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Suplemento del Carnaval 2002 |
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Fraternidad
Tobas Zona Central |
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En
honor a la Virgen Minera del Socavón, la Candelaria, en 1962, el
Conjunto Tobas Central se presenta institucionalmente en la peregrinación
folklórica del sábado de carnaval hasta 1973, año del fallecimiento
de su presidente, Juan Pallares, por ese motivo ese año los danzarines
suspenden su presentación en la entrada devocional del sábado de
carnaval. Después
de 10 años, el 22 de diciembre de 1984, en la casa de Víctor Gutiérrez
y René Pallares, hijo del difunto Juan, se decide dar nueva vida al
conjunto con objetivos de fortalecer el aspecto folklórico regional y
mantener vigente la devoción a la "Mamita del Socavón". La
reorganización del conjunto estuvo a cargo de los responsables además
de Gilberto Villarroel, Gualberto Torrico, Justo Huanca, Carlos Guzmán,
Juan Justo Escalera, Ronald Fuentes, Nicolás Orozco, Fernando Dehene,
Javier Vásquez, además de otro adeptos. Los
directivos anteriores y actuales consideran reliquias invalorables a una
serie de documentos, impresos que son guardados con celo en un cofre de
la institución. Esta documentación refleja información sobre las
primeras actuaciones del conjunto, la transformación que sufrió y la
creación de nuevos bloques. DANZA
Y COREOGRAFIA El
conjunto Tradicional Tobas Zona Central, tiene como característica el
movimiento coreográfico de variadas figuras, demostradas durante la
ejecución de la danza por los jóvenes integrantes que hábilmente
forman la figura del triángulo, o dan la forma de un foco, o los dos
triángulos que terminan mostrando la letra "M", además de
sus hermosos pasos denominados Bolívar, Pico Palo, Paso de la Calle,
Martillo, Thunkuna, paso Camba y otros que nos muestran la fortaleza atlética
de sus integrantes que ejecutan la danza con sincronía precisa además
de la elegancia masculina y el garbo femenino. Entre
brincos, los tobas centralistas son parte del patrimonio cultural de las
etnias del oriente y el sur del país. BLOQUES La
danza de los tobas proviene de una tribu selvática, grupo étnico
acentuado al sur del territorio boliviano, a orillas del río Pilcomayo,
pertenece a la familia de los tupi guaraníes, tapietes matacos y otros
establecidos en la provincia Gran Chaco del departamento de Tarija y
regiones colindante del departamento de Santa Cruz. Expresa
su danza de movimientos atléticos que representan una actitud
beligerante, desafiante. Los
Chunchos representan una danza pre hispánica que pertenece
originalmente a la provincia Muñecas del Departamento de La Paz, entre
las regiones de Wancaripampa, en inmediaciones del río Desaguadero,
cerca de la frontera con la República de Chile. Su
representación es acompañada por el sonido musical de pífanos acompañados
de instrumentos de latón, mientras los ejecutores de la danza
desarrollan la coreografía que emula el rito previo a la caza en
tiempos remotos. Los
Amboros es un grupo que tomó el nombre haciendo referencia al Parque
Nacional Amboró en el departamento de Santa Cruz de la Sierra,
escenario de vida de las etnias Chacobos, Bororos, Mozetenes o Izos,
Yukis, Pacahuaras, Yamanahuas y otros. Tribus selváticas caracterizadas
por ser de carácter bélico, sanguinarios con sus enemigos y excelentes
cazadores. Sus
bailes fueron dedicados a rendir su admiración y respeto por las
deidades de la selva, muchos de éstos que cayeron como prisioneros de
los conquistadores incas mantuvieron sus creencias. Los
Chacobos o Bororos, están compuesto por guerreros sanguinarios, sin
embargo eran dirigidos por los ancianos los principales protagonistas en
la práctica de ceremoniales y ritos selváticos. Los
brujos Bororos, se caracterizaban por ser crueles, tenían por costumbre
devorar los miembros de los guerreros caídos en lucha, eran
practicantes de los sacrificios humanos. Los
Mozetenes son conocidos con el nombre de Izozos, debido a que viven en
la región denominada Izozog, se destacan por ser excelentes cazadores
utilizando el arco y flecha, además de constituirse en un pueblo que se
dedica a la pesca de subsistencia. Los
danzarines de este grupo construyen sus máscaras con madera balsa
rematada en los flancos por dos alas de Flamenco de james o pariguana, y
una figura, hecha de la misma madera, con forma de trapecio, colocada en
el centro, entre la abertura de los ojos y la boca; estas caretas,
actualmente se colocan en las fiestas religiosas de esas poblaciones
orientales. Los
Yukis, es una etnia poco conocida debido a su eminente desaparición por
efectos de la civilización y la devastación de los bosques tropicales.
Son temibles guerreros y buenos cazadores. Los miembros de este grupo
llevan un tocado o penacho de plumas de ñandú o pío, bordeadas de
plumas de pavo real, por la nuca cintas de colores brillantes, blusa y
pantaloncillos de tela en colores vivos, además de un taparrabo, un
ponchillo, arco y flechas. Las mujeres llevan una falda confeccionada en colores vivos, en una pierna es largo y corto en la otra, en los extremos está abierto, en los hombros lleva una especie de mantilla de colores vivos, en las manos un tamiz de mimbre con cintas de colores, en la cabeza lleva un penacho de plumas de papagayo en tres filas, en la cintura una faja de piel.
