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DIOS HABLA HOY
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DIOS HABLA HOY
No temas, Yo estoy contigo
Siempre contigo
Tu ángel de la guarda
Abandónate en mi
Eres mi hijo
Ama a tus enemigos
¡Ay! de ti
Bendiciones
Bienaventuranzas
Deberes cristianos
Dios escucha
El alma pertenece a Dios
El amor no espera recompensa
El amor no juzga
Exhortaciones
No estén preocupados
Piensa en...
Se feliz
Los niños
Me glorío en la tribulación







NO TEMAS, YO ESTOY CONTIGO

Amigo, soy Yo el que te llamo, no temas, Yo estoy contigo. No mires con desconfianza que Yo soy tu Dios. Yo te doy fuerzas, te tomo de la mano y vengo a ayudarte. Realizaré contigo una cosa nueva. Porque mira, como el barro está en las manos del alfarero, así estás tú en mis manos. IS. 41: 8-10; 43:19; JER. 18:6.

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SIEMPRE CONTIGO

¿Me necesitas? Aquí estoy contigo. No puedes verme, sin embargo soy la luz que te permite ver. No puedes oírme, sin embargo hablo a través de tu voz. No puedes sentirme, sin embargo soy el poder que trabaja en tus manos. Estoy trabajando en ti, aunque desconozcas mis senderos. Estoy trabajando en ti, aunque no reconozcas mis obras. No soy una visión extraña, no soy un misterio. Solo en el silencio absoluto, más allá del “Yo” que aparentas ser, puedes conocerme. Soy el amor en que puedes confiar. Soy tu paz. Soy tu seguridad. Soy tu consuelo. Soy tu felicidad. Soy tu amor. Soy uno contigo. Soy Yo,tu amigo. JESUS.

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TU ANGEL DE LA GUARDA

Cuando tu camino se vuelva incierto y te pierdas al andar; recuerda que aquí está mi mano, ansiosa de llevarte hasta el final. Jesús.

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ABANDONATE EN MI

   ¿Por qué te confundes y te agitas ante los problemas de la vida?
   Déjame el cuidado de todas tus cosas y todo te irá mejor.

   Cuando te abandones en mí, todo se resolverá con tranquilidad según mis 
   designios.

   No te desesperes, no me dirijas una oración agitada, 
   como si quisieras exigirme el cumplimiento de tus deseos.  
   Cierra los ojos del alma y dime con calma: Jesús, yo confío en ti.

   Evita las preocupaciones y angustias, y los pensamientos sobre lo que pueda 
   suceder después.   
   No estropees mis planes, queriéndome imponer tus ideas.  
   Déjame ser Dios y actuar con libertad.

   Abandónate confiadamente en mi.  Reposa en mi y deja en mis manos tu futuro.  
   Dime frecuentemente: Jesús, yo confío en ti.  
   No seas como el paciente que le pide al médico que lo cure, 
   pero le sugiere el modo de hacerlo.  
   Déjate llevar en mis brazos divinos, no tengas miedo, yo te amo.

   Si crees que las cosas empeoran o se complican a pesar de tu oración, 
   sigue confiado.  Cierra los ojos del alma y confía.

   Continúa diciéndome a toda hora: Jesús, yo confío en ti.  
   Necesito las manos libres para poder obrar.  
   No me ates con tus preocupaciones inútiles; Satanás quiere eso: agitarte, 
   angustiarte, quitarte la paz.  
   Confía solo en mi.  Abandónate en mi. 

   Así que no te preocupes.  Echa en mi todas tus angustias y duerme 
   tranquilamente.  Dime siempre: Jesús, yo confío en ti.  
   Y entonces verás grandes milagros.  Te lo prometo por mi amor.

   JESUCRISTO.

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ERES MI HIJO

Te llamé a vivir. Te hice hermoso con mis propias manos. Te comuniqué mi vida. Deposité en ti mi propio amor con abundancia. Te hice ver el paisaje y el color. Te di el oído para que escucharas el canto. de los pájaros y la voz de los hombres. Te di la palabra para decir "padre", "madre", "amigo", "hermano". Te di mi amor más profundo. No solo te di vida. Te estoy sosteniendo en ella. Tú eres mi hijo amado. Te conozco cuando respiras y te cuido cuando duermes. No lo dudes. Mis ojos están puestos en tus ojos. Mi mano la tengo colocada sobre tu cabeza. Te amo, aunque me olvides o me rechaces. Te amo aunque no me ames. Ya lo sabes. Podrás ir donde puedas y donde quieras. Hasta allá te seguirá mi amor y te sostendrá mi diestra. ¿O es que crees que yo como Padre puedo olvidar a mi hijo? ¡Ni lo sueñes! Desde que te hice ya no te puedo dejar solo. Camino y sonrío contigo. Vivo en ti. Te lo escribo de mil maneras y te digo al oído y en silencio. Eres mi hijo. Te amo, Tu Padre DIOS!

