Bizantinos

 
 

 

Habilidades Especiales

·          Edificios: +10% de resistencia en la Edad Oscura, +20% en la E. Feudal, +30% en la E. de los Castillos y +40% en la E. Imperial.

·          Los Camellos, Guerrilleros y Piqueros cuestan -25% .

·          Galeras de Fuego tienen +20% al ataque.

·          Avanzar a la Edad Imperial cuesta -33%

Bonus de Equipo: Velocidad X3 de curación de los Monjes.

 

Unidad Especial
En Age of Empires I, la Catafracta era una unidad común, la mejor de las Caballerias. En Age of Empires 2, la ultima unidad de la Caballeria es el Paladin, y la Catafracta pasa a ser la Unidad de Elite de los Bizantinos.

La Catafracta no es más poderosa que el Paladin, pero es una unidad excelente contra grandes bandas de arqueros, unidades de asedio y Soldados.
Pero...
¿que la hace especial? Sin duda es su bonus contra la infanteria. Sin estar avanzada posee un bonus de +5, y mejorada pasaría a ser de +8, con lo que se convierte en un asesino de soldados.

La Catafracta es construida en el Castillo y, como ya hemos dicho, es la mejor contra arqueros, unidades de asedio y contra soldados, pero se queda algo corta contra los piqueros y los camellos.

 

Habilidades Generales
Los Edificios de los Bizantinos poseen un 10% más de puntos de resistencia que los de las otras civilizaciones.
Este bonus incrementa con cada edad, pasando a un 20% más en la Edad Feudal, 30% en la Edad de los Castillos y hasta un 40% en la Edad Imperial. Esto hace que las demás civilizaciones tarden mucho más tiempo en destruir cualquier edificio, incluyendo las torres que defenderán más al estar más tiempo en pie.

Otro bonus de los Bizantinos es el bajo coste de las Unidades denominadas "en contra". Tanto los Skirmishers (especializadas contra Arqueros), los Piqueros (contra la Caballeria y Elefantes de Guerra) y los Camellos (contra todas las unidades en Caballos) cuestan un 25% más baratas.
Esto proporciona la posibilidad de que puedas entrenar más unidades de defensa cuando estes siendo atacado por un tipo en concreto de unidades.

La tercera caracteristica de los Bizantinos es que sus Barcos de fuego son más poderosos. Estas unidades ocasionan un 20% más de daño por ataque, con lo que son las mejores unidades en destruir barcos en corto alcance.

Y por ultimo, los Bizantinos poseen un bonus de la Edad Imperial que le permiten pasar a esta ultima edad con un 33% de ahorro. Esto permite que los Bizantinos puedan ser los primeros en contruir las unidades caracteristicas de esta Edad y atacar con ellas haciendo mucho más daño.

 

Debilidades Generales
Pocos puntos debiles podemos sacar de los Bizantinos. Poseen todas las unidades de Infanteria, Caballeria y Arqueros, y sus sacerdotes y barcos tienen acceso a todos los avances.
Donde si fallan es que poseen todas las mejoras de armas y armaduras excepto las de la Edad Imperial.

Los Bizantinos tampoco poseen ningun bonus economico en las primeras Edades, pero pueden apaliar esta debilidad con sus fuertes defensas.

Las unicas unidades que no poseen son los Escorpiones Pesados y los Onagers.
Palabras del diseñador Greg Street: "Los Bizantinos unicamente pierden 9 tecnologias (los que menos, seguidos por los Chinos que pierden 11)...

