Cuilco: La Perla Escondída

SAN ANDRES CUILCO
La Perla Escondída

Parece que eres el visitante nº ¡ Gracias!

En HUEHUETENANGO, existen muchos parajes y lugares de belleza sin igual, pero en esta página me referiré particularmente a San Andrés Cuilco. Este municipio esta localizado en la parte occidental del departamento de Huehuetenango, es uno de los pueblos más antiguos de Guatemala, primero fundado por los indios Mames y posteriormente por los españoles durante la conquista. Según la leyenda "CAMBOTZ", recopilada por Don Emigdio Méndez, Cuilco ya existía mucho antes de la conquista....y en los archivos de la parroquia se han descubierto datos preciados de la historia cuilquense (siempre hablando de los orígenes), los mismos indican que las primeras casas del municipio actual se empezaron a construir en el año de 1,566 y en 1,586 era ya un pueblo de mucha importancia y auge.




Además, algo que muy poco se conoce, es que, Cuilco, fué el Centro de Operaciones Bélicas de Barrios en territorio guatemalteco, desde donde se planificó la Gloriosa Revolución de 1,871. En un documento escrito por el soldado cuilquense TEOFILO MENDES se narra aquella histórica incursión que cambió la historia guatemalteca y que coincide con las crónicas de otros historiadores.

...¿Y qué más pudiera decir de Cuilco? definitivamente muchas cosas, tal el hecho de que actualmente surge con un auge esplendoroso y con miras a un futuro rutilante y prometedor, tal la herencia de nuestros atepasados. Asi sea.

Héctor Castillo Fernández

hcastill@pioneerplanet.infi.net


Trabajo de Tésis: Transracial Adoption

EXPRESIONES LITERARIAS

Los trabajos que a continuacion se presetan no necesariamente estan basados en hechos y personajes reales. La intencion del escritor es presentar al lector el sentir y modus vivendi de de una epoca pasada en "La Perla Escondida".

English Version

MEMORIAS DE DON HECTOR FERNANDEZ MORENO

UN GRAN ABUELO

Esta es la historia de un gran señor llamado don Héctor Fernández Moreno, mi abuelo. Inspirado en mi afecto y admiración por este caballero le estoy presentando a Ud. esta pieza de literatura. No intento hablar extensivamente acerca de su vida, pero si compartir con Ud. algunas de mis memorias acerca de él. Espero que Ud. disfrute leyendo este ensayo tanto como yo disfrute escribiéndolo. Cuando escribí la historia traté de separarme del ambiente Escandinavo en el que vivo en Minnesota, para así poder trasladarme a la atmósfera Española, colonial de Cuilco, Huehuetenango en donde ésta historia toma lugar. Espero que hice un buen trabajo en recordar memorias que familiares y amigos de don Héctor puedan volver a vivir. Descanse en paz el Señor Fernández, mejor conocido como "papá Yeto" o "pa'tio".

Don Héctor nació y creció en Cuilco, Huehuetenango. Este es un paradisiaco pueblo en el antiplano de Guatemala. Fue allí que don Héctor formó su familia. El se caso con doña Rosario Anzueto de Fernández con quien procreo tres hijos: Yolanda, Beatríz y Vicente. Yo, soy el hijo de Yolanda y el segundo nieto de don Héctor.

Durante los años 60 a los 70, Cuilco fué un pueblo muy pequeño y aislado. No había electricidad, desagües o carros, sin embargo, la gente era muy feliz. Habia un verdadero sentido de amistad. Parecia como que si las puertas de todas las casas en el poblado estaban abiertas de par en par para el visitante. Ir a ver a los amigos y parientes, era una práctica muy común entre los Cuilquenses. Este fué el tiempo en el que se hablaba de trivialidades, asuntos importantes o simplemente era una oportunidad para chismear. Al visitante siempre se le ofrecia una taza de café, pan dulce o comida.

Fué en ésta atmósfera rural y familiar, que el principal personaje de mi historia creció. No está demás decir que por su particular personalidad don Héctor asimismo contribuyó para hacer a Cuilco aún más especial. Pa¹yeto era muy amigable y un gran trabajador, sus dias se iniciaban entre las 4 a las 5 de la mañana y no se terminaban si no hasta las 7 o las 9 de la noche. Recuerdo especialmente los dias de la molienda, estos eran los más ocupados del año ya que el trabajo se tenia que terminar a tiempo. El jugo de la caña de azúcar se exprimia para hacer panela.

Mi abuelita Chaíto, también trabajó duro para que la comida del abuelo y el resto de trabajadores estubiera lista. Ella hacia pishtones, frijoles volteados y tortillas. La comida se devoraba durante el desayuno y el almuerzo; pienso que comiendo en el campo fué la parte más emocionante de ayudar a pa¹yeto. La comida siempre fué deliciosa, parecia como que si ésta hubiera sido un exótico manjar.

En parte yo tenia esos pensamientos por lo mágico del ambiente, el aire fresco, y el cantar de las tortolitas y los gorriones que se encontraban alrededor. Pa¹tio comía y hablaba del trabajo que ya se había hecho y del que se iba a hacer, y por supuesto también alimentaba a los perros.

Don Héctor en la madrugada, en cama acostumbraba a tomar café o chocolate caliente con pan dulce. El decía ³come ahora que todavia puedes². Comer fué uno de sus más grandes placeres. El también disfrutaba invitando gente para comer en la casa. Don Yeto creía que las mejores conversaciones eran las que se tenian en la mesa de comer.

"El Tarzán" y el resto de la jauría también tenian su propio festín ya que el abuelo los alimentaba allí mismo en el comedor. Los perros movian sus colas y miraban a don Héctor como agradeciéndole el buen gesto de alimentarlos. A él le gustaban sus perrros por que ellos lo acompañaban a sus propiedades de Chepito y Espachangüi.

En el trabajo don Héctor siempre estaba en control, él sabia cómo mandar a sus trabajadores, la clase de trabajo que él queria que ellos hicieran, etc. El se sentia muy orgulloso que sus cañaverales eran uno de los mejores de la región. Yo estoy deacuerdo con ésto, la caña de azúcar de su plantación era la más alta y jugosa.

