POEMA A LA MADRE Paco Stanley recitado Yo fui medio consentido por ser el hijo menor y ya mi hermano el mayor me decía: "el preferido". ¡Razones habrá tenido! Cada vez que me corría, detrás de ella me ponía y ya estaba defendido... Cuando el viejo me mandaba a la cama sin comer la veía aparecer fingiendo que se enojaba, y a escondidas me pasaba la parte mía en un plato. -"Y en la próxima... te mato" me decía... y lagrimeaba... El gesto se lo pagaba con versos a las visitas, que al grito de: ¡ monadita!··· contra el pecho me estrujaban. ¡Y la frente me arañaban con aquellos prendedores que formaban corazones con la flecha atravesada!... Aquel delantal mojado de lavar en la pileta, que retorcía de inquieta porque alguno había avisado que el hijo se había peleado con otro chico en la esquina... ¡Y yo al rato aparecía con un ojo "empavonado"!... Me acuerdo cómo quedó la vez del pantalón largo... ¡Fue un momento mas amargo!... Me miraba... me tocó... decía: -¡Como creció!.. Si ayer lo hacía dormir... Y al quererme sonreír, el llanto la traicionó!... Igual que todos, creí que sabia demasiado. Por unos labios pintados, de al lado de ella me fui, y aquel día en que volví arruinado...y se lo dije, en vez de pegarme un bife se puso a rezar por mi. ¡Cómo castiga la vida! ¡Como traiciona la gente! ¡Como se dobla la frente por un plato de comida! No hay uno que no te pida su parte por un favor, y se calcula el valor que pueda tener tu herida. ·· Solo ella es quien comprende el dolor de tu mirada porque su vista cansada desde chicos nos entiende; solo ella te defiende, porque sos su misma sangre, y sólo te da la madre la amistad que no se vende.. Yo quería hacerle un verso como ella lo merece y lo empecé varias veces y no salgo del comienzo.... Es que a una madre, yo pienso, ¿que se le puede escribir?... ¡Solo se puede decir en la grandeza de un beso.