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AMA A TUS ENEMIGOS

No resistáis al que es malo; antes, a cualquiera que te hiera en la mejilla derecha, vuélvele también la otra; y al que quiera ponerte a pleito y quitarte la túnica, déjale también la capa; y a cualquiera que te obligue a llevar carga por una milla, ve con él dos. Al que te pida, dale; y al que quiera tomar de ti prestado, no se lo rehuses. Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que aborrecen, y orad por los que os ultrajan y os persiguen. Sn. Mateo 5:39-44

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¡AY! DE TI

¡Ay de vosotros ricos! porque ya tenéis vuestro consuelo. ¡Ay de vosotros, los que ahora estáis saciados! porque tendréis hambre. ¡Ay de vosotros, los que ahora reís! porque lamentaréis y lloraréis. ¡Ay de vosotros, cuando todos los hombres hablen bien de vosotros! porque así hacían sus padres con los falsos profetas. ¡Ay de vosotros! que diezmáis la menta, y la ruda, y toda hortaliza, y pasáis por alto la justicia y el amor de Dios. ¡Ay de vosotros! que amáis las primeras sillas, y las salutaciones en las plazas. ¡Ay de vosotros! porque cargáis a los hombres con cargas que no pueden llevar, pero vosotros ni aún con un dedo las tocáis. ¡Ay del que multiplicó lo que no era suyo! ¡Ay del que codicia injusta ganancia para su casa, para poner en alto su nido, para escaparse del poder del mal! ¡Ay del que edifica con sangre y funda con iniquidad! ¡Ay del que da de beber al prójimo hasta embriagarlo, para mirar su desnudez! ¡Ay de aquél hombre por quien viene el tropiezo! Habacuc 2:6-15, San Lucas 6:24-26; 11:42-47-53; San Mateo 18:7.

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BENDICIONES

Bendito sea Jehová Dios de Israel. Bendito quien confía en Jehová. Bendito el que oye la voz de Jehová. Bendito el fruto del vientre de la mujer. Bendito el fruto de la tierra. Bendito el fruto de las bestias. Bendita la cría de los animales. Bendito en mi entrar y en mi salir. Bendito todo aquello en que pongo mi mano. Jer. 17:7; 1Cron.16:36; Deut.28:2-8.

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BIENAVENTURANZAS

Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación. Bienaventurados los mansos, porque ellos recibirán la tierra por heredad. Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados. Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios. Bienaventurados los pacificadores, porque ellos serán llamados Hijos de Dios. Bienaventurados los que padecen persecución por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Bienaventurados seréis cuando los hombres os aborrezcan, y cuando os aparten de sí, y os vituperen, y desechen vuestro nombre como malo, por causa del Hijo del Hombre. Bienaventurados los que oyen la palabra de Dios, y la guardan. Bienaventurados aquellos siervos a los cuales su Señor, cuando venga, halle velando; de cierto os digo que se ceñirá, y hará que se sienten a la mesa, y vendrá a servirles. Bienaventurado aquél siervo, al cual, cuando su señor venga, le halle siendo fiel. Bienaventurado el varón que soporta la tentación; porque cuando haya resistido la prueba, recibirá la corona de vida, que Dios ha prometido a los que le aman. Bienaventurado el hombre a quien Jehová corrige. Bienaventurado el vientre que te trajo, y los senos que mamaste. San Mateo 5:1-12; San Lucas 6:20-23, 11:27-28; 12:37-43, Santiago 1:12; Sal. 94:12.

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DEBERES CRISTIANOS

No te olvides de la hospitalidad, porque por ella algunos, sin saberlo, hospedaron ángeles. Acuérdate de los presos, como si estuvieras preso con ellos. Acuérdate de los maltratados, como si estuvieras en el mismo cuerpo. Que tus costumbres sean sin avaricia. Conténtate con lo que tienes ahora. No temas, El Señor es tu ayudador. Ofrece a Dios una alabanza. Haz el bien. Ayuda al prójimo. Orad por el prójimo. Hebreos 13:1-19.

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DIOS ESCUCHA

Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá. Porque el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abre. ¿Hay entre ustedes algún padre que da a su hijo una piedra cuando le pide pan? ¿Y si le pide un huevo, le dará un escorpión? Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a aquellos que se lo pidan. Lucas 11, 9-13.

