mencionaron las dificultades para conseguirla durante algunas épocas del año y las grandes fluctuaciones de precios. Ninguna de las cadenas que participaron en la encuesta realiza promociones específicas para la pitaya, aunque sí promueven el consumo de frutas y hortalizas.

Los principales clientes de la pitaya en los supermercados son consumidores mayores de alto ingreso, que la compran principalmente por sus propiedades medicinales. En opinión de los representantes de las cadenas encuestadas, el consumo de pitaya en Colombia podría aumentarse a través de campañas promocionales que eduquen al consumidor sobre las propiedades de la pitaya (más allá de las medicinales) y mediante degustaciones en el punto de venta. Asimismo, anotaron que estas campañas deben ser un esfuerzo conjunto entre los proveedores y las cadenas de supermercados y que su éxito estaría en función de se pueda ofrecer la fruta a precios más cómodos y estables, lo que implica el desarrollo de acuerdos con los productores para el suministro de la fruta.

Norma técnica colombiana para pitaya amarilla (NTC-3554)

Requisitos Generales: Todas las categorías de pitaya deben cumplir con las siguientes características físicas mínimas:

  • Las frutas deben estar enteras y sin heridas.
  • Deben tener la forma ovoidal característica de la fruta.
  • El pedúnculo o tallo debe medir de 15 mm a 20 mm de longitud.
  • Deben estar sanas.
  • Deben estar limpias (sin espinas); exentas de materia extraña visible principalmente en el orificio apical.
  • Deben estar libres de humedad externa anormal producida por mal manejo en las etapas de poscosecha.
  • Deben estar exentas de olores y/o sabores extraños.
  • Categoría Extra: Además de reunir los requisitos generales, para ser clasificadas en esta categoría las pitayas deben estar exentas de todo defecto; solamente se aceptan ligeras alteraciones superficiales de la cáscara, siempre y cuando no afecten la apariencia general del producto. Tolerancia: hasta el 5% en número o en peso.

    Categoría I: Deben cumplir los requisitos generales pero se aceptan deformaciones del fruto (como alargamiento poco pronunciado del ápice), rozaduras cicatrizadas que no excedan 1 cm2 con respecto al área total del fruto, pedúnculo no mayor a 25 mm. Tolerancia: hasta el 10% en número o en peso.

    Categoría II: En esta categoría se clasifican las pitayas que no cumplen con las disposiciones de las anteriores categorías pero que reúnen los requisitos generales. Se admiten los siguientes defectos: manchas superficiales y/o pequeñas raspaduras cicatrizadas. Tolerancia: hasta el 10% en número o en peso. No se admiten los frutos visiblemente atacados por podredumbre, magulladuras severas o heridas no cicatrizadas que las hagan impropias para el consumo.

    Empaque y rotulado: Para el mercado interno se puede usar canastillas plásticas cuyas medidas externas son 600 mm x 400 mm. Se deben empacar máximo dos capas, dependiendo del calibre de la fruta y con un peso que no exceda de 13 kg. Para exportar se puede presentar en envases rígidos de cartón corrugado, madera o una combinación de ellos. Puede llevar separadores (de pulpa de celulosa o de cartón) y/o una capa amortiguadora en la base.

    Cada empaque deberá llevar la siguiente información con caracteres visibles:

  • Identificación del productor, exportador o empacador o ambos (nombre y dirección)
  • Naturaleza del producto "pitaya amarilla"
  • Origen del producto o región productora
  • Características comerciales tales como fecha de empaque, categoría, calibre, peso neto al empacar y coloración al empacar.
  • Identificación del exportador o distribuidor (nombre y dirección).
  • Símbolo que indique el manejo adecuado del producto.
  • COMERCIO INTERNACIONAL

    Desde su introducción al mercado internacional en la década de los 80 hasta el día de hoy, Colombia sigue siendo el principal proveedor de pitaya amarilla a nivel mundial. Es difícil establecer con precisión el tamaño del mercado, ya que para fines estadísticos la pitaya se agrupa con otras frutas exóticas y tropicales en una misma posición arancelaria. Sin embargo, es sabido que a nivel mundial los únicos proveedores de pitaya amarilla en los mercados internacionales son Colombia e Israel que, de acuerdo con información proporcionada por fuentes oficiales, inició exportaciones de este producto en 1999, exportando a la fecha 1.2 toneladas a Europa y Canadá (160 toneladas).

    Dado que Colombia abarca la mayor parte de este mercado, para el presente análisis se toman las cifras de exportación efectuadas por Colombia, registradas por el DANE, como tamaño del mercado de pitaya amarilla; es de anotar, sin embargo, que desde que se estableció la Zona Franca de Bogotá como destino de las exportaciones en 1997, se ha hecho más difícil identificar los mercados de destino final de estas exportaciones.

