BIGFOOT, CHUPACABRAS y OTRAS EXTRAÑAS
CRIATURAS.
Por Virgilio Sanchez-Ocejo
INTRODUCCION.
Por más de un siglo, una leyenda se extendió por las montañas del
Noroeste americano. La leyenda se basa en enormes criaturas, velludas,
que caminan erectas y que parecen más hombre que monos. Estas
criaturas han recibido diferentes nombres como "Sasquatch", "Yeti",
"Momo", Touke Monter", "Yowies", "Dawn Man", "El abominable hombre
de las nieves", "Espíritu Grande", etc., pero es más conocido por
"Bigfoot". Otras criaturas, de diferentes características, también
han recibido diferentes nombres como el "Moor Monster", "Jersey Devil",
"Mothman", "Dove Demon", "Loveland Frog" y últimamente el "Chupacabras".
Aquí en la Florida, al Bigfoot se le ha llamado el "FLORIDA SKUNK APE".
El nombre Skunk (mofeta) le viene por el mal olor que tiene; una
combinación a mofeta con huevos podridos y estiercol húmedos.
La criatura ha sido generalmente descrita tener cerca de 7 pies de
altura y pesar unas 300 libras. La zona comprendida entre Homestead,
Lago Okeechobee y Fort Myres es donde más se han visto. Muy
fácilmente puede esconderse en esta parte del Everglade, la
vegetación es tan tupida que con unos pasos Ud. puede esconderse
sin ser visto, ni siquiera desde un helicóptero volando a baja
altura. Además, el pantano borra fácilmente todas las huellas.
La popular leyenda del Skunk Ape ha sido parte del Everglades por
décadas.
Las primeras historias cuentan que el Ejercito capturó un ejemplar y
lo mantuvo cautivo en el Parque Nacional del Everglade, hasta que la
criatura derrumbó una pared y se escapó. Existe docenas de reportes
de avistamiento en los años 70, todos conteniendo una descripción del
repugnante olor. A diferencia de los demás Bigfoot, el Skunk Ape es
descrito como una criatura "amigable".
Por otro lado, actividades depredadoras de un animal aun no
identificado durante el mes de marzo de 1996 en el área de Miami no
representan hechos únicos, pero reflejan informes similares de
acontecimientos que han ocurrido antes en otras partes del país y en
el extranjero. Apodado el "chupacabras" por la imaginación popular,
su impacto ha sido considerable, y es interesante comparar su
comportamiento y características, con los de otras criaturas
semejantes que han sido detalladas en la literatura.
A mediados de Agosto del 2001, rondando las viviendas del pasaje
Esmeralda de Tocopilla, Chile, alrededor de las cinco de la
madrugada, vecinos reportaron haber visto una extraña criatura en el
techo de una vivienda. La describieron de color oscuro, con ojos muy
brillantes y dando enormes saltos, alejarse del lugar dejando tras sí
varios animales domésticos con un pequeño orificio en el cuello por
donde habían sido desangrados, por esta característica los testigos
dijeron que se trataba del Chupacabras.
Además de una constelación de incidentes secundarios, expondremos un
sumario de los casos en que hemos estado envueltos y que, aunque
lucen presentar diferentes características, nos ofrecen secuencias
similares de acontecimientos.
PRIMER CASO:
Lugar: Miami. Fecha: Agosto de 1977.
Robert Morgan, considerado un experto en este asunto de los Bigfoot,
ha estado al frente de diferentes expediciones tratando de capturar
un ejemplar vivo. En el verano de 1977 lo entrevistamos despues de
una conferencia que diera en la Universidad de Miami. Entre otras
cosas, nos dijo que estaba investigando un caso muy interesante
ocurrido en Islamorada.
"En Islamorada, al sur de Miami, estuvimos siguiendo un caso de
Bigfoot, cuando vecinos de la isla, se quejaron a las autoridades de
ruidos, tanques de basura por el suelo, y algunas ventanas rotas.
La policía cerró la isla al tráfico con la esperanza de capturar al
animal.
Después de horas de búsqueda, nada se encontró. Unos testigos nos
afirmaron que habrían visto a un Bigfoot por la isla. Otros aseguraron
que salió del mar".

Robert Morgan mostrando a Virgilio Sanchez-Ocejo una huella de un
Bigfoot.
Esta mide 17 pulgadas de largo por 8 de ancho. (1977)
"En estos momentos me encuentro investigando varios casos de Bigfoot
vistos por los Everglades. La zona comprendida entre Homestead, lago
Okeechobee y Fort Myers es donde se han visto" nos dijo.
