De Leon sin pelos
en la lengua en su comentario semanal para nosotros.
A veces la verdad duele.
Montevideo - Uruguay, 22 de Junio.
(Latinsoccer-Uruguay) - Hugo De León
Luego de la consagración de Nacional como campeón del
Torneo Apertura y pensando en lo que vendrá, me sentí
en la obligación moral de hablarles a todos los
nacionalófilos de ley en un programa deportivo, sobre
aquellos comentarios tendenciosos que venimos sufriendo
por algunos orientadores de la opinión pública.
A través de 23 años de trayectoria como deportista, he
demostrado que no es mi característica entrar en una
lucha dialéctica con algunos que no han podido separar
pasión de profesión.
El domingo pasado concurrí a La hora de los
deportes en Canal 5. La invitación a dicha
entrevista resultó oportuna para aclarar ciertas malas
interpretaciones, vertidas en algunos medios de
comunicación, sobre comentarios míos cuando regresé de
Bolivia. Aclaré ciertos puntos de aquellos comunicadores
deportivos, que a mi parecer, dejan entrever su
subjetividad en los momentos de analizar el fútbol.
Hice dos distinciones, por un lado los periodistas
manyas (algunos integrantes de una agremiación con
el mismo nombre) y por otro lado, otros que sin serlo,
han buscado obstaculizar sistemáticamente nuestra
participación en Nacional desde que asumimos en 1998.
Para serles bien gráfico, el mismo matutino que
promovió a otro entrenador para el lugar que yo ocupo y
que permanentemente fustigó mi actuación como técnico
de Nacional, le ha dado a estos periodistas afectados,
la posibilidad de réplica. Cosa que sonaría mucho más
coherente si no se tratase de periodistas líderes de
otros medios de difusión,... ofició de abogado del
diablo.
Pero el ingenio de la gente me ha despertado una idea
perfectamente practicable, les sugiero a dichos
periodistas que no han negado su condición de buenos
peñarolenses, adherirse a los espacios comunicativos que
tiene el club de sus amores, inclusive hablaría con
amigos de la institución rival, de vincularlos al
programa o semanario Peñarol Verdad, cosa
que sería una medida mucho más honesta intelectualmente
hablando. A los otros, simplemente dejarles un legado de
Paulo Coelho un gran novelista contemporáneo: Cuando
una persona desea algo realmente, el Universo conspira
para que pueda realizar su sueño. Basta con aprender a
escuchar los dictados del corazón y a descifrar un
lenguaje que esta mas allá de las palabras, el que
muestra aquello que los ojos no pueden ver.