Los últimos reportes económicos indican que el PBI del 2° trimestre del año
mostró una contracción de entre 0,16 y 0,3 por ciento, con lo que se
complementaría una recesión. La misma se debe principalmente a la caída de la
producción mexicana, que generó factores negativos para el ánimo de los
inversionistas.
En general los datos muestran que la actividad productiva aún está lejos una
recuperación debido a la lentitud en la reactivación del mercado manufacturero
en Estados Unidos y la falta de dinamismo en la generación de empleos.
Estos son algunos de los factores que están afectando en la reactivación de la
producción industrial, especialmente en las manufacturas. La debilidad de los
mercados interno y externo es notoria en la falta de crecimiento industrial.
Una de las industrias más afectadas es la automotriz y esto ha llevado a que
empresas como Wolkswagen se viera obligada a realizar un despido masivo de
empleados. Nissan Mexicana implementó el modelo de paros técnicos de un día a
la semana para evitar despidos.
En el sector comercial interno también se registran cifras negativas: hay un
escaso crecimiento anual, una disminución mensual y no se aprecia una
recuperación sostenida. En cambio, cifras más positivas se observan en el
comercio exterior que registra incrementos anual y mensual de las exportaciones
e importaciones.
A pesar de que los resultados de las finanzas públicas acumulados en mayo
resultaron favorables respecto a lo programado, en ese mes disminuye el superávit
respecto a lo ocurrido un año antes.
En lo que respecta a la inflación, en junio se registró un porcentaje de 0,08.
Con ello, en el semestre acumula un alza de sólo 1,25 por ciento, contra 2,63
por ciento en el mismo período de 2002. Esta inflación se debe a un
comportamiento diferente de los precios de bienes administrados y concentrados
(donde influye un cambio en política de precios y subsidios) y de los
agropecuarios.
En política monetaria y variables financieras hasta la primera mitad de junio,
se consolida cierta estabilidad. Las tasas de interés registran nuevos mínimos
históricos, debido a un acomodo en la situación internacional de liquidez y al
movimiento de los principales réditos internacionales. En tanto, el tipo de
cambio prosigue un comportamiento reactivo a los movimientos de los
rendimientos.
Frente a este panorama, se levantan la voz de especialistas como Jaime Asencio,
analista de Bursamétrica, que asegura que " la crisis tecnológica, la de
credibilidad en los resultados de las empresas que cotizaban en la bolsa y la
incertidumbre de la guerra debilitaron el entorno en el que la economía
mexicana tendría que haber hallado un impulso para salir de su propia recesión".
El último reporte de INEGI (Instituto Nacional de Estadística, Geografía e
Informática) marca que la tasa de desempleo abierto en el mes de junio alcanzó
el nivel más alto registrado desde febrero de 1998. De acuerdo con los datos
aportados por el INEGI, el desempleo abierto en julio fue de 3,52 por ciento, o
sea, 1.46 millones de personas son desocupados abiertos, que equivale a un
aumento de 257 mil personas en los últimos doce meses.
El aumento en la tasa de desempleo abierto es debe principalmente por el menor
dinamismo de generación de empleos formales. La pérdida de estos últimos se
genera en los estratos saláriales más bajos, hecho que aumenta la ocupación
en los mercados de trabajo informal y de condiciones críticas.
El bajo crecimiento de los mercados interno y externo, así como la
incertidumbre en torno al proceso de recuperación en el corto plazo, son los
elementos principales que han frenado las decisiones de inversión productiva, y
en consecuencia, la posibilidad de ampliar la planta laboral en el sector
formal.
Según las declaraciones del Presidente Vicente Fox "el indicador Global de
Actividad Económica, IGAE, reveló un crecimiento económico del país de un
1.6 por ciento en junio. Esto indica una tendencia positiva aunque todavía
modesta para la economía en su conjunto".
Mientras el Secretario de Economía, Fernando Canales, aseguró que con la
implementación de programas emergentes se logrará la recuperación de empleos.
Sin embargo, el presidente del Comité Técnico Nacional de Estudios Económico
del IMEF, Gerardo Cruz, no ve un repunte. "No hay nada por sentado. Estamos
lejos todavía de una recuperación vigorosa de nuestra economía", señaló.