
Por un
minuto a mi imaginación deje volar,
recordando las veces que me cubriste con tus alas,
y en una llama y un dulce palpitar,
mi corazon triste un adios te enviaba.
Con cada
gota de lluvia que caía en la ventana,
el viento susurraba a mi oido tristemente,
el cielo sabía que por ti yo lloraba,
y con el viento me enviaba consuelo dulcemente.
Y en ese
palpitar, ese sentir, esa llama,
surgía el recuerdo de una pasión vigente,
el eco de un deseo, una flama ya apagada,
con el frío de tus besos encontró el fuego la muerte...
Y en mi
memoria sólo el pasado quedaba,
cuando decías que me amabas tiernamente,
y en mi corazón de plata la herida que por calor clama,
y en mi verso la marca de un sentimiento latente.
Por: Josiris©
