20020331
 
 Cosquillas.
 
 Ayer llovió durante todo el día. Estuvimos con M en la casa de su
 madre, aprovechando que ella estaba afuera; una enorme, elegante, bien
 provista casa, mirando películas, haciéndonos cosquillas en el sofá,
 durmiendo de a ratos, comiendo las cosas ricas de la alacena. El
 erotismo que pudo haber habido fue delgado, casi fraternal: invisible.
 Éramos primos. Son muchos años de estar juntos. Por la noche, casi de
 madrugada, cuando estábamos en la cama, pies calientes contra pies
 calientes, nos dimos unos besos y nos deseamos dulces sueños.
 pez palo 07:52
 
 20020324
 
 Diciembre.
 
 Anoche, en una reunión, se habló del 19 y 20 de diciembre. ¿Dónde
 estabas vos cuando el cacerolazo del 19? Esa pregunta va a volver una
 y otra vez, por años, aquí. Y como suele ocurrir, se empezarán a
 modificar levemente los relatos, se incorporarán experiencias de otros
 como si fueran propias, se cambiará la ponderación de muertes y
 piedrazos de acuerdo a la historia posterior. Hacia medianoche, cuando
 las esquinas ya habían ardido y la gente empezaba a marchar hacia la
 Plaza de Mayo, sonó el timbre. Era L. La semana anterior habíamos
 hablado difusamente de encontrarnos ese día, pero no lo confirmamos.
 Cuando le abrí la puerta me dijo que tenía miedo de lo que estaba
 pasando, que por eso había venido así de improviso, sin avisar.
 Cogimos durante toda la noche, hasta quedarnos dormidos, mientras la
 Plaza y las calles estaban llenas de gente y de policías. Se fue
 temprano. Bajé con ella hasta la puerta: el día era diáfano. Le dije
 que estaba de romance con otra muchacha. «¿Por qué no lo dijiste
 ayer?»
 pez palo 23:52
 
 20020323
 
 Prisa. 
 
 Volvió a aparecer X. Estaba teniendo mucho trabajo, eso dijo. Intenté
 mostrarme despreocupado y con poco interés. Ella había dicho que era
 un tipo «fácil», y eso fue un golpe a mi orgullo. Será porque en
 nuestro primer encuentro intenté darle un beso a los pocos minutos de
 conocernos. Lo hice en parte porque quería hacerlo, en parte para que
 se callara.
 pez palo 01:28
 
 
 Urbanismo.
 
 En la avenida Corrientes al 400 hay un edificio. En la fachada, con
 letras metálicas muy grandes, figura el nombre: EDIFICIO SAFICO.
 ¿Oficinas para lesbianas?
 pez palo 01:23
 
 20020320
 
 Cibercafé.
 
