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"PROYECTO NACIONAL O FMI"

Conocer nuestras realidades o repetir recetas del pensamiento único

Jorge Próspero Roze
e-mail: jorgeroze@gigared.com
 

Una precondición

Precondición para la construcción de un proyecto nacional, es la ruptura radical con las múltiples estrategias intelectuales que bajo la forma de pensamiento único nos determinan como debemos pensar, reflexionar, analizar y actuar sobre nuestras realidades no sólo en relación con el discurso económico sino en todos los ámbitos del saber y la cultura.

Por ejemplo, en el ámbito de la reflexión y las acciones de desarrollo urbano -el actuar sobre los problemas de nuestras ciudades-, particularmente sobre nuestras numerosas ciudades intermedias, la cuestión se debate entre asumir el problema con originalidad -es decir un proyecto de nación latinoamericana- o continuar con las directivas de los organismos internacionales de crédito.

Y es importante abordar el tema del pensar y hacer sobre las ciudades porque constituyen el lugar de vida de la mayoría de la población de la Argentina. En nuestro estudio reflexionaremos en relación con las ciudades intermedias porque, además de constituir la mayor cantidad de ciudades en nuestro continente iberoamericano, se está pensando en un nuevo patrón de urbanización de América Latina. Así como hasta los ‘80 fueron las ciudades de mas de un millón de habitantes las que crecieron expansivamente, en las últimas décadas ese explosivo crecimiento se manifiesta en las denominadas ciudades intermedias.

El desarrollo de estas reflexiones derivan de numerosos estudios que hemos llevado a cabo en la provincia del Chaco y particularmente en la ciudad de Resistencia, así como en otras ciudades del nordeste argentino.

Repensar las ciudades

Repensar las ciudades y fundamentalmente la acción sobre las ciudades es un urgente desafío del pensamiento crítico latinoamericano.

Los investigadores en los temas urbanos, particularmente quienes ponen el acento en las ciencias sociales están permanentemente alimentando dos registros en lo relativo a la reflexión y la acción que pueda derivar de esa reflexión, cuyas relaciones son mas asintóticas que coincidentes:

Por un lado, registramos los avances de las teorías sociales vinculadas con la ciudad, y el conjunto de trabajos sobre estos temas en los canales normales de difusión: Libros, congresos, artículos en revistas especializadas, Internet, etc.

Por el otro -habitantes de nuestras ciudades Latinoamericanas- estudiamos e intentamos producir conocimiento, es decir, hacer observables, analizar y explicar los procesos que todos los días, aparecen, evolucionan, se transforman, son construidos, en fin, hacer presente esa síntesis que podríamos denominar la "ciudad real".

Y decimos que son asintóticas porque, dicho con mucha simpleza, hay una importante cantidad de aspectos, procesos, hechos, situaciones poco teorizadas que podemos verificar, y otra notable cantidad de respuestas, derivadas de las "nuevas teorías" que para nada se nos hacen presentes.

Algunos procesos que podemos verificar, producto de nuestros estudios:

a) Que la expansión de la ciudad -el proceso de urbanización- hasta la década del 70 estaba regulado por el municipio y los agentes inmobiliarios a través de diversas formas de loteo y financiación, y la producción estatal de vivienda operaba a través del crédito hipotecario y algunos planes estatales. Entre mediados del '70 y principios del '90, la expansión las ciudades pequeñas y medianas en Argentina estuvo determinada por una alianza entre el Estado (a través del Fondo Nacional de la Vivienda "FONAVI") y los empresarios de la Construcción, con la producción masiva de viviendas de "interés social", que fueron acaparadas en su gran mayoría por las fracciones de pequeña y mediana burguesía que antes compraba lotes y operaba los créditos inmobiliarios, mientras que los sectores mas pobres se ubicaban en los espacios no ocupados por los grandes conjuntos de altísimo costo y bajísima calidad. Fue la época de la hegemonía de la llamada "Patria Constructora" (que alude a la alternativa real de las deseadas "patria socialista" de unos y "patria peronista" de otros). Lo realmente nuevo en nuestra ciudad, es que la expansión urbana del Gran Resistencia, en los últimos años, está casi totalmente determinado por la toma de tierras urbanas y periurbanas, tanto fiscales como privadas, lo que han llevado progresivamente a reemplazar los mecanismos antes represivos con amenazas y acciones de desalojo por determinado mecanismos legales y operativos de expropiaciones, provisión de servicios, y/o asistencia que acompañan esos procesos que se dan a un ritmo de mas o menos uno por cada 30 días.

