Site hosted by Angelfire.com: Build your free website today!

¡ TEOTIHUACAN !

LA CIUDAD DE LOS DIOSES


Conocida como la Ciudad de los Dioses, esta zona arqueológica ha sido una de las más estudiadas a lo largo de los últimos cien años en mesoamérica, y a pesar de ello es uno de los sitios prehistóricos sobre los que se tienen más interrogantes.

TOTIHUACAN, ARTE Y ARQUITECTURA

Teotihuacán, Arte y arquitectura de, supuso la primera gran civilización del México Central (200 a.C.-700 d.C.). Su capital, Teotihuacán, situada a 45 km del actual México D.F., se convirtió en la ciudad más importante de Mesoamérica. Las mejoras en las técnicas agrícolas, basadas fundamentalmente en la canalización de las aguas, hicieron posible una gran concentración de población que serviría de sostén económico de la ciudad y de mano de obra para las grandes construcciones públicas. El arte teotihuacano expresa por primera vez de forma grandiosa la concepción estatal mesoamericana que encontraría eco en lugares tan alejados como Monte Albán, El Tajín, Kaminaljuyú o Tikal. La mayor contribución de Teotihuacán fue establecer las características definitorias de la ciudad sagrada. Toda ella constituye un gran teatro propagandístico donde la escenografía es espectacular y conmovedora. La gran Avenida de los Muertos con las grandes pirámides del Sol y la Luna constituían un eje grandioso, en torno al cual se levantaban construcciones palaciegas y templarias, mientras las áreas habitacionales se situaban en los barrios de las afueras (Atetelco, Tetitla, Tepantitla). Su grandiosidad es tal que cuando varios siglos después los aztecas tuvieron que elegir un lugar para situar la creación del mundo se decidieron por Teotihuacán. Un creciente comercio llevó su influjo hasta los lugares más distantes de Mesoamérica: por el norte hasta los desiertos de Sonora y Sinaloa y, por el sur, hasta Uaxactún y Tikal en las tierras bajas mayas. El resultado fue un enorme crecimiento de los sectores artesanales y un perfeccionamiento técnico de todas las artes como nunca antes se había conocido.

Arquitectura

Está estrechamente relacionada con el urbanismo. La planificación urbanística de la ciudad no sólo se encuentra en el centro, sino que toda ella responde a un reticulado muy preciso. Además del eje principal de la ciudad, que corre de norte a sur, la avenida Este (este-oeste) divide el centro en cuatro partes. La ciudad se extiende por 20 km2 y debió tener una población de 100.000 habitantes. Alcanzó su mayor auge en la fase Xolalpan (450-650 d.C.) cuya superficie abarcó 24 km2 llegando a tener 250.000 habitantes. Las grandes pirámides del Sol y la Luna, el templo del Quetzalpapalotl y la Ciudadela son los elementos más característicos. La pirámide del Sol (65 m de altura por 225 m de base) pesa alrededor de un millón de toneladas. El carácter cortesano de las construcciones se pone de manifiesto con la gran importancia que adquiere la Ciudadela. Se trata de una enorme plataforma de 400 m de largo que sostiene pirámides, templos y altares. Al fondo del patio principal se levanta el palacio de Quetzalcóatl, una estructura de seis cuerpos con tablero-talud, que más tarde se ornamentaría con imágenes de los dioses Quetzalcóatl (serpiente emplumada) y Tláloc (dios de la Lluvia) y con numerosos elementos marinos y conchas. La utilización del sistema constructivo tablero/talud para cubrir los edificios alcanzó en Teotihuacán su máxima expresión difundiéndose después por toda Mesoamérica. Los materiales básicos de construcción eran de origen local. Se trituraban las rocas volcánicas de los afloramientos del valle y se mezclaban con tierra y cal para obtener una especie de hormigón resistente a la humedad que se utilizaba en las cimentaciones de los muros, que se hacían de adobes o de piedra sujeta con mortero. Los suelos y el revestimiento de los muros solían acabarse con un revoco que se pulimentaba cuidadosamente. El estilo geométrico y severo manifestado en su planificación y en el revestimiento de sus edificios fue suavizado por los relieves y murales que los cubrían. Las construcciones neurálgicas de la ciudad eran sagradas. Toda la capital fue concebida como un proyecto sagrado, el centro cósmico donde se creó el mundo que habitamos. Los barrios de las afueras constituían verdaderos conjuntos de apartamentos unifamiliares. Las habitaciones se disponían hacia el patio interior y las paredes exteriores eran altas. Los edificios fueron estucados y pintados de vivos colores, mientras el interior era decorado con murales de gran riqueza técnica y simbólica. Es muy probable que los ocupantes de estos recintos estuvieran relacionados primariamente por lazos de parentesco, pero también por una común especialización artesanal. En la fase Metepec (650-700 d.C.) se inicia la decadencia de la ciudad. Aparecen fortificaciones en algunos lugares y las representaciones de guerreros en los murales se hacen abundantes. La deforestación del área, el estrangulamiento social y, lo más importante, la fuerte presión de poblaciones seminómadas procedentes del norte, dieron al traste con la ciudad en la que se empiezan a detectar vestigios de incursiones bélicas.

