A continuación voy a hacer una pequeño comentario sobre la película de 1969 de Narciso Ibáñez Serrador coescrita y dirigida por él en 1969 ‘La Residencia’. Como hablo de muchos datos de la película –y entre ellos el final mismo- advierto que todos aquellos que no hayan visto el film, que lo hagan antes de leer esta pequeña crítica.

Luis, el hijo de la señora Fourneau, tonteando con una internaLa Señora Fourneau mostrando las instalaciones al tío de TeresaLa acción discurre en Francia, donde la Señora Fourneau, encarnanda por una soberbia Lili Palmer, dirige una residencia para jovencitas rebeldes o de familias con mala reputación. En la misma residencia vive casi en clandestinidad y sin contacto con las jóvenes Luis, el hijo de la señora Fournear –encarnado por John Mulder Brown-. A la residencia llega una nueva jovencita, Teresa (Cristina Galbó) quien tiene un turbio pasado familiar, ya que su madre es cabaretera. Lo peculiar de esta residencia es que las jovencitas, hartas de la dura disciplina que se les impone, desaparecen sin dejar rastro y siempre se supone que se escapan, cuando la escapada es algo prácticamente imposible, dado los rigurosos métodos de la señora Fourneau –cinco internas ‘huídas’ en los últimos tres meses, según se dice al final de la película- Las jóvenes para saciar sus instintos sexuales tienen escarceos con el hombre que lleva la leña, así como alguna tiene un idilio secreto con Luis...

Mientras unas rezan... (En primer término, Teresa Hurtado)Catherine es castigada...Tras esta sencilla y a la par compleja trama se esconde el primer film dirigido por Narciso Ibáñez Serrador. La película respecto a ambientación es similar a las películas de Roger Corman y hasta cierto toque Hammer –Grandes estancias, jovencitas insinuantes, ambientación en el pasado- pero si bien la temática no es comparable ni a Corman ni a la Hammer –nada de monstruos ni de fuerzas oscuras-. Quién haya visto recientemente en el cine la película MAY –May, Lucky McKee, 2002- podrá ver que tiene también cierta similitud: May buscaba el amigo perfecto y Luis buscaba la amante perfecta,  y ambos recurren a la carnicería para la construcción.  La escena del ballet recordará sin duda a los aficionados al género del terror a la película italiana Suspiria –Suspiria, Dario Argento, 1977- donde también una nueva joven llega a una academia de ballet y descubrirá que no todo es como parece ser. Cristina Galbó, que interpreta a Teresa, participaría posteriormente en otros filmes de terror español como la versión española de La noche de los muertos vivientes, No profanar el sueño de los muertos de Jorge Grau. Chicho también usó una técnica como ocurría en Psicosis, donde la protagonista moría a la mitad de la película. Aunque Teresa muere casi al final del largometraje, no es de esperar que muera sino que consiga escapar. He ahí parte del encanto del film, cuando uno se pregunta: ¿y ahora, qué...?

Chicho dando instrucciones durante el rodajeChicho con Lili Palmer Los contrastes de historias se dejan notar en la dirección: Ibáñez Serrador presenta grandes antítesis a lo largo de la más de hora y media de película. Al comienzo de la misma, cuando la joven Catherine (Pauline Challoner) es castigada por rebelde, la paliza que le propina una pupila es intercalada por el resto de las jóvenes rezando sus oraciones. La señora Fourneau precisamente no predicaba con el ejemplo cristiano del perdón. Otra escena donde existe un contraste es en la que una joven tiene un escarceo con el chico de la leña mientras las otras alumnas hacen labores de costura. Esa escena sufrió la tijera de la censura, aunque más que la tijera sufrió de sordera:  a la música de Waldo de los Ríos –que colaboraría también musicalmente con Chicho en su otra película ¿Quién puede matar a un niño? (1976)-  se le censuraron unos gemidos procedentes del fornicio en el granero que contrastaban con la tensión de las compañeras bordando y enhebrando aguja e hilo.

Teresa Hurtado leyendo sobre ApoloLa Nuera Ideal, según LuisLa censura no solo ensordeció los gemidos: también eliminó un beso que la Señora Fourneau daba a Catherine en sus llagas en carne viva –de hecho se puede apreciar aún el amago de beso- y tanbién se censuraron algunas escenas de la ducha por mostrar demasiada anatomía. No sabemos si Chicho enseñaba por morbo o porque aún no existía Érase una vez el hombre y quería dar unas nociones básicas de anatomía humana. De todos modos, está muy mitificada la censura de la película, pues recuerdo hará unos dos años haber leído del tema en un chat de cine gore. Según la información del DVD, dice que en la época en la que salió la película ya se especuló con los tijeretazos que padeció. De todos modos hay algunas escenas violentas: la de la paliza a Catherine, cuando obligan a Teresa a vestirme como su madre y hacerla cantar...  Hay también escenas eliminadas: una antes de llegar Teresa a la residencia con su tío –cual Rendfiel siendo el invitado de Drácula- y  la quema de unos dibujos sáficos de las reuniones.

La escena del graneroTeresa Hurtado enseña a Cristina Galbó a cultivar plantasUna de las jóvenes estudiantes es Teresa Hurtado, que interpreta a la marisabidilla Andree . Andree tiene un par de secuencias de protagonismo: durante la cena, cuando lee un pasaje de mitología y cuando trabajan en el jardín, Andree enseña a Teresa a plantar y cuidar las plantas, incluída su explicación fantástica sobre lo que es el mantillo. Cuando una compañera le reprocha lo absurdo que es cuidar plantas, ella muy seria y ofendida le reprocha ‘La jardinería es la poesía de la Naturaleza’. Ni Lorca pudo explicarlo de manera más poética, aunque si en vez de Andree llega a ser La Seño, le habría puesto además una rima. 

En el DVD incluye una biografía de Ibáñez Serrador que lógicamente habla del 1 2 3, reproduzco literalmente ‘De forma muy especial destaca su concurso ‘Un, Dos, Tres, responda otra vez’ que desde 1972 hasta la década de los noventa batió todos los récords de audiencia en España y en los países a los que se exportó la fórmula’.

Bueno pues a parte de esto, poca cosa más. Yo sin duda recomiendo la película a todo aquel que no la haya visto –aunque si no la has visto y has leido esta crítica te has enterado de todo lo que ocurre en el film- pues mantiene una atmósfera particular y agradable, que por desgracia hoy día es difícil de encontrar, pese a que críticos cinematográficos profesionales como Jesús Palacios la tachen de torpe e incongruente (véase el libro Goremanía de dicho autor).

MIGUEL ANGEL FERNANDEZ