Chupar caña de azúcar fué un placer, especialmente al medio día, el cual era el más caluroso del día. No se por seguro las dimensiones de la plantación, lo único que sé, es que disfruté caminado a lo largo y ancho de la propiedad. Bilo, el más fiel de los trabajadores del abuelo conocía como la palma de su mano la plantación. El me enseñó los atajos para llegar allí. Recuerdo especialmente uno en el cual teníamos que cruzar el "Rio Sosi". Este fué el más emocionante por que en el nadamos. El agua era fría y no muy profunda, con muchas rocas alrededor; además de la diversión de nadar y refrescarnos posponiamos por un rato el trabajo en la galera.

"Tio Lech", Apolonio y el resto de la cuadrilla seguian de cerca sus ordenes. Todo el mundo tenia algo especifico para hacer. Aún las mulas la celestina, el macho, y la tortolita sabian que don Héctor hablaba en serio, ellas movian sus colas y orejas para mostrar que estaban listas para transportar los pantes de panela a la "casa grande".

La panela se vendia especialmente durante los fines de semana. Estos eran dias muy importantes para papá "Yeto" . El disfrutaba mostrando a sus clientes la buena calidad de su producto, creo que su placer más grande era cuando finalmente cerraba un negocio y ponia el dinero en su bolsillo. No creo que él era un avaricioso, pero sí un hombre que le gustaba sentir que había hecho un buen trabajo. Vendiendo la panela, él obtenia el mensage de aprobación de la buena calidad de su producto. El también disfrutaba el regateo envuelto en la transacción, pues de ésta manera conocia mejor a sus clientes.

Don "Yeto" hablababa de muchas cosas, pero especialmente acerca del tiempo y cómo éste iba a afectar las cosechas. Por supuesto, hablar del tiempo fué un tema muy popular entre los agricultores. Los fines de semana la gente en el pueblo se vestia con sus mejores galas y don Héctor no fué la excepción. El se vestia con camisa y pantalones kakis, reloj de cadena, y por su puesto sombrero; lucia tan elegante como un general de cinco estrellas en un desfile militar.

Todo el mundo en la casa se levantaba temprano para ir a misa en la unica iglesia Católica del poblado y, después de misa, se compraba carne para hacer cocido. Esta era una sopa de vegetales que se comia durante el almuerzo. Pa¹tio sudaba cada vez que tomaba su sopa caliente y chupaba los huesos de la carne. En la cocina, la sirvienta ³la Ramona² se encargaba que los comensales tuvieran suficientes tortillas calientes. De vez encuando la abuela se levantaba de la mesa para estar segura que todo marchaba bien.

En la cocina había una estufa de leña (poyo) que calentaba todo el cuarto y hacia que los sirvientes de la casa corrieran de un lado para otro para mantener viva su flama. Las paredes ahumadas de la cocina son testigos de lo duro que se trabajó allí. No se por qué razón las paredes se mantuvieron ahumadas. Pienso que el abuelo creía que como en una buena pipa es el carbón el que hace la diferencia.

El abuelo fué un católico muy particular. El no iba a la iglesia con tanta frecuencia como el resto de la población, pero atendia los servicios religiosos que se ofrecian por un bautismo o casamiento. El no objetó que la abuela se involucrara en actividades de la iglesia. Recuerdo que ella perteneció a una hermandad. No se por seguro cuales fueron las actividades de ésta hermandad, pero sí recuerdo la vestimenta. Las hermanas se ponian un pañuelo morado en la cabeza, rosario en el cuello y vestido largo y obscuro. En casa doña Charris tenia la figura de San José como el protector de la familia. Honestamente creo que aún el abuelo tenia a San José como su protector. Varias veces lo observe mirando de reojo al santo como pidiéndole un milagro.

Aunque el abuelo no practicaba ortodoxamente las enseñanzas de la iglesia católica, él mantenia buenas relaciones con sus miembros. Se relacionaba con el clero y daba diezmos a la iglesia. El padre Tomás nunca desaprovechó una oportunidad para sermonear a don Héctor acerca de lo que debiera de ser un buen católico. Por su puesto el nunca cumplió con ésas expectaciones. Finalmente, la iglesia se dió por vencida de hacer de don Héctor un "buen cristiano".Los fines de semana la mayoría de la gente iba a la iglesia, pero don Héctor se dirigia al mercado. El mercado se encuentra al lado de la iglesia.Los Domingos eran dias de mercado en Cuilco. Este era el tiempo en que se compraba para el resto de la semana la comida y utencilios del hogar. Al mercado venian vendedores de los poblados vecinos y hasta de tan lejos como Totonicapán.

En el mercado don Héctor disfrutaba platicando con todo el mundo. Este siempre estaba lleno de gente y mercaderias, parecia como una explosión de colores y olores. Allí habían carnicerias, vendedores de vegetales, gallinas, cerdos, ropa y monturas para caballos.

En la tarde algunos de los vendedores y mucha de la gente de las aldeas bebian "compuesto". Este también fué el tiempo para la abuela para vender su licor clandestino. Los beodos bebian como si no iba haber más alcohol en el mundo. Ellos se transformaban totalmente, los hombres hablaban y escupian bastante y las mujeres lloraban. Aún estoy sorprendido por los cambios que el alcohol causa en las personas. Nunca vi al abuelo beodo, sin embargo, me dijeron que él bebio por algun tiempo en su vida.

El final del día de mercado fué también especial para la jauría del pueblo. Estos eran la cuadrilla de limpieza que recorrian de arriba para abajo el mercado en busca de comida.

No podría terminar esta historia sin antes mencionar algunos de los famosos dichos de pa'yeto: "dime con quien andas y te dire quien eres", "nunca gastes mas dinero del que puedes ganar", "no importa cuanto dinero ganas, lo que importa es cuanto dinero gastas", "si tus problemas tienen solución de que te preocupas, y si no tienen de que te preocupas".

No cabe duda que don Héctor Fernández Moreno fué un gran señor que supo ganarse el cariño y respeto de aquellos que lo conocieron.