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Los tobas, una danza guerrera
Por Marco A. Valenzuela |
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tobas,
Central, Sur, y Uru Uru. Tobas
Zona Central fue creado el 1 de julio de 1911, los tobas Zona Sur se creó
en 1917, por los hermanos Cáceres para la festividad de la Virgen de la
Candelaria, bajo la premisa de rescatar las danzas que practicaban las
etnias del Chaco y el Oriente de Bolivia. A
través de la historia del Carnaval de Oruro, con evidentes rasgos
religiosos andinos y orientales, los tobas han desarrollado un espectáculo
muy diferente al que ofrecen otros conjuntos hoy afiliados a la Asociación
de Conjuntos Folklóricos de Oruro. La
vestimenta que en principio fue sencilla, con el transcurso de los años,
ha cambiando por diferentes factores que influyeron en la modificación
de los trajes, originados en la sencillez de tan solo una fe puesta en
la Virgen de la Candelaria. La
comunidad de los conjuntos de tobas fueron introduciendo lo que se
denomina como etnias, constituidas por grupos de jóvenes que
representan la riqueza cultural de los pueblos orientales y del Chaco
boliviano, como un reflejo de lo que es la riqueza pluricultural y multiétnica
de Bolivia, un detalle envidiado por otros países del continente y el
mundo. La
música y la danza son formas de expresión que tratan de mostrar la
historia y la cultura guerrera de esos pueblos originalmente nómadas,
diseminados en la selva, buscando siempre mejores áreas de caza y pesca
marcando su territorio para que el enemigo se aparte o se enfrente en
una feroz lucha ocasionando que los más fuertes se queden con los
mejores lugares para la subsistencia del conjunto familiar. Actualmente
los trajes que llevan los danzarines de los conjuntos de tobas no son un
referente exacto u original de la vestimenta diaria o festiva de los
pueblos orientales y etnias del Chaco boliviano, más bien, son el
resultado de corrientes de la estilización que distorsiona la
originalidad de la vestimenta de los pueblos a los que se intenta
evocar. La música, desde sus orígenes en su ritmo es tradicional y representa el ritual antes y después de los enfrentamientos con el enemigo o el beneficio que trajo la actividad de la caza, eventos que permiten a las tribus demostrar la virilidad de los guerreros.
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La
Danza estilizada "Ahuatiris" |
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(UTO)
y estudiantes de la misma, tales como, Laura Rodríguez Vidal y
Francisco Castellón Herrera,
haciéndose cargo de la danza, el Coreógrafo, Prof. Fernando Gómez
Chavarría. Es
exitosa su primera presentación en el carnaval de 1972, por los pasos y
coreografía tan nueva y especial de esta danza estilizada en nuestro
medio. "Ahuatiri",
significa la presencia y actividad de los pastores en el altiplano, o
sea, que es una danza popular del campo o las montañas de nuestras
regiones bolivianas. El
conjunto, se crea en sí a base de una profunda investigación y trabajo
de los gestores y fundadores de esta entidad folklórica; el baile, la música
y las diferentes figuras, en cuanto a coreografía se refiere, son la
representación de aquellos pastores del altiplano que realizaban sus
actividades de rutina. En
principio, este grupo apenas conformado, contaba con pocos danzarines,
alrededor de 24, recién se motivaba a la juventud para que participe en
esta danza, posteriormente, con el transcurso
del tiempo y los años, el número fue incrementado, hasta
alcanzar un grupo mayor que sobrepasaba de los cien danzarines. La
trayectoria de esta institución es amplia, entre sus presentaciones en
el interior de la República, siendo las primeras que se realizaron, en
los distritos mineros de Siglo XX, Uncía, Huanuni; mas adelante,
visitan el valle cochabambino a invitación del
Rotary Club, luego aceptan otra invitación de la
Alcaldía de Quillacollo-Cochabamba. La
creación de este grupo, da lugar con el transcurrir de los años, a la
creación de otros, dentro la especialidad de la danza estilizada. A la
fecha, gente nueva, joven y dinámica, continúa dirigiendo a este
grupo; vale la pena señalar en esta oportunidad, el comentario de una
persona que dijo: "El baile estilizado está mimbrado de calidad,
sus pasos y semblantes irradian juventud, amor, fe y comprensión". Entre
las personas entusiastas que prestaron amplia cooperación e impulsaron
para las presentaciones del Grupo de Danza Estilizada
"Ahuatiri", se nombra a Vitalio Maldonado, el Dr. Julio Loayza
y señora, Juana de Loayza
y muchos otros folkloristas más. (RBM)
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De
una y varias historias Del ritmo afro-boliviano y de la saya a la
estilizada danza de los "caporales" |
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instrumentos
de percusión, bombos de diferentes tamaños, tambores, cajas,
reco-recos y reje-rejes, transmiten sentimientos y estados de ánimo de
dolor, sufrimiento, en las minas de Oruro y Potosí, pero también de
felicidad y prosperidad en Chicaloma, Tocaña y Coroíco, poblaciones de
los yungas paceños. Al
pasar el tiempo, la raza negra junto a la cultura nativa que los cobijó
y amparó, sembró la herencia afro-yungueña, fruto del encuentro de
dos culturas étnicas; la primera plagiada y sometida al trabajo de la
"mita" y la "encomienda" en las minas de plata de
Potosí, cuyos ritos de desahogo por el dolor fúnebre, se convierten en
una festividad religiosa de fecundidad y reproducción y la segunda, una
raza de bronce, conservadora de sus tradiciones, costumbres y creencias
religiosas y naturales, sensible al sufrimiento y dolor de la raza
negra, adopta una simbiosis cultural con ella para dar fuerza a una
rebeldía contenida por ser ambas culturas, víctimas de la opresión y
represión. FIGURA
DESPRECIABLE En
