SEGUNDA ETAPA - EL PROFESIONALISMO EL GUADALAJARA INGRESA A
LA LIGA MAYOR (1943) El Guadalajara ingresa a la Liga Mayor el mismo año en que esta es formada (época profesional). Debutó jugando en el Torneo de Copa México, en 1943, doblegando en la Cancha del Parque Asturias al dueño de la misma, El Asturias, con marcador de dos coles contra uno. En ese año el Guadalajara alineó con los siguientes hombres:
Wintilo "Tilo" García, "El Pelón" Gutiérrez, Fausto Prieto, Max Prieto, Luis Reyes, Diego Martínez; "El Zarco" Vázquez, "El Poeta" Pérez, Térile Reyes y el "Cosas" López.
El reportero Reynaldo Martín del Campo, que escribía sobre deportes en un diario de la capital tapatía, fur quién le puso al Guadalajara el título de "Chivas Locas", pues, en efecto, corrían como tales en los partidos; y por locas, quedaron en sexto lugar del Primer Campeonato de Liga Mayor, en que había equipos tremendos. En total, en dicho campeonato participaron diez equipos:
El Asturias (campeón), el España, el Moctezuma, el Atlante, el Atlas, el Guadalajara, el Veracruz, el América, el Marte y el A.D.O.; quedando en ese orden, su lugar en la tabla de posiciones.
El entrenador que utilizó por primera vez el mote de "chiva" fue Javier
de la Torre, quién debutó jugando en un partido contra "las margaritas" del
Atlas en un partido de Copa en 1943. Antes el apodo de "Chiva" era un
insulto insoportable para cualquier seguidor del Guadalajara; ahora es un
orgullo ser llamado así. Del sexto lugar en que terminaron en la campaña 1943-44, cayeron al
décimo lugar en la siguiente temporada 1944-45; y undécimo en las tres
temporadas siguientes: 45-46, 46-47 y 47-48. El Club Guadalajara, recurrió por primera vez a la contratación de elementos extraños a su cantera en la temporada de 1949-50. Raúl Cárdenas y Carlos Iturralde fueron los primeros elementos no nacidos en Jalisco que formaron parte del Guadalajara al desaparecer el Asturias; ambos tuvieron que soportar el regionalismo, pues a la gente no le gustaba que de otros lugares se integraran a su equipo adorado. Con la contratación de estos dos elementos y el surgimiento de novatos
como: Tomás Balcázar, Jesús Ponce, Rodrigo Ruiz, "El Tepa" Gómez y
otros tantos, se quizo amalgamar un cuadro de juventud y experiencia, pero
ni así se podín ganar partidos, y el desplome era terrible. Ya se había instituido el descenso, y por ahí andaban las Chivas, haciendo hasta lo imposible para evitarlo. Entonces los directivos pensaron en la necesidad de, como los demás equipos, importar extranjeros, pero el Club era mexicano. Su orgullo era precisamente la mexicanidad. Fueron muchas las noches de acaloradas asambleas, desarrolladas entre "gritos y sombrerazos", hasta que se llegó a una solución determinante: " ¡ Jugadores extranjeros no ! ". El Guadalajara era un equipo de extracción nacional, y aunque se acabase, tenía que seguir siendo mexicano. Debería ser un orgullo para todos, y las Chivas deberían ser un símbolo para el futbol azteca, así que podrían morir en su intento, pero seguirían siendo mexicanos. Se dieron cuenta de que lo que faltaba no era material humano; lo que requerían era un buen entrenador, y no porque los que habían tenido fueran malos, empezando por Fausto Prieto, que fue el primero dentro del profesionalismo, Nemesio Tamayo, "El Calavera" Avila, ni el que estaba en turno, José Hernández Troncoso. Lo que pasaba era que el profesionalismo había traido cambios al sistema y modernización de técnicas; así que, con la llegada de los entrenadores extranjeros, había que "ponerse en onda".
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