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Ubicado a 244 km. de Montevideo entrando por la ruta 15 (a unos 30 km. de Rocha)
se encuentra esta ciudad de más de 3000 habitantes permanentes.
Aunque La Paloma es hoy el centro turístico por
excelencia de la costa de Rocha, y en verano se respira un ambiente de movida y
modernidad, la historia de La Paloma se remonta al siglo pasado.
Dada la cantidad de naufradios que se producían en la zona, en 1874 fue levantado en la punta del cabo Santa María, el impactante Faro de La Paloma. Hoy, subir a este faro construido opr albañiles italianos, ofrece la posibilidad de deleitarse en una vista impresionante y de imaginar aquellos horizontes marinos cruzados por frágiles veleros de otros tiempos..
De 1910. data asimismo el puerto de La Paloma, que hoy constituye el principal puerto pesquero del país.
Cerca del Faro, es posible apreciar el conjunto de viejas casas qie hicieron debutar a La Paloma como balneario de veraneo.
Las familias con niños prefieren la playa El Cabito, mansa desde el nombre. Ideal para correr olas y zambullirse con la tabla de surf es, en cambio, La Balconada, donde además existe la saludable costumbre de ir a ver las puesta de sol y aplaudir ante tanta belleza.
En la playa Los botes, los pescadores artesanales dejan ver sus barcas y sus
faenas a los visitantes. Prácticamente en todas las plasyas de La Paloma es
posible practicar pesca deportiva por la proverbial abundancia de peces en la
zona. En el puerto, hay una zona rese
rvada
a los yates de los visitantes, que encuentran aquí el único puerto seguro en
kilómetros, hasta la brasileña Florianópolis.
La Paloma tiene una animada arteria comercial -Av. Solari-, una feria artesanal, un casino, un cine, un enorme camping, y además un entorno boscoso, de pinos, donde es posible deleitarse.
A la hotelería
de muy buena calidad se le suma el nivel de sus restaurantes, donde es posible
darse el gusto de comer una gran variedad de platos a base de pescado y
mariscos.
Historia y Ubicación
La entrada a este balneario está en el km.
260
de la Ruta 10.
Su origen está en lo ranchos o cabañas que los habitantes del cercano Castillos -principal poblado de la zona- se construían frente al mar. A pesar de la fuerza de los temporales, Aguas Dulces persistió en medio de gigantescas y desiertas playas.
Aunque en los últimos
años ha re
cibido
una sostenida corriente de turistas, sigue conservando ese aire de pueblecito
popular, con su calle central paralela al mar y la línea de telúricos ranchos
de madera sobre la misma playa.
El rito de Aguas Dulces es el de las caminatas, el de la búsqueda de berberechos enterrados en la orilla, el de la preparación del mate mientras se está sentado en la arena.
Los cazones son lo más común en la playas de Aguas Dulces, así como las burriquetas. Unos dos kilómetros al oeste de este puento, sale "burras" de gran tamaño y también tamberas y chuchos.
Ubicado en el km. 277 de la Ruta 10.
Si de comer
peces y mariscos se trata, tambien el balneario La Pedrera es muy conocido.
El antiguo conjunto de casas que data de 1898, se asoma a mar en un auténtico balcon.
La Pedrera es vista desde lejos, como un promontorio sobre el mar, único en
el
país. Su geografía característica -el gran acantilado y los roquedales en
punta-, la ventosa rambla y la sensación del pueblo que se respira en el
conjunto, la convierten en un lugar de mucho encanto.
También aquí hay una buena hotelería, cabañas de alquiler, un camping, y buenas posibilidades de hacer surf en la llamada "playa del Barco", donde se atisban los resto de un naufragio.
Historia
y Ubicación

Es el último balneario antes de
Brasil, se entra por el km 331.200 de la Ruta 9 y está a solo nueve kilómetros
de la Ciudad del Chuy, muy cerca tambien se encuentra el Fortín de San
Miguel, que no hay que dejar de visitar; también otras bellezas
naturales como bañados, lagunas y palmares.

Las plasyas de la Barra son muy amplias, caminado unos kilómetros por la costa puedes llegar a playas casi desiertas. De arena fina y oceano abierto.
En la Barra puedes encontrar burriquetas, lisas, mochuelos.
Ubicado
en la zona sureste del Dpto. de Rocha, entre los balnearios Valizas y La
Pedrera, Cabo Polonio se encuentra a 260 km. de Montevideo por ruta 9, sobre el
Océano Atlántico.