 < ella > en el cyber iban muchos "maduritos" que me pedían ayuda en
 "los códigos y eso", así lo llamaban.
 < él > ¿Los códigos?
 < ella > recuerdo especialmente una mujer que era increíblemente fea.
 trabajaba en una inmobiliaria y quería una cita.
 < él > ¿Iba a chatear regularmente?
 < él > ¿Para conseguir una cita?
 < ella > nunca lo había hecho. no sabia ni teclear su nombre, pero le
 habían recomendado ese medio.
 < ella > silvia. así se llamaba.
 < él > ¿Y?
 < ella > y consiguió.
 < él > ¿Usted, como cibercelestina, la ayudó?
 < ella > no, sólo le dije que dijera todo que sí.
 < él > Puede escribir un «Manual de la perfecta ciberseductora».
 < ella > "diga todo que sí". sólo diría eso el manual.
 < ella > por las fotos, eran buenos partidos.
 < él > ¿Usted miraba todo?
 < ella > salió con un par.
 < él > ¿Cómo supo cómo le fue en las citas?
 < ella > porque fue a la semana siguiente para contarme.
 < él > Qué tierna.
 < ella > sí. le dije también, después de decir que sí, tenés que ser
 tierna.
 < ella > pero con él, no conmigo. Se quedó con el divorciado.
 < ella > silvia era un primor.
 < ella > pero después no supe más porque me fui. una lastima.
 < ella > los hombres también preguntaban, también los lanzaba a
 #maduritos. pero estaban más que culposos.
 < él > ¿Por qué?
 < él > ¿Eran casados?
 < ella > uno sí.
 < ella > una vez la mujer lo vino a buscar. vivía enfrente. y me dijo:
 "¿Y roberto?"
 < ella > y yo, que sabía perfectamente quién era roberto, cómo no.
 < ella > roberto me mostraba las fotos que le mandaban por mail.
 < él > Para presumir.
 < ella > no, para votar cuál le convenía.
 < ella > pero la foto que gano era dudosa.
 < ella > y le dije: "roberto, ¿por qué no haces una videoconferencia?"
 < él > Buen consejo.
 < ella > y le propuso. pero
 < ella > el Día D, la candidata no apareció.
 < ella > todo dicho.
 < él > Algo falló.
 < ella > así que le dijimos: andá a tu casa con tu mujer y ya.
 < él > ¿Le «dijimos»?
 < él > ¿Formaban ya un consejo de asesores?
 < ella > a veces.
 < ella > los que se la pasaban todo el día ahí tenían derecho a voto
 también.
 < él > ¿Eran bonitas, las candidatas?
 < ella > simétricamente bonitas con roberto.
 < ella > pero todos mentían.
 < él > ¿En qué? ¿En su edad? ¿En su bonitura? ¿En su estado civil?
 < ella > en el dato que más mentían era en la altura. no sé por qué.
 < ella > en fin. qué será de la vida de silvia.
 pez palo 08:44
 
 20020319
 
 Sábana. 
 M duerme en la habitación de al lado. Apenas está cubierta por la
 sábana. Se ven sus caderas y sus piernas muy largas.
 pez palo 15:37
 
 
 Promesas. 
 «Haz promesas, pues, ¿en qué te perjudican las promesas?, cualquiera
 puede ser rico en promesas. La Esperanza, una vez que se le ha dado
 crédito, se mantiene durante mucho tiempo: es una diosa engañosa,
 verdaderamente, pero que sin embargo presta sus servicios. Si llegas a
 hacer algún regalo, podrás ser relegado calculadamente: se llevará lo
 que tú le dejaste y no habrá perdido nada. Pero lo que no le
 regalaste, que siempre parezca que vas a regalárselo: así muchas veces
 un campo estéril engañó a su dueño; así el jugador, para no perder, no
 cesa de perder y vuelve a llamar al dado una y otra vez a sus manos
 ambiciosas. Ésta es la meta, éste es el objetivo: unirte a ella sin
 haberle regalado nada antes; y para no darte gratis lo que ya te dio,
 te lo seguirá dando.» (Ovidio, Arte de amar, libro I, 445-455.)
 pez palo 01:31
 
 20020318
 
 Tensión. 
 Conversé con P en el chat. Cada vez que la veo le pregunto, tarde o
 temprano, más bien temprano, si sigue saliendo con su novio. La
 respuesta es siempre la misma: sí, sigue, y el romance prospera. Él le
 compró una sartén de teflón. Cuando me responde, pierdo interés. Ya no
 hay tensión posible. La charla deriva hacia comentarios cuyo efecto es
 previsible, y a una reseña de lo hecho en los días pasados desde la
 última vez. Todavía estoy caliente con ella. Era una buena amante,
 porque con ella yo me sentía un buen amante. Le pregunté por N pero no
 quiso decirme nada.
 pez palo 09:42
 