    Tal como se observa en la Gráfica No. 1, tanto el valor como el volumen de las exportaciones de pitaya colombiana disminuyeron entre 1991 y 1998, siendo el descenso en el volumen casi del doble de la caída en el valor de las mismas, lo que implica que la pitaya se encareció en los mercados internacionales durante este período.

    Gráfica No. 1
    Valor y volumen de las exportaciones de pitaya de Colombia

    Fuente: DANE. Cálculos: Corporación Colombia Internacional.

    Como se aprecia en el Cuadro No. 1, las exportaciones colombianas de pitaya a los mercados europeos han registrado una tendencia a la baja a partir de 1992, cuando se exportaron 293 toneladas por valor FOB de US$1.2 millones, cayendo a 87 toneladas por valor FOB de US$578 mil en 1998. Entre 1991 y 1998 Holanda ha sido el principal mercado de destino, seguido por Alemania, Francia y Reino Unido. Otros mercados europeos hacia donde se exportan cantidades moderadas de pitaya colombiana son España, que tiende a crecer, y Suiza, que muestra una tendencia descendente durante este período; asimismo, se han exportado cantidades pequeñas a Brasil, Venezuela y Hong Kong.

    Cuadro No. 1
    Exportaciones de pitaya amarilla de Colombia (1991-1998)
    Toneladas

    Países

    1991

    1992

    1993

    1994

    1995

    1996

    1997

    1998

    Mundo

    170

    293

    210

    226

    157

    135

    104

    87

    Holanda

    22

    35

    40

    66

    55

    34

    23

    18

    Francia

    24

    42

    35

    53

    23

    25

    15

    15

    Zona Franca

               

    18

    12

    Alemania

    30

    78

    59

    45

    32

    34

    17

    9

    Brasil

               

    1

    7

    Gran Bretaña

    46

    79

    24

    22

    16

    9

    5

    6

    España

       

    1

    2

    5

    6

    6

    5

    Suiza

    14

    15

    10

    12

    10

    10

    7

    4

    Venezuela

    6

    18

    4

    1

    1

       

    4

    Hong Kong

    1

    1

    1

    1

    3

    3

    2

    2

    Otros

    28

    25

    36

    24

    11

    13

    10

    4

    Fuente: DANE. Cálculos: Corporación Colombia Internacional.

    MERCADOS INTERNACIONALES

    En los últimos años ha crecido el interés de los consumidores de la Unión Europea por productos nuevos y exóticos; en muchos casos, los viajes que realizan al exterior les permiten probar estos productos que luego buscan en sus mercados y, en otros, la diversificación que los supermercados han venido desarrollando en la sección de frutas y verduras, como una de sus estrategias competitivas, les ha dado la oportunidad de conocerlos.

    En muchos de estos mercados se ha detectado un estancamiento del consumo per cápita de frutas, principalmente relacionado con el consumo de las frutas tradicionales, mientras que la demanda por frutas tropicales y exóticas registra un gran dinamismo.

    En los resultados del estudio realizado por el Centro de Comercio Internacional de Ginebra para la Corporación Colombia Internacional en 1994, dentro de la canasta de productos exóticos que exporta Colombia, se identificó la pitaya como uno de los productos con mayores posibilidades de éxito en los mercados de Holanda, Alemania, Francia y, particularmente, en Reino Unido.

    Según este estudio, el sabor agradable que responde al gusto de los consumidores, así como la lealtad de éstos hacia el producto uno vez lo han probado, constituyen los principales aspectos positivos de la pitaya; las principales limitaciones en el desarrollo del mercado de la pitaya son el desconocimiento de la fruta, de sus propiedades y de la forma de consumo, la falta de promoción, el alto precio y la imposibilidad de contar con una oferta de calidad homogénea en volúmenes importantes a lo largo del año.

    Adicionalmente, el estudio citado formula una serie de recomendaciones tendientes a desarrollar este negocio: buscar una distribución más amplia del producto (aumentando la oferta), estandarizar el producto, el empaque y la estrategia de precios, programar una oferta consistente y estable a lo largo del año, establecer mejores comunicaciones entre vendedores y compradores, crear una marca nacional y, finalmente, concentrar los esfuerzos de promoción y exportación hacia el mercado de Holanda, país que se ha especializado en importar productos exóticos y en distribuirlos a toda la Unión Europea.

    En los mercados europeos no existen restricciones fitosanitarias al ingreso de la pitaya ni normas de calidad de forzosa aplicación; sin embargo, se da por entendido que el producto debe ser siempre de calidad óptima, como requisito indispensable para su aceptación en los mercados. En los países que conforman actualmente la Unión Europea, las disposiciones arancelarias para la importación de productos de terceros países está unificada y, en el caso de la pitaya de Colombia, está exenta del pago de arancel bajo el esquema de Preferencias Generalizado del cual se beneficia Colombia.

