
265 A.C. La Primera República

El año 265 se presentó como una época difícil para la joven república de Roma. Las relaciones con el imperio marítimo de Cartago se deterioraron rápidamente, y en el senado, presidido por el cumplido militar Quinto Fabio Máximo, llamado "Cunctator", los políticos debatieron amargamente si Roma debía enfrentarse a Cartago, el poderoso imperio del sur, y romper el tratado de más de 100 años de antigüedad atacando sus plazas en Sicilia, Córcega y Cerdeña.
Por otro lado, al este, la Reina Teuta de Illyria diría ataques navales constantes contra la isla de Sicilia y parte de las colonias griegas en el Adriático, trayendo graves problemas comerciales a Roma. La escasez de grano y otros bienes hicieron que un ataque sobre Illyria pareciera cada vez más inevitable.
En la República, se eligió al orador M. Porcio Catón, de la Facción Oligarca, como Cónsul de Roma. Su mandato comenzó con una disputa por el título de Pontifex Máximus. Los oráculos se pronunciaron al respecto y Junio Octavio de la Factio Nobilitas ascendió al sumo sacerdocio de la urbe, a pesar de las turbulentas acusaciones de corrupción que se vertían sobre otros miembros de su partido.
En primavera y tras el beneplácito del Senado un ejército consular partió de Roma bajo el mando del Cónsul T. Quinto Flaminino y desembarcó en las costas de Ilyria. Con rápidas incursiones, las legiones de Roma limpiaron la costa de nidos de piratas y el Cónsul Flaminino regresó a la Urbe aclamado como un héroe.
263 A.C. El Triunvirato de Julio Andrónico, Emilio Paulo y Escipión

El año 263 se presentó como una época de guerra y conflicto para Roma. Tras la caída de la reina Teuta los Ilyrios se unieron bajo el estandarte de Demetrio de Faros, que continuó la campaña de incursiones sobre los Protectorados helénicos de Roma.
Al mismo tiempo, en las fronteras alpinas, numerosas tribus de galos, reforzadas por otras tribus bárbaras transalpinas, se unieron para descender hacia las fértiles tierras de Roma.
Al sur del Mare Nostrum la situación no parecía tampoco de lo más favorable. Los diplomáticos romanos en Cartago no conseguían delimitar esferas de influencia convenientes para ambos imperios emergentes, y las voces de Hamílcar y su hijo Aníbal, ambos de la dinastía de los Barca, se hacían fuertes en su odio contra Roma.
En el Senado de Roma se elegía a Emilio Paulo Macedónico de los Oligarcas y a Papirio de los Imperiales como Cónsules de la República. Estos dos políticos, un destacado general y un desconocido Senador de una pequeña familia respectivamente, decidieron designar al también general Julio Andrónico de los Conservadores como Dictador, una medida jamás vista antes en la República, argumentando que la situción del imperio así los requería.
La dictadura de Julio Andrónico se centró principalmente en enfrentarse a las amenazas exteriores que se cernían sobre Roma. Con el apoyo del Senado, Andrónico lanzó primero un gran ejército consular contra Galia al mando de Emilio Paulo Macedónico, un cumplido general próximo al Dicatdor. Durante los primeros años de campaña, sin embargo, las tácticas de guerrilla de los galos mantuvieron al ejército romano en un estancamiento grave en su campaña de conquista.
Al mismo tiempo, Julio Andrónico reunió una inmensa flota y junto al prestigioso Publio Cornelio Escipión zarpó de Roma para enfrentarse a los cartagineses, enfrentándose a los Barca en el estrecho entre Sicilia e Itálica cerca de las aguas de Mylae. Tras una serie de pequeñas escaramuzas, las dos flotas chocaron en una inmensa batalla que terminó en una gran victoria para Roma. Con su flota destruida, Cartago parecía cada vez más cerca.
260 A.C. La Conquista de Sicilia y el comienzo del Imperio

El año 260 se abrió, sorprendiendo a muchos Senadores, con la elección de Valerio de los Oligarcas y Plautio de la Factio Nobilitas para el Consulado de Roma. Ninguno de los dos era particularmente brillante, ni como hombres de estado ni como generales. Con el grave estado de crisis más allá de las fronteras, y la necesidad de crear ejércitos para afrontar las guerras, muchos senadores- sobre todo entre las filas del Partido Fabiano y los Populistas- comenzaron a hablar de nepotismo e intercambios de favores.
Mientras tanto, el Senado enviaba refuerzos al Almirante Julio Andrónico y a su teniente Escipión, quienes tomaban las islas de Cerdeña y Córcega y tras una larga campaña expulsaban a los Cartagineses del territorio. Hamílcar Barca moría en una de las batallas, dejando a su hijo Aníbal como único comandante de las fuerzas de Cartago. Escipión y Julio Andrónico regresaban a Roma como héroes de la República y fundadores del Imperio de Roma.
258 A.C. Turbulencia Interior

Tras la caída de Sicilia, los Cartagineses comenzaron a expander su esfera de influencia al oeste, en la lejana Hispania. Cruzando la línea del Ebro rompían otro tratado con Roma y avanzaban una vez más y de forma peligrosa hacia la esfera de influencia romana. Al oeste, Filipo V de Macedonia se aliaba con Aníbal y comenzaba un avance hacia las plazas mediterráneas de Roma en Iliria, donde al mismo tiempo Demetrio de Faros continuaba sus incursiones sobre los protectorados helénicos. Al norte los Galos, tras no haber sido contenidos por las legiones romanas bajo el Cónsul Emilio Paulo Macedónico, avanzaban ya atravesando los Alpes y amenazaban las tierras al norte de la capital.
Roma atarvesaba un momento delicado, con su imperio amenazado desde el oeste, este y norte. En el Senado, el año se presentaba turbio. La defección de el Augur Claudio Fulvio Nobilior del Partido Fabiano a la Facción Oligarca causó una gran tensión entre estos dos partidos, además de destruir cualquier vestigio de una oposición contínua a la Facción Oligarca. Las subsiguientes elecciones consulares pusieron a C.Manlio Druso de los Oligarcas y Flaminio Terencio Cato de la Factio Nobilitas a la cabeza de la República. Su Consulado se recordará como una limpieza en el Senado, y también una resurreción de la República, ya que a través del Censor M. Porcio Cátón se atacó a las figuras del régimen del Triumvirato del 263, implicando al que antaño fuera Dictador, Julio Andrónico de los Conservadores, y al general L. Emilio Paulo Macedónico, del mismo partido Oligarca, en diversos escándalos políticos. Julio Andrónico fue enviado a "gobernar" la provincia de Córcega y Cerdeña, en un largo exilio.
Los ejércitos consulares partieron a la guerra, con muy distintos grados de éxito. El Cónsul Flaminio Terencio Cato desembarcó sus tropas en Ilyria y consiguió una contundente victoria ante Demetrio de Faros, eliminando así la amenaza sobre la región y creando la provincia de Ilyria. Al contrario de C. Manlio Druso, que fue derrotado dramáticamente al pie de los Alpes por los Galos, al igual que antaño lu fuera el general Emilio Paul Macedónico.
256 A.C.

Tras...
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