Arte mural

Ejemplifica muy bien la concepción sagrada de la ciudad. Las escenas están presididas por figuras de dioses o por sacerdotes ataviados con sus atributos. El más representado es el dios de la lluvia, Tláloc, protagonista de numerosas ceremonias relacionadas con la tierra y la fertilidad. El Tlalocan, o paraíso del dios Tláloc, es el mural más conocido. Situado en el barrio de Tepantitla nos muestra a las almas de los difuntos disfrutando felices de los dones de la naturaleza. A mediados del siglo V, y coincidiendo con la expansión de la cultura teotihuacana a otros territorios, los murales se llenan de escenas y motivos militares, con guerreros armados con escudos, dardos y propulsores, jaguares y coyotes comiendo corazones humanos y diferentes signos calendáricos asociados con textos dinásticos. Otros murales en Atetelco, Zacuala o Teopancaxco, arrojan información sobre otros dioses, sobre el calendario, el comercio y las actividades guerreras.

Cerámica

Fue uno de los elementos más característicos de la cultura teotihuacana. Una vez cubiertas por una fina capa de estuco se pintaban sobre ellas temas geométricos y escenas naturalistas que incluían dioses, sacerdotes, jeroglíficos, animales y plantas. El tipo más difundido fue el cilindro trípode con tapadera, decorado con pintura, relieve e incisión. La cerámica llamada Naranja Delgada alcanzó una gran difusión utilizándose como moneda hasta los confines del Imperio.

Coincidiendo con la aparición de escenas militaristas encontramos una cerámica antropomorfa, realizada a molde, que representa hombres desnudos en actitud de movimiento o sentados a la manera oriental. Su rostro es triangular con deformación craneana predominando la concepción lineal del cuerpo.

Escultura

No alcanzó entre los teotihuacanos la importancia que tuvo entre pueblos anteriores (olmecas) y posteriores (toltecas y aztecas). En términos generales podríamos decir que se limita a reforzar el mensaje ideológico de las elites. Son geométricas y de apariencia pesada. La pieza más singular es una cariátide utilizada como elemento arquitectónico y asociada con la pirámide de la Luna que parece ser un antecedente de la estatua azteca de la diosa del agua (Chalchiuhtlicue). El marcador de Juego de Pelota de La Ventilla es el único ejemplo notable que poseemos.

Arte lapidario

Tuvo un gran desarrollo. Se conservan excelentes máscaras realizadas en piedras duras, como el ónice, la diorita y las serpentinas, enriquecidas con mosaicos de coral y obsidiana. Aunque todas las máscaras están descontextualizadas parece que existe un acuerdo respecto a su carácter marcadamente funerario.

El arte teotihuacano sentó las pautas de lo que luego sería el arte mesoamericano. Como sistema de expresión simbólica no tuvo parangón con ningún otro, llevando su influencia a lugares que nunca más volvieron a estar relacionados de forma tan estrecha. Lo imponente de su arquitectura, la gravedad de sus formas y lo delicado de sus artesanías harían de Teotihuacán la ciudad sagrada por excelencia.

Esta monumental ciudad de acuerdo con los estudios realizados por los arqueólogos, abarcó en su apogeo una extensión de 20 km2. Era uno de los desarrollos urbanos preindustriales más grandes y densos de Mesoamérica, además de ser una metrópoli multiétnica, centro de peregrinación e intercambio comercial.

"PIRAMIDE DEL SOL"

CLASES SOCIALES

La sociedad se hallaba estructurada en 3 grupos sociales como son:

  • Mercaderes
  • Militares
  • Sacerdotes

Las gererquías sociales más bajas eran los habitantes de barrio, organizados por zonas; el núcleo social elemental de la ciudad estaba constituido por la familia.