    Con el fin de actualizar la información disponible sobre oportunidades y potencial de mercado para la pitaya colombiana en los principales mercados europeos, la Corporación Colombia Internacional realizó dos encuestas a nivel internacional: una con importadores de pitaya ubicados en Alemania, Francia, Holanda y Reino Unido, encuesta que se realizó con el apoyo de los exportadores colombianos; otra, con comerciantes detallistas de pitaya en esos mismos mercados, para la cual se contrató a la firma de consultoría Fintrac. A continuación se presentan los resultados de estas dos investigaciones, que, en términos generales, confirman los hallazgos del estudio realizado por el Centro de Comercio Internacional en 1994.

    Resultados de la investigación de mercados con importadores en la Unión Europea

    En su mayoría, los importadores que respondieron la encuesta distribuyen los productos más allá de sus fronteras y sus principales clientes son los mayoristas, las tiendas especializadas, los supermercados y los restaurantes. Todos importan pitaya colombiana y, en algunos casos, de Ecuador y de Israel. Casi todos han participado en el negocio de importación de pitaya por más de cinco años y reportan dificultades en el abastecimiento y precios no competitivos que dificultan el crecimiento del mercado, además de las limitaciones que el poco conocimiento del producto por parte de los consumidores impone sobre la rotación del mismo.

    En todos los casos, excepto en Francia, los encuestados reportaron que su mercado puede aumentar (entre 25% y 100%), siempre que haya una oferta más consistente y a precios más competitivos. El tamaño unitario preferido en la pitaya estuvo entre menos de 100 gr. (Bélgica) y máximo 200 gr. (Alemania) con preferencia por un producto con 75% de maduración en la mayoría de los reportes. Los principales atributos de la pitaya amarilla son, para los encuestados, el sabor, el aspecto externo, el carácter exótico y las propiedades laxantes, mientras que los aspectos negativos son el contenido de semillas, la estacionalidad de la oferta y el precio. Según los importadores, el perfil del consumidor de pitaya corresponde a personas de ambos sexos cuyas edades oscilan entre los 36 y los 55 años, con un alto nivel de ingresos y de educación.

    Las estrategias propuestas por la mayoría de los importadores para desarrollar el mercado de la pitaya en los mercados europeos incluyen garantizar una oferta permanente a lo largo del año, aumentar el tamaño de esta oferta, desarrollar campañas promocionales en supermercados o a través de menús en hoteles y restaurantes, ofrecer degustaciones del producto y, en todos los casos, hacer énfasis en los principales atributos de la pitaya. Todos los encuestados manifestaron estar interesados en participar en el desarrollo de tales campañas.

    Por último, cabe mencionar que algunos de estos importadores también importan pitaya roja de Vietnam, Israel y Ecuador y afirmaron que este producto no es un sustituto de la pitaya amarilla pues se diferencia de ésta tanto por su apariencia externa como por el sabor; asimismo, afirmaron que no existe otra fruta en el mercado que pueda considerarse sustituto de la pitaya amarilla.

    Resultados de la investigación de mercados con detallistas en la Unión Europea

    Aunque la pitaya amarilla tiene ya su propio nicho de mercado a través de los mercados especializados de Europa, los comercializadores detallistas afirman que la demanda actual es muy baja pero que existe el potencial de aumentarla, siempre que se desarrollen campañas promocionales efectivas, por una parte, y que se pueda contar con una oferta consistente a lo largo del año y a precios competitivos, por otra.

    Según esta fuente, Colombia continúa siendo el principal proveedor de pitaya amarilla en los mercados europeos; Israel llega al mercado entre agosto y diciembre con una fruta cuyo tamaño unitario promedio es de 330 gr. Los países centroamericanos como Guatemala, Costa Rica y Nicaragua, que en años pasados realizaron exportaciones menores de pitaya amarilla fresca a Europa y de pitaya congelada a Estados Unidos vía Miami, se han concentrado en la producción y desarrollo del mercado de la pitaya roja.

    En la actualidad, la pitaya es vendida principalmente en tiendas especializadas y ofrecida en el menú de hoteles cinco estrellas, de restaurantes gourmet y de banqueteros sofisticados. El perfil del consumidor de pitaya, de acuerdo con la apreciación de los detallistas entrevistados en los diferentes mercados, corresponde a personas de ambos sexos de ingreso medio--alto y alto y nivel de educación superior o mayor. Las edades están entre los 25 y los 45 años, aunque hay consumidores en todos los grupos de edades.