Hector Castillo-Fernandez

hcastill@pioneerplanet.infi.net

REGRESO

CRECIENDO EN CUILCO,

HUEHUETENANGO, GUATEMALA

Parece que han transcurrido un millon de años luz desde mi niñes en Cuilco. Nací un 18 de Diciembre de 1,956. El mismo día en que en el año de 1,863 la esclavitud fué abolida en los Estados Unidos de América y el mimo día pero en el año de 1,959 en que el pequeño ejercito de Fidel Castro derrocó al dictador Fulgencio Batista en Cuba. Estos eventos historicos pasaron inadvertidos en la vida cotidiana de éste poblado de unos 2,500 habitantes. Cuilco con sus casas de estilo colonial Español y calles de piedra se encuentra rodeado por dos rios, El Río Grande al este y el Río Chapala al oeste. Mis más emocionantes memorias de mi adolescencia fueron las que viví durante los dias calurosos de los veranos. Algunas veces las temperatura llegaba a los 110 grados Fahrenheit. Este fué el tiempo en que nadaba en las aguas cristalinas de ésos dos rios. El agua era clara y fresca, y tenia la fragancia de los bosques. El tiempo pasaba sin sentir durante ésos dias; era como que sí no hubiera tenido ningun limite para hacer lo que deseaba. Podia gritar y saltar sin temor de que alguién me iba a parar. Era libre...!

En éste pequeño poblado, sin electricidad, y ningún lugar para entretenimiento, socialización bajo las estrellas fué una cosa seria. Por tres o cuatro horas cada noche en el único parque de la localidad vnos reuniamos para contar historias de miedo. Los niños se sentaban alrededor de los adultos para escucharlos decir sus horribles historias. Se hablaba del diablo y de las personas que hacian el mal. Se decia que el diablo estaba mirandonos y sí no nos portabamos bien éste nos llevaría al infierno. El regreso a la casa depués de ésas historias de miedo era aún más escalofriante. Yo miraba demonios y escuchaba voces por todos lados. Le pedia a Dios por su protección y corria tan rápido como podia para llegar a la seguridad de mi hogar. Cada noche de regreso a casa me prometia asi mismo no volver a escuchar ésas historias de miedo, pero nunca cumplí mi palabra. Creo que en el fondo el estar casi muerto de miedo me retaba para continuar yendo a escuchar ésas historias.

Otra de las agradables memorias de haber crecido en Cuilco fueron los viajes a caballo para la ciudad de Huehuetenango. El viaje duraba entre cuatro a seis horas. Los viajes eran toda una aventura. El día anterior al viaje todo el mundo en la casa tenia algo que hacer. Mi padre se hacia cargo del equipaje y del presupuesto para los gastos del viaje. Yo alimentaba a los caballos con maíz y sal, les acariciaba las orejas y hablaba con ellos acerca del viaje. Parecia como que si éstos me entendian, ya que me mirabam y movian su cola. La noche anterior al viaje nos dormiamos temprano, para así poder despertarnos como a las cuatro de la mañana. Mi mamá era la primera en levantarse para hacer el desayuno. Bebiamos café y comiamos pan dulce, frijoles negros, huevos, queso y por supuesto tortillas. Un verdadero banquete! No se hablaba mucho, talves por que se estaba nervioso por el viaje tan largo que se iba a emprender. Era como ir al ³otro mundo.² Se puede decir que éso del otro mundo era verdad por que la gente en Guatemala no viaja mucho y yendo en un viaje de cuatro o seis horas era una gran aventura. La despedida era una gran ceremonia: se lloraba, abrazaba y besaba a los viajeros. Parecia como que también los animales participaban de la despedida; los perros ladraban; los pajaros, los gallos y las ranas cantaban, y los saltamontes chirpiaban. Todo ésto ocurria en medio de una gran tristeza como la que se siente cuando se entierra a un muerto.

Después de la emocional despedida finalmente emprendiamos el viaje para la ciudad de Huehuetenango. El paisaje era maravilloso. El aire fresco de la mañana se calentaba un poquito con la salida del sol. Estos viajes fueron una real aventura en mi vida. Especialmente disfruté crusando los rios. En mi imaginación parecia como que si los rios hablaban con nosotros. Ellos nos saludaban con la frescura de su brisa y el ruido que se hacia al chapotear sus aguas al cruzarlos. Estos fueron momentos magicos. Me sentia transportado a otra dimesión de vida. A la mitad del camino para la ciudad de Huehuetenango almorzabamos bajo las sombra de un arbol . Mi padre encendia el fuego para recanlentar la comida. No se sí la comida era realmente deliciosa o era que estabamos hambrientos pero ésta sabia muy bien. No hablabamos mucho, solamente comiamos. Lo siento madre pero nunca pensamos acerca de tu arduo trabajo para cocinar una comida tan exquisita. Guatemala es una sociedad ³machista² en donde el hombre asume que la mujer esta para servirlo, así que no se aprecia mucho el trabajo femenimo.

Al tiempo que arribamos a la ciudad de Huehuetenango estabamos con hambre otra vez! Nos dirigiamos directamente a la cafetería "Maria", éste era el lugar favorito de mi padre. La cafetería tenia unicamente diez mesas pero siempre estaba llena más alla de su capacidad. Allí se encontraban viajeros de otros pueblos con quienes mi padre compartia historias del viaje e información para hacer las compras. Ellos nos decian los nombres de las tiendas con los mejores productos y los precios más bajos. Todo el mundo era un experto! A pesar del aparente buen tiempo que todo el mundo tenia, se podia ver la urgencia por hacer los mandados y regresar a la casa lo más pronto posible. Todos extrañaban a sus familias y animales. La dueña de la cafetería, doña Maria era la que cocinaba. Ella tenia dos empleadas. Teresa la que hacia las tortillas y Jacinta la que lavaba los platos. El menú no tenía muchas opciones. Generalmente se ofrecía sopa de pollo, tortillas, limonada y salsa picante, todo por 0.50 USD. La mejor parte de todo ésto era que se tenian tortillas sin ninguna limitación. Que ganga!