b) Que hasta hace muy poco, desde una supuesta periferia, hacia el centro de la ciudad avanzaban los llamados "Chicos de la Calle", en busca del sustento de una familia que a veces dependía de ellos, cuya imagen habíamos asemejado a la "infantería ligera" de los pobres. Hoy los chicos vienen con sus padres desocupados a protagonizar diversas forma de protesta, por su cuenta por Planes de Empleo y bolsones de comida, o sumarse a las de los empleados públicos, docentes, municipales y obreros en proceso de despido.

c) También en la última década se ha incorporado un fenómeno inesperado: han aparecido -calculo que un centenar- de carros tirados por caballos o que desde temprano recorren la ciudad en busca de desechos, basura, ramas, es decir, también en busca de sustento. Los pobres urbanos, -señalábamos continuando con la metáfora bélica-, avanzan hoy hacia el centro ahora, como la "caballería ligera".

b) Que la mitad de la población procura su alimento de alguna fuente caritativa, ya sea a través de la provisión directa del estado o mediado por organizaciones comunitarias, ONGs en comedores barriales, escolares, confesionales, o recibiendo bolsas de alimentos, etc. El gobierno de la provincia plantea como un acierto de su gestión que asisten alimentariamente a la mitad de la población de la provincia (alrededor de 500.000 personas).

c) Que los municipios, todos en crisis, funcionan en dos dimensiones : como fuente de empleo de los militantes de los partidos políticos de turno y como tomadores de créditos de los organismos internacionales para obras innecesarias. Los dueños de esos fóndos son quienes determinan en su totalidad las llamadas "políticas locales"

d) Que el caos del Tránsito, es producto, mas que del crecimiento del bienestar, de millares de autos particulares transformados en remises que conductores apenas capacitados buscan el par de monedas que les permita sobrevivir otro día.

De todos estos fenómenos apenas dan cuenta los numerosos trabajos sobre las ciudades que encontramos todos los días en la literatura académica reflejo de las tendencias internacionales de intelectuales asalariados de las grandes corporaciones editoriales y de las Agencias Internacionales de Crédito.

Ahora bien:

¿Que es lo que no podemos encontrar, por más esfuerzos de comprensión que hagamos?

Aquí tomo las últimas líneas de reflexión acerca de las ciudades de la literatura "académica"

En Resistencia, y puedo hacer extensivo a numerosas ciudades intermedias no encontramos:

a. La novedosa dinámica y el impacto de los Shoppings o Malls.

Tenemos si, hipermercados vinculados con las grandes cadenas internacionales que brindan más o menos lo mismo, pero sin el adorno y la sofisticación de los "nuevos espacios" y mucho menos prestos a divagaciones postmodernas.

En Resistencia, si preguntamos por el Shopping, debemos agregar "paraguayo" para que nos señalen un conjunto de grandes galpones donde se agolpan pequeños negocios que venden ropas, electrónicos, juguetes, tocador, etc., todo producto de mercados "irregulares", particularmente del contrabando hormiga con los países vecinos.

b. No encontramos Countrys, ni "barrios cerrados",

excepto si en lugar de recorrer la periferia buscamos en Intenet, donde una empresa constructora pensó el negocio a medida de la globalización, y hace más de tres años trata de construir algo más que una casa que apenas pudo terminar.

c. No encontramos "buenas prácticas" municipales

o el esperado protagonismo de los municipios como motor del desarrollo local. Los municipios son correa de transmisión de las decisiones de los gobiernos provinciales, y sus políticas se adecuan a las líneas financieras del Banco Mundial o de BID.

d. Tampoco encontramos, excepto a nivel de parodia "pour la galerie" los famosos "planes estratégicos" fundado en redes locales.

e. Menos aún encontramos algo que podamos llamar "sociedad informacional"

En fin, nada o muy poca cosa de lo que las teorías de la ciudad que están de moda, nos ayudan a explicar.

Los temas que nos pre-ocupan

Nuestra preocupación entonces -y lo que intentamos poner de manifiesto- refiere a las cuestiones sobre las que trabajamos y reflexionamos en relación con la temática urbana.