    Los precios de la pitaya a nivel detallista se han mantenido relativamente estables en los últimos cinco años (en niveles altos) en los mercados de Holanda y Reino Unido, mientras que en los mercados de Alemania y Francia (tanto a nivel mayorista como detallista) éstos aumentaron de manera significativa en el mismo período. Cabe anotar que los precios registrados para la pitaya de Israel durante el último trimestre de 1998 en los mercados de Alemania y Holanda fueron más bajos que los correspondientes al producto colombiano, tal como se verá más adelante. El alto precio de la pitaya hace difícil vender el producto por unidad, por lo cual a menudo la fruta se utiliza para elaborar canastas de frutas en las que el precio de ésta se ve contrarrestado por el de otras frutas más económicas. Según los detallistas entrevistados, es posible vender pitaya de diversos tamaños, dedicando las más grandes a la venta por unidad y las más pequeñas a las canastas.

    En cuanto al desarrollo de una campaña de promoción de la pitaya, los detallistas sugirieron las siguientes estrategias: preparar afiches y folletos con información sobre la pitaya, destacando su mejor sabor frente a otros productos (incluso exóticos) así como la facilidad de pelarla y consumirla; publicar folletos con recetas indicando las opciones de preparación (con énfasis en ensaladas de frutas y postres) y realizar actividades como las degustaciones que induzcan a probar el producto por primera vez. Asimismo, sugirieron disminuir los precios de venta simultáneamente con la campaña promocional, como mecanismo para inducir a un mayor número de consumidores a realizar la compra por primera vez, así como incluir la canasta de fruta en la promoción, teniendo en cuenta que es uno de los vehículos que ha permitido vender la pitaya en varios mercados.

    En opinión de los detallistas, el desarrollo de un sello de origen (Producto de Colombia) para la pitaya, orientado principalmente a aquellos consumidores muy sofisticados que están permanentemente buscando productos exóticos diferentes, podría ser también una estrategia promisoria para desarrollar este mercado. Por último, anotaron que las campañas promocionales deben estar dirigidas a consumidores en zonas urbanas de alto ingreso.

    Los representantes de un número importante de las cadenas detallistas entrevistadas que comercializan pitaya manifestaron estar adelantando estudios de mercado sobre la fruta o tener programadas campañas de promoción en el futuro cercano; por su parte, los representantes de las cadenas que no manejan pitaya actualmente, manifestaron estar considerando la opción de incluirla en su línea de productos exóticos.

    Según los entrevistados que tienen experiencia con la pitaya, la fruta que se va a vender por unidad debe tener un color amarillo uniforme con una vida de anaquel de, por lo menos, tres días, siendo preferible la fruta grande a la pequeña. Cuando se va vender en canastas de fruta (el método más efectivo con motivo de ocasiones especiales), es aceptable la fruta más pequeña y con un grado de madurez avanzado, mientras que la fruta verde no es apta para la venta en ninguna forma.

    Todos los detallistas entrevistados coincidieron en afirmar que no existe actualmente ningún producto en el mercado que se pueda considerar sustituto de la pitaya amarilla. Según ellos, la pitaya roja es consumida principalmente por consumidores de origen asiático y, por su aspecto marcadamente exótico, se puede asumir que no está dentro de los productos que los consumidores europeos tengan en mente comprar en forma habitual; agregaron que la pitaya amarilla tiene un aspecto menos espectacular y un sabor más dulce, lo que la hace más aceptable para los europeos.

    A continuación se resumen las características específicas del mercado de la pitaya en Alemania, Holanda, Francia y Reino Unido, con base en el estudio realizado por el Centro de Comercio Internacional para la Corporación Colombia Internacional en 1994, complementados con los hallazgos de las investigaciones de mercado desarrolladas por la Corporación.

    El mercado alemán

    El mercado alemán de productos exóticos es pequeño y su crecimiento depende de una adecuada promoción y de la disponibilidad permanente de estos productos. Dentro de las exóticas que exporta Colombia, la pitaya y la uchuva fueron identificadas por el Centro de Comercio Internacional como promisorias. Es importante mencionar que, aunque es importante disponer en forma permanente de estos productos a lo largo del año, según importadores y comercializadores, es de esperarse que durante los meses de verano se presente un descenso de la demanda, principalmente por la mayor inclinación de los alemanes a consumir la fruta de la cosecha local o a salir del país durante las vacaciones.

    La realización de campañas de promoción (estilo kiwi de Nueva Zelanda) es considerada como una de las actividades primordiales para desarrollar el mercado de la pitaya en Alemania dado que el desconocimiento y su consumo inadecuado dan como resultado una mala percepción de la misma y la decisión de no volver a comprarla.