Es una punta rocosa que se erige a 15 metros del nivel del océano, con dos islas enfrente -Isla de Torres- donde habita una de las reservas de lobos marinos más importantes del mundo. Está separado de la franja costera por unas dunas de arena móviles declaradas monumento natural.
Durante mucho tiempo, el Polonio permaneció completamente aislado, con su hermoso faro solitario entre las masas rocosas. En 1914 el gobierno instaló allí una planta de explotación lobera, y a partir de ahí comenzó a surgir una pequeña aldea de trabajadores vinculados a la faena de los lobos y a la pesca.
Varias décadas más tarde,
alguno jóvenes apasionados por la Naturaleza comenzaron a descubrir aquel
pobladito remoto que se encontraba detrás de las dunas. En los años 80,
proliferaban las pequeñas y rústicas construcciones de veraneo y los turistas
fueron cada vez más numerosos. Justamente la popularización del Cabo puso en
riesgo a sus valiosos ecosistemas y a su hermoso paisaje. Hoy está detenida la
construcción ilegal y se prohíbe el tránsito de vehículos motorizados por la
arena. Asimismo se ha detenido la forestación cercana de pinos que era
responsable de la desaparición paulatina de las dunas.Cabo
Polonio, sitio de belleza tan sugerente como singular. Rodeado de dos extensas
playas (ideales para bañarse y de blancas arenas), el cabo – un peñón
rocoso que se introduce en el mar – desafía las bravas y transparentes aguas
del océano. Buena parte del encanto de
este lugar reside en que no existe ninguna ruta que permita acceder a él por
automóvil. Sobre la ruta 10 hay caminos de ingreso que, sin embargo, no son
transitables más que en sus primeros kilómetros. Para llegar a él se puede
recurrir al alquiler de carros tirados por caballos que llegan al Polonio a través
del camino que parte del kilómetro 264 de la ruta 10. Más abundantes años atrás,
existen aún 13 carros que realizan esta travesía, tirados por dos o cuatro
animales. El viaje se prolonga por unos 55 minutos y permite ir apreciando los
encantos naturales de la región. Estos vehículos se contratan en distintos
puestos ubicados entre los kilómetros 259 y 264, donde también se alquilan
caballos. Aunque hay quienes ofrecen realizar el mismo recorrido en jeeps, o
desde Valizas en vehículos todoterreno, el carro es el medio de locomoción que
provoca un menor impacto en este frágil ambiente.
La Fortaleza de Santa teresa y el parque
Historia y Ubicación

Está ubicada dentro del parque nacional de Santa Teresa, casi sobre la ruta 9.
Es el vestigio del pasado más monumental del Uruguay.
Al contrario del Fortín de San Miguel, La fortaleza fue comenzada a construir
por los portugueses en 1762, pero, tomada por los españoles poco después, fue
continuada y finalizada por ellos. El Virrey Pedro de Ceballos decidióhacer
allí -en aquella confictiva zona fronteriza donde los grande imperios se
acechaban mutuamente- una fortaleza de gran resistencia, con forma pentagonal,
aunque irregular, orientada estratégicamente con fines de vigilancia.
La fortaleza fue protagonista de los
desencuentros entre españoles y portugueses, entre españole e inglese,
entre
españoles y criollos, entre orientales y portugueses, y una vez nacido el
Uruguay como país, durante las guerras civiles, también cumplió su rol: aquí
se refugiaron fuerzas de Oribe en la Guerra Grande. Finalmente la
Firtaleza fue abandonada, depredada y quedó a merced de la culebras y las arañas.

En 1928, el emprendedor arqueólogo Horacio Arredondo comenzó las tareas de su recuperación. Hombre lúcido, forestó también la zona, para que la arena no volviera a tragarse aquel tesoro.
Los
muros son de doble pared de piedra de sillería, unidos por estribos y
rellenados por tierra y cascotes para resistir los disparos y vibraciones.
Adentro de la fortaleza -de color anaranjado rojizo- hay construcciones dignas
de ser visitada: un polvorín, una capilla, un museo con maquetas de las
distintas fortalezas del Uruguay, una colección de armas, y además espacios
con la reconstrucción de la cocina de los soldadosy hasta con su menú.