medio de esta suerte de opresión inhumana de la raza de color y la
nativa, surge un personaje, "el caporal", que representa al
mulado soberbio y vanidoso (etnia híbrida), que al asumir su labor
opresora de "capanga" (preferido del patrón), con el látigo
en mano, resentido y "desclasado", se convierte en el verdugo
de su propia raza, que cumple el trabajo de "bedel" o
"capataz" para controlar la producción de cítricos y
cocales, esa actitud prepotente da lugar a la figura despreciable del
caporal. MICRO
MONARQUIA La
historia del Rey Negro en Bolivia se origina en 1517 con el tráfico y
contrabando de gente de color por los denominados "negreros",
quienes comercializaban el "producto humano" con destino a los
centros mineros argentíferos. Los
hombres de color fueron llevados a los Yungas de La Paz para su adaptación,
donde se dio lugar al nacimiento de la cultura afro-boliviana. En el
siglo XVII, en la hacienda Misuri y Mururata (Coroíco Nor Yungas, La
Paz) de propiedad del Márquez Ignacio de Pinedo y Zabala de Muztafar
del Haro, fue reconocido entre los negros un Príncipe de la Realeza
Negra, gracias a un tatuaje en forma de serpiente que tenía en la
cintura. Cuenta
la historia, que el consejo de ancianos (awichos, en quechua), se
entrevistaron con el Márquez Ignacio para solicitar la libertad del Príncipe
Negro, bajo la promesa de duplicar las jornadas de producción. En
respuesta a este clamor esclavo, se fijó la festividad de Pascua y
Resurrección y la Coronación de Bonifacio I Benjamín Pinedo, todo en
homenaje a San Benito, patrono de los negros, dando lugar de esta manera
a una micro monarquía afro-yungueña, evento que se reeditó el 1 de
abril de 1992 en la propiedad de Martín Cariaga Osorio con la coronación
de Bonifacio II Julio Pinedo. En
esta jornada de coronación, la magia ancestral-mítica-pagana negra,
seduce al Mururata y luego del acto religioso, el Rey es llevado en
hombros y escoltado por su guardia y el pueblo, seguido de jóvenes de
ambos sexos que imponen el marco musical con cánticos ceremoniales
dando origen al baile de linaje y tradición africana "La
Zemba", danza individual exclusiva del monarca, quien munido de un
mortero, contorsiona el cuerpo y gesticula un dialecto congo al compás
de instrumentos de percusión, que al mismo tiempo motiva la participación
de los ancianos y de hombres y mujeres jóvenes, que en actitud sensual
y de coqueteo inician el contrapunto de canto y baile. AMERICA
MORENA Consolidar
una danza estilizada entre la juventud, defenestrando el snobismo
alienante de la cultura enlatada, es revalorar la identidad a través de
la música y ritmo, del movimiento carismático afro-andino-mestizo que
cultiva el "Lando" en el Perú, el "Candombe"
en Uruguay, la "Saya" en Bolivia, la "Lambada" en el
Brasil, el "Blue" en el Missisipi (Norte América), la
"Zemba", "Kikongo", "Morongo",
"Mouchi" (danza fúnebre) y "Calenda" en Haití, el
"Bantú" que predominó en Bolivia en un principio y toda la música
y danza negra; que sufrió persecuciones, críticas y toda una suerte de
temores y susceptibilidades de buen y mal augurio por su connotación de
predicciones, como la "Macumba" en el Brasil y el "Budú"
en Haití. Estas
danzas que derivan del vocablo africano inician una nueva identidad
entre la juventud boliviana, que se encuentra desorientada por un
snobismo comercial que busca la pérdida del valor cultural, tradicional
y popular, que no son nada más que centinelas para la apropiación de
lo ajeno logrando un grupo social alienado por la cultura enlatada. La
Saya, Tundiqui, Música y Caporales, son ritmos afro-andinos que seducen
sin distinción de género, raza, clase, edad, logrando importantes
espacios sociales. LA
SAYA Es
considerada en el proceso de auto identificación como representativa de
la cultura negra, que permite reafirmar la existencia y significado del
pasado, presente y futuro como sinónimo de integración afro-andina. Su
ritmo percutiente, coreográfico, mítico, religioso y casi humorístico,
parte de la música comunicacional, vigorosa en melodía y estilo. Es la
máxima expresión cultural, espiritual, de alegría y tristeza del
hombre de color. TUNDIQUIS Es
la ridiculización a la raza negra por los nativos aymaras, al mismo
tiempo una expresión de aceptación de la raza andina a los hombres de
color, por eso la danza se la baila pintándose la cara y las manos con
carbón vegetal, cantando coplas picarescas y atrevidas casi en un tono
despectivo, aporreando instrumentos de percusión en dos tiempos. MUSICA La
Saya es una mezcla de siete diferentes ritmos de percusión, ejecutados
de forma simultánea que acompañan coplas de contrapunteo cantada entre
hombres y mujeres, que se inspiran en la discriminación racial, la
naturaleza y el amor. Mientras los varones golpean "la caja",
las mujeres danzan con pequeños saltos, y en medio de este baile
sobresale la figura de un caporal a manera de capataz, denominado
Jilak'ata (término andino de autoridad). Entre
tanto, la
música de caporales, tiene un ritmo de dos tiempos que se
asemeja al de los Tundiquis, amenizados por una banda de música. Las
mujeres bailan con pasos estilizados a manera de "ballet",
luciendo elegantes y provocativos diseños que se caracterizan por la
pollera corta y lencería sugestiva, en tanto los varones bailan con látigo
en la mano que representan "poder", simbolizando una sociedad
en la que todos mandan y ordenan, que recuerdan coyunturas políticas
caracterizadas por el desorden social implantado por continuos
golpes de Estado e inestabilidad de los años 70. La
coreografía de los caporales se asemeja al paso del ejercicio militar
que da lugar a la transgresión y rechazo de imposiciones impuestos por
el orden establecido de ajustes y reajustes estructurales, es una rebeldía
a normas establecidas por el cambio de patrones de conducta que busca
nuevos mecanismos, dando lugar al escape de la realidad en busca de éxtasis.