 

Historia

Los bizantinos tomaron su nombre de Bizancio, una antigua ciudad griega situada en el Bósforo, vía fluvial estratégica que une el Mar Negro con el Egeo. En el siglo IV, el emperador romano Constantino la había rebautizado como Constantinopla, convirtiéndola en la segunda capital de su imperio. El Imperio Romano de Oriente sobrevivió casi mil años al Imperio Romano de Occidente, defendiendo Europa de las invasiones orientales de los persas, árabes y turcos. Los bizantinos perduraron porque Constantinopla estaba bien defendida por murallas y podía ser abastecida desde el mar. En el cenit de su esplendor, a mediados del siglo VII, los bizantinos habían recuperado gran parte de los territorios del antiguo Imperio, excepto la península Ibérica (actualmente España y Portugal), la Galia (actualmente Francia) y Gran Bretaña. Los bizantinos también mantuvieron el control sobre Siria, Egipto y Palestina, aunque a mediados del siglo VII lo habían perdido ante los árabes. Desde entonces, su imperio consistía principalmente en los Balcanes y la Turquía actual.

El primer gran emperador bizantino fue Justiniano I (482 a 565). Su ambición era restaurar el antiguo Imperio Romano, lo que estuvo casi a punto de lograr. Su instrumento fue Belisario, el gran general de la época, quien agrandó el imperio por los cuatro puntos cardinales derrotando a los persas por el este, a los vándalos en el norte de África, a los ostrogodos en Italia y a los búlgaros y eslavos en los Balcanes. Además de sus campañas militares, Justiniano sentó las bases de su futuro imperio al establecer un fuerte sistema administrativo y legal. También fue un defensor del cristianismo.

La economía bizantina fue durante muchos siglos la más rica de Europa porque Constantinopla estaba muy bien situada en las rutas comerciales entre Asia, Europa, el Mar Negro y el mar Egeo. También era un punto de destino importante para la Ruta de la seda desde China. El nomisma, la principal moneda de oro bizantina, fue la moneda oficial del Mediterráneo durante 800 años. Finalmente, la posición estratégica de Constantinopla atrajo la envidia y la animosidad de las ciudades-estado italianas.

La fuerza clave del Imperio Bizantino fue la superioridad de su ejército, que recurrió a lo mejor de la experiencia bélica de los romanos, los griegos, los godos y de Oriente Medio. El núcleo del ejército era la caballería pesada, que actuaba de fuerza de choque apoyada por la infantería ligera (arqueros) y la infantería pesada (espadachines con armadura). El ejército, dividido en unidades, estaba entrenado en tácticas y maniobras. Los oficiales recibían educación en historia y teoría militar. Aunque con frecuencia eran superados en número por masas de soldados carentes de preparación, el ejército bizantino prevalecía gracias a tácticas inteligentes y a una buena disciplina. Una red de espías y agentes secretos, que filtraba información acerca de los planes de los enemigos, reforzaba al ejército, permitiendo utilizar el soborno u otras formas de desviar al enemigo.

La marina bizantina mantenía abiertas las rutas comerciales marítimas, así como las líneas de suministro de la ciudad para evitar que ésta tuviera que rendirse de hambre en caso de asedio. En el siglo VIII, el ataque marítimo y terrestre de los árabes no tuvo éxito debido a un arma secreta: "el fuego griego". Este arma química, cuya composición se desconoce en la actualidad, era una especie de líquido de napalm que podía ser rociado con una manguera. "El fuego griego" provocó la destrucción de la marina árabe.

Durante los siglos VII y VIII, los árabes invadieron Egipto, Oriente Medio, el norte de África y España, despojando para siempre al Imperio Bizantino de esos territorios. La victoria de los turcos en Manzikert, en el año 1071, tuvo como consecuencia la devastación de Asia Menor, principal fuente de cereales, ganado, caballos y soldados del imperio. En el año 1204, los cruzados al mando del Dogo de Venecia saquearon a traición Constantinopla.

En el siglo XIV, los turcos invadieron Europa tomando Adrianópolis y evitando enfrentarse a Constantinopla. Un gran número de ellos se asentó en los Balcanes, derrotando a un gran ejército cruzado en Nicópolis en 1396. En mayo de 1453, el sultán turco Mehmet II tomó la debilitada Constantinopla con la ayuda de pesados cañones. Con la caída de Constantinopla, el Imperio Bizantino tocó a su fin.