Inglis pitinglis (Importación)

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Cuando alguien te dice que ha visto un juego muy, muy bueno
de plataformas en el cual manejas a una ardilla, lo normal es que
te imagines que el juego es tipo Banjo o Mario, y quizá pienses
que es una "copia" de estos juegos y que por lo tanto no merece
la pena
probar. No sabes lo equivocado que estás...
Este no es un juego típico, ni mucho menos. Se desmarca
de las plataformas y es más bien una aventura. No tenemos
que ir recogiendo cientos de monedas o estrellas o piezas de
puzzle o lo que sea, sólo te tienes que preocupar de amasar
dólares mientras avanzas (es que Conker, la ardilla protago-
nista, cada vez se hace más avariciosa).
Empiezas a ver las diferencias bien pronto. Nada más em-
pezar el propio Conker te dice que hace un día que es rey, y
el juego trata de rememorar ese día en el que Conker, siendo
una ardilla normal y corriente, que tiene su casa, su novia y
sus amigos con los que va al bar (como todas las ardillas), pa-
sa a ser el "rey de toooooooooodas las cosas". Bueno , pues
después de esto ves que Conker se va al bar, y al cabo de
unas cuantas ronditas. se pilla un pedete que le incita a vomitar encima de una especie de
monje. Tan mareado va, que no sabe por donde se vuelve a su casa y por eso le ocurren las
cosas que le ocurren. Menos mal que se encuentra a un espantapájaros un tanto alcohólico
que se llama Birdy pero que Conker siempre le llama Beardy y
se cabrea. Debe de ser una
gracia inglesa que no consigo pillar
(el juego está lleno de dobles sentidos). Si alguien
sabe qué
quiere decir que me lo diga. El espantapájaros, muy amable le
da una aspirina con la que se le pasa el mareo. Y a partir de
aquí empezamos a jugar.
Hablando ya de la calidad del juego, tengo que decir que
para mí, los dos mejores juegos de la N64 son el Perfect Dark y el juego que estoy comen-
tando: Conker's BFD, que me costó lo suyo encontrarlo (en Irlanda lo compré). Tengo esa
impresión porque los gráficos son mejores que los de los Banjos o DK64 (aunque no llegan a
la calidad del Perfect Dark), los personajes hablan y mucho (pero también sale el texto en
la pantalla), el humor cruel mezclado con los tacos que cada dos por tres sueltan Conker y
los demás personajes (eso sí, tienen un peque-
ño pitido que sólo disimula la palabrota), los
guiños a películas como
Matrix, Terminator o
Salvar al soldado Ryan... Todo el juego es una
sucesión de situaciones absurdas pero graciosí-
simas, pero en el fondo existe un argumento
que tiene su "intríngulis". A Conker le persiguen
(al rey se le ha roto una pata de una mesa y el
científico de la corte llega a la conclusión de que
necesitará una ardilla para paliar el problema),
pero él lo único que busca es llegar a su casa (en
principio) y si puede llevar algunos cuartos mejor que mejor. ¿Quién hace feos al dinero?