La danza del caporal resultado de un proceso de transformación, expone
sentimientos autóctonos criollo-mestizos. No
tiene música propia, la actual es inspirada en la Saya en tiempo de 2/4
y 6/4 que en cierta manera caracteriza al "huayñu", por lo
que la música de los caporales no tiene una identidad definida en
esencia confundiendo su interpretación musical con la foránea, dando
lugar a críticas de incomprensión y actitud
reprimida de constante rebeldía por la estigmatización, que
tiende a la interacción y globalización de un hecho cultural de
intimidad religiosa y de continua actitud creativa, pese a ciertas
normas de imposición. Por
su controvertido origen, se rescata 4 versiones sobre el origen de la
danza de Caporal, que forman el cimiento para incrementar la preservación
y concienciación en gestores y actores. HERMANOS
ESTRADA Hijos
de Yola y Víctor Estrada Pacheco, vecinos de la populosa zona de
Chijini, en La Paz, dedicados a la confección de trajes folklóricos y
conocidos como "saltimbanqui" además por su actividad
deportiva, reunieron en torno a ellos a un grupo de jóvenes que pronto
se dedicaron a trabajos de taller de danza folklórica andina (wacas,
k'usillos, negritos) Víctor,
Vicente, Jorge, Carlos, Zenón, Moisés, Eva, Remmy y Lidia Estrada
Pacheco, junto a Julio Rivas, Juan Bustillos, Héctor Escalier, Félix...,
Jaime Zamorano, Danny..., René Villacorta, Nicolás Uruchi, Fortunato
Atahuichi y otros, fundaron la primera institución de caporales,
denominada "La Juventud Artística Urus Gran Poder", el 25 de
enero de 1969, hecho folklórico que muy pronto, mediante Víctor y
Vicente Estrada vierten la primera versión del origen de la danza. Cuentan
que al final de los años 60, Víctor y Vicente se internaron a la
localidad de Chicaloma (Sud Yungas) lugar donde despertó el interés de
ambos la actividad de un anciano negro, quien recorría en la madrugada
las calles de su comunidad vestido con una camisa muy peculiar y pantalón
blanco ancho, botas dobladas con cascabeles y una faja al cinto, llamado
por su comunidad Rey Caporal. Esta forma de vida del anciano negro, dio
lugar a la creación de la futura danza de los caporales. HECTOR
ESCALIER FLORES Protagonista
junto a los hermanos Estrada y en compañía de sus primos Félix y
Jaime Zamorano, de la Fundación de la Juventud Artística Urus Gran
Poder, afirma que al final de los años 40 junto a sus padres y otras
amistades asistieron a la festividad de Chuchulaya, cerca de Sorata, a
bailar "negritos" donde llamó la atención de muchos
novenantes el baile central de una figura caporal, danzado por Don René
Camilas en el grupo de los negritos "Tundiquis". Según
Escalier, este personaje dio origen a la danza de Caporales, además
indica ser protagonista de la fundación de Caporales Waras y Caporales
Zíngaros de Villa Victoria en La Paz. Su mayor orgullo es haber fundado
la Fraternidad Caporales Centralistas junto a sus primos y otros jóvenes
paceños y orureños, lo que valió ser pionero en el estilo de
Caporales en el Carnaval de Oruro. FREDDY
YANA COARITE Ex
presidente de la Asociación de Conjuntos del Folklore Gran Poder
(ACFGP), afirma en un documento, presentado en el 1er. Encuentro del
Origen de los Caporales, como el resultado de un
proceso de transformación de negritos y tundiquis de secuencia
mestiza que derivó en la actual danza de los caporales, allá por los años
60 cuando la Fraternidad Negritos Illimani, invitó a un grupo de
Chicaloma de los Yungas. En 1961 se unieron la Fraternidad Negritos
Illimani y la Fraternidad Urus del Gran Poder, para fundar el Conjunto
Caporales Tuntuna Urus del Gran Poder. Refiriéndose
a la música indica que es una innovación de adaptación del Huayñu y
el Taquirari realizado por Freddy Suazo integrante del afamado grupo
folklórico "Los Payas". FRANCISCO
CASTELLON HERRERA Ex
presidente de la Asociación de Conjuntos del Folklore de Oruro (ACFO),
cuenta que la danza de caporales, no es producto de una investigación,
sino que es el resultado de un hecho casual que se origina en la
Facultad de Medicina en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), de
La Paz, en los años 60, en ocasión de la realización de un festival
de danza folklórica, época en el que la juventud se identificaba con
la "canción protesta" y de "denuncia social". Castellón
narra que un grupo de universitarios orureños "presionados"
por los docentes de medicina presentaron una danza en base a la
coreografía del baile ruso "Ckasachok" (danza de los kosacos
rusos), nuevo estilo de danza que sobresalía por su plasticidad
logrando despertar una singular preferencia y aceptación entre la
juventud. La
ropa de caporal (vestimenta) se basa en la "guaradera" cubana,
la bombacha del gaucho pampino, las botas del gangaceiro brasileño, la
confección fue confiada a un taller de bordados de las inmediaciones de
la Av. Buenos Aires, Pasaje 18, a 6 cuadras de la Garita de Lima, en
dirección contraria a la Estación del Ferrocarril en La Paz. Fue
un artesano de apariencia bonachona, robusta, estatura mediana y de
excesiva actitud egocéntrica, el que habría confeccionado la
vestimenta de caporal. Cuenta además, Castellón, que en el grupo de
estudiantes universitarios orureños, se encontraba Wálter Escóbar,
quien luego sería uno de los protagonistas en la fundación de la
Fraternidad Caporales Centralistas. Las
cuatro versiones, que podrían generar una polémica sobre el origen de
la danza de Caporal, pero que no obstaculizan a la prosecución de las
investigaciones en torno a esta danza estilizada, apuntan a que la
creación de la danza de Caporal que es admirada año tras año por
propios y extraños en la fastuosa entrada del Carnaval de Oruro, fue
colectiva y no individual, por lo que nadie puede atribuirse autoría,
pero sí invita a la protección y preservación de esta manifestación
cultural. Fuente documentos, proporcionados por el Técnico Superior Jorge Godinez, presidente de la Fraternidad "Caporales Centralistas".
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Su
juventud y alegría contagia a bailar Caporales
C.B.N. soldados contra el plagio |
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Aquí,
en este maremágnun de expresiones artísticas, surgen los
"caporales" como una de las danzas más preferidas de hombres
y mujeres ávidas de ser parte de ese gran antruejo carnavalero que se
repite año tras año, para ser admirado una vez más por propios y
extraños. Sin
embargo, dicen los bailarines del CBN, el origen de la danza de
"Caporal" siempre fue una controversia que ha provocado
acaloradas discusiones, que no es lo mismo la danza de la
"Saya" que la danza de "Caporal", que entre estas
dos expresiones culturales hay una infinidad de diferencias, aunque
tienen las mismas raíces. Ahí
también está la danza de los "negritos" donde un capataz o
mejor un caporal, que mostraba ser una especie de jefe, se movía con
ciertos aires de dominio y jactancia, sus pasos largos y lanzados en el
aire, ensanchaban su "caporalidad". Este
personaje se distinguía entre el grupo de los "negritos" por
la fuerza que mostraba en el baile con ritmos marcados, por el látigo
que llevaba en la mano, la cachimba en la boca y por el sombrero de ala
ancha que llevaba puesto en la cabeza. Una
abundante documentación sobre los caporales, indican que de la danza de
los "negritos" se desplazó un bloque de bailarines dando
origen a la danza conocida como "caporales", fundado por José
y Martha Gonzales, en aquellos tiempos cuya fecha y año no se sabe con
exactitud. Este
grupo que poco a poco cobró notoriedad hasta lograr una identificación
y personalidad entre los danzantes en la entrada del Carnaval de Oruro,
necesitaba de una música propia para expresar ese sentimiento cultural
y artístico y devoción de fe a la Virgen del Socavón, procediéndose
a buscar temas musicales como huayñus de moda para adaptar al ritmo de
6/4 y 2/4 en que está escrita la música de los caporales. FUNDACION Como
una muestra de gratitud y de orureñismo a ultranza, la actual
"Fraternidad Artística y Cultural Caporales CBN", surge del
seno mismo de esta tierra que irradia por todos sus poros cultura,
siendo la plaza 10 de Febrero el lugar donde nace la fraternidad artística,
cuando marcaba el reloj las 10 de la mañana del 18 de julio de 1990,
siendo afiliado a la Asociación de Conjuntos del Folklore (A.C.F.O.)