    La demanda de pitaya en Alemania se presenta durante todo el año, aunque disminuye, como ya se mencionó, en los meses de verano y aumenta significativamente en los tres últimos meses del año. El mercado se abastece con importaciones directas de los países productores y con importaciones desde Holanda. Entre 1991 y 1998 las importaciones de pitaya colombiana en Alemania registran un comportamiento muy variable, con el máximo volumen importado en 1992 (78 toneladas), año a partir del cual descendieron, llegando a 9 toneladas en 1998. Este comportamiento se explica tanto por la disminución de las importaciones como por el desplazamiento de las empresas alemanas especializadas en productos exóticos a Holanda, desde donde re-exportan la pitaya hacia Alemania (Cuadro No. 1). Israel exporta cantidades pequeñas de pitaya amarilla en la época previa a las fiestas de fin de año.

    Actualmente, el precio promedio de la pitaya al consumidor final está entre DM 5 y DM 8 (US$2.73-US$4.37); en opinión de uno de los detallistas entrevistados, la demanda podría aumentar significativamente si el precio se pudiera mantener alrededor de DM 5 (US$2.73) la unidad (de 200 gr. en promedio).

    Se detectó un entusiasmo particular entre los comerciantes entrevistados en este mercado sobre el éxito futuro de la pitaya, quienes coincidieron en resaltar las virtudes del producto en cuanto a su excelente sabor y buena calidad. En opinión de la mayoría, con una adecuada campaña de promoción orientada al consumidor junto con un plan de abastecimiento consistente y precios competitivos, la pitaya podría convertirse en un producto estrella en el mercado alemán. Prueba del interés existente en este mercado es el hecho de que dos de las cadenas de supermercados más importantes de Alemania (Metro y REWE Zentral) están planeando promocionar la pitaya en varios de sus puntos de venta en el futuro cercano.

    El mercado holandés

    Holanda es un mercado pequeño en términos del consumo de frutas exóticas, pero es de gran importancia como país importador, dado que un alto número de compañías holandesas se ha especializado en la importación de estos productos no sólo para el mercado interno sino para su re--exportación hacia otros países europeos. Como en el caso del mercado alemán, entre las frutas exóticas colombianas con mayor potencial en este mercado se encuentra la pitaya. Los importadores holandeses manifestaron su interés en aumentar la distribución del producto y para promover el crecimiento del mercado de pitaya recomiendan desarrollar una mayor coordinación entre los exportadores o, incluso, buscar exportar el producto con un sello único; recomiendan, igualmente, desarrollar una estructura precio/calidad más lógica que permita mantener una mayor rentabilidad en el mercado; solucionar los problemas de transporte y desarrollar campañas de educación orientadas al consumidor, principalmente en relación con el grado de madurez óptimo para el consumo de la pitaya, así como sobre sus propiedades medicinales y posibles formas de uso.

    La demanda en este mercado es permanente a lo largo del año, principalmente con el fin de atender otros mercados europeos; según los detallistas entrevistados, para atender esta demanda se importa pitaya colombiana durante la mayor parte del año y se reciben suministros complementarios de producto israelí entre julio y enero. En 1998, las importaciones de pitaya colombiana en Holanda ascendieron a 18 toneladas (Cuadro No. 1). La mayor parte de las importaciones de pitaya realizadas por Holanda se re--exportan hacia los mercados de Escandinavia, Bélgica, Francia y Alemania y el resto se vende en el país, principalmente a hoteles y restaurantes.

    El mercado francés

    Como en los casos anteriores, el mercado de frutas exóticas en Francia es pequeño y su desarrollo depende de los esfuerzos que se lleven a cabo para posicionar estos productos entre los consumidores, así como para garantizar una oferta permanente a precios competitivos.

    En el caso de la pitaya, los detallistas entrevistados por FINTRAC indicaron que en Francia este producto sólo se importa de Colombia, fundamentalmente antes de Navidad y Semana Santa, cuando se incrementa la demanda de canastas de fruta para regalo. El precio detallista promedio de la pitaya en este mercado oscila entre FF 150/kilo y FF 200/kilo en Navidad (US$24.4/kilo – US$32.6/kilo). La pitaya en este país se orienta a un nicho de mercado muy especializado en donde se transan volúmenes muy bajos del producto y, en opinión de los entrevistados, continuará siendo así en el futuro cercano. Una de las dificultades que enfrenta la pitaya amarilla en este mercado consiste en que la mayor parte de los consumidores no la identifica como una fruta exótica, confundiéndola a menudo con la tuna (higo).

