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ANTECEDENTES DE LA GLOBALIZACIÓN

 

 

 

La globalización no es un fenómeno reciente. Algunos sostienen que la economía mundial estaba tan globalizada hace 100 (cien) años como hoy. Sin embargo, nunca antes el comercio y los servicios financieros han estado tan desarrollados e integrados. El aspecto más sorprendente de este proceso es la integración de los mercados financieros, que ha sido posible gracias a las comunicaciones electrónicas modernas.

 

En el siglo XX hubo un crecimiento económico sin precedente. Sin embargo, este crecimiento no fue regular, ya que la mayor expansión se concentro en la segunda mitad del siglo, período de rápida expansión del comercio exterior acompañada de un proceso de liberación comercial y, en general un poco más tarde, de la liberación de las corrientes financieras.

 

El siglo XX estuvo marcado por un notable crecimiento del nivel medio de ingresos, pero los datos muestran a las claras que este crecimiento no estuvo repartido de manera igualitaria. La brecha entre los países ricos y los países pobres, y entre los sectores ricos y pobres dentro de cada país, se amplió. Para la cuarta parte de la población mundial más rica su capital se sextuplicó durante el siglo, en tanto que para la cuarta parte más pobre no llegó a triplicarse. Sin duda, la desigualdad de ingresos se ha agravado.

 

En los años 70 (setenta) y 80 (ochenta), muchos países de América Latina y África, a diferencia de los de Asia, aplicaron políticas orientadas hacia el sector interno y su economía se estancó o deterioró, la pobreza se agravó y la alta inflación pasó a ser la norma. En muchos casos sobre todo en África, los problemas se vieron agravados por factores externos adversos. No obstante, al modificarse las políticas en estas regiones, el ingreso comenzó a aumentar. Actualmente se esta produciendo una importante transformación –y no dar marcha atrás—es la mejor forma de fomentar el crecimiento económico, el desarrollo y la lucha contra la pobreza.

 

Las crisis desencadenadas en los años 90 (noventa) han mostrado claramente que las oportunidades que ofrece la globalización tiene como contra partida el riesgo de la volatilidad de los flujos de capital y el riesgo de deterioro de la situación social, económica y ambiental como consecuencia de la pobreza. Para todas las partes interesadas –en los países en desarrollo o los países avanzados y, por supuesto, para los inversionistas—esta no es una razón para dar marcha atrás sino para respaldar reformas que fortalezcan las economías y el sistema financiero mundial de modo de lograr un crecimiento más rápido y garantizar la reducción de la pobreza.

 

El uso de este término se utiliza comúnmente desde los años 80 (ochenta), es decir desde que los adelantos tecnológicos  han facilitado y acelerado las transacciones internacionales comerciales y financieras. Se refiere a la prolongación más allá de las fronteras nacionales de las mismas fuerzas del mercado que durante siglos han operado a todos los niveles de la actividad económica humana: en los mercados rurales, las industrias urbanas o los centros financieros.

 

Los mercados promueven la eficiencia por medio de la competencia y la división del trabajo, es decir, la especialización que permite a las personas  y a las economías centrarse en lo que mejor saben hacer. Gracias a la globalización, es posible beneficiarse de mercados cada vez más vastos en todo el mundo y tener mayor acceso a los flujos de capital y a la tecnología, y beneficiarse de importaciones más baratas y mercados de exportación más amplios. Pero los mercados no garantizan necesariamente que la mayor eficiencia beneficiará a todos. Los países deben estar dispuestos a adoptar las políticas necesarias y, en el caso de los países más pobres, posiblemente necesiten el respaldo de la comunidad internacional a tal efecto.

INTRODUCCIÓN

 

En diciembre de 1999 (mil novecientos noventa y nueve), unos manifestantes interrumpieron la reunión que celebraba en Seatle (EE.UU.) la Organización  Mundial de Comercio. La policía utilizó gases lacrimógenos, balas de goma y gas pimienta para restablecer el orden. Finalmente detuvieron a centenares de personas.

 

¿Qué provocó tal disturbio? Toda una larga lista de preocupaciones en cuanto a un empleo seguro, el medio ambiente y la injusticia social. Pero, en pocas palabras, lo que los manifestantes temían era la globalización y su efecto en la gente y en el planeta.

 

Aquellos temores no han menguado. Desde 1999 (mil novecientos noventa y nueve), las manifestaciones antiglobalización se han hacho cada vez más multitudinarias y violentas.

 

Por supuesto no todos ven la globalización como una amenaza. Mientras unos la condenan como la raíz de todos los males del mundo, otros la aclaman como la panacea para la mayoría de los problemas de la humanidad. Es cierto que este continuo debate puede parecer irrelevante a la mayoría de las personas, muchas de las cuales solo tienen una vaga idea de lo que es globalización. Pero sea cual sea nuestra opinión, la globalización ya esta influyendo en nosotros, es probable que lo haga aun más en el futuro.

 

El término “globalización” ha adquirido una fuerte carga emotiva. Algunos consideran que la globalización es un proceso beneficioso –una clave para el desarrollo económico futuro en el mundo--, a la vez que inevitable e irreversible. Otros la ven con hostilidad, incluso temor, debido a que consideran que suscita una mayor desigualdad dentro de cada país y entre los distintos países, amenaza el empleo y las condiciones de vida y obstaculiza el proceso social.

 

La globalización ofrece grandes oportunidades de alcanzar un desarrollo verdaderamente mundial, pero no está avanzando de manera uniforme. Algunos países que han logrado integrarse, el crecimiento económico es más rápido y la pobreza disminuye. Como resultado de la aplicación de políticas de apertura al exterior, la mayor parte de los países de Asia oriental, que se contaban entre los más pobres del mundo hace 40 (cuarenta) años, se han convertido en países dinámicos y prósperos. Asimismo, a medida que mejoraron las condiciones de vida fue posible avanzar en el proceso democrático y, en el plano económico, lograr progresos en cuestiones tales como el medio ambiente y las condiciones de trabajo.

 

El termino globalización se utiliza para referirse a la creciente interdependencia mundial de la gente y de las naciones. Desde hace unos diez años, este proceso ha cobrado muchísimo ímpetu, sobre todo debido a los grandes avances en el campo tecnológico. Los bloques que eran antagonistas durante la Guerra Fría prácticamente han desaparecido, las barreras comerciales se han venido abajo, los principales mercados financieros del mundo se han ido integrando y viajar es cada vez más fácil y accesible.

 

Esta creciente integración internacional ha producido toda una serie de consecuencias de carácter económico, político, cultural y medioambiental. Lamentablemente algunas de ellas pueden ser negativas. Como sucede en el caso de gran cantidad de logros humanos, la globalización tiene un lado positivo y uno negativo.

 

Todos hemos oído hablar de globalización, pero...¿Sabemos que es? ¿Qué repercusión tiene en nuestras vidas? A quién perjudica? ¿A quién beneficia? ¿Quién la dirige?

 

Se trata de un campo muy amplio y de gran interés para comprender qué esta pasando ahora en el mundo.

 

¿Qué es la globalización?

Llamamos globalización al proceso político, económico, social y ecológico que está teniendo lugar actualmente a nivel planetario, por el cual cada vez existe una mayor interrelación económica entre unos lugares y otros, por alejados que estén, bajo el control de las grandes empresas capitalistas, las multinacionales.