Sabe Ud? lo que experimenta una persona que es crucificada?
La muerte en la cruz es una de las formas más duras, cruel y terrible de morir que uno se pueda imaginar. Provoca atontamiento, convulsión, sed, hambre, insomnio, fiebre traumática, tétano, vergüenza, larga duración del sufrimiento, miedo a lo que ha de venir, necrosis de las heridas no tratadas; la posición torna cada movimiento en un martirio, las venas rasgadas y los tendones desgarrados pulsan con dolor interminable.
El crucificado era clavado, a consecuencia del peso del cuerpo los antebrazos podían estar rasgados hasta la muñeca; las heridas infectadas por estar al aire libre, con el tiempo se gangrenaban. Las arterias especialmente las de la cabeza y abdomen se hinchaban bajo la presión de la sangre acumulada, a esto se añadía el insoportable suplicio de una sed ardiente. Mayormente la muerte ocurría por asfixia.
A todo este padecimiento hay que añadir el martirio en su alma y en su espíritu.
Todo esto nuestro Señor Jesucristo lo sufrió voluntariamente.
¿ Por qué una persona se ofreció a pasar por todo este suplicio? ¿ Por qué Dios permitió que su único y amado Hijo pasara por este sufrimiento?
Las respuestas a estas interrogantes las encontramos en el libro de Juan cap. 3:16 " Porque de tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree no se pierda, más tenga vida eterna".
Fíjese que dice " todo ", significa que todos podemos tener derecho a la salvación, todos debemos preocuparnos de la salvación de nuestra alma, que el inmenso y terrible sacrificio de nuestro Señor no sea en vano.
¿ Qué pide el Señor nuestro Dios de nosotros? leemos en el libro de Deuterenomio cap. 10:12-13 " Ahora pues Israel ¿ qué pide el Señor Jehová tu Dios de ti, sino que temas a Jehová tu Dios, que andes en todos sus caminos y que lo ames con todo tu corazón y con toda tu alma. Que guardes los mandamientos de Jehová y sus estatutos que yo te prescribo hoy, para que tengas prosperidad?"
Se fija que nuestro Dios además nos promete prosperidad si le obedecemos, no pide obediencia y punto, ofrece bendiciones materiales y espirituales, y por si fuera poco nos ofrece además la vida eterna.
Ud. pensará pero esto se lo dice a Israel, no olvidemos que nuestro Señor Jesucristo con su sacrificio hizo de los dos pueblos el judío y el gentil, uno solo Efesios 2:12-14.
Dios trata que todos los hombres se salven así nos lo dice en el libro de 1ª de Timoteo 2:4 y en el verso 5, nos agrega que el único mediador entre Dios y los hombres es su Hijo Jesucristo, no dejó a otras personas para que intercedan por nosotros, ni por muy buenas que hayan sido.
En el antiguo testamento leemos que cuando un israelita pecaba, tenía que traer un animal sin defecto como ofrenda y el sacerdote sacrificaba el animal, para que Dios le perdonara su pecado, estos animales eran figura de nuestro Señor Jesucristo, quien con su muerte fue el último sacrificio y hoy no necesitamos hacer sacrificios de animales, El se ofreció por nosotros.
¿Cómo podemos empezar a cambiar nuestra vida para que podamos ser dignos del amor de Dios?
Podemos empezar por cambiar nuestros pensamientos, aquí se origina el pecado, primero se piensan las cosas y luego se realizan.
¿Le ha deseado mal a alguien o ha sentido envidia? Con esto ya transgredimos uno de los diez mandamientos y el que transgrede uno solo se hace culpable de toda la ley, Santiago2:10-11.
El gran mandamiento es amar a Dios por sobre todas las cosas, y si le amamos guardaremos sus mandamientos Marcos 12:30 y Juan 14:15.
Jesús le dice a sus discípulos "que todo lo que sale de la boca, del corazón sale y esto contamina al hombre, porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias" Mateos 15:18-19.
Podemos ver como está el mundo actualmente, la gente está cada vez más mala, ya no hay respeto por nada, porque el hombre se ha alejado de Dios.
Pero Dios nos promete que el acampa su ángel alrededor de los que le temen, y este temor no es miedo, es respeto hacia nuestro Padre, para hacer su voluntad y respetar sus leyes, es una manera de agradecer a nuestro Dios, por haber enviado a su Hijo a morir por nosotros, para que podamos tener una vida mejor, con la promesa de la vida eterna.
Jesucristo dijo "Yo soy el camino la verdad y la vida, nadie viene al Padre sino es por mí" Juan14:6.
" Yo soy el pan de vida. El que a mí viene nunca tendrá hambre, y el que en mí cree no tendrá sed jamás" Juan 6:35.
Nada se puede comparar a la obra redentora de Jesús, el Hijo de Dios.
Por eso está escrito en Miqueas7: 18 ¿ Qué Dios hay como tú, que perdona la maldad?
El es el único, que no solo hizo algo, sino que lo ha hecho todo por amor al mundo, no desprecies el inmenso sacrificio de Jesús.