Finalmente estabamos listos para hacer nuestras compras. Generalmente nos dirigiamos primero a la ferretería por que era allí endonde teniamos que comprar la mayor parte de nuestras cosas. Se compraban clavos, grasa, tornillos, cemento, pintura, etc. En la farmacia mi padre compraba aspirinas, antiácidos, curitas, ungüento y laxantes. Odio los laxantes! En Guatemala la gente se prescribe asi mismo y los laxantes son la medicina más popular para tomar. Se tiene la crencia que el estómago es el causante de todos los males y mi padre no era la excepción. El ciegamente creía en los poderes curativos de los laxantes. Los laxantes por sí mimos no eran tan malos, pero no se podia comer durante todo el día en que se tomaban. Se pensaba que para tener un mejor resultado, el estómago debia de estar vacio. Ahora yo se que ésto no es verdad, pero supongo que aún con contundente evidencia científica no se hubiera podido cambiar una bien arraiga tradición popular. La gente solamente seguia viejas costumbres y eran muy escepticos de la tecnología moderna.

Por la tarde ya estabamos listos para emprender el viaje de regreso al pueblo. No se sí fué el deseo de llegar pronto al hogar que hacia que el viaje de regreso fuera más rapido, pero así parecia. Por supuesto mi madre nos esperaba en casa con otra deliciosa comida. Durante la comida se hablaba de lo que habia ocurrido durante el viaje, la gente que habiamos encontrado y se quejaba de los altos precios de los articulos que habiamos comprado. Quejarse de los altos precios fué el tema favorito de mi padre, auque estoy seguro habiamos comprado a un buen precio. El siempre se quejaba. No estoy seguro sí él se quejaba solamente para hacer más amena su conversación o para mandar un mensage sublime de "no me pidan más pisto." ¿Quién sabe? Mi madre solamente escuchaba y hacia las tortillas. Muy esporadicamente ella interrumpia a mi padre. En mi pais la mujer esta educada para servir al hombre, es introvertida y obediente. Viviendo en Guatemala no pense mucho acerca de ésto. Nadie pusó en tela de jucio éste modo de ser. A traves de mi experiencia viviendo en los Estados Unidos y mis viajes alrededor del mundo me he dado cuenta de lo equivocado de esta practica. Creo que tanto mujeres como hombres son iguales y merecen las mismas oportunidades para llegar a realizar sus metas.

La escuela del convento fué el centro de la vida social del pueblo y asi como también el lugar en el que se hablaba del pasado y se especulaba sobre el futuro. Las fiestas patrias y patronales se celebraban allí. Los estudiantes de la escuela hacian representaciones teatrales y cantaban canciones. Los padres de familia se mostraban muy orgullosos de sus hijos. Tanto las muchachas como los muchachos hacian lo mejor para impresionar a todo el mundo. La escuela fué también el lugar favorito de mi padre y abuelo para comentar sobre el pasado y comparar el presente. Ellos decian que los estudiantes en su tiempo realmente querian aprender, eran más respetuosos y trabajaban más duro que los de mi tiempo. Ellos decian que nosotos no queriamos aprender y que no respetabamos a nuestros profesores. El abuelo y mi padre estaban muy agradecidos con sus profesores por que gracias a que éstos fueron muy severos y disciplinados con ellos, ellos eran muy buenos ciudadanos. Los dos se sentian muy orgullosos que aún recordaban lo que habian aprendido en la escuela y para probarlo me hacian preguntas. Yo nunca conteste ninguna correctamente. Esto soportaba su creencia acerca de la superioridad de la educación en su tiempo.

En Guatemala no mucha gente tiene adolescencia. Se va directamente de la niñes a la adultes. Esto a consequencia que hay mucha gente pobre y los niños comiensan a trabajar a temprana edad para traer un dinero extra al hogar. No fuí la excepción y depués de la escuela laboré en diferente clase de trabajos. Lustré zapatos, vendí periodicos, etc. Sin embargo no me veia haciendo éstas tareas el resto de mi vida, yo queria ser profesional. Mis padres me animaron para ser un maestro. Ellos me dijieron que como profesor podia ayudar a leer y escribir a ésos que no sabian. Para atender una institución de capacitacion para profesores tube que salir de Cuilco. Esta fué una experiencia frustrante. Estando acostumbrado al ambiente estricto y católico de la escuela del pueblo no podia creer lo que pasaba en la gran ciudad. Me parecia como sí toda estaba en total caos. No sabia que hacer o a donde ir por ayuda. No tenia el apoyo inmediato de mi familia y amigos.

Todo éste caos me obligó a buscar otro tipo de apoyo. Entonces encontré a Maria, ésta era una muchacha de otro pueblo que se convirtió en mi amiga, era como mi hermana. Nos ayudamos mutuamente. Después de las clases comparabamos y discutiamos nuestras notas. Con su ayuda pasé facilmente al segundo año. Una vez familiarizado con el sistema tuve tiempo para expander mi circulo social. Hicé amistad con compañeros estudiantes de toda la república Guatemalteca y aún con otros provenientes afuera de las fronteras patrias. Algunos de ellos fueron un buen soporte para mi deseo de convertirme en proferor, pero otros fueron totalmente lo contrario.

Los buenos me ayudaron a encausar mi meta para logra mi sueño de ser un profesional. Ellos eran muy dedicados a sus estudios, ponian atención a los profesores y tomaban notas. La mayoria de ellos eran casados y tenian hijos y no querian perder su tiempo. La meta de éstos estudiantes era obetener su títutlo de maestro para así mejorar el nivel de vida de sus familiares. La mala influencia provino de los que estaban más interesados en parrandear y protestar que estudiar. Estos bebian, fumaban y hablaban de politica. Doy gracias que nunca fumé ní me involucré en politica, pero empezé a beber alcohol. Beber en Guatemala es una cosa seria. La gente bebe para emborracharse. No se aceptan sobrios en donde se esta bebiendo. No tenia dinero para comprar alcohol pero ésto nunca fué un problema. Siempre se encontraban los medios para conseguir alcohol. Algunos estudiantes hacian alcohol en sus casas y lo compartian con el resto del grupo y algunos otros con un poco más de recursos economicos lo compraban. Al principio beber fué una experiencia agradable. El alcohol me hacia sentir importante aún discutiendo trivialidades. Bajo los efectos del etílico cualquier discusión parecia importante. Los problemas empezaron cuando experimente la primera goma. Fué horrible, me dolia la cabeza y el estómago. No podia comer nada. El alcohol dejó de ser algo agradable. A pesar de mi alcoholismo no descuidé mis estudios. Mis calificaciones no fueron las deseadas pero al menos pasé las clases correspondientes.

