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En Washington, Oregon, California y British Colombia hay unas 150,000 millas cuadradas de bosques en las que algunas secciones carecen de mapas. Aparte de los relatos de los testigos, pocas evidencias han sido recolectadas. Científicos que han analizado el pelo de esas criaturas dicen que no pertenecen a ningún animal conocido. No se han encontrado todavía ningún cadáver del Patagrande.

Quizás la más extraña evidencia es una película a colores de 16 mm, tomada en Octubre de 1967 por Roger Patterson, un ranchero de Yakima, Washington. Los Patagrande habían sido de interés por mucho tiempo para este ranchero y pensó que la única forma de probar que existían era tomar fotografías. Al oír que se habían encontrado huellas a lo largo de Bluff Creek en el norte de California, Patterson y Bob Gimlim, un experto en buscar animales salvajes, comenzaron a investigar.

Recorrieron a caballo ésta área por más de una semana, y en la tarde de Octubre 20, llegaron a una curva en el arroyo donde una piedra gigantesca, movida por una inundación, obstruía la vista del paisaje. El caballo paró y relinchó, después dió marcha atrás y cayó de lado. Momentos después, vieron lo que había asustado al caballo. Una criatura que estaba a 125 pies del arroyo. Su cabeza era humana, aunque mucho menos erecta, con una frente y naríz muy ancha. Los brazos le colgaban hasta las rodillas cuando caminaba. El pelo, que tenía de dos a cuatro pulgadas de largo de color carmelita y más claro en las puntas, lecubría todo el cuerpo. La cara no la tenía cubierta de pelos y parecía ser hembra porque tenía pechos muy grandes que le colgaban.
La criatura caminaba hacia el borde de la colina y Patterson comezó a caminar tras ella con su cámara tomando la película. La criatura se viró y miró curiosamente a la cámara, después se adentró en el bosque y desapareció. La empezaron a seguír pero se les había terminadoel rollo y pararon, no querían andar por esos lugares sin un arma.

Nueve días más tarde, Robert Titmus, Taxidermista, dedicado al estudio de los Patagrande y experto en detectar bromas sobre el asunto, examinó los moldes de las huellas dejadas por la criatura y aseguró que no existe ningún método por el cual las huellas pudieran haberse falsificado, llegando a la conclusión de que la criatura debe de haber pesado de 400 a 600 libras.

Después de seis años de estudio, científicos soviéticos reportaron estar 100% seguros que la película del Patagrande tomada por Patterson no era un truco. "Era una criatura, no un humano. No tengo ninguna duda. Estoy 100% seguro" insistió el Dr. Igor Bourtsev, director del Relic Hominoid, división del Museo Darwin de Moscú y una autoridad en el legendario Yeti, el también llamado Abominable Hombre de las Nieves del Himalayas.

Bourtsev junto con dos colegas dieron lectura a su exhautivo estudio en una conferencia internacional sobre "Antropología Desconocida" en la Universidad de British Columbia. Su reporte concluyó: "Nosotros sabemos hoy, que primates bípedos semejantes al hombre, supuestamente extinguidos, aún caminan por la Tierra....Nosotros se lo debemos a Roger Patterson..."

Bourtsev comenzó su estudio cuando, en el año 1972, obtuvo una copia de la película. Primero, determinó la velocidad que la película había corrido en la cámara de Patterson; crusial para determinar la velocidad y el estilo de los movimientos del Patagrande.
"Esto significó." dijo Bourtsev en una entrevista en Moscu, "que tuve que estudiar separadamente los 950 cuadros de la película". Bourtsev concluyó "sin ninguna duda" la velocidad de la película fué de 16 cuadros por segundo.
" A 24 cuadros por segundo pudiera confundirse con un hombre. A 16 cuadros por minuto tiene que ser una criatura con movimientos totalmente diferentes al hombre, no hay humano que pueda imitarlos".

Bourtsev dijo que había proyectado la película "miles de veces" durante los seis años en que la estudió, además de haber hecho ampliaciones a cada uno de los 950 cuadros.

"Lo más significativo, para mí, es uno de los cuadros, donde se define claramente la cara de la criatura". "Aparentemente, este cuadro pasó desapercibido para los investigadores americanos. Nunca se publicó en América. Al ampliarlo encontramos ciertas características diferentes a la humana; quijada prominente, naríz aplastada, frente aplanada hacia atrás, además de sobresalirle los huesos de las cejas".
Bourtsev determinó que la criatura era hembra, de unos 6 pies 8 pulgadas de altura y que pesaba unas 440 libras.

El modo de andar fué analizado por el Dr. Dmitri Donskoy, expero en biomecánica, el estudio de los movimientos del cuerpo. "El Dr. Donskoy concluyó que la criatura no era un hombre. Sus movimientos son completamente diferentes" dijo el Dr. Bourtsev.
"Entonces, consultamos con el escultor soviético Nikita Lavinski, conocedor de la figura humana y de sus movimientos, llegando a la misma conclusión: no es un hombre".

Un científico norteamericano, que estudió también la película de Patterson, y que está también convencido de su autenticidad es el Dr. Grover Krantz, profesor de antropología de la Universidad del Estado de Washington. "Si la película de Patterson es un truco, también es falso el diseño de los pies, los tobillos y las piernas. El tenía que saber la proporción exacta con respecto al tamaño del animal. Francamente, no me luce que Patterson tuviera la educación y el conocimiento de ésto. No tenía la manera de haber conocido, entre otras cosas, la proporción del cuerpo, los movimientos de los brazos, la habilidad de rotar la cabeza... ningún hombre en un traje de mono puede logrados"


Dibujo de la cara..."La criatura se viró y miró curiosamente a la cámara"

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