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EL ALMA PERTENECE A DIOS

“Había un hombre rico, cuyas tierras habían producido mucho, y se preguntaba a sí mismo: ¿Qué voy hacer? No tengo dónde guardar mi cosecha. Después pensó: Voy hacer esto: demoleré mis graneros, construiré otros más grandes y amontonaré allí todo mi trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma mía, tienes bienes almacenados para muchos años; descansa, come, bebe y date buena vida. Pero Dios le dijo: Insensato, esta misma noche vas a morir. ¿Y para quién será lo que has amontonado? Esto es lo que sucede al que acumula riquezas para sí, y no es rico a los ojos de Dios.” Lucas 12, 16-21.

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EL AMOR NO ESPERA RECOMPENSA

Amen a sus enemigos; hagan el bien a los que los odian. Bendigan a los que los maldicen, rueguen por los que los difaman. Al que te pegue en una mejilla, preséntale también la otra; al que te quite el manto, no le niegues la túnica. Amen a sus enemigos, hagan el bien y presten sin esperar nada en cambio. Entonces la recompensa de ustedes será grande. Lucas 6, 27-36.

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EL AMOR NO JUZGA

No juzguen y no serán juzgados; no condenen y no serán condenados; perdonen y serán perdonados. Den, y se les dará. Les volcarán sobre el regazo una buena medida, apretada, sacudida y desbordante. Porque la medida con que ustedes midan también se usará para ustedes. Lucas 6, 37-38.

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EXHORTACIONES

Reconoce a los que trabajan contigo, a los que te presiden y amonestan. Ten estima y amor por las obras de los demás. Vivid en paz. Amonesta a los ociosos. Alienta a los de poco ánimo. Sostén a los débiles. Sed paciente con todos. Vigilad que ninguno pague a otro mal por mal. Estad siempre gozoso. Orad sin cesar. Dad gracias de todo a Dios. Examina todo y retened lo bueno. 1Tesalonicenses 5:12-21.

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NO ESTEN PREOCUPADOS

No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer, ni por su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la comida y el cuerpo más que el vestido?. Miren los pájaros del cielo: ellos no siembran ni cosechan, ni acumulan graneros, y sin embargo, el Padre que está en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos? ¿Quién de ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un solo instante al tiempo de su vida? ¿Y por qué se inquietan por el vestido? Miren los lirios del campo, como van creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor de su gloria, se vistió como uno de ellos. Si Dios viste así a la hierba de los campos, que hoy existe y mañana será echada al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fe! No se inquieten entonces, diciendo: ¿Qué comeremos, qué beberemos, o con qué nos vestiremos? Busquen primero el reino y su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura. No se inquieten por el día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo. A cada día le basta su aflicción. Mateo 6, 25-34.

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PIENSA EN...

todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración, todo lo que sea excelente, todo lo que merezca elogio. Filipenses 4:8

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SE FELIZ

Felices los que tienen alma de pobres, porque a ellos les pertenece el reino de los Cielos. Felices los pacientes, porque recibirán la tierra en herencia. Felices los afligidos, porque serán consolados. Felices los que tienen hambre y tienen sed de justicia, porque serán saciados. Felices los misericordiosos, porque obtendrán misericordia. Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios. Felices los que trabajan por la paz, porque serán llamados hijos de Dios. Felices los que son perseguidos por practicar la justicia, porque a ellos les pertenece el Reino de los cielos. Mateo 5, 3-10.

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LOS NIÑOS

Cualquiera que reciba a este niño en mi nombre, a mi me recibe; y cualquiera que me recibe a mi, recibe al que me envió. Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente... de cierto os digo que no perderá su recompensa. Y cualquiera que haga tropezar a alguno de estos pequeños que creen en mi, mejor le fuera que se le colgase al cuello una piedra de molino de asno, y que se le hundiese en lo profundo del mar. Dejad a los niños venir a mi, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de los cielos, San Mateo 10:42; 18:6, San Lucas 9:48.

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ME GLORIO EN LA TRIBULACION

Me glorío en la tribulación, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza. Porque la tribulación produce en mi un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. Atribulado en todo, mas no angustiado; en apuros, mas no desesperado; perseguido, mas no desamparado; derribado, pero no destruido. Bendito es Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, el cual me consuela en toda tribulación, para que pueda también yo consolar a los que están en cualquier tribulación, por medio de la consolación conque soy consolado por Dios. Porque de la manera que abundan en mi las aflicciones de Cristo, así abunda también por el mismo Cristo mi consolación. Porque si soy atribulado, es para mi consolación y salvación; o si soy consolado, es para vuestra consolación y salvación, la cual se opera en el sufrir las mismas aflicciones que todos padecemos. Rom.5:3-5; 2Cor.1:4-6; 2Cor. 4:8-9, 17.

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