Empecemos con la hegemonía del llamado "pensamiento único", producto de los intelectuales de las Agencias Internacionales de Financiación, y de los grandes negocios editoriales, quienes no solo alimentan nuestras librerías, bibliotecas y nuestro pensamiento, sino además justifican prácticas sociales, con dos consecuencias:

· Por una parte entreteniendo a buenos cuadros intelectuales en análisis, estudios y reflexiones que tienen poco que ver con nuestras realidades en un juego permanente de desarme moral e intelectual.

· Y por el otro, determinando consecuencias nefastas en los sectores desposeídos de nuestras sociedades.

Aquí a modo de ejemplo, quiero traer a colación el resultado de nuestras investigaciones en relación con los llamados "Programas Sociales"

Hablamos de programas sociales como las tecnologías que operan sobre las multitudes destruyendo sus relaciones solidarias; urdidas por intelectuales retribuidos por las agencias internacionales de crédito, operadas en nuestros países por otros intelectuales a sueldo de las agencias o del estado, practicadas por profesionales y técnicos de las prácticas sociales también retribuidos por estado.

Estos planes sustentados por una batería teorías a la mode producidas por los intelectuales del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo, y en una red ascendente, los grandes intelectuales que teorizan sobre la nueva sociedad; las que son reproducidas por muy serios colegas profesionales locales, enseñadas en maestrías de Gerenciamiento de Programas Sociales y reproducidas ad infinitum en sus versiones vulgares por la prensa.

Estudiamos programas de muy diversa índole, donde, casi sin excepciones, pudimos verificar que en aquellos lugares donde se focalizaban y ponían en práctica se verificaban:

· la ruptura en las redes sociales originales que son reemplazadas por nuevas redes a la medida y el lenguaje del Programa Social (y del FMI, BM, BID, etc.) y

· la construcción de formas heteronómicas de relación en las comunidades en que intervenían por el otro.

Expuestas estas conclusiones en un Congreso Internacional sobre la pobreza en el año 1997, recibimos durísimas críticas por parte de los intelectuales de esos programas, inclusive la exclusión en algunos de ellos.

Nuestras críticas, producto del trabajo empírico y la reflexión rigurosa, no era más que un susurro en la ruidosa discusión acerca de la "eficacia y eficiencia" de los programas sociales, la medición de la pobreza o la nominación que debemos dar a los "nuevos pobres"

En 1991, los mismos popes intelectuales que enseñaron a toda una generación sobre la "dinámica de la pobreza" y la "bondad de los Programas Sociales", señalan que después de registrar miles de experiencias en comunidades latinoamericanas descubren:

O casualidad !! los efectos perversos de los Programas Sociales.

Y obviamente, con los mismo sueldos, nuevas publicaciones, nuevos cursos de postgrado, ahora, inventan desde las agencias internacionales de crédito y sus sucursales locales, nuevas teorías para contener a los pobres de nuestras ciudades, que cada vez quieren ser menos contenidos.

La ciudad y lo urbano en el pensamiento académico

En relación con la ciudad y lo urbano, importa detenerse a analizar algunos procesos cuasi normalizados en nuestros esquemas de pensamiento a través de los que hacemos nuestras descripciones, desplegamos nuestras hipótesis y explicamos las situación de nuestras ciudades latinoamericanas.

Haciendo una revisión de los trabajos acerca de la caracterización de los nuevos fenómenos encontraremos una batería de conceptos largamente citados, de trabajos "rectores" del pensamiento urbano, tomados sin crítica y aplicados a situaciones diversas.

El problema, es que esta práctica de aplicar a situaciones locales lo último que se publica en las universidades europeas y norteamericanas acerca del tema y mostrar que se lo conoce y produce algún resultado se constituyó en una "garantía científica" en la construcción del conocimiento en nuestros ámbitos académicos.

Señalemos que este estilo intelectual del pasaje de la teoría a la realidad, donde la teoría anida en otra realidad --...y estoy tentado de escribir: en otra intencionalidad...-- puede constituir un proceso correcto para producir conocimientos a condición de establecer una relación crítica entre realidad y teoría, donde el resultado debe ser explicar la primera y producir las modificaciones necesarias en la segunda a partir de los elementos que esta teoría no puede explicar.