    El mercado inglés

    Tanto los importadores como los comercializadores en Reino Unido se muestran particularmente entusiasmados con las posibilidades de mercado de la pitaya, especialmente si ésta pudiera enviarse por vía marítima, en cantidades suficientes y a precios más bajos. Según ellos, a pesar del incremento de las exportaciones colombianas de frutas exóticas a este mercado entre 1990 y 1992, cuando pasaron de 46 toneladas a 79 toneladas (Cuadro No. 1), el principal problema en el desarrollo del mercado para estos productos radica en la escasez de la oferta, ya que bajo estas condiciones no es posible programar campañas promocionales efectivas. Como en el caso de los demás mercados, se considera fundamental contar con una oferta permanente de fruta de óptima calidad y realizar esfuerzos conjuntos entre proveedores y agentes del comercio inglés para adelantar campañas de promoción encaminadas a dar a conocer la fruta entre los consumidores.

    De acuerdo con la información proporcionada por los importadores, existe una demanda permanente a lo largo del año para la pitaya en este mercado. Los principales consumidores de pitaya en el Reino Unido son inmigrantes de origen árabe y, entre los consumidores ingleses, personas de clase media alta, con edades entre los 25 y los 40 años. En Inglaterra se importa pitaya colombiana de julio a agosto y de diciembre a marzo únicamente; en 1998 las importaciones ascendieron a 6 toneladas (Cuadro No. 1). Israel envía pitaya de agosto a diciembre; en consecuencia, la principal brecha de abastecimiento en este mercado se extiende de abril a junio.

    El mercado español

    A pesar de que en los últimos años el mercado español ha dado muestras de un creciente interés en las frutas exóticas, tal como ocurre en otros países europeos, el mercado para la pitaya se caracteriza por tener una demanda extremadamente baja, resultado tanto del desconocimiento del producto entre los consumidores como del alto precio, y sólo se ofrece de manera esporádica, según el representante del Corte Inglés, la cadena detallista más importante de España.

    Cabe anotar que las exportaciones colombianas de pitaya a este mercado, aunque de bajo volumen, han registrado un incremento importante entre 1993 y 1998, pasando de 1 a 5 toneladas. Como en los casos anteriores, para el desarrollo del mercado se considera primordial la promoción, principalmente enfocada a educar a los consumidores sobre las excelentes propiedades de la pitaya.

    Los resultados de las entrevistas realizadas con representantes del comercio detallista confirman los resultados del estudio del Centro de Comercio Internacional según el cual, de los cuatro mercados analizados, el de mayor potencial para la pitaya es el inglés. Los detallistas afirmaron que la pitaya amarilla tendría un mayor éxito en el mercado detallista si se resolvieran las dificultades actuales en suministrar el mercado de manera consistente.

    Actualmente varias de las cadenas de supermercados más importantes de Inglaterra están probando el mercado para este producto. La principal dificultad que experimentan es la de no poder contar con un abastecimiento permanente de pitaya amarilla categoría Extra que pueden vender a £ 1.50 (US$2.42) la unidad, siendo más comunes las categorías I y II, cuyo precio unitario se sitúa alrededor de £ 0.99 (US$1.60).

    Precios de venta del importador en los mercados europeos

    En la Gráfica No. 2 se ilustra el comportamiento de los precios de venta del importador para pitaya amarilla procedente de Colombia en los mercados de Alemania, Holanda, Francia y Reino Unido. Como se puede observar, entre enero de 1997 y agosto de 1998 los precios se mantuvieron entre US$6/kilo y US$8/kilo en los mercados de Holanda y Alemania, con una tendencia al alza durante el primer semestre de 1999 en el mercado de Alemania, mientras que en ese mismo período los precios registrados en Reino Unido fueron entre 15% y 35% más altos que los de Holanda y Alemania, pero tienden a situarse en el mismo nivel que los precios en el mercado alemán en el segundo trimestre de 1999. Las cotizaciones de la pitaya colombiana en el mercado francés son muy dispersos y sólo se registran esporádicamente, situación que refleja el comportamiento de la demanda en este mercado.

    Comparación de precios de venta del importador para pitaya entre 1994 y 1998 Precio/kilo

    País

    1994

    1998

    Alemania

    8.70 - 11.20 DM

    11.50 - 13.70 DM

    Francia

    36.00 - 45.00 FF

    47.50 - 64.50 FF

    Reino Unido

    4.00 - 5.20 £

    4.50 - 5.75 £

    España

    600 - 650 P

    1.100 - 1.550 P

    Holanda

    11.30 - 15.25 G

    11.50 - 15.75 G

    Precios detallistas promedio para pitaya en los mercados europeos (1999)

    País

    Precio en moneda local

    Precio en dólares

    Alemania

    5.00 - 8.00 /u. DM

    US$ 2.73-4.37/u.

    Francia

    150-200/kilo FF

    US$ 24.40 - 32.60/k

    Reino Unido

    1.50/u. £

    US$ 2.42/u.