después de 4 años con la Resolución Nº 10/94 durante el primer
Congreso de la A.C.F.O. Desde
su fundación Caporales CBN, baila en el Carnaval de Oruro con el sólo
propósito de mostrar el amor verdadero y la fe inmensa hacia la
"Virgencita del Socavón", pero también con el compromiso de
ir siempre al rescate de los valores y el potencial juvenil, para
convertirlos en "soldados" que luchen en contra del
"plagio" y distorsión del folklore que se practica en esta
tierras andinas. "¿Será
Posible eso? ¿Podremos lograrlo? ¿Aún es tiempo?... creemos que sí,
pero para eso hay que estar unidos todos los conjuntos que participamos
en la entrada del Carnaval de Oruro", dicen los gallardos y
atractivas bailarinas de los Caporales CBN. El
mensaje de este grupo está dirigido a mostrar la tierra andina donde
está enclavada la ciudad de Oruro, tierra bendita que acoge diversas
culturas, tierra donde aflora el espíritu andino, tierra donde la
expresión y transformación es actividad constante para embellecer el
carnaval orureño. Los caporales CBN son música, baile, folklore,
artesanía, que al compás del bombo, los aplausos y la desbordante
alegría, nutren cada año el amor y el apego al hoy "Patrimonio
Oral e Intangible de la Humanidad", título que estrena el Carnaval
de Oruro 2002. BLOQUES Antes
de mencionar la fundación de los bloques, es necesario relievar a los
fundadores de la "Fraternidad Folklórica Artística y Cultural
Caporales CBN" y se nombran a Carla Alba, Lilian Jemio, Ruth
Reinsch, Guillermo Kugimia, Huascar Cuellar y Miguel Sarmiento. Estando
de presidente Kurt Reinsch y con la colaboración de Osmar Molina se
funda el bloque Sucre, el 14 de mayo de 1994, siendo su primer
coordinador el Dr. Xavier Samuriano; luego se funda el bloque Oruro, el
10 de noviembre de 1994 y su primer coordinador fue Igor R. Bustillos. Como
no podía ser de otra manera se nombra también a Marcelo Gironaz,
Jacqueline y Carola Serrano, como a fundadores de "Caporales
CBN". Estos nombres se encuentran registrados en la Dirección
Nacional de Derechos de Autor, realizado el 7 de noviembre de 1997 y el
Registro de Personería Jurídica, según R.P. N¼ 0156 del 11 de mayo
de 1998, fue registrada en la Gaceta Oficial. DIRECTORIO El actual directorio de los "Caporales CBN" tiene como presidente a Mario Ovando Flores; Secretaría de Hacienda, Katushia Ovando Lastra; Pro tesorera, Nancy Martínez López; Secretaria de Actas, Angel Jacinto Quispe; Secretaria de Prensa y Propaganda, Carola Serrano Caballero; Secretaria de Liturgia, Ruth de Vásquez; Director de Danzas, Marcelo Gironaz Vásquez e Israel Temo Maldonado; Delegado Titular a la A.C.F.O., Marcelo Gironaz Vásquez; Delegada Suplente, Carola Serrano Caballero; 1er Vocal, Víctor Chura Miranda y 2do. Vocal, Vladimir Zepita. (JMC).
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| "Sambos Caporales" Juventud, fe y belleza | ||||
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Caporales
ENAF Embajadores silenciosos del "Carnaval de Oruro" |
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ENAF
y como no podía ser de otra manera los músicos salieron del mismo seno
de los trabajadores que mostraron habilidades musicales, fueron
trompetistas, tamborileros, bomberos, platilleros, bajistas y
contrabajistas, quienes sin querer habían fundado la "Banda de Música
ENAF", debutando danzarines y músicos, en la fastuosa entrada del
Carnaval de Oruro en 1977. La
alegría y el colorido salía a borbotones de cada uno de los danzarines
que terminaron por contagiar al público, no era para menos, ya que sus
componentes eran trabajadores de una empresa que era el orgullo del
pueblo de Oruro. A ese grupo entusiasta de caporales se unieron las simpáticas
secretarias de la empresa fundidora y otras damitas del ámbito social y
estudiantil, embelleciendo aún más el conjunto. LA
FE PUDO MAS El
paso del tiempo fue una de las más duras pruebas para los integrantes
de "Caporales ENAF", el conjunto había logrado consolidar una
de las devociones más incuestionables a la Virgen del Socavón, porque
ni la relocalización de 1986 (gracias al D.S. 21060 del gobierno de Víctor
Paz Estenssoro), pudo desmembrar al conjunto. Danzarines
y músicos, que habían compartido momentos emotivos en los más de
nueve años de bailar en el Carnaval de Oruro, desde 1987 pasaron a ser
independientes, ya no tenían a la empresa de fundiciones tras ellos
cooperando en la organización de la entrada o económicamente, ese
favor se había desvanecido con el Decreto Supremo 21060, pero pudo más
la fe en la Virgen del Socavón. Caporales ENAF ya era
patrimonio del folklore de Oruro, el compromiso con la
"Mamita del Socavón" estaba sellado. REAPARECE A
partir de 1987, el conjunto empieza a reagruparse en torno a la fe en la
Virgen del Socavón, para reaparecer con una fuerza avasalladora y ser
protagonista perenne del Carnaval de Oruro. Numerosos bailarines se habían
registrado tanto en Oruro como en La Paz, organizando bloques inclusive
con más de 80 componentes que le dieron vitalidad al conjunto, además
de contar en sus filas a jóvenes estudiantes de la Universidad
Boliviana Católica (UCB) de La Paz y otros bloques organizados por
residentes orureños en La Paz. Se
destaca el bloque "Antimonio" de La Paz a la cabeza del Dr.
