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Rostro tan tibio y lejano... |
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Rostro tibio, lejano cuerpo mágico, halado ojos como dos estrellas luciendo el mar reflejado en el cielo. Manos llenas, ardientes como las llamas inertes quemando campos verdosos que tal vez somos nosotros. Ácido y luego la noche, y el limón exprimido en el ojo la necesidad de tu nombre tan tibio, lejano y hermoso. Como dos fugaces estrellas nos alejamos el uno del otro, tan mágico como tu cuerpo el Sol se apodera de todo. Tu sombra siempre exaltada siempre llena de reflejos, que llora tan sola y ahogada cuando llega la luz a tu pecho. Y tú y tus malditas ideas de estar alejada de nuevo, de estar en un punto en el tiempo en donde no te lleguen mis penas. Estoy tan cansado de esto estoy tan pegado a este miedo no puedo alejarme ni un poco y no puedo morirme tampoco. Seguir ésta línea tan recta tener este vicio tan fuerte, y no puedo tomar un halcón y volar y tal vez escapar para siempre. Rostro tibio, lejano tienes un tacto encantado y tus pupilas reflejan esos destellos dorados. Sola y divina silueta marcada por vientos helados, sueños de niños perdidos con sangre y sudor en las manos. Ese cabello de seda que ya parece rizado por tanto dolor e ilusiones que nunca se hubieran logrado. Y yo estoy aquí tan aislado mirándote cada vez más lejos y sin poder contener éste llanto grito que te echo de menos. Creo que me alcanza el olvido, porque ya no percibo tu manto mis ojos se nublan y ya no palpito y escucho en las nubes tu canto... Rostro tan tibio y lejano qué apartada te siento sigue inundado éste barco y sigo partido por dentro. Caigo en cansancio tranquilo, cierro mis ojos llorando y sueño que vuelo y alcanzo tu rostro tan tibio y lejano. |