 20020317
 
 Turgencias. 
 Sería un buen día para llamar a L: es sábado, llueve, M está en el
 campo. Con ella se divertía mi lado cínico. Sus negativas a coger, sus
 argumentos, su seriedad, para finalmente entregarse completa,
 incansable. Yo jugaba el juego, intentaba persuadirla, razonaba, me
 ponía muy serio. Pero sabía que finalmente permitiría todo. Después,
 claro, cuando estábamos sudorosos y cansados, me decía «Sé que en otro
 tipo de relación podría dar más». La chica quería un novio, alguien
 con quien ir al cine. Cómo se conmovió el día que me quedé a dormir en
 su nueva casa, y cuando me trajo el desayuno a la cama al día
 siguiente. De ella me gustaban sus tetas, enormes, turgentes, redondas
 y suaves. Y su boca. Sobre todo su boca. Pocas veces me sentí tan
 excitado con una boca. Sería un buen día para llamar a L, pero estoy
 hosco y demasiado hogareño.
 pez palo 03:07
 
 20020316
 
 Celular. 
 Llamadas a N. No responde. Le dejé dos mensajes en el celular. ¿Será
 suficiente excusa decir que estuve con trabajo, con exámenes, de
 vacaciones? Así como yo sé cosas de ella porque P me contó, ella sabrá
 cosas de mí, a través del mismo medio. «Los hombres van y vienen»,
 piensan ellas, «pero nosotras permanecemos». Al menos la clase de
 hombres como yo. Y sabrá por tanto que solamente quiero coger con
 ella, que no estoy dispuesto a mucho más. Es raro haber cogido primero
 con una, luego con su amiga.
 pez palo 10:20
 
 20020430
 
 Beckett.
 
 Vienen
 otras y las mismas
 con cada una es diferente y lo mismo
 con cada una la ausencia de amor es diferente
 con cada una la ausencia de amor es la misma
 (Samuel Beckett, en París, 1937.)
 pez palo 04:56
 
 20020428
 
 Ovillo.
 
 Escuché la voz de H. Es ronca, y tiene el tono de prepotencia y
 camorra propio de sus veintiún años. Según me dijo, sólo una vez se
 acostó con un hombre que no le interesaba. Lo hizo para probarse no sé
 qué cosa a sí misma. Después de coger quedó hecha un ovillo en el
 borde de la cama. «Jamás en la vida me sentí tan mal», y reconocí en
 su voz algo de orgullo. Cuando él se durmió, buscó la llave y salió,
 pero era la llave del departamento, no del edificio, y tuvo que volver
 a la cama.
 pez palo 22:02
 
 20020425
 
 Lenguas.
 
 «Aprendí a decir te quiero en alemán para impresionar a una
 noviecita», le dije yo. «A mí me pasó lo mismo, pero con el francés»,
 me contestó ella.
 pez palo 08:21
 
 20020424
 
 Rulos.
 
 Buscando a la administradora del edificio, toqué un timbre del sexto
 piso. Abrió la puerta una muchacha de rulos rojos, mirada clara,
 sonrisa. «Estuvo aquí, pero ya bajó.» Adentro había tibieza. Mientras
 volvía a mi piso, pensaba alguna excusa para volver a tocar ese
 timbre.
 pez palo 11:34
 
 
 Canson.
 
 Una vez, después de coger, dibujé sobre el cuerpo laxo de M con tinta
 negra.
 pez palo 04:08
 
 20020415
 
 Juvenilia.
 
 Algunos amores son ideas regulativas. Ellos nos invitan a cambiar de
 vida, y por eso los amamos. (El exceso de sustantivos abstractos
 delata la sensibilidad adolescente detrás de estas ideas.) No importa
 lo que efectivamente ocurra. (En general nunca ocurre nada: en esos
 casos nos portamos como estúpidos.)
 pez palo 07:48
 
 20020412
 
 Sordina. 
 
 Hace tiempo, una mujer me sedujo cuando pronunció la palabra
 «dioptrías». Una voz tan cristalina y un uso tan pertinente que no
 pude evitar desearla. E dijo hoy «psicobolche», y en ese momento
 terminé de perder el entusiasmo. Tiene una voz asordinada y una
 pronunciación espuria. Y usa esa palabra.
 pez palo 07:23
 
 20020411
 
 Lacan. 
 