Mi padre empezó a sospechar de mi alcoholismo. El nunca me dijo nada pero podir adivinar su preocupación a traves de su mirada. Sus mensajes sublimes eran claros. Por ejemplo un día sin previo aviso y sin aparente razón se apareció en mi pensión. Afortunadamente me encontraba sobrio. Sin acusarme de nada, él me habló de lo malo que era el alcoholismo. Entendí su mensaje y dejé de beber inmediatamente. Como consequencia de mi sobriedad perdí a mis "amigos". Ellos ya no me podian aceptar en su grupo. Al principio trataron de persuadirme para que volviera a beber, cuando ésto les fallo empezaron a burlarse de mi. Pero una vez que habia tomado la decisión de no beber no estaba dispuesto a regresar al mismo infierno. Pienso que esta experiencia me hizo más maduro y responsable.

Como nota final a éste ensayo diré que ésta experiencia me dió la oportunidad para decir "no" y aceptar vivir con las consequencias, así como también para hacer cosas por mí mismo y no para complacer a otros.

Hector Castillo-Fernandez

REGRESO

UN CUILQUENSE EN LA FERIA DE WICHNACHCHISMAPUT,
BERNA, SUIZA

Todo empezó hace diez años en el mercado de San Andrés Cuilco en donde conocí a fraulein Meschter. Ella es una joven mujer de Berna, Suiza quien se encontraba visitando el pueblo. Nos conocimos por pura casualidad cuando se le cayó la cartera y se la recogí. Este incidente fué el principio de una maravillosa amistad. Viajamos por toda la república Guatemalteca y el sur de la Mexicana. Durante nuestros viajes hablamos de muchas cosas, pero lo que más me impresiono fué escucharla hablar de su país de origen, Suiza. Ella lo describió como un país con muchas montañas, lagos y gente amable; esta descripción me hizó desear estar allá.

Como todo tiene un principio y un fin, el fin del viaje de fraulein Menschter llegó, teniendo ella que regresar a su país de origen. Este momento fué doloroso. No nos queriamos separar, pero a la vez comprendimos que esto no era posible. Al despedirnos estuvimos de acuerdo en mantenernos en contacto. Por algunos meses nos estuvimos comunicando a travez de cartas. El deseo de vernos otra vez creció al punto que teniamos que hacer algo para colvernos a encontrar. Era yo un estudiante y no podia pagarme un viaje a Europa, pero esto no fué un problema. Estaba conciente de mi creatividad y que si ponia fé en algo lo lograba. Con esta actitud empezé a buscar opciones para hacer posible lo que para muchos podria haber parecido un imposible viaje. Despues de tratar varias opciones llegué a la conclusión que mi mejor oportunidad estaba en ir a vender artesanias a Suiza. ! Si vender artesanias! Despues de todo el mercado del pueblo siempre estaba lleno de turistas comprando artesanias. Guatemala tiene las artesanias más bonitas del mundo. Asi que la idea parecia apropiada. En Suiza mi amiga habia hecho los arreglos para rentarme un puesto en la feria Wichnachchismaput. Esta es una feria de artesanias muy popular en el centro de Berna.

Ir al país Helvetico se convertió en una prioridad para mi. Hicé un diseño para exhibir mi mercaderia, investigué el gusto de los Suizos y conseguí informacion de como exportar mis productos dentro de Suiza. Finalmente volé de la ciudad de Guatemala hacia la ciudad de Zurich, Suiza. El vuelo duro como 13 horas. Fué un vuelo placentero. Las aeromosas fueron muy agradables. Ellas me ayudaron a llenar los papeles de emigración y me dieron bebidas gratis. En el aeropuesto de Zurich mi amiga me estaba esperando. Con su ayuda fué fácil hacer todos los tramites de migración. En su carro nos dirigimos a Berna. El viaje duró como dos horas. La autopista estaba en excelente estado. El paisaje era increible, se podian ver pequeñas granjas y enormes montañas. En Berna mi amiga habia arreglado para mi la renta de un cuarto barato. El baño no estaba tan bonito, el cuarto era comodo y tenia un enorme televisor a colores. Al día siguiente me desayune en la casa de mi amiga. ella vivia en un apartamento con dos recamaras en el centro de Berna. El desayuno consistió de rosty (papas ralladas), huevos revueltos, y café. Después del desayuno nos fuimos al campo de la feria para colocar mis productos. Habia conseguido un espacio de 3x3, circulado de vidrio y con calefacción. En la parte superior de la puerta corrediza se leía mi nombre y el de mi país de origen. Era muy impresionante. Era cirtamente diferente a cualquier otro que habia visto en Guatemala. En el campo de la feria todo era limpio y ordenado. Que país tan maravilloso, pensé. Exhibí fajas de Chichicastenango; carteras de cuero de Cuilco; figuras de madera y brazaletes de la amistad de Panajachel. Se pude decir que la artesania Guatemalteca se encontraba representada allí.

La feria duro del 29 de Noviembre al 23 de Diciembre, estaba abierta de las 9:00 A.M. a las 6:00 P.M., de Miércoles a Domingo. Como 500,000 gentes se aparecieron por el campo de la feria. Muchos de estos pararon por mi puesto. Los colores brillantes de los productos les habia llamado la atención. Ellos estaban curiosos por saber como se habian fabricado las artesanias y asi como tambien que materiales se habian usado en la fabricación. En general los Suizos son gente que tiene un conocimiento amplio. Ellos podian hablar de escritores, musicos y de cualquier otro tema. Me hablaban en Inglés y Español. Los Suizos generalmente hablan tres o cuatro idiomas, sin embargo les gustaba hablarme en Español. Algunos de ellos me dijeron que habian estado en latinoamerica o que habian visitado España.

