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Nuestros caminos
Tu camino en el mío
como un largo recorrido,
descubriendo la belleza
y la incertidumbre de la vida.
Es estrecho, sinuoso,
lleno de alegrías,
de aventuras inusitadas,
de infinita, dulce, alocada
sensación de estar perdida
dulcemente acompañada,
por la plenitud de tu presencia.
Mi camino en el tuyo,
como un poema,
en un desconcierto
pleno de lucidez,
de saber que permanecer contigo,
es la entera convicción
de estar y ser amada
hoy y siempre,
en nuestros caminos,
unidos por azar o por destino,
marcado por la mano
de quien nos ha creado.
Gracias a Dios por encontrarte
y sentirte realmente,
dulcemente a mi lado.
Identificando la
bendición de vivir y respirar
cada día, a cada hora por ti.
Mía.
Fuiste mía
y el sol transgredió la sombra.
No hubo palabras
Tan sólo un te amo.
No explicaste.
Un cálido abrazo,
un tierno beso
y después el adiós.
El cielo tan azul
tan profundo
y mis lágrimas,
tan fuera de lugar.
No estás ya,
te amo por instantes,
por breves momentos.
Locura, obsesión.
Desierto, pasión
Y luego, nuevamente,
el adiós...
Y eterno es el juego,
la angustia,
la espera
y al despertar,
de nuevo...
el silencio,
tan frío y atroz.
Tuya...
Vive dentro de mi, entra que te pertenezco,
te invito a conocer mi interior,
a que sepas lo que pienso.
a encerrarte en mi corazón,
para que sientas lo que siento
Más no quiero que tengas miedo,
deseo que vengas a mi con alegría,
que no te importe lo que pase afuera,
que aún cuando me arrancaran el corazón a pedazos
aún así, mutilada, te amaría.
yo te protegeré de lo que quiera dañarte.
Pero ven entra en mi vida,
que no te digan como soy, que no te digan,
si soy cruel, digna o demente,
que tu alma lo sepa, que tus ojos lo intuyan
por que desde el momento en que entres en mi vida...
desde ese instante, seré tuya.
Aracely, México Mayo/2000
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