 «Hablame», me dijo una vez J, mientras estábamos cogiendo. «Soy una
 chica lacaniana. Necesito que me hables.»
 pez palo 09:01
 
 20020410
 
 Vamp. 
 
 «Tengo el mismo nombre que una vedette italiana», me dice una chica
 que acabo de conocer. Me muestra unas fotos donde la italiana aparece
 exuberante y desnuda. «Todas las mujeres, en el fondo, quisiéramos
 tener un cuerpo así. Al menos por una semana. Un cuerpo como éste
 promete poder.»
 pez palo 09:04
 
 
 Historial. 
 
 E tuvo un amante casado, pero a los pocos meses lo dejó. Al principio
 no le importaba que tuviera esposa, pero luego sí. Me resumió su
 historial romántico. Viajó a Québec tras un novio canadiense que al
 segundo día le dijo que todo era un error. Tuvo dos romances a partir
 del chat. Y el casado; lo demás, zonceras. Cuando llegó mi turno,
 improvisé un poco y fui parcial. Describí a A con tanto afecto que me
 sorprendí.
 pez palo 08:45
 
 20020409
 
 Fundación.
 
 El jueves iremos al cine con E. Es un escenario cómodo; en el peor
 caso, uno puede concentrarse en la película, mantenerse inmóvil en la
 butaca, sostener una conversación amable e impersonal durante un rato
 y luego despedirse con imprecisas promesas de reencuentro. Para el
 mejor de los casos queda el resto de la noche. No tengo muchas
 expectativas. Parece una mujer que a sus 29 sabe entregarse sin
 ingenuidad, pero siempre guiada por la ilusión de conocer al hombre
 que funde su hogar.
 pez palo 10:09
 
 20020408
 
 Blanco.
 
 Es sábado. Es una fiesta. La dueña de casa tiene pantalón blanco
 ajustado, escote sugerente en una blusa también blanca, y el pelo
 largo, negro e impecablemente peinado. Al rato me susurran que tiene
 una vida sexual muy intensa. Y no precisamente con su novio, ése de
 ahí, ves, con cara de bobalicón, se acaban de mudar juntos. La
 informante de los susurros me aclara que varias veces le propuso que
 los cuatro, ellas dos y sus respectivos novios, se juntaran; que a
 veces busca mujeres y a veces hombres y a veces no le importa qué; que
 tuvo de amante al primo. Yo la miro bailar.
 pez palo 10:10
 
 20020405
 
 Fotos.
 
 E no estaba de buen humor. Justo hoy la habían echado del trabajo. Le
 di mi teléfono; espero no arrepentirme. Me mandó una foto suya. No
 parece especialmente bonita. Pero pienso en otras mujeres y otras
 fotos, y el criterio se debilita: qué error si juzgara a A por sus
 fotos españolas. Entonces me pongo a examinar el aspecto de sus
 amigas. Lo semejante tiende a reunirse.
 pez palo 09:28
 
 20020404
 
 Pavese. 
 
 «Con las mujeres de los otros no sé qué hacer.» (Cesare Pavese, El
 oficio de vivir, anotación del 5 de julio de 1941.)
 pez palo 03:08
 
 20020403
 
 Novelas.
 
 J absorbía con esmero la imagen de un personaje de Durrell. Quería
 vivir su sexo desesperadamente, tal como ocurría en la novela. Varias
 veces me aseguró que me tomaba sólo como un ejercicio de amor
 heterosexual. Había tenido varias amantes mujeres, pero ningún hombre.
 Cuando me mostró un camisón blanco de seda, dijo que deseaba vérselo
 puesto a una jovencita rusa que estudiaba con ella.
 pez palo 06:21
 
 
 Crueldad. 
 
 Hablé con N. Dijo que «por el momento» no podríamos vernos. Parecía
 entristecida. Conmigo. Me llamó «cruel», pero no sé a qué se refería
 exactamente.
 pez palo 06:07
 
 20020402
 
 Botas.
 