La cuestión es que ofrece resultados garantidos para sostener una corporación "científica" pero no para explicar la realidad, y menos aún si detrás de la búsqueda de explicaciones hay algún interés en modificarla.

Abundo en aclarar que no pienso que podamos aproximarnos a la realidad sin teorías; lo que en realidad intento poner de manifiesto que existen marcos teóricos que sustentan puntos de partida para analizar la realidad, por un lado, y que existen reflexiones coyunturales que se elevan a categoría de teorías por el otro. Confundir o reemplazar unas por otras nos lleva al juego de los conocimientos que constituyen las "modas" que nos sitúan en acuerdo con la corporación , las Agencias Internacionales de Crédito, pero muchas veces lejos de las realidades locales.

La ciudad informacional, los barrios cerrados de las burguesías aterrorizadas por la sociedad que están creando, los shoppings, ciudades mundiales, las megaciudades, los archipiélagos urbanos... nos entretienen en juegos de nuevas palabras, para mirar una ciudad sin detenernos en los sujetos. La ciudad, ámbito de enfrentamientos, lugar de relaciones, espacio de conflictos, alianzas, estrategias de supervivencia, se han convertido en lugares describibles en una práctica de entomólogo.

La no ciudad es la ciudad sin multitudes. Es la ciudad que el pensamiento posmoderno funda y refunda todos los días en sus ilusiones de una sociedad sin trabajo, sin masas, sin clases, sin sujetos.

Nuestra ciudad latinoamericana es la antítesis, y entenderla es nuestro rumbo.

Que hay de nuevo en nuestras ciudades

Los "nuevos" fenómenos urbanos emergentes en nuestras ciudades, refieren mas a las formas de "hacer ciudad" declaradas ilegales de familias hacinadas en las antiguas periferias que a los modelos de expansión de las burguesías en fuga.

Nuevos fenómenos son también las cuestiones de salubridad con problemas similares que llevaron a los médicos del siglo XVIII a constituir lo que Foucault denominó la medicina urbana. En Resistencia varios centenares de personas se han localizado, a partir de la ocupación de tierras alrededor de las lagunas de donde depositan los líquidos cloacales de la ciudad, alentadas por los propietarios a la espera de la expropiación (y pago) por parte del estado provincial.

Nuevos fenómenos, son los "emprendedores" en Pymes que se expresan en un notable número de vehículos de tracción a sangre, particularmente carros tirado por caballos que circulan a lo largo del día por las calles céntricas de la ciudad en busca de objetos vendibles, madera para combustible, cartón, botellas, etc.

Las más avanzadas redes que vinculan a la mayoría de la población tienen su nodos en las agencias internacionales de créditos y llegan a los usuarios a través de programas de reparto de cajas de comida, alimentos en comedores escolares, y comedores comunitarios.

Desde la perspectiva urbanística y/o arquitectónica los nuevos espacios de sociabilidad urbana constituyen los comedores comunitarios o los nuevos asentamientos donde aparecen espacios comunes para la alimentación de los caballos o como señalaba el "Shopping paraguayo"

La ciudad informacional y los TICs se nos aparecen en nuestro centro con una notable cantidad de gente con teléfonos celulares; los bancos y sus redes de cajeros automáticos, comercios de artículos de computación, cabinas de telecentros, una gran empresa de servicios de computación de capitales mixtos y sin que quede mucho por enumerar los usuarios privados que intentamos ser intelectuales globalizados

La mayoría de las escuelas han sido equipadas con computadoras, pero muchas de ellas no tienen electricidad o no pueden pagar maestros que enseñen computación a los chicos, o las maestras, lejos de la cultura informática prefieren que no se toquen para que nadie las rompa.

Tal vez el único elemento que refleja grandes avances en la cultura mediática son los políticos y gobernantes quienes han construido una virtualidad de su imagen y de sus emprendimientos mientras mas de un tercio de la población está por debajo de la línea de indigencia.

La voz del amo

¿ Que nos manda el Fondo a través de sus agencias a hacer en término de las ciudades ?

¿ O cuales son los haceres que nos sugieren los constructores de saber único de las Agencias Internacionales de Crédito y de ayuda ?

Elegida esta última alternativa, que aparece como un catálogo en cuanta publicación, congreso, seminario, lista de discusión y acción deseada de nuestros políticos y planificadores, nos encontramos siempre con:

"Asociación de ciudades". Con el objetivo de construir masa críticas para el acceso a los Fondos de las Agencias Internacionales. Con ellos se ejecutan planes programas y proyectos del menú de las agencias, que en general tiene poco que ver con las necesidades locales de los habitantes de nuestras urbes.

