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Ay ay!! Mira nomás, son lesbianas! Uts, Dios mío!!

 

  Ok, let's play!

Muchas interrogantes sobre nuestro andar cotidiano en las calles, cierto?

Empecemos con curiosidades.

Has caminado por la calle y de repente ves a una chica que te da la ligera sospecha que es lesbiana? Y que sucede? Pánico!!!! Demonios! Me escondo detras de la abuelita que va delante de mí? La veo directamente a los ojos? Y si intento hablarle? Ensayo una de mis sonrisas? Y si me equivoco? Y si ignoro que soy lesbiana? Que????? Que pasa????

Probablemente cada una pasará al lado de la otra, quizás sin sonrisa, o con sonrisa, y el momento crítico habrá desaparecido pero... quizás deberíamos inventar un gafete (se ve nice) que diga algo cómo: Yo se que eres, y ahora tú sabes que yo soy, por eso traigo el gafete 8)

"Quieres tomar un café conmigo?"

Vale! Veamos los relatos, los momentos embarazosos, trági-cómicos. Sí tu quieres contarnos uno de esos momentos o sucesos que te han ocurrido hazlo AQUÍ y me dices si quieres que sea anónimo.

Bueno, ahí te va mi momento...

 

 

Una noche Extraña

Algún fin de semana, de noche, lugar... La metrópolis más grande del mundo.

Estabamos una amiga de mi prima y yo viendo una película, ella se encontraba de vacaciones por tres días, era bastante noche y estabamos solas en casa. La chica empezó a desperezarse en el sofá y empezó a jugar con su pie en mis muslos de un modo muy sugestivo! Pánico!!!

Que sucede? Ella no es lesbiana, o lo era? Y si sólo es un movimiento accidental de su pie juguetón? (obviamente no hay accidente en que ese pie estuviera por rozar el tesorito) En fin, me puse como boba "pretendiendo" ver la pantalla del televisor y ella se movió junto a mí! What? Y ahora que hago? la ví por el rabillo del ojo, se veía como una mujer muy peligrosa, le brillaban los ojos y tenía una sonrisa entre pícara y malévola sobre sus labios.

La miré directamente a los ojos, parecía estar jugando con fuego pero... ignoraba que yo me encontraba en una situación algo ridícula porque yo sabía que soy lesbiana pero ella no podría saberlo, o sí? Tan obvia soy?

Me levante del sillón y le dije: "Creo que es tarde, me voy a dormir"

"Cómo?, te he molestado? Ay, pobeshita! - dijo en un tono bastante irónico y retador.

Ojo! Quizás me proponía un juego tonto o quizás yo solo ví moros con trinchetes pero de algo estoy segura, con amigas de la familia jamás hay que meterse!!!!

La chica pasó un par más de días en casa hasta que partió a su lugar de residencia y yo la evite todo ese tiempo sobre todo en la noche.

Tiempo después reflexioné y hasta me reí del pánico que me dió esa noche y concluí que fue una noche ridícula y cómica.

Dina,Julio/99
 




Dina: He aquí una experiencia penosa que posiblemente le haya pasado a muchas de nosotras.

Un relato embarazoso


Cada mañana era una rutina recorrer ciertas calles para dirigirme a mi diario destino. Siempre, con puntualidad inglesa, me encontraba soñolienta dirigiendo mis pasos meditando sobre las actividades del día. Sin embargo, ya era una costumbre que se cruzara en mi camino una joven que, ya sabes, te imaginas por sus facciones que es lesbiana.
Durante varios meses ocurrió lo mismo: sin decir palabra alguna cruzábamos presurosas, cada quien su camino. No baste decir que llegó a interesarme mucho y por ende quise conocer más de ella.
Siendo yo una persona muy curiosa (por no decir ociosa y tendiente a meterme en problemas), sin decir "agua va" comencé a averiguar sobre ella, dado que ya conocía de donde salía y a donde se dirigía.
En fin, me logré de su número telefónico y comenzó un breve pero discreto acoso. Primero, a tomar un café en grupo; después, algunas llamadas telefónicas. Hasta que un día me decidí: la cité un mediodía en una cafetería, decidida a declarar cierto sentimiento cosquilleante que hacía meses me molestaba.
¡Pum! ¡La vergüenza de mi vida! ¿Has visto al avestruz cuando se esconde? Lo mismo quise hacer yo. Ella se supo portar muy bien y con mucha delicadeza me puso en mi lugar. Me aseguró que estaba segura de su sexualidad y que yo me estaba equivocando con ella.
Nos despedimos y jamás nos volvimos a ver. Claro, ella a mi; porque yo aún le sigo la pista. Hoy es una destacada psicóloga, casada y con dos vástagos. Pero la pena aún la siento cada vez que me acuerdo.

DianaTio/Agosto'99

 

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