 Será la vuelta del frío, o será que en los últimos días vi varias
 muchachas con falda y botas de caña alta. Lo cierto es que volví a
 pensar en J. Será que desde el otoño pasado nunca dejé de pensar en
 ella.
 pez palo 10:34
 
 20020527
 
 Crustáceo. 
 
 La primera noche que pasamos juntos se rompió la cama. Literalmente.
 Cuando bajé del avión estaba esperándome. El primer beso fue en el
 viaje desde el aeropuerto. El primer orgasmo en el baño, mientras me
 preparaba una ducha. La incliné sobre el lavabo y hundí mi lengua
 entre su ropa. Luego, la cama, que poco después se abriría como
 crustáceo. Era una cama frágil. Recordarle ese momento disipa enojos,
 pero conviene usarlo con moderación. Hace unos días volvimos a
 escribirnos. Quiere visitarme.
 pez palo 10:00
 
 20020524
 
 Catecismo.
 
 Sumisión: Estricta observación y cumplimiento de la norma por los
 fieles sometidos voluntariamente a las reglas religiosas. Catherine
 dice que es «dócil pero no por sumisión masoquista sino por
 indiferencia al uso que se hace de mi cuerpo».
 (Fernando Arrabal, en un comentario al libro La vida sexual de
 Catherine Millet.)
 pez palo 09:40
 
 20020516
 
 Tacto.
 
 El jadeo de H es inspirador. También a S le gustaba escucharme.
 Intento que mi voz sea como tacto. Da resultado.
 pez palo 09:15
 
 20020511
 
 Botánico.
 
 Una mujer. Adivino un cuerpo flexible debajo de la ropa deportiva.
 Camina rápido junto a la verja. Espalda recta. Estoy del otro lado de
 la calle. Adivino la elasticidad.
 pez palo 15:09
 
 20020510
 
 Bolivia.
 
 Meses atrás, en el cumpleaños de P, éramos cuatro hombres. Tres
 habíamos cogido o estábamos cogiendo con ella. La amistad como la
 continuación del sexo por otros medios o quizás justo al revés. Ayer
 fuimos al cine. Nos contamos novedades, tomó un helado, nos reímos.
 Hicimos cosas de amigos. Mientras volvía me entristecí.
 pez palo 20:28
 
 20020509
 
 Veintes.
 
 Recibí un largo mensaje de H. No se entiende lo que dice, pero está
 lleno de «sentimiento» y de «dolor».
 pez palo 04:09
 
 
 Fealdad.
 
 Hacía tiempo que M no estaba tan hermosa. Será que ahora se siente
 satisfecha. La duda, la frustración, el aburrimiento, la pena; todo
 eso afea. Física, literalmente.
 pez palo 04:07
 
 20020508
 
 Niñita.
 
 A veces, H es descarnada. Me cuenta de cuando sodomizó a sus parejas.
 «Qué lástima que no todos los hombres se dejen hacer eso.» A veces, es
 una niñita. «¿Me vas a dejar sola?», me pregunta, y parece tener ocho
 años.
 pez palo 04:13
 
 20020507
 
 Hilo.
 
 La llamé a las cinco de la mañana. Paulatinamente su voz dejó de ser
 ronca y se volvió más tierna y susurrante. Hablamos una hora de
 trivialidades. Y otra hora más de lo mismo. Cuando ya eran las siete
 empezó la respiración entrecortada, voces casi imperceptibles
 producidas con un hilo de aire. Antes de las ocho me dijo que era muy
 pudorosa.
 pez palo 02:30
 
 
 Calendario.
 
 Le rasgué la remera para que se le vieran las tetas. A la mañana
 siguiente jugó a las chicas del calendario. Me gustó Miss Agosto.
 pez palo 02:29
 
 
 Invitaciones.
 