"Participación ciudadana desde lo institucional", como hemos visto en un marco de acciones dominantemente heteronómicas, donde el "ciudadano" se ha construido como un cliente de planes sociales pendiente de una ayuda que permita reproducir su miseria.

"Audiencias pública", "mediaciones", instrumentos que tienen como substrato alguna igualdad que identifique a las partes como sujetos se constituyen en ilusiones frente al marco social de la acción política que excluye al diferente. Donde a igualadora ciudadanía se expresa en una sola acción: el voto.

"Escuela de vecinos", donde el otro -el que no es un igual- es un sospechoso. Donde se criminaliza por sospecha al chico que pide una limosna por cuidar autos10 o la ciudad se estructura en un centro mas una suma de guettos.

Hablan también de esos programas para el "beneficio de las ciudades intermedias"

No se beneficia a un objeto ciudad, sino a la constelación social de hombres recíprocamente enlazados, que la constituyen.

Esa constelación no es homogénea, enfrentamientos pretéritos determinaron en nuestras regiones situaciones objetivas de desigualdades extremas, de jerarquías oprimentes, de violencia organizada y monopolizada, y subjetividades configuradas por el terrores históricos, heteronomías e indefensiones, sostenidas por la soberbia del uso indiscriminado del castigo fundado en autoridades a veces legales, pero dominantemente ilegítimas, resistidas por enfrentamientos presentes siempre reprimidos.

Sin arrancar con esas premisas, los planes, proyectos y programas ordenan hombres en abstracto y cosas sin sentido.

¿Que alternativa tenemos?

La alternativa se constituye entre dos situaciones :

§ o reflexionar buscando un nuevo "saber hacer" al mejor nivel teórico y proponer acciones que involucren y favorezcan a los habitantes concretos

o

§ reproduciendo las fórmulas de las Agencias Internacionales proponer planes que favoreciendo procesos abstractos tengan como único objetivo el endeudamiento de los ciudadanos y la apariencia de la "buena gestión" de los funcionarios.

Nuestro papel como intelectuales es promover con la reflexión y la acción un cambio en las bases del "buen sentido" que nos imponen todos los días las agencias internacionales, por un nuevo pensamiento; una forma original de concebir la realidad.

Este cambio, siempre empieza a través de la crítica y la búsqueda de acciones alternativas; promoverlos es el mejor aporte a un saber hacer en termino de planificación de las ciudades.

El pensamiento único es fuente de inhumanidad creciente

Si las consecuencias del pensamiento único se limitaran a la enajenación de los intelectuales y la desorganización de nuestras ciudades o algunas consecuencias verificables en la cotidianeidad de los habitantes de las ciudades, sería de nuevo un juego intelectual pensarlo como una condición para la construcción de un proyecto nacional.

Lo que queremos mostrar es que este pensamiento único constituye en nuestras sociedades una importante fuente de inhumanidad que todos los días se reproduce y perpetúa.

Señalábamos que las políticas que derivan de esta forma de pensar lo social destruyen redes sociales para reconstituir nuevas redes ahora estructuradas a la medida de las políticas que despliegan, y agregamos las crecientes formas de heteronomía que conllevan la participación inducida, la construcción de líderes sociales bajo sus recetas, la discriminación de las diferentes formas de focalización donde el amo decide a quienes se ayuda y a quienes se margina, como las consecuencias de sus estrategias sociales para paliar las consecuencias de sus políticas sostenidas y justificadas por ese pensamiento único.

Cuando referimos a la construcción de conductas, actos, gestos, y hasta identidades cargadas de inhumanidad, referimos además a la creciente brecha entre poseedores y desposeído, a las siempre renovadas categorías discriminatorias como por ejemplo la invención del "chico de la calle", donde aparte de lanzar a la calle a millones de niños a la búsqueda de vida y sustento, los estigmatizaron y construyeron en sujetos de políticas caritativas; la criminalización del pobre y las recetas represivas, la construcción del miedo generalizado, miedo al otro, al distinto. Identidades prestas a ser castigadas porque parecen expresar individuos amenazantes: el delincuente, el chico de la calle, el viejo de la bolsa, el subversivo, los jóvenes, los adolescentes, los drogadictos, los mal vestidos, los pobres, los negros, los diferentes, los inundados...