Parque se Santa Teresa
El Parque de Santa Teresa cuenta con 3.000 hectáreas y más de 2 millones de árboles. Aunque Rocha es tierra de grande montes indígenas (bosque de árboles autóctonos), en Santa Teresa decidió forestarse con un criterio amplio, incluyendo flora uruguaya y también exótica.
El resultado es un paruqe espectacular, cuidado y limpio, con una vegetación diseñada con gran sentido estético.
Recientemente, por ejemplo, se ha inaugurado el rosedal más
importante del país, con más de 330 especies de rosas.
En el Parque se puede acampar con todas la comodidades. Los campamentistas
cuenta literalmente con de todo. la dirección del Parque, defiende
cuidadosamente el medio ambiente. Hay allí adentro más de 60 km. de senderos
para realizar caminatas. Asimismo las playas son estupendas: cuatro grande
playas enmarcadas por extrañas formas rocosas, donde es posible pescar en
abundancia.
El parque además de contener la Fortañeza de Santa Teresa cuenta con otras
interesantes construcciones como la Capatacía, el Sombráculo,
el Invernáculo y la Pajarera, y hasta un
museo muy bien montado donde se explica la formidable tarea de Arredondo, el
historiador que recuperó para la humanidad a las Fortalezas de Rocha.
Ubicación 
La entrada a este balneario está en el km. 250 de la Ruta 10. Es el sitio ideal
para los que buscan ponerse la malla cuando llegan y quitársela el día que se
van.
A pesar de su apariencia tranquila, tiene una gran movida juvenil.
Tiene el aire de un pueblo de
pescadores y de un pedazo de campo. Se halla frente al mary junto a la
desembocadura del arroyo del mismo nombre en el Atlántico y sus construcciones
de madera y quinchos constituyen un buen aprovechamiento por parte de la
arquitectura rústica de materias primas de la zona.
Desde Valizas, cruzando el arrollo se accede facilmente al espectacular Cerro
Bella Vista, un promontorio de granito practicamente cubierto por arena, desde
donde se divisa, como bien lo dice el nombre, un paisaje espectacular.
Tomando una barca en
el arrollo, puede recorrerse éste hasta llegar al Bosque de Ombúes. La
recorrida por el arroyo hasta la laguan de Castillos, con el barquero como guía,
no solo es de una gran belleza, sino que permite pareciar el amor y la
conciencia ecológica de los lugareños por su paisaje y su tierra. 
La pesca del camaron -pequeño langostino sabroso- es una de las más típicas
actividades de Valizas. La mezcla de aguas dulce y salobres propician es
desarrollo de la especie.
Es todo un espectáculo ver la laguna de Castillos, por la noches, iluminada por
las decenas de lucecitas de pescadores que esperan pacientemente atraer al camarón.
Junto a la desembocadura del Aº de Valizas se encuentran cazones. También hay lenguados y corvinas, pejerreyes.
Historia y Ubicación
Se encuentra en el Km. 298 de la ruta 9.
Es
un verdadero pueblo de pescadores cuyos habitantes permanecieron durante años
aislados y abocados a la pesca del tiburón. En las últimas décadas muchos
visitantes descubrieron la gran posibilidad de este pueblito situado sobre una
punta rocosa cuyas masas pétreas adoptan insólitas formas.
La Fuerza del
mar ha esculpido estas grande rocas hasta crear formas redondas casi perfectas y
extraños mares de piedras.
La arquitectura -informal- con que creció el pueblo, dió continuidad a ese
aire rústico, de aldea marina. En el extremo de la punta rocosa, numerosos
puestos de venta de artesanías a partis de vértebras
de tiburón le dan un toque aún más pintoresco al conjunto.
Las playas son espectaculares: al suroeste esta la Brava, con olas que cortan en especial verdeazul del mar con una espuma blanquísima, y, para los niños es ideal la Mansa, una tranquila y enorme bahía resguardada del viento.
En Punta del Diablo, salir a cenar mariscos y pescado es una obligación. Dada la abundancia de rocas, es fácil recoger algas y un plato típico del pueblo son los buñuelitos de algas.
Un lindo paseo desde Punta del Diablo consiste en alquilar un carro tirado por
caballos y llegar por la playa hasta el Cerro de la Viuda, con extrañas
formaciones rocosas.
En el roquedal de la punta salen corvinas y tamberas. También hay cazones y alguna "criolla" El sargo y el pejerrey son muy habituales en esta zona.