 Hablé con P. Volví a preguntarle acerca de N. Se enojó. Preguntále a
 ella, arréglenlo entre ustedes. Quedamos en ir al cine. Elegí un cine
 lejano, para que si yo cometía el error de invitarla a mi casa, ella
 no cometiera el error de aceptar.
 pez palo 02:29
 
 20020503
 
 Fiestas.
 
 V clasifica a sus hombres según las fiestas. «Si es mi novio, lo llevo
 a las fiestas; si es mi chico, no lo llevo», dice. «Si es mi amigovio,
 lo llevo, pero lo presento como amigo. Y a la madrugada, cuando la
 fiesta termina y estamos ya en casa, cogemos.»
 pez palo 02:38
 
 20020624
 
 Judía.
 
 Me había prometido no volver a verla. Pero ahí estaba yo en el living
 de L, desayunando tostadas y escuchándola quejarse de su trabajo.
 Desde hace unos meses empezó a estudiar hebreo. Está convencida de ser
 judía, a pesar de lo que dice su familia y todo el resto del mundo. Y
 provoca a sus compañeros de oficina, quizás creyendo que sufrir
 persecución le dará entrada al judaísmo. Sin terminar la tostada la
 llevo otra vez hacia la habitación, desnudándola, para penetrarla por
 el culo. Finalmente me derramo en sus tetas. Cuando salgo hace frío, y
 prometo no volver a verla.
 pez palo 08:57
 
 20020620
 
 Apetito.
 
 «Es opinion de algunos, que el apetito o luxuria de las mugeres es
 mayor extensiuamente y que en los varones es mayor intensivamente.
 Quieren dezir por mas claros terminos, que la delectacion de las
 mugeres, dura mas tiempo que en los varones, empero que no es de tanta
 vehemencia y encendimiento, al contrario en los varones, pues el
 apetito se les acaba presto, e dura menos que en las mugeres, empero
 que en el tiempo que son tentados, tienen mayor furia y encendimiento,
 pero que sea lo vno, que sea lo otro, no deuen los varones porfiar en
 satisfazer y vencer los apetitos de las tales mugeres, sino quieren
 incurrir en diuersas enfermedades, especialmente si los varones de su
 naturaleza no son habiles y aptos para la tal obra, como despues
 diremos.» (Tractado del uso de las mugeres, del médico Francisco Núñez
 de Coria, 1572.)
 pez palo 06:35
 
 20020618
 
 Duda.
 
 Cuando se duda, elegir lo novelesco. (A propósito de cierta situación
 de ayer, que terminó siendo vergonzosa pero de la que no me
 arrepiento.)
 pez palo 14:16
 
 20020614
 
 Sintaxis.
 
 En cambio, P prefería decir «matame». Hay otras que son guturales,
 sibilantes, zumbantes, onomatopéyicas. Desconfío cuando dicen frases
 demasiado elaboradas, ya con sujeto y predicado.
 pez palo 09:30
 
 
 Telón.
 
 ¿Cómo saber que se terminó un romance?
 pez palo 06:30
 
 20020607
 
 Última.
 
 La misma noche en que J me visitó por última vez, manchando de sangre
 el colchón, y todavía hay rastros de esa mancha; esa misma noche
 conoció al que sería su primer novio. Ella había ido a una función de
 kabuki. Él tenía una cámara y empezó a fotografiarla. Después
 compartieron el taxi. «Casi no vengo», me dijo apenas se sentó. La
 había invitado a bailar tango. Mientras su descripción acumulaba
 detalles (pelo naranja, arquitecto, seis años mayor, acento venezolano
 por el exilio) sentí el tono de jovencita enamorada y supe que no nos
 volveríamos a ver. Horas después, mientras amanecía, mojé mis dedos en
 la sangre que se escurría por las sábanas, desenvolví el libro que le
 acababa de regalar y con las gotas espesas traté de escribir una
 dedicatoria en la primera página.
 pez palo 23:31
 
 20020606
 
 Recorrido.
 