Entrevista publicada en la Revista Réplica.
SEGUNDO CASO.
Lugar: Miami Beach, Government Cut. Duración: 4-5 minutos. Fecha:
verano de 1967, Hora: 3 de la madrugada.
"Anthony Martín se encontraba pescando a la entrada del Puerto de
Miami, cuando vió un remolino en el agua. Pensó que se trataba de
un buseador submarino, pero cual fue su asombro cuando salió del
océano un corpulento animal, que calculó tendría unos 8 pies de
altura y pesaría unas 400 libras.
La cabeza; cara, ojos y orejas, como un mono. El cuerpo lo tenía
cubierto con un pelo muy negro, los brazos le llegaban más abajo de
las rodillas, las manos y los piés muy grandes." Un bombillo en una
pequeña casa alumbraba el lugar. "Cuando salió del agua caminó
arrastrando el pié izquierdo haciendo un círculo alrededor mío.
Había una pequeña cerca, de unos 3 pies de alto, y no le costo
ningún trabajo pasarla. El animal se paró, a unos 10 pies, frente a
mi y emitió un sonido gutural. En esos momentos lo iluminó las luces
de un patrullero de la policía y continuó haciendo el círculo
alrededor de mí hasta llegar a la orilla, saltando al agua y
desapareciendo en el mar. Los dos policías, pistolas en mano, se me
acercaron y me dijeron que ya sabían del animal. Me fui para mi casa
y ahí terminó mi deporte favorito, la pesca", nos dijo. En la
actualidad el Sr. Anthony Martín esta retirado y vive en Las Vegas,
Nevada.
La entrevista la grabamos en Video, en el lugar de los hechos, en
1991.
TERCER CASO.
Lugar: Carretera I-75 (Alligator Alley). Duración: menos de un minuto.
Fecha: Julio de 1977. Hora: 11 P.M.
Los testigos; Sr. Hector Abascal, de 26 años y el Sr. Jorge Porte,
de 25 años, se dirigían por la carretera I-75, conocida como
Everglades Parkway. Su destino era visitar unos amigos en la ciudad
de Tampa y de ahi seguir viaje hasta Disney World en Orlando.
"El auto se ponchó cerca de Naples, eran más de las 11 de la noche,
abrí el baul y comecé a aflojar los tornillos de la goma", nos dijo
Hector.
"Lo primero que sentimos fue un mal olor y después unas fuertes
pisadas. Miré al otro lado de la carretera y vi a ésta criatura
enorme, iluminada por la luz del baúl del auto, cruzando la carretera
hacia nosotros. Me volví a Jorge y éste estaba ya corriendo carretera abajo. Me paré, con la herramienta de cambiar la rueda en las manos como defensa. El animal ya estaba frente a mí. Me sentí paralizado. El animal me miró, dio media vuelta y continuó su camino, hacia el Norte, internandose en los matorrales. Jorge regresó, nos montamos en el auto sin decir una palabra y nos alejamos velozmente de allí sin llegar a cambiar la goma ponchada".
Según la descripción, el Bigfoot tendría de 7 a 8 piés de estatura.
Un olor muy fuerte como a huevo podrido. Respiraba fuertemente.
Tenía la forma de una persona con la cara de un mono. Su cuerpo
estaba cubierto por un pelo negro".
La entrevista la tenemos grabada en Audio Cassette.
CUARTO CASO.
Tocopilla, Chile. Fecha: Junio 18 del 2000. Hora: medianoche.
Un grupo de seis jóvenes se encontraban compartiendo alrededor de
una fogata en la arena de la playa, cuando del mar salió "un enorme
mono". Todos quedaron pasmados, la criatura se acercó a uno de ellos
haciendo varios sonidos guturales, como queriendo comunicarse con él.
Al mismo instante le puso su mano derecha en el hombro izquierdo del joven, dejando una marca verde en su suéter, que ellos describieron de igual color que las algas marinas. El Bigfoot se alejó entrando de nuevo en el mar y perdiéndose en la oscuridad.
Los jóvenes, que prefieren el anonimato, lo describieron como de 8
piés de alto, con un largo pelo oscuro que parecía un abrigo, las
manos le llegaban a las rodillas, ojos grandes y redondos, nariz y
boca un poco prolongada en forma de hocico.
La entrevista la grabamos en Video.