José Luis Etienne con más de 60 componentes, donde participa desde
hace tres años el ex ministro de Educación, Tito Hoz de Vila, así
como él, en la actualidad Caporales ENAF atrae a personalidades de
gobierno en su ya tradicional cuerpo de baile. VIAJES 1988
para el conjunto "Caporales ENAF" fue un año para romper la
barrera de las fronteras bolivianas y llevar la danza de los caporales,
en el mes de mayo, a Chile, gracias al auspicio del grupo "Puna
Kora" de la ciudad de Antofagasta. En
esta ciudad, Caporales ENAF hace las delicias de los chilenos con
presentaciones en el teatro de Chuquicamata, en el Coliseo Cerrado de
Antofagasta y en el teatro de la Serena. Los residentes bolivianos de
esta ciudad, según testimonios de los propios bailarines, no pudieron
ocultar su emoción de tener cerca a su querida Bolivia, una pequeña
muestra del Carnaval de Oruro. En Serena, Caporales ENAF actuó, a
pedido del alcalde municipal, por más de dos horas. La
fiesta del Carnaval de Oruro, en Chile, gracias a los Caporales ENAF,
había terminado y el viaje a la localidad fronteriza de Avaroa fue como
un corolario a las diferentes presentaciones, desde allí fueron
despedidos por los residentes bolivianos y por los propios chilenos que
quedaron maravillados con el conjunto folklórico. Caporales
ENAF, también llegó con su música y su danza hasta la inauguración
del Mundial de Fútbol USA 94, allí los bloques "UCB" y
"Antimonio" mostraron la cultura boliviana, quedaron de
aquellas memorables fechas unos afiches que fueron colocados a lo largo
de la calle 8 de Miami, según testimonio de los viajeros culturales.
Pero la prensa local y nacional no lo registró en sus páginas ni de
este viaje ni de los anteriores, lamentaron sus integrantes. Estos
embajadores silenciosos, también llegaron a ser protagonistas de las
fiestas tradicionales de Bolivia, cuando en el mes de julio de 1988,
Caporales ENAF fue invitado a Sipe Sipe (Cochabamba) para participar en
la festividad de la Virgen del Carmen, tres días de presentación fue
suficiente para mostrar que el Carnaval de Oruro es único, no sólo en
Bolivia, sino en el mundo. A
partir de 1988, el conjunto es invitado a varias festividades
nacionales, se presentó en la fiesta de la Virgen de Urkupiña
(Cochabamba-Quillacollo) y en el Corso de Corsos (Cochabamba) DIRECTORIO Caporales
ENAF en la actualidad tiene como presidente a Jacinto Quispaya Sánchez;
vicepresidente, Ing. Omar Véliz; secretario general, Luis León;
secretario de Hacienda, Carlos Chávez; secretario de Relaciones, Raúl
Acevedo; secretario de Actas, Constantino Flores; delegado a la ACFO,
Germán Acevedo y como vocal, René Choque. El directorio de la Cofradía tiene como presidente a la Prof. Leddy Lima Guevara; secretaria de Hacienda, Nora Blanco y secretaria General, Miriam Chambi. (JMC). |
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"Caporales
centralistas" Un sueño de azul y blanco Por.
Juan Mejía Cisneros (*). |
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Pedro
Espinoza, los hermanos Bustamante, Rodríguez y Oscar Soliz,
caracterizados por su dinámica y por influencia de jóvenes de
Oruro y La Paz, fundan el 6 de diciembre de 1975 la "Fraternidad
Caporales Centralistas". "La
fantasía fue hecha realidad", parafraseó Godinez, agregando que
esa realidad nació a la sensibilidad de quien busca devoción mediante
la confraternidad al amparo de la autoestima y valoración por el
folklore nacional, bajo la protección de la Virgen del Socavón. PODER
Y VANIDAD La
fraternidad Caporales Centralistas, cuenta con cuatro bloques: Pagador
(Oruro), Quirquincho (juvenil), Socavón y San Miguel (La Paz).
Esta danza inició su difusión en el ámbito popular suburbano de los
barrios paceños, en fiestas patronales (prestes) cultivada por clases
criollas para luego contagiar a diferentes clases sociales a través de
la juventud, lo cual da lugar a una profunda reflexión referente al
impacto social, que de acuerdo a Godinez tiene los siguientes aspectos:
sentimiento social de amistad,
necesidad de pertenecer a un grupo social, terapia para combatir
el estress, demostrar poder, vanidad, ostentación y arrogancia,
proyección de la imagen con un fin sociopolítico, soberbia por el
control económico y enajenación social para pertenecer a los
caporales, deponiendo devoción y folklore. PERSONAJES
Y TRAJES En
los caporales centralistas participan bailarines de ambos sexos
personificando a guías, tras guías, pitos medios, tropa, cierre de
bloque y figuras. Los
trajes expresan riqueza del folklore, impregnado de leyenda, simbolismo
y fantasía. El arte en la confección y representación de sus trajes,
están plenos de simbolismo y mensajes, con vestimentas que lucen
figuras geométricas, riqueza decorativa en sus diseños, la rica
textura de las telas entretejidas con hilos plateados y dorados,
adornados de pedrería y lentejuelas que va más allá de la elegancia,
al representar año tras año como testimonio de admiración de la rica
tradición orureña. VIAJES Los
caporales centralistas pasearon su danza por toda Bolivia, traspasando
fronteras y ser admirados en Chile, Perú, Uruguay, Estados Unidos y
Venezuela. Fue condecorado por la Prefectura del Departamento de Oruro,
la Honorable Alcaldía Municipal, la Asociación de Conjuntos del
Folklore, el Rotaract, Club de Leones, Policía Nacional, Minerva, la
Universidad Católica Boliviana y la Universidad Mayor de San Simón de
Cochabamba. GRANDES
APORTES En
los años 80 los que contribuyeron al crecimiento de la fraternidad
fueron Pepe Navarro, Pimienta Etienne, Germán Sáenz, Hnas. Morales,