    España

    1.000 -2.000/kilo

    US$ 6.25 - 12.50/k.

    Gráfica No. 2
    Precios de venta del importador de la pitaya colombiana en los principales mercados europeos

    Fuente: MNS-ITC, Ginebra. Cálculos: Corporación Colombia Internacional.

    Cabe mencionar, en este punto, que los precios de venta del importador de la pitaya amarilla y de la roja en los mercados europeos tienen niveles muy similares tanto a nivel del importador como a nivel detallista. Por otra parte, según información proporcionada por fuentes israelíes, la fruta exportada por Israel en el primer trimestre de este año alcanzó precios hasta un 15% más altos que los del producto colombiano.

    El mercado japonés

    La pitaya amarilla es un producto conocido y muy apreciado en Japón, gracias a las exportaciones que se efectuaron hasta 1989, año en el cual la presencia de larvas de mosca en algunos embarques de la fruta colombiana dio como resultado el cierre del mercado; tanto compañías multinacionales como importadores particulares han dejado ver su gran interés en importar nuevamente este producto.

    Por ahora, dada la aprobación del tratamiento cuarentenario, la reiniciación de las exportaciones depende de la instalación de la planta de tratamiento y de su correspondiente aprobación por parte de los inspectores de Cuarentena Vegetal de Japón en cuanto a la instalación, la infraestructura, el funcionamiento del proceso de tratamiento, las medidas de seguridad y los demás aspectos que garanticen la efectividad y conservación de los efectos buscados con el protocolo desarrollado. Actualmente se están analizando las diferentes alternativas para el montaje y operación de esta planta y se espera realizar las primeras exportaciones de pitaya a Japón antes de finalizar 1999.

    Según estimativos de una de las compañías exportadoras de Colombia, las exportaciones de pitaya hacia este mercado podrían ser entre 40 y 60 toneladas anuales en los dos primeros años, con perspectivas de aumentar significativamente en los años siguientes, siempre y cuando se resuelvan los problemas de carácter técnico que hoy afectan el cultivo y limitan la oferta de fruta con calidad de exportación.

    El mercado de Estados Unidos

    No existe actualmente un mercado para la pitaya amarilla en Estados Unidos ya que no es admitida por restricciones de carácter fitosanitario; sin embargo, teniendo en cuenta el auge de las frutas tropicales y exóticas en este mercado en los últimos años, es de esperarse que una vez superadas las actuales limitaciones, la pitaya podría tener un mercado interesante en este país, si se realizan, además, campañas de promoción, como se ha identificado en los otros mercados.

    Con el objeto de lograr que la pitaya sea admitida en este mercado, el ICA solicitó ante la agencia norteamericana APHIS (Animal and Plant Health Inspection Service), la agencia de cuarentena animal y vegetal del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, la homologación del protocolo de tratamiento cuarentenario desarrollado para el Japón, solicitud que ha sido aprobada por esta agencia, sujeta a la comprobación de la efectividad de este tratamiento para controlar las plagas que afectan a la pitaya, lo cual se verificará mediante el desarrollo del Análisis de Riesgos correspondiente.

    El mercado canadiense

    Canadá tiene actualmente uno de los consumos per cápita de frutas y verduras frescas más alto a nivel mundial (223 kg/año), un alto nivel de ingreso y un creciente consumo de frutas tropicales. De acuerdo con el estudio realizado por la firma Labrecque Marketing Inc. de Toronto para Proexport, en 1995, los consumidores canadienses no conocen la pitaya y, por ende, no saben consumirla; además, los comerciantes tienen poco conocimiento sobre el manejo adecuado de este producto. A pesar de lo anterior, esta firma concluyó que frutas como la pitaya podrían convertirse en productos de consumo habitual en Canadá si se promocionan y mercadean agresivamente.

    Las exportaciones de pitaya colombiana al mercado canadiense se iniciaron en 1994 con menos de una tonelada y habían alcanzado las 5 toneladas en 1996, pero cayeron a 1.6 toneladas en 1998, principalmente debido a dificultades logísticas en el transporte entre el aeropuerto de arribo en Estados Unidos y las ciudades de destino en Canadá.

    La afluencia de los consumidores canadienses, así como las corrientes de inmigración de los últimos años que se han visto concentradas en población de origen asiático con altos niveles de ingreso y de educación, quienes por su mismo origen están más inclinados al consumo de una variada gama de frutas tropicales y exóticas, permite suponer que la pitaya puede tener un potencial interesante de mercado en Canadá.