DISCUSION
Este último caso nos alertó sobre las posibilidades de que los
Bigfoot tuvieran alguna conección con los Chupacabras, que hasta ese
momento no nos habíamos percatado.
Una extraña coincidencia es que tanto en el caso de Islamorada como
en el de Tocopilla, ambos Bigfoot fueron vistos saliendo y entrando
en el mar. Lo que nos hace pensar que se esconden bajo el mar, lagos
y pantanos. Ambos han dejado detrás huellas de sus pisadas y otras
indicaciones de su presencia, pero nunca han sido fotografiados y a
pesar de esfuerzos concentrados no han sido acorralados. De ahí, que
no se encuentren tampoco restos de los mismos.
Hay muchos reportes de OVNIs entrando y saliendo del mar, tanto en
las costas de la Florida como en las de Chile.
En una entrevista por el Canal Teletrece la televisión de Chile,
fechada en Octubre 21, 2001, Jorge Martínes, Almirante retirado y que
fuera Jefe de Operaciones Navales Chilena, admitió que personalmente
había sido testigo de dos avistamientos de OVNIs en el mar. En uno de
ellos, el OVNI salio del mar creando interferencia en los sistemas de
navegación, sonar y radar de su destroyer. Se supo que muchos otros
oficiales describieron eventos similares llamándolos "OSNI" u Objetos
Sumergidos No Identificados. Para el que fuera Jefe de Operaciones
Navales este fenómeno es real.
Un taxista, al que llamaremos Carlos, amigo de Jaime Ferrer nuestro
asociado en Calama, Chile, y que utilizamos durante nuestra estancia
en esa ciudad, nos dijo que en un viaje con clientes a la ciudad
costera de Iquique, observaron a un OVNIs, volando muy bajo desde el
mar, pasar por encima de ellos en dirección al Desierto de Atacama,
lugar donde encontramos varias huellas de trípodes o asentamientos de
OVNIs, junto a las huellas de Chupacabras.
Otra extraña coincidencia, al igual que con los Chupacabras, son los
reportes de avistamientos y o aterrizaje de OVNIs, en la misma área
en que se han visto los Bigfoot. Aunque no hemos podido determinar
exactamente la conexión Bigfoot-OVNI en los Estados Unidos, tomamos
nota de que por ejemplo: en el Monte Rainier, Estado de Washingtong,
donde Kenneth Arnold observó nueve OVNIs en el año 1947 dando
popularidad a los Platillos Voladores, se han reportado incidentes
con Bigfoot desde el siglo XIX hasta una fecha reciente.
Por otro lado, ahora podemos afirmar honestamente que los Chupacabras
son parte del fenómeno OVNI. Comprobamos que no estamos ante un
experimento genético terrestre, como al principio creíamos, ni de
algún "animal" desconocido o conocido. Las evidencias así lo
demuestran. No me queda la más mínima duda que estas criaturas forman
parte del fenómeno OVNI.
Todo esto está creando un nuevo capítulo en la investigación del
fenómeno OVNI que a muchos les costará aceptar. Por ejemplo, duró
más de 20 años para que los Ufólogos aceptaran las abducciones como
parte del fenómeno OVNI y todavía hoy en día muchos se niegan a
aceptar a los contactados.
No es mi intención tratar de convencer a nadie que los Bigfoot y los
Chupacabras sean parecidos, pero al igual que otras extrañas
criaturas, estos también podrían estar asociados con el fenómeno OVNI.
No es coincidencia que recibamos este reporte del Bigfoot en
Tocopilla junto con los ataques del Chupacabras, avistamientos
masivos de OVNIs y otras extrañas criaturas, en lo que podríamos
llamar la oleada 2000 - 2001 de Chile.
Estamos ante la presencia de los mismos extraños animales o
criaturas inteligentes programadas que han aparecido esporádicamente
asociadas con otros fenómenos por más de un siglo, a los que
erroneamente le hemos dado diferentes nombres. Para llegar a conocer
la esencia que esta detrás de todas estas criaturas, tenemos que
estudiar sus características y actuación junto con sus otros
fenómenos asociados. Debemos llegar a conocer estos fenómenos, no
solo por su forma sino por sus propósitos, tanto por su acción como
por sus reacciones.
Estamos enfrascado en una especie de juego de nuestra inteligencia
contra otra inteligencia foránea, donde la lógica no funciona, solo
nuestra intuición. Acumulando datos, producto de las investigaciones
de campo, es que podremos llegar a conocer la esencia de estos
fenómenos.
No tenemos todavía la verdad, pero la estamos buscando.