
¡En español!

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Como ya sabréis, o eso espero, ésta es la segunda parte de
Banjo-Kazooie. Básicamente repite los mismos esquemas que
el juego anterior, pero con novedades que hacen que le
supere con creces. En realidad las novedades afectan mucho
al juego ya que ahora, en determinados momentos, Banjo y
Kazooie se pueden separar y podemos manejar a los dos por
separado. Aún así, la mayoría del juego se pasa con los dos
juntos. También hay otra importante novedad: en este juego
manejamos ¡a Mumbo! que resulta muy gracioso verle. Su
participación es esencial en el desarrollo del juego porque abre
nuevos caminos a la pareja protagonista. ¿Y quién es ahora el
que nos transforma?, pues de eso se encarga la hechicera
Humba, que, por cierto, odia a Mumbo. ¿¿Y BOTTLES??, vale,
vale, tranquilos que lo único que le ha pasado es que ha
muerto y ahora el que nos enseña los movimientos es su primo
el sargento Jamjars. Pero todavia hay más. Ahora los jinjos se
recogen por familias, las notas musicales sirven para que Jamjars te enseñe movimientos y
Kazooie puede disparar huevos de fuego, hielo, huevos lapa, huevos teledirigidos, huevos
fritos, bueno tanto no, pero hay un montón de huevos distintos... Eso sí, las piezas de
puzzle siguen sirviendo para abrir los
mundos, pero se nota que la dificultad
general del juego ha subido
sensiblemente.
Las diferencias se ven también en la
calidad del juego. Los gráficos son
mejores que en el Banjo anterior y el
juego es mucho más largo. Además el
sentido del humor es más absurdo
todavía (cosa que a mi me gusta) y
como está en español te enteras de
todas las chorradas.
Todo esto se completa con un
multijugador muy variado y divertido al principio (luego se hace un poco rollo),con unos
minijuegos muy originales y todo para 4 personas. Uno de los mejores juegos de la N64.