Marilú Castro, Iván Aliendre, Fito Saldías e hijos y Mónica Sandóval. En
los años 90 fueron: Fabiola de Medina, Isabel y Beba Vargas, Carla Bšhrt,
Fernando Concha, Luis A., M. Carmen Pacheco Toro, Jorge Ledezma, C. Fernández,
Jhonny Bueno, Chuma Ardiles, Jenny Hidalgo, Coquito Jr. Godinez, Roxana
Mamani, Jaqui Condarco, Jaqui Veyzaga, Melila Soliz, Javier Arce, Nancy
Cortez, Reynaldo Carrasco, Pepe Meneces, Mariel Quiroz, Mahito Luna,
Ricardo y Teresa Ramírez, Eloy Méndez y familia, Cinthia Sánchez,
Ivonne Palenque, Rosario y Edith Paz Zamora, Quico Aramayo, Mirtha
Quevedo, Alceste Venturini, Yolanda Vargas, Fernando Vega, Madeleine
Cerruto, Chelita Sevilla, Pili Contreras, Boris Navarro, Javier Oros,
Javier Viscarra, Israel Ochoa, Delia Sandoval y Raquel Guerrero. Se
identifican además a Pagador, Quirquincho, Socavón, San Miguel y a
todos quienes con su anonimato contribuyeron con su granito de arena
teniendo la satisfacción del deber cumplido de un hecho que se trasunta
en obra que construye "cultura tradicional y popular" en la
Capital del Folklore de Bolivia, una alta tierra de los urus mediante la
interculturalidad, intangibilidad y globalización de un proceso cuya
meta, se logró por esfuerzo propio y devoción de un pueblo hecho
folklore. Los
caporales centralistas tienen una enorme gratitud por Lucio Espinoza,
Jaime Zamorano, Héctor Escalier, Jaime Durán, Félix Zamorano, Zaida
Rodríguez, Wálter Escóbar, Marcel Nitza, Rosmery, Nela, Beto y toda
la familia Alave, Guillermo y Blanca, por Tataque Quisbert y Nene
Valdez. Y
también rememoran el apoyo moral que recibieron de los Caporales Urus,
Zíngaros y Waras de La Paz, que fueron ejemplo de integración y
amistad, dando lugar a 26 años de existencia en el milagro anual del
Carnaval de Oruro, pero tampoco ignoran a quienes apoyaron a la fundación
de los Caporales Centralistas en los años 70, como Margot Fuentes,
Alicia Muñoz, los hermanos Góngora, Estela Vergara, Roberto Vásquez,
Blanca Burgos, Hnos. Canavoni, David Mendoza, Jaime Salazar,
Edgar Velásquez y Nano Salazar. Jorge
Godinez, dice que ver bailar a los caporales centralistas, es admirar la
interpretación musical de las excelentes bandas Sombras Fantasmas,
Kollas, Juventud Centralista y Urus Centralistas, el diseño artesanal
de Antonio Cabrera y Mario Paucara, pero también está un
agradecimiento especial a Jorge Espinoza Málaga y familia. Los
caporales centralistas, afirma Godinez, hacen su homenaje póstumo a
quienes en vida fueron el simiente centralista: Abico Espinoza, Jaime
Zamorano, Humberto "Polo" Solares, Emilio "Chino" Sánchez,
Pablito Sánchez Peña, los Vélez y Carlos "Negritos" Alave. PERSONALIDADES
Y NOMBRE Esta
fraternidad tiene la virtud de haber aglutinado en sus grupos de
bailarines a personalidades del ámbito político, económico, cultural
y social, además de contar con la participación de extranjeros en
especial de la embajada de Francia, de peruanos, chilenos, alemanes,
argentinos, venezolanos y un cheff internacional, como también
connotados periodistas. A propósito del nombre de "Caporales
Centralistas" es por los primeros ensayos realizados en la calle La
Plata, en los alrededores del mercado Fermín López y en la calle
Ayacucho, más propiamente en la casa del fundador, Abelardo Espinoza.
La fraternidad los Caporales Centralistas, nació en la zona central de
la ciudad de Oruro. DIRECTORIO En
la actualidad la fraternidad Caporales Centralistas, está presidida por
Jorge Godinez; vicepresidente, Nancy Cortez; secretaria de Relaciones,
Elsy Méndez; secretario General, Mónica Sandóval; secretario de
Cultura, Juan Carlos Fernández; Asesor General, José L. Navarro;
Asesor Económico, José Meneses; delegada a la ACFO, Jeaneth Hidalgo.
Responsables: bloque Pagador, Ricardo Ramírez; bloque Quirquinchos, Mónica
Sandóval; bloque San Miguel, Alcheste Venturini y bloque Socavón, Juan
Carlos Fernández. (*) Periodista de LA PATRIA.
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Alfonso Massignani Ballico y
el Santuario del Socavón |
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numerosa
familia de once hijos. Realizó sus primeros estudios sacerdotales en
Udine, los primeros años y después en Roma; se ordenó como sacerdote
en 1946. Lo
que le impulsó a seguir la misión sacerdotal, fue que cuando tenía 8
y 9 años, conoció "a un misionero antiguo que venía del Africa,
sentí fuerte el atractivo para esta misión en la vida", afirmó
en una entrevista realizada por LA PATRIA, el 18 de enero del 2000. Sus
padres le permitieron escoger su camino y a los 13 años ingresó al
Seminario de los Siervos de María y aunque le dieron responsabilidades
de enseñanza y dirección ya asomaba la idea de las misiones
extranjeras. En
marzo de 1950 se embarcó rumbo a México, después de 7 años se
trasladó al sur chileno y estuvo en la Patagonia durante 25 años.
Después le ofrecieron venir a Bolivia y llegó a Oruro como
responsable de la comunidad. EL
SANTUARIO Una
vez trabajando en el Obispado orureño, conoció las necesidades y
problemas de la región y se planteó el desafío de colaborar como
pudiese. Cuando
se retiró del Obispado para dedicarse al Santuario y sus actividades,
decidió hacer la ampliación y remodelación, "sentí la necesidad
de ampliar el templo porque vi que los domingos y los días de Carnaval
había una imposibilidad de contener a tanta gente", relató
Massignani en vida. Massignani
quiso ver el Santuario de la Virgen del Socavón "terminado y
embellecido";
tenía proyectado refaccionar la torre, el campanario y la cúpula
del templo.