De Frankfurt, Alemania volé de regreso a Guatemala. Dejé Suiza con admiración y respeto por fraulein Meschter y toda las demas personas que conocí por allá. Los Suizos parecen herméticos, pero al mismo tiempo estan llenos de energía y estusiasmo por conocer otras culturas.

Héctor Castillo-Fernández

REGRESO

CUILCO,

UN PARAISO DESCONOCIDO

Por Octavio Manfredo Fernández Escobar

Allá en los confines occidentales de la patria,engarzada en las depresiones de los macizos montañosos de la Sierra Madre, se encuentra una joya fulgurante, "La Perla Escondida de Occidente", así la bautizaron nuestros antepasados y confirmaron los primeros inmigrantes que decidicron radicarse en este jirón de tierra, obra grandiosa e inspiración divina del "Corazón del Cielo", el Dios consagrado por los "Hombres de Maíz" que relata el Popol Vuh, libro sagrado de los quichés y expresión mítica e histórica de la nacionalidad guatemalteca.Es el municipio de Cuilco, en el departamento de Huehuetenango, situado a 325 kms. de la ciudad capital y a 72 de la cabecera departamental.

Quien llega a Cuilco se enamora a primera vista, se transporta a las épocas en que la provincia guatemalteca era virginal en sus costumbres y tradiciones auténticas, su folklore e indentidad peculiares.

El significado toponímico de Cuilco tiene varias acepciones: paraje sinuso o torcido; tierra de pintores, según el Lic. Adrián Recinos, historiador huehueteco. Versiones recogidas de leyendas de la región atribuyen el nombre de Cuilco a dos morfemas de origen populuca, lengua mezcla de mam y chiapaneco,de Cu=adoración:iI=planta de maguey y co=vamos;traducido en su connotación significaría vamomos a adorar la planta de maguey.

En una reciente investigación histórica y antropológica que realicé en el municipio de San Cristobal de las Casas, Chiapas, México, consultando un diccionario de lengua nahoa-nahuatl, encontré que Cuilco significa lugar de los tracuilos, pueblo viejo, conocedor de la escritura jeroglífica. De tlacuil o tracuilo que equivale a hogar y hoguera, hornilla, por alusión los tenamastes o piedras que se colocan en triángulo para sentar o asentar ollas y comales.

El origen de Cuilco se remota a la época pre-hispánica, según lo describe una interesante leyenda conocida con el nombre de "Cambotz". Su asiento principal estuvo inicialmente en el lugar del nombre de la leyenda, un sitio arqueológico poco explorado, distante unos 10 kms. de la actual cabecera municipal, que fuera conquiestado por los quichés, acción que obligó su traslado a lo que se conoce como "Cuilco Viejo", actualmente la aldea Chejoj, cuyas evidencias lo constituyen montículos y trazos de lo que pudo haber sido una plaza.

En este lugar permaneció varios siglos hasta la conquiesta de Zaculeu por Gonzalo de Alvarado. Refiere la historia que de Cuilco e Ixtahuacán partieron 3,000 cuilcos e ixtahuacanes, con su respectivo jefe para prestar ayuda al cacique Kaibil Balan, sin embargo, aterrados por las atrocidades del conquiestador español, huyeron contagiados por la viruela, enfermedad desconocida en América, y se refugiaron en las montañas de Cuilco y otros emigraron hacia la zona mexicana de Chiapas.

Cuando visitó la región don Francisco Antonio de Fuentes y Guzmán en 1770, Cuilco ya existía y era centro de curato, abarcando los poblados de Santa Magdalena, Tectitán, San Martín Mazapa, Santiago Amatenango y San Francisco Motozintla, los tres últimos pertenecientes actualemtne al Estado de Chiapas, Mexico.

TERCEROS JUEGOS FLORALES

Casa de la Cultura Cuilquense

En seguida damos a conocer, la primera de tres partes, del trabajo ganador del primer lugar en prosa de los Terceros Juegos Florales,organizados por la Casa de la Cultura Cuilquense, presidida por el Prof. Jorge Elmer Mauricio y que fuera ganado por el Lic. Mamfredo Octavio Ferndndez Escobar.

REQUIEM POR LAS TRADICIONES DE MI PUEBLO

¡CUILCO!, quiero recordarte con la virginidad que poesías... Intento realizar una radiografía y estetoscopía de tu historia. Trasportarme a las épocas -que correteaba descalzo en tus caminos polvorientos y calles empedradas. Recordarme patojo cortando escobas en el cerro del pueblo para barrer los patios de las casas solariegas con guineales y aguacatales. Pepenando nances y volando barriletes, gozándolos rabiar en los guayabales, con zumba de ayote y shiletes en la cola.. Campeando las bestias y montándolas en pelo con bozal en la trampa en lugar del freno... Jugando tipachas, ticucas, perinola y taba en Semana Santa. Cargando en andas al angelito "chismoso" San Juan, San Pedro y Jesús resucitado el domingo de Pascua... Sonando matracas para llamar a la gente a las procesiones de la Veracruz y el Santo Entierro... Cuilco de mis afanes e ilusiones, quiero recordarte con nostalgia... Viendo parejas bailar en viejo salón entablado, apretujadas un veintiocho de noviembre. Güiros jugar a las argollas, la lotería de Don Tono, los dados con figuras de tambores, estrellas, sirenas y chalupas... ¡Qué daría por revivir aquellos tiempos en que gozábamos.... Nadando largas horas del día en la poza de los Briceños y los tres brazos del río Grande. Acolitando la misa en latin del padre Eduardo, devorando las hostias en la sacristía con el finado Aurelio Maldonado... Marchando los quinces de septiembre con escopetas de palo y bonetas de gabardina "Kaki"... Imposible olvidar a Don Alfonso Velásquez tocar la "12 calle" un catorce de septiembre en la segunda de la marimba con aquella maestría que lo caracterizaba. O Panchito Osario en el bajo de la "Perla", ejecutando "Mis Tristezas" en aquellas frías noches de serenata en las balcones de madera... O ver bailar con garbo y juventud a Cunde, Saúl Monjaraz, Mirna Camas y Aurita Calderón, a Mauro Anzueto y doña Laura Flores ¡Quién pudiere revivir las bailes infantiles que organizaban don Delio García y los maestros en las fiestas de le Independencia!... O la marimba de Don Alfonso Méndez con sus hijos Simeón y Alejandro, amenizando las bailes en la escuela que improvisaba el finado Chepe "Cuto"... Tengo presente a don Beto Aguilar, "un centurión romano" con la madrileña negra en el rostro, montando en el caballo prieto de don Carmelino Ventura... Don Tancho Rivadeneira, el cristo vivo de los pasos de Semana Santa, agobiado y sudoroso; resuena en mis oídos la voz de don Chepe Sánchez, diciendo: "Muera Jesús, suéltanos a Barrabás!... Mis pupilas de niño