Se ha construido y naturalizado el hambre como realidad y como amenaza. Lo que es producto de una injusta relación entre los hombre aparece como producto de la naturaleza. El resultado es la indefensión de la mayoría de la población y la acción de un poder que paraliza, atormenta y mata.

Se han construido y naturalizado un orden y un sinnúmero de órdenes -enunciadas o simplemente supuestas- cuya obediencia implica pequeños gestos de inhumanidad que derivan en grandes catástrofe sociales. Los medios de comunicación, la escuela, los gobernantes, la "opinión pública", la iglesia, las "sanas instituciones" permanentemente hacen presente un "otro" sospechoso, culpable, peligroso, enemigo y la receta, siempre, es alguna forma de punición o de castigo.

Ordenes inhumanas cuya obediencia cotidiana construye sujetos deshumanizados.

Parar el tránsito

Nuestra alternativa, nuestro desafío como intelectuales -siempre atentos a lo nuevo-, esta en construir los instrumentos puedan armarnos teórica y moralmente en cada uno de nuestros ámbitos, y podamos armar a las multitudes en actitudes de autonomía, de cooperación y de resistencia.

La metáfora mas adecuada que hemos encontrado en nuestra literatura sobre las ciudades, refiere a un comentario de Marshall Berman acerca del modernismo de Baudelaire. Refiere a las masas en acción, en actitud de "cortar el transito"

Dice Berman:

"...En los bordes deshilachados de la imaginación de Baudelaire, entrevemos otro modernismo potencial: la protesta revolucionaria que transforma una multitud de soledades urbanas en un pueblo, y reclama las calles de la ciudad para la vida humana..." Berman, 1982 p. 166

"Que pasaría si la multitud de hombres y mujeres aterrorizados por el tráfico moderno pudiesen aprender a afrontarlo juntos ?. Esto ocurrirá (...) en lo días de la comuna de París de 1871, y nuevamente en San Petersburgo en 1907 y 1917, en Berlín en 1918, en Barcelona en 1936, en Budapest en 1956 y nuevamente en París en 1968, y en decenas de ciudades de todo el mundo, desde los tiempos de Baudelaire hasta los nuestros: el boulevard se transformará bruscamente en el escenario de una nueva escena primaria moderna. No será la clase de escena que le habría gustado ver a Napoleón o a Haussmann, pero será no obstante una escena que su forma de urbanismo habrá contribuido a crear. "

Durante un momento luminoso, la multitud de soledades que constituyen la ciudad moderna confluyen en una especie de encuentro, para constituir un pueblo. "Las calles pertenecen al pueblo": se apoderan de la materia elemental de la ciudad y la hacen suya. Durante un breve instante, el caótico modernismo de los movimientos bruscos, solitarios da paso a un modernismo ordenado de movimiento de masas. El "heroísmo de la vida moderna" que Baudelaire deseaba ver nacerá de su escena primaria de la calle. Pero nacerá una y otra vez de las contradicciones internas de la calle. En cualquier momento puede adquirir vida, explosivamente, a menudo cuando menos se espera. Esta posibilidad es un vital resquicio de esperanza en la mente de los hombres que están en el fango del macadam, en el caos en movimiento, en plena huida." P. 164

En nuestras ciudades de la Argentina, quienes han decidido "cortar el tránsito" son los llamados "piqueteros". Demandan, nada menos, que seguir viviendo, que los dejen vivir, que los gobernantes, con el saber de los intelectuales del imperio no los declaren inviables.

Es nuestra elección como intelectuales alinearnos con estas desprolijas novedades y escapar del pensamiento derrotista y desarmante o, ser partícipes intelectuales de un presente de inhumanidad creciente.

Para que del colectivo en movimiento surja un pensamiento nacional, un pensamiento y acciones que deriven consecuencias distintas de las recetas del Fondo Monetario Internacional es necesario que:

En todos los ordenes del pensar y del hacer, y particularmente en el orden del pensamiento rechazar la obediencia al mando, -que inclusive cada vez más se manifiesta como obediencia anticipada- y ejercer todos los días, a toda hora, una desobediencia debida a toda orden con alguna carga de inhumanidad.