    No existen restricciones fitosanitarias ni normas de calidad específicas para el ingreso de la pitaya a este mercado; sin embargo, una de las principales limitaciones para el acceso de frutas y verduras frescas de Colombia a este mercado radica en la falta de transporte aéreo directo, por lo que es necesario entrar a través de aeropuertos en Estados Unidos, con las dificultades que ello implica, dado que la pitaya no es admisible en ese país. Por tratarse de un producto exótico que no se produce en Canadá, no existen limitaciones de cuotas y la fruta está exenta del pago de aranceles. Existen disposiciones generales sobre residuos de pesticidas para frutas frescas y exigencias de carácter general en cuanto al rotulado de los empaques, las cuales deben observarse para exportar pitaya.

    Oportunidades y retos para Colombia

    Como se desprende de la información aquí presentada, la pitaya tiene un interesante potencial de mercado tanto a nivel internacional como nacional y, por lo tanto, constituye un producto clave para el sector hortofrutícola de Colombia. Es clara la urgencia en resolver los problemas de orden técnico que hoy afectan el cultivo y generar el correspondiente paquete tecnológico, así como desarrollar una producción empresarial con niveles adecuados de calidad y rentabilidad para la pitaya.

    Igualmente importante es el trabajar activamente en el desarrollo de los mercado existentes a través de esfuerzos conjuntos de promoción dirigidos al consumidor, entre productores, exportadores y comercializadores y en el desarrollo de un Sello de Origen o de una Marca para la pitaya colombiana, fórmula que, en los casos del mango y de la papaya, ha demostrado ser altamente efectiva en los mercados europeos. Por último, es necesario que tanto el sector público como el privado asignen los recursos y esfuerzos necesarios para la apertura de otros mercados que encierran potenciales interesantes para la comercialización de la pitaya, como es el caso de Estados Unidos.

    Pitayas colombianas con destino a Japón

    Como resultado de las acciones desarrolladas dentro del convenio suscrito entre el Instituto Colombiano Agropecuario y la Agencia de Cooperación Internacional de Japón, JICA, se logró que en marzo de 1999 el Ministerio de Agricultura y Pesca de Japón autorizara la reapertura de las importaciones de pitaya fresca en ese país, que se encontraban cerradas desde 1989 por la presencia de la Mosca del Mediterráneo en la fruta colombiana.

    El objetivo fundamental del Convenio era desarrollar un método efectivo que evitara la presencia de la mencionada mosca en la pitaya colombiana. Con este propósito, Japón donó equipos y prestó asesoría técnica y capacitación al personal involucrado en el programa. Entre 1996 y 1997 se desarrolló el proyecto Método fitocuarentenario de desinfestación de pitaya con vapor caliente en la República de Colombia, que demostró su eficacia al eliminar todo estado inmaduro de Mosca del Mediterráneo en pitaya sin afectar las propiedades organolépticas de la fruta.

    Como consecuencia de los anterior, Colombia deberá cumplir con los siguientes requisitos para exportar pitaya fresca a Japón:

  • Usar cámaras comerciales para vapor caliente para efectuar el calentamiento de desinfección de la fruta, de acuerdo con las condiciones establecidas por Japón. El tratamiento cuarentenario será a 46°C de temperatura en el centro de la fruta por espacio de 20 minutos.
  • Aprobar la desinfestación hecha por inspectores colombianos y japoneses, de acuerdo con las normas fitosanitarias establecidas por ambos países. Los costos de viaje y estadía del inspector japonés serán asumidos por el gobierno colombiano.
  • Certificar el tratamiento cuarentenario con vapor caliente a través de las autoridades fitosanitarias de Colombia, de acuerdo con las normas fitosanitarias exigidas por Japón.
  • Satisfacer los requisitos especiales sobre empaques y etiquetas, que serán determinados conjuntamente por los dos países, de acuerdo con las disposiciones legalmente vigentes en cuanto a seguridad biológica y transporte.
  • La fruta será rechazada cuando:

    Falte el certificado fitosanitario de Colombia.
    Falte la aprobación oficial de los inspectores de cuarentena de Colombia y Japón.
    El empaque no esté sellado o esté defectuoso.
    No exista en el empaque la etiqueta que certifique la inspección y el país de destino.

    Rechazo del cargamento: Las autoridades fitosanitarias de Japón podrán rechazar todo el cargamento de pitaya si se detecta Mosca del Mediterráneo o Mosca Suramericana en el mismo. Este rechazo implica:

    La devolución del cargamento.
    La investigación sobre la presencia de la mosca en la fruta.
    La suspensión de la importación hasta aclarar la causa del problema.
    Los costos del rechazo, la destrucción o la devolución del cargamento serán asumidos por los exportadores del Colombia.

    Fuente: Instituto Colombiano Agropecuario, ICA, División de Sanidad Vegetal.

     


     

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    Última actualización: 3 de noviembre de 2001