REGRESO

¡CUILCO! quiero recordarte con la virginidad natural y cultural que poseís... intento plasmar una radiogralia y estetoscopía de tu historia. Trasladar mi pensamiento y parar el reloj del tiempo en que correteaba con pies descalzos, caminos polvorientos y calles empedradas Vivencias de patojo, cortando ramas de escobas en el cerro del pueblo para barrer patios en casas solariegas con guineales y aguacatales... Pepenando nances y volando barriletes, haciéndolos rabiar en los guayabales, con zumba de ayote y "shiletes" enla cola... Campeando bestias y montandolas en pelo con bozal en la trompa en lugar de freno... Jugando tipachas, ticucas, perinola y taba en Semana Santa; cargando en andas al angelito "Chismoso", San Juan, San Pedro y Jesús resucitado el domingo de Pascua... Sonando matracas para llamar gente a las procesiones de la Veracruz y el Santo Entierro. ¡Cuilco de mis afanes e ilusiones, quiero evocarte con nostalgia!... Viendo parejas bailar apretujadas en el viejo salón entablado, un veintiocho de noviembre... Güiros lanzar las argollas, jugar la loteria de don Tono Tello y rodar dados con figuras de tambores, estrellas sirenas y chalupas... ¡Qué daría, por revivir aquellos tiempos en que gozábamos... Nadando largas horas del día en la poza de los Briceños y los tres brazos del río Grande. Acolitando la misa en latín del padre Eduardo Mc.Guiness, devorando hostias en la sacristía con el finado Aurelio Maldonado... Marchando los quinces de septiembre con escopetas de palo, bonetes de gabardina “kaki” y tennis traidos del otro lado... Imposible olvidar a don Alfonso Velásquez, un catorce de septiembre, tocar “la 12 calle,” en la segunda de la marimba con la maestría que lo caracterizaba... Casamientos sin pastel, sin campanas con arroz y recuerdos para la gente; simplemente el tamal de media noche, las mistelas con “cusha”, la tornaboda donde servían pepián de chompipe y sopa de arroz esponjado con rodajas de huevo duro... En las fiestas de San Andrés saboreamos los tamales colorados de achiote con chile de doña Maria Valiente; cocadas, borrachos y empanadas que traian las " huehuetecas”, deleitando nuestra pobreza de niños... Los bailes de segunda alumbrados con candil que organizaba Paín y don Goyito Osorio, en la sala de doña Lupita Briones, esquina de la calle de abajo... Cuando vinieron los carros y la luz eléctrica todo cambíó... Pick-ups y camiones sustituyeron las mulas y machos con mataduras de don Nancho y don Moncho Herrera; lámparas de gas neón a candelas, candiles y "hachones” de ocote... Sueño jugando canicas y jaboncíllos, trompos y guazapas con René de León y Roberto Escobar, dejando sin botones las camisas de nuestros "viejos”; octubre de barriletes, enrredándolos con los de Oracio Velásquez, Olivio y Carlos Perez en la calle de arriba, los Guayabales y el Plan Grande... Bajando mangos y paternas en los sitios de don Adán Moreno y doña Tona Cifuentes de Jocotales... ¡Cómo olvidar a mi padre Antonio rasgar la guitarra y cantar Solamente una vez" con don Chema Briones, su entrañable amigo!... A mi abuelo Pedro entablar pláticas interminables con don Sixto Rodas en la casa de la tía Pina, y su bigote amarillento por el tiempo y el humo de cigarrillo "pata dc coche"... ¡Cuilco, ya no eres el mismo!..ahora sólo Veo figuras fantasmales en las calles, billetes ajados de pesos, dólares y quetzales en bolsillos abultados, televisores en salas atestadas de gente embelesada en telenovelas frívolas... Hemos despersonalizado la huamanidad presente... Sólo tenemos ojos y oídos para asimilar una cultura que no es la nuestra... Enajenados, alienados de basura envasada en videos... !Pobre generación frustrada!... !Cuilco, jirón de mi alma y anatomía terrenal... Acaricia mis oídos el recuerdo del tintineo y los golpes del martillo en el yunque de las herrerías de don Venancio, don Gustavo Herrera, don Lucilo Cifuentes y don Froilán Anzueto, forjatado las herraduras que les ponian a las bestias... El garrote de don Adrián Pérez que blandía para asustar a los "güiros malcriados” en mi barrio de la calle de en medio... Chistes "colorados" que contaba papá Héctor Fernández en el parque de mi pueblo; ocurrencias de tío Carlos Fernández y don Chusito López remedando a medio mundo; frases pintorescas y "dichos" imborrables que nos legaron don Arsenio Sánchez y don Olegario García... Y la calle de abajo donde se retaban mozalbetes y adultos para darse de trompadas o agarrarse a brazo partido... ¡Ya todo está muriendo, agonizando lntamente las tradiciones de mi tierra!.... Añoro aquellas madrugadas cuando buscábamos un trago y despertábamos a don Cundino Ruiz o tocabamos la puerta de tía Carmen Escobar, para curarnos la cruda, bebiendo en botellas con tapón de olote y haciamos "boca” con tapas de dulce de panela con William Maldonado y Carmelino Ventura... A Edgar Laparra, el primer tacaneco famoso que puso piés en estas tierras de Dios que nos enseño a robar gallinas en los sitios y a comer carne sancochada... Amigos de juventud y grata convivencia, imborrables de mí alma: Chavita García, Pain Osorio, Joelito, el compa Enrique y "Chimbo” Sánchez. Con ellos recorrimos el largo y ancho de la geografía de Cuilco... Ias señoras montaban en galápagos en los viajes a Ixtahuacán; usaban enaguas las patojas y lucían su peinado bomba para