RÉQUIEM DE MADRE


de María Elena Walsh interpretada por Teresa Parodi


Aquí yace una pobre mujer

que se murió de cansada.

En su vida no pudo tener

jamás las manos cruzadas.


De este valle de trapo y jabón

me voy como he venido,

sin más suerte que la obligación,

más pago que el olvido.


Aleluya, me mudo a un hogar

donde nada se vuelve a ensuciar.


Nadie me pedirá de comer

en mi última morada,

no tendré que planchar ni coser

como condenada.


Cantan ángeles alrededor

de la eterna fregona

y le cambian el repasador

por una corona.


No lloréis a esta pobre mujer

porque se encamina

a un hogar donde no hay que barrer,

donde no hay cocina.


Aleluya, esta pobre mujer

bienaventurada

ya no tiene más nada que hacer,

y ya no hace nada.