YOLANDA RÍOS

 

El día 26 de Abril de 2012 fue un día triste para todos los que recordamos y admiramos el programa Un Dos Tres…A tan solo dos días después de que se cumplieran los 40 años del nacimiento del programa, una de sus primeras azafatas nos dejaba para siempre.

 Tras terminar mi jornada de trabajo, y antes de apagar mi ordenador, me llegó el correo de un amigo comunicándome la triste noticia de que una azafata de Un Dos tres había fallecido. Incrédulo y a la vez sorprendido abrí el mensaje, descubriendo que se trataba de Yolanda Ríos. No me lo podía creer…Durante unos minutos leía y releía el enlace de la noticia publicada en un diario digital y me dispuse enseguida a comunicarlo en mi red social del programa Un Dos Tres…No daba crédito a lo que estaba leyendo.

La noticia me ha entristecido y a la vez me ha dado rabia. Yolanda fue una azafata que desprendía simpatía por todos los lados y una de las azafatas pioneras de la primera etapa.

En casa siempre me recuerdan que con apenas tres años ya sabía nombrar a todas las azafatas, siendo todas ellas el primer recuerdo televisivo que tengo junto al irrepetible Don Cicuta. Quizás por eso y por la fascinación que siempre me han provocado las dos primeras etapas del concurso, me ha apenado que Yolanda nos dejara.

Yolanda tuvo una prolífica carrera en el mundo televisivo y en el mundo teatral. Ella ya fue actriz antes de ser azafata, y también llego a ser presentadora cautivando a varias generaciones a través de los años.

Nunca tuve la suerte de conocerla o de escribirle, y de decirle cuanto la admiro a ella y a sus compañeras del programa. Pero allá donde esté, estoy seguro que estará feliz y transmitiendo su alegría a todos los que estén con ella.

Yolanda, muchas gracias por haberte dedicado a ese mundo, y por habernos hecho muy felices a través de los años. Nunca te olvidaremos. Un beso enorme. Descansa en paz.

BIOGRAFÍA

Yolanda Ciscar Mateu, conocida como Yolanda Ríos, nació el 12 de diciembre de 1951 en Caracas (Venezuela), pero de padres valencianos. A los diez años, toda su familia regresa a Valencia donde se instala definitivamente. Tan solo tenía 19 años cuando el cineasta Javier Aguirre contó con ella como actriz en Pierna creciente, falda menguante (1970). Su participación en un título clásico de la era del destape no presagiaba la gran carrera de la entonces alumna de Arte Dramático en Valencia, donde participó en el montaje que de El adefesio, de Alberti, puso en pie Antonio Díaz-Zamora, con el que cosechó un gran éxito.

Después se trasladó a Madrid donde, a las órdenes de algunos de los directores teatrales más relevantes para participar en algunos de los montajes más importantes de las siguientes décadas. Cabe recordar, entre otros, los de José Osuna (La llegada de los dioses y El concierto de San Ovidio, de Buero Vallejo; Fuenteovejuna y El Caballero de Olmedo, de Lope); José Luis Gómez (Lisístrata, de Aristófanes); Gustavo Pérez Puig (Los peces rojos, de Anouilh); Manuel Collado (Equus, de Shaffer; La hija del capitán y Las galas del difunto, de Valle); Fernando Fernán-Gómez (El alcalde de Zalamea, de Calderón); Ventura Pons (Lo que vio el mayordomo, de Joe Orton); Manuel Canseco (La vieja señorita del paraíso, de Antonio Gala); Pedro Gil Paradela (El afán de cada noche) o Adolfo Marsillach (La Gran Vía). A las órdenes de este último participaría en numerosas obras del repertorio clásico tras su incorporación, en 1986, a la Compañía Nacional de Teatro Clásico, dirigida por Marsillach.

Durante más de tres décadas desarrolló una amplia actividad profesional en cine, televisión y, sobre todo, en los escenarios, donde trabajó dirigida por su marido, Juan Calot —con el que tuvo dos hijos, Alicia y Edgar— en El malentendido, de Albert Camus, donde compartió cartel con su madre política, Encarna Paso.

En los años setenta se hizo muy popular en el concurso televisivo de Chicho Ibáñez Serrador Un, dos, tres… Responda otra vez, donde interpretaba a una de las azafatas del programa de entretenimiento estrella de la entonces televisión única. Pocos meses después de la finalización del espacio, se produjo una renovación en la dirección y presentación del espacio dominical Tarde para todos, que conducía Juan Antonio Fernández Abajo, y Yolanda Ríos se puso al frente del programa de variedades junto al actor Nicolás Romero. En años posteriores participa en varias series, como La señora García se confiesa, Los libros, Este es mi barrio, Petra Delicado o El comisario.

También trabajó en diversos proyectos cinematográficos, entre ellos Sesión continua, de José Luis Garci. En los últimos años también se dedicó a la escenografía de montajes teatrales como Yo Leonor (2006), protagonizada por María Luisa Merlo.

Como recordaba ayer la actriz Amparo Climent: “Este día de lluvia no le hace justicia a una mujer tan alegre y extraordinaria como era ella, pocas veces se encuentra una compañera tan excepcional”. Sus últimos desempeños como actriz se desarrollaron en La montería, una zarzuela dirigida por Emilio Sagi, y La casa de los siete balcones, de Casona, con Mary Carrillo. En años recientes estudió escenografía y vestuario con Elena Kriukova y trabajó de ayudante con profesionales del espacio escénico como Julio Galán, Toni Cortés y Alfonso Barajas. En su última etapa, también volcó su enorme energía en la producción, faceta que desplegó en el festival teatral madrileño Los Veranos de la Villa y en varios musicales, como Grease y Spamalot.

Yolanda nos deja el 26 de abril de 2012

Fuente: EL PAIS (Rosana Torres)