asistir a los bailes, los jóvenes su tacuche y corbata, y daban vueltas en el salón antes de iniciar cada pieza de marimba... Tía Maria, tía Mingúita y doña Memita Maldonado llevaban al salón sus cabos de candela por aquello de los apagones de las lámparas "kóleman" y alumbraban indiscretas los rostros de los enamorados... ¡Cuantas veces en los bailes de año nuevo vimos llorar de veras a nuestra gente, despidiendo el año viejo y las moloteras que se armaban al calor de los tragos, despues del abrazo... Mis pupilas de niño se dilataron al mirar... A Panchito Osorio en el bajo de la "Perla” ejecutar "Mis Tristezas", en aquellas frías noches de serenata frente a los balcones de madera... Ver baialar con garbo de juventud a Cunde, Saúl Monjaraz, Mírnita Camas y Aurita Calderón, a Mauro Auzueto y doña Laura Flores... Emoción que experimentamos en la escuela y los bailes infantiles que organizaba don Delio Garcia y el finado "Chepe Cuto” con la marimba de Cholivá de don Alfonso Méndez y sus hijos Simeón y Alejandro, en las fiestas de la independencia... Tengo presente a don Beto Aguilar, "El centurión romano”, con la madrileña negra en el rostro y la espada en el cinto, montando el caballo alazán de don Carmelino Ventura... Don Tancho Rivadeneira, el cristo vivo de los pasos de Semana Santa, agobiado y sudoroso, y resuena en mis oídos la voz de don Chepe Sánchez, exclamando ¡Muerte a Jesús, suéltanos a Barrabás”! Mis pupilas de niño vieron maravilladas la llegada del primer avión al plan de Tuyá, las carreras de la gente para ver de cerca al "pájaro de acero” y escucho la voz del padre León Corner cantar la " Vaca Lechera”, por toda la calle de en medio... Ias toreadas de septiembre, don Natalio Monjaraz y don Segundo Velásquez, saltando la barrera, don Raúl y don Olivio Martinez montando al "barroso”, Argelio y Chimingo laceando al toro, metiéndole "chachagúate”... El caballo prieto de tío Chalo Escobar y el "mesho” de papá Mino ganar el ramo en las corridas de cintas frente a la plaza, un dieciseis de septiembre... Palos de pomarrosa, el tinglado y las cocinas de doña Locha Rodas y la tía Luz lópez... Sólo el recuerdo ha quedado en la mente de los viejos el convite de la Virgen de Mercedes, el deleite de los frescos de temperante y el pan rodajado con banderitas de colores que repartían en casa de don Lolo Gómez y don Carlos Velásquez... Las celebraciones de Esquipulas en Tuya, San Pablo en Ixmulej y la Cruz allá con don Mundo Gómez... El día de los Santos en los Terreros, las cabeceras en las tumbas, el atol de elote y el ayote con panela... Tradiciones que se pierden por la influencia de la televisión por cable, las "ondas"que traen los que van al norte, a las Californias y "Flórida” la pérdida de identidad que nos imponen los medios de comunicación, la urbanización y el débil nacionalismo del guatemalteco. El Judas a caballo, el " robo” de bestias en el cerro, en los potreros y sitios para montarlo un miércoles santo... Va perdiendose en lontananza el olor a dulce de perol, melcocha y empanízada; la flor de la caña de azúcar languidece y en su lugar brotan cafetales y tomatales en Sosí, islán, el Herrador; duraznales y manzanales de Posonicapa ceden lugar a matas de amapola que embrutecen los cuerpos, las conciencias y enriquecen bolsas y cuentas bancarias de traficantes... Recuerdas amigo cuilquense los ponches con "piquete” de guaro que hacía doña "Trinís Velásquez, el arroz con leche de doña Licha, doña María Citalán y doña Margarita Monjáraz, el pan de doña Lorenza, nuégados de doña Etelvina, "mudos" de doña Carmen Pérez, marquezotes de doña Meches Alvarado, coyoles en miel de la Chenta de Jocotales ¡Cómo olvidarlos si parece que estuviera saboréandolos con mi paladar de niño... ¡Ahh!, posaditas de Navidad, velas encendidas en las calles obscuras de mi pueblo, cantadoras de adentro y afuera, tío Rutilo acompañándolas con su guitarra meláncolica, doña Rufina Galindo cantando las letanías... El día de la Madre que celebrábamos en la escuela; ramos de flores que llevábamos a las mamás de los jardines de doña Arsenia Gómez... las celebracioiies del Arbol, poesías que recitábanios en la "Caja de Agua"de Chapalá, frente al ceño severo de don Marcos Castillo. En aquellos tiempos no se conocían las piñatas de cumpleaños, el pastel y los regalos como hoy día... La marimba "Azul y Blanco" y el saxofón de Carlos Méndez de San Pedro Sacatepéquez alegraban la fiesta de San Andrés hace más de cuatro décadas, sones meláncolicos de los "Chivos de Xela hacían llorar a los bolos en la calle... Qué me dicen de los gritos agradables y estentóreos, al estilo mexicano, que profería don Chilo Gamarro cuando estaba contento... Don Quincho Castillo, tío Rutilo Maldonado y otros viejos preparando las "viudas” de Judas, dándoles gas en lugar de guaro, a Tasho Cruz y Chilo Goméz un sábado de Gloria.. Para mi todas son patrias... Tierras cubiertas de clorofila, yermos o sabanas y bosques arrasados por la depredación del hombre... Sin embargo, quiero descansar en tu regazo... Cuando mis celulas y átomos expiren... Quiero sentir el hálito fresco de tu geografía corpórea... Reposar en ti madre tierra, que amé y amaré después de muerto...

Memorias de un genuino cuilquense

Octavio Manfredo Fernández Escobar


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