Gracias a conquistas e invaciones, el poder de teotihuacan se extendió hasta Hidalgo y Tlaxcala. En Oaxaca, Veracruz y Guatemala efectuó incursiones comerciales. El apogeo de la ciudad tuvo lugar entre el 350 y 650, cuando llegó a tener 200,000 habitantes. Entre el 650 y el 700 fue destruida e incendiada. Se supone que el sometimiento impuesto a los habitantes produjo un debilitamiento interno aprovechado por los Otomíes o los Toltecas para librarse del yugo comercial y militar. El prestigio de la ciudad perduró y esta se hizo legendaria para las culturas posteriores.

Uno de los más interesantes y recientes hallazgos que se han realizado en Teotihuacan se dio en octubre de 1998, cuando los arqueólogos Rubén Cabrera y Saburo Sugiyama, encargados del proyecto de una excavación e investigación en la zona, desidieron hacer un túnel al inetrior de la pirámide de la Luna con el objetivo de llegar al centro del edificio.

La pirámide de la Luna, tiene una altura de 46 m y 18 m2 de base, es el segundo edificio de importancia en Teotihuacan, después de la pirámide del Sol. Tiene una ubicación privilegiada, localizada hacia el norte de la Avenida de los Muertos y forma parte de un enorme conjunto religioso constituido por una gran plaza rodeada de numerosos templos.

"VASO DE JADE"

"MASCARA DE JADE"

Desde que los arqueólogos Ignacio Bernal y Ponciano Salazar realizaron los trabajos de liberación y limpieza de la pirámide de la luna de 1961 a 1964, no se había excavado al interior del edificio por lo que Cabrera y Sugiyama pensaron que era tiempo de explorar el intetrior de la pirámide y así poder conocer más sobre sus etapas constructivas además de obtener datos acerca del tipo de gobierno y sistema religioso de los habitantes de Teotihuacan.

La pirámide de la Luna les tenía reservada una sorpresa, ya que cuando los especialistas llevaban 27 m excavados del lado oeste del edificio hasta el eje central y 6 m al fondo, se encontraron una rica ofrenda que consistía en 10 puntas de flecha de obsidiana, 4 cuchillos del mismo material, de diferentes tamaños, varias navajillas para autosacrificio, un disco de pizarra con pigmento de color rojizo, algunos pares de pendientes de concha y uno de caracol. Todos estos elementos indicaban que en el lugar había una tumba.

Efectivamente, después de que los arqueólogos retiraron los objetos excavaron 50 cm más y encontraron los restos óseos de un ser humano, cuya antigüedad data de 100 a 150 años a.C. este personaje se encontró sentado y mirando hacia el sur del edificio y a su alrededor había puntas de flecha de obsidiana, pendientes, un vaso con la representación del Dios Tláloc, orejeras de concha, y cinco esculturas de tamaño mediano, de entre 35 y 42 cm de altura, tres de ellas figuras antropomorfas.

De acuerdo con los arqueólogos, el patrón de enterramiento que se encontró en el interior de la pirámide de la Luna es muy diferente del que se tiene afuera de los monumentos y casa habita- cionales por la cantidad y calidad de los objetos en la ofrenda, así como por la forma del entierro, ya que el individuo se encuentra exactamente en el eje central del templo, lo que indicaba que no se trata de cualquier persona. Existen muchos indicios para que se confirme la hipótesis de que es un gobernante o alguien de alto rango en la sociedad Teotihuacana.

"AVENIDA DE LOS MUERTOS"

Específicamente en Teotihuacan, se han encontrado muchas representaciones de jaguares en la pintura mural, en esculturas y cerámica. Pero en la pintura mural es donde más se aprecia el culto al felino, ya que se han encontrado sacerdotes vestidos con pieles de jaguar y de coyote. El hallazgo de las osamentas de jaguar también sorprendió a los arqueólogos, ya que en Teotihuacan no se habían encontrado esqueletos completos de este animal por lo que el descubrimiento se considera muy importante. Este hallazgo retrasó la excavación del túnel para llegar al centro de la pirámide de la Luna, trabajos que se esperan terminar a fines del 2001, si es que no se encuentran más osamentas, posibilidad que los arqueólogos no han descartado aún.

COMENTARIOS CON:

JORGE LEMUS FLORES jlemus@imp.mx

LIBRO DE VISITAS


ESCRIBE TUS COMENTARIOS:


My Favorite things about Angelfire.

Mis Sitios Favoritos en la Web

Angelfire - Free Home Pages
La Biblio Págna de Consulta de Varias Materias
Instituto Mexicano Del Petróleo
Angelfire HTML Library
HTML Gear - free polls, guestbooks, and more!

Thank you for visiting my page at Angelfire. Please come back and visit again!