Asistió a la consagración del mismo, el 4 de noviembre del
2000. También
estuvo presente en la ceremonia de la coronación pontificia de la
Virgen y del Niño, el 5 de noviembre del mismo año. Massignani falleció a los 79 años, el 20 de noviembre del 2000 y sus restos descansan en la cripta del santuario, la cual está ubicada justo debajo del altar de la Virgen de la Candelaria, conocida también como la Mamita del Socavón, esencia misma del Carnaval de Oruro. (XMI)
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Caporales
"Ignacio León" Los
niños y el folklore |
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El
Carnaval de Oruro, una de las maravillas culturales del ande que atrae a
propios y extraños, también despierta el sentimiento folklórico en
los niños y niñas, quienes, según dicen, al nacer en Oruro ya traen
los sones de la Morenada, la Diablada, de los Caporales, de los Tobas y
de otras danzas, en el espíritu. "Nuestros niños nacen cantando
el carnaval", es el comentario del orureño, que luego lo
expresan en una de las manifestaciones culturales de mayor
raigambre, que se origina en el altiplano boliviano, hoy
"Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad". Los
Caporales "Ignacio León", que depende de la Unidad Escolar
que lleva el mismo nombre, corrobora abundantemente este criterio,
porque todos sus integrantes, sin excepción, son niños y adolescentes
que desarrollan su actividad cultural, de acuerdo a objetivos y
proyecciones trazados por los maestros y padres de familia, quienes en
realidad se han convertido en los impulsores natos de este conjunto
infantil de caporales, que ya tiene un lugar de preferencia en el
Carnaval de Oruro. EDUCACION
INTEGRAL El
grupo nace bajo la premisa de una "educación integral" el 5
de noviembre de 1977, según consta en el acta de fundación, donde
queda además registrado su primer directorio y los danzarines
fundadores. Fue la profesora de música, Martha Gonzales y el Sr. Carlos
Jáuregui, más un selecto grupo de padres y madres de familia y alumnos
amantes del acervo cultural, los que forjaron este grupo infantil
denominándolo Caporales "Ignacio León". Por cierto, la fundación de este grupo tiene por cumplir cuatro objetivos, que se han convertido en verdaderos pilares de la educación extracurricular del centro escolar: 1. Despertar en los niños del establecimiento sentimientos de bolivianidad, haciendo conocer su acervo cultural y folklórico. 2. Hacer que los niños tomen conciencia de las tradiciones y costumbres propias de su medio, originados en su raza y la influencia que trajo el colonialismo. 3. Dar a los niños una educación de tipo integral, despertando sus aptitudes artísticas con proyecciones al futuro. 4.
Incrementar el acervo cultural y artístico del Departamento de Oruro,
con la creación de este nuevo conjunto folklórico. El
flamante conjunto de caporales integrado exclusivamente por niños, que
año tras año compite con otras danzas similares de adultos, desarrolla
sus actividades enmarcadas en las costumbres y tradiciones que exige el
preparativo del Carnaval de Oruro: a). Veladas a la Virgen del Socavón,
realizadas los días sábados de cada semana en el local del colegio,
ubicado en la calle Junín entre las calles Pagador y Potosí. b).
Primer y segundo convite que se efectúa en fechas previstas por la
Asociación de Conjuntos del Folklore (ACFO). c). Ensayos de danza y
coreografía bajo la dirección de la profesora de música Martha
Gonzales (jefa de danza del conjunto). d). Convivencias entre padres de
familia e hijos danzarines. e). Como el conjunto es representante del
establecimiento, del cual lleva su nombre, se decidió también que los
colores de la vestimenta sea igual y consta de: Un buzo ancho de color
amarillo a media canilla, botas negras, casaca amarilla con cuello
negro, todo ornamentado en forma artística con lentejuelas, dragones, víboras
y leones, un sombrero blanco también adornado y un lazo propio del
caporal, en las botas y el lazo se llevan cascabeles que ayudan a marcar
el ritmo de la danza. MUSICA La
música y letra del conjunto es propia, compuesta exclusivamente para el
conjunto por la familia Gonzales, cuyo registro fue hecho por los mismos
autores, que luego se complementaron a las actividades en base a un
programa elaborado para realzar las fiestas carnavaleras en 1978. Esta
música es aprendida por la banda contratada que compaña al grupo
infantil en la entrada del sábado de carnaval, cuya melodía se hace
familiar a los oídos de los expectantes de la fastuosa entrada. ACTUACIONES
DESTACADAS Los
Caporales "Ignacio León" pronto se hizo de fama más aún
porque sus integrantes son niños, este hecho valió una invitación
para participar
en el Congreso Internacional de Geología, realizado en Oruro.
Fue la oficina de Turismo el que promocionó al conjunto para que pueda
participar en una peña-revista-folklórica, preparado justamente por el
Departamento de Geología-Minas de la Facultad Nacional de Ingeniería
(FNI) de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), donde los niños
protagonistas
y centro de atracción, mostraron gracia, arte, donaire en la
ejecución de la danza del caporal. Pronto
el grupo se vio inundada de aplausos no sólo de los espectadores del
carnaval orureño, sino de toda la ciudadanía y de los visitantes, que
supieron valorar el arte que hacen estos niños. El
año de su consagración fue 1978, cuando el Carnaval de Oruro tuvo el
honor de tener en su rol de entrada a los Caporales "Ignacio León",
ubicados en el primer grupo junto a los más prestigiosos y antiguos
conjuntos como la Gran Tradicional Auténtica "Diablada de
Oruro", Morenada "Zona Norte", Hijos del Sol "Los
Incas", "Negritos de Pagador", "Ahuatiris",
Llamerada "Zona Norte", Zampoñeros "Hijos del
Pagador", y los "Tonkus Tolkas". Los
propios directivos y padres de familia, señalan que los resultados
desde la fundación del grupo, fueron positivos y satisfactorios además
que se han cumplido los objetivos trazados como la toma de conciencia
por los niños de las tradiciones y costumbres, convirtiéndose en pequeños-grandes
defensores del folklores no sólo de Oruro sino del país, incrementando
con su granito de arena al embellecimiento del carnaval orureño
admirado por propios y extraños. DIRECTORIO En
la actualidad la membrecía del conjunto ha aumentado en un 50 por
ciento con un total de 140 integrantes que fluctúan entre las edades de
6 y 15 años. Para una mejor vistosidad, el conjunto se halla dividido
en cinco bloques, los mismos que cuentan con un "caporal
mayor" y tres guías centrales, luego viene la tropa totalmente
independiente de la siguiente. En el momento actual el niño fundador Gonzalo Alanez Omonte, es recordado con cariño y con una mención especial. El directorio la preside el director del establecimiento, prof. Ricardo Cerezo Sánchez, apoyado por la tesorera Prof. Isabel Melendrez de Zeballos, delegado a la ACFO, Prof. Lucio López, todos apoyados por representantes de los padres de familia, Elsa Romero, Milenka Canaza y la Cofradía a cargo de la Prof. Teresa Montalvo. (JMC) |
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