 Se acerca a una mesa. Lo primero que noto son sus tetas. Para quitarse
 la campera mueve los hombros hacia atrás y el pecho hacia adelante;
 esto hace que las tetas, circulares y prominentes, sobresalgan aún
 más. Tiene una blusa lila de un material que debe ser conocido por
 algún nombre que ignoraré siempre, peludo, como vellón, invitante al
 tacto. Luego me fijo en sus piernas. Muslos apretados, culo firme y
 redondo en su jean tirante. Recién ahí, cuando se sienta, descubro que
 no es alta. El pelo le tapa la cara. Por lo que se adivina, no es fea,
 pero tampoco especialmente llamativa. ¿Tiene los labios pintados? Se
 sienta mirando hacia la calle. Se ve, porque la blusa lo permite,
 parte de la espalda, los hombros, los omóplatos. Una espalda
 desagradable, amorfa como sábana desechada, sin carácter. Cuando, rato
 después, busca dinero en su cartera, o quizás un lápiz, veo las manos.
 Arrugadas, con manchas rojas, piel excesiva, dedos feos. Tendrá
 veinticinco, veintiséis años.
 pez palo 04:33
 
 20020605
 
 Catalán.
 
 Cuando estaba excitada, S hablaba en catalán. (Aunque en realidad no
 me decía mucho: sólo pedía «més».)
 pez palo 07:55
 
 20020603
 
 Cineclub.
 
 «Mis padres se conocieron en un cineclub», me cuenta ella. «Mi madre
 estaba entrando al cine y mi padre era el que organizaba la
 programación, cortaba las entradas, acomodaba a los espectadores y
 proyectaba la película. La vio en el cine... la invitó a tomar un café
 después de la película. Ella lo esperó a que saliera. A partir de un
 ciclo de cortos checos nació el amor que me daría vida.»
 pez palo 05:07
 
 20020602
 
 Bar.
 
 Estaban sentadas justo enfrente de mi mesa. «¡Pero qué hijo de puta!»,
 dijo de pronto una, la de las tetas más notorias. De inmediato me miró
 y dijo: «Perdón, pero hay cosas que no tolero». No llegaba a los
 veinte años, pero su cara me hizo acordar a las publicidades de los
 años cincuenta: una Doris Day regordeta asombrada por una tostadora
 hogareña. Cuando se fueron, me saludó con una sonrisa.
 pez palo 23:35
 
 20020731
 
 
 Ojos.
 
  en verdad las rubias necesitan sus ojos azules
  es verdad palmaria
  las morochas de ojos verdes, sobreabundan en color
  se dice: morocha de ojos verdes, el verde es lujo central
  se dice rubia de ojos azules: el azul redunda
  no sé si me explico
  las pelirrojas es un tema aparte
  son heterogéneas a cualquier generalización
  como bien decís, ni siquiera necesitan tener ojos
 pez palo 04:28
 
 20020730
 
 
 Semáforo.
 
 El auto estaba detenido frente al semáforo. El conductor y su rubia
 acompañante se besaban con ansia, con desesperación. No sé qué habrá
 pasado cuando la luz cambió a verde.
 pez palo 02:15
 
 20020729
 
 
 Realidades.
 
 D tuvo su primer amor a los 26, me dijo. Enfatizó: el primer amor
 real; imagino que los anteriores habrán sido divertimentos, relaciones
 ocasionales, placeres difusos. Quizás el año que viene tenga el primer
 amor real real, y así sucesivamente.
 pez palo 01:08
 
 20020728
 
 
 Schopenaueriana. 
 
 «Detrás de todo hombre destrozado hay una mujer que ríe», le dije a
 mis compañeros. Nos reímos. Fue hace mucho: éramos muy jóvenes,
 teníamos deseo y pavura.
 pez palo 03:33
 
 20020727
 
 
 Temprano.
 
 M esperó hasta que sonara el reloj. Lo apagó, se deslizó en la cama
 junto a mí y empezó a besarme. Creo que, mientras cogíamos, yo todavía
 no había abierto los ojos.
 pez palo 10:54
 
 20020726
 
 
 Babosos.
 
 él: ¿Un hombre deja de ser baboso cuando le gusta a una?
 ella: No, no es ése el criterio.
 él: ¿Cuál es?
 ella: Puede ser baboso aún gustándole a una.
 ella: La babosidad es algo así como un desvío de la mirada.
 ella: Estás hablando con alguien que no deja de mirarte , por ejemplo,
 la boca.
 ella: Mientras una habla, la mirada a los ojos puede pasar por atenta
 y no babosa.
 él: Pero a otras partes del cuerpo, no.
 ella: Exacto. Pero eso ya depende de la horma de la dama.
 él: Una especie de manoseo simbólico.
 ella: Así es.
 ella: Ayer sufrí uno.
 ella: Deleitable.
 ella: Pero farragoso.
 ella: Los que miran mucho generalmente quedan ahí.
 pez palo 00:12
 
 20020725
 
 
 Bombones.
 
 Cuando V me dijo «sacá tu mano de mi pierna», prendí un cigarrillo y
 le expliqué las cuatro reacciones que un rechazo provoca en un hombre.
 La primera, desconcierto; la segunda la olvidé. La tercera, vanidad
 herida. La cuarta, decepción metafísica: el mundo, que podría haber
 ganado en intensidad a través de la experiencia sensual, se decanta
 por la evanescencia de la monotonía. Empezó a reírse y me preguntó si
 quería bombones.
 pez palo 21:00
 
 20020817
 
 
 Muelle. 
 
 Jugamos a describir la vida ideal. D habla de la orilla del mar, de
 tardes dibujando junto a su amante, de café con leche en el muelle por
 las noches; de sexo «pero con experiencia». Luego de un rato me
 confiesa que eso ocurrió en la última primavera, durante unas
 vacaciones breves. Se peleó con el tal muchacho hace tres meses.
 21:19
 
 20020813
 
 
 Autoayuda.
 
 El romance había durado seis años. Le pregunté por qué se habían
 separado. «Digamos que él ejercía bastante su parte psicópata», trató
 de explicarme ella. «Yo estaba entregada a vivir para él. Error. Creo
 que nunca más en mi vida me dejaré manipular y psicopatear como en ese
 momento.» Ahora ella trabaja en una pizzería y lee libros de
 autoayuda.
 02:28
 
 20020812
 
 
 Mundo.
 
 «No me gusta beber. Aunque en realidad», aclaró, «sucede que no sé
 beber. Mi muchacho iba a enseñarme, pero ya nos peleamos.» Perder un
 amante es más doloroso si, junto a él, desaparece también la promesa
 de un mundo nuevo.
 17:48
 
 20020805
 
 
 Vino.
 
 Al principio, pensé que era lesbiana. Después no estuve seguro. Sólo
 hablamos un momento. Pensé en dejarle mi dirección de correo dentro
 del libro que había traído. En esa casa todos teníamos olor a humo.
 Había algo (en sus labios carnosos, en sus pechos adecuados, en su voz
 áspera) que sugería placeres. Cuando se fue, la reunión se me
 desdibujó. Me dediqué al queso y al vino.
 04:43
 
 20020802
 
 
 Alegría.
 
 Empezó preguntándome cómo deshacerse del novio. Cómo decirle hasta la
 vista, no nos vemos más, basta, ya fue, adiós para siempre. Al rato
 entendí que en realidad quería otra cosa. Mimos. «Nos vemos solamente
 para coger, y un hombre debería saber que una necesita algo más para
 abrirle la puerta con alegría.»
 15:36
 
 20020801
 
 
 Mudanza.
 
 N está a punto de mudarse. «Hay que festejarlo», le digo. «Voy a
 festejarlo hasta fin de año», contesta, pero no sé si estamos pensando
 en lo mismo.
 09:29
 
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