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Suplemento del Carnaval 2002


Fraternidad Tobas Zona Central

El primer día de Julio de 1911 fue fundado el conjunto tradicional Tobas Central por los hermanos Leocadio y Mateo Escalera Bravo, ambos inspirados en el origen del antruejo del Ande y la pleitesía a la patrona de los orureños.

Así surgió la tercera institución más antigua, que posteriormente fue y es parte de la Asociación de Conjuntos Folklóricos de Oruro.

Luego de una breve ausencia en la festividad devocional en homenaje a la Candelaria, en 1914, en inmediaciones de la mina La Colorada de San José, el conjunto se reorganizó, cumpliendo esporádicas presentaciones en festividades patronales de las provincias y los centros mineros de Oruro y el Norte de Potosí.

Simpaticas damitas de los Tobas Central

En honor a la Virgen Minera del Socavón, la Candelaria, en 1962, el Conjunto Tobas Central se presenta institucionalmente en la peregrinación folklórica del sábado de carnaval hasta 1973, año del fallecimiento de su presidente, Juan Pallares, por ese motivo ese año los danzarines suspenden su presentación en la entrada devocional del sábado de carnaval.

Después de 10 años, el 22 de diciembre de 1984, en la casa de Víctor Gutiérrez y René Pallares, hijo del difunto Juan, se decide dar nueva vida al conjunto con objetivos de fortalecer el aspecto folklórico regional y mantener vigente la devoción a la "Mamita del Socavón".

La reorganización del conjunto estuvo a cargo de los responsables además de Gilberto Villarroel, Gualberto Torrico, Justo Huanca, Carlos Guzmán, Juan Justo Escalera, Ronald Fuentes, Nicolás Orozco, Fernando Dehene, Javier Vásquez, además de otro adeptos.

Los directivos anteriores y actuales consideran reliquias invalorables a una serie de documentos, impresos que son guardados con celo en un cofre de la institución. Esta documentación refleja información sobre las primeras actuaciones del conjunto, la transformación que sufrió y la creación de nuevos bloques.

DANZA Y COREOGRAFIA

El conjunto Tradicional Tobas Zona Central, tiene como característica el movimiento coreográfico de variadas figuras, demostradas durante la ejecución de la danza por los jóvenes integrantes que hábilmente forman la figura del triángulo, o dan la forma de un foco, o los dos triángulos que terminan mostrando la letra "M", además de sus hermosos pasos denominados Bolívar, Pico Palo, Paso de la Calle, Martillo, Thunkuna, paso Camba y otros que nos muestran la fortaleza atlética de sus integrantes que ejecutan la danza con sincronía precisa además de la elegancia masculina y el garbo femenino.

Entre brincos, los tobas centralistas son parte del patrimonio cultural de las etnias del oriente y el sur del país.

BLOQUES

La danza de los tobas proviene de una tribu selvática, grupo étnico acentuado al sur del territorio boliviano, a orillas del río Pilcomayo, pertenece a la familia de los tupi guaraníes, tapietes matacos y otros establecidos en la provincia Gran Chaco del departamento de Tarija y regiones colindante del departamento de Santa Cruz.

Expresa su danza de movimientos atléticos que representan una actitud beligerante, desafiante.

Los Chunchos representan una danza pre hispánica que pertenece originalmente a la provincia Muñecas del Departamento de La Paz, entre las regiones de Wancaripampa, en inmediaciones del río Desaguadero, cerca de la frontera con la República de Chile.

Su representación es acompañada por el sonido musical de pífanos acompañados de instrumentos de latón, mientras los ejecutores de la danza desarrollan la coreografía que emula el rito previo a la caza en tiempos remotos.

Los Amboros es un grupo que tomó el nombre haciendo referencia al Parque Nacional Amboró en el departamento de Santa Cruz de la Sierra, escenario de vida de las etnias Chacobos, Bororos, Mozetenes o Izos, Yukis, Pacahuaras, Yamanahuas y otros. Tribus selváticas caracterizadas por ser de carácter bélico, sanguinarios con sus enemigos y excelentes cazadores.

Sus bailes fueron dedicados a rendir su admiración y respeto por las deidades de la selva, muchos de éstos que cayeron como prisioneros de los conquistadores incas mantuvieron sus creencias.

Los Chacobos o Bororos, están compuesto por guerreros sanguinarios, sin embargo eran dirigidos por los ancianos los principales protagonistas en la práctica de ceremoniales y ritos selváticos.

Los brujos Bororos, se caracterizaban por ser crueles, tenían por costumbre devorar los miembros de los guerreros caídos en lucha, eran practicantes de los sacrificios humanos.

Los Mozetenes son conocidos con el nombre de Izozos, debido a que viven en la región denominada Izozog, se destacan por ser excelentes cazadores utilizando el arco y flecha, además de constituirse en un pueblo que se dedica a la pesca de subsistencia.

Los danzarines de este grupo construyen sus máscaras con madera balsa rematada en los flancos por dos alas de Flamenco de james o pariguana, y una figura, hecha de la misma madera, con forma de trapecio, colocada en el centro, entre la abertura de los ojos y la boca; estas caretas, actualmente se colocan en las fiestas religiosas de esas poblaciones orientales.

Los Yukis, es una etnia poco conocida debido a su eminente desaparición por efectos de la civilización y la devastación de los bosques tropicales. Son temibles guerreros y buenos cazadores. Los miembros de este grupo llevan un tocado o penacho de plumas de ñandú o pío, bordeadas de plumas de pavo real, por la nuca cintas de colores brillantes, blusa y pantaloncillos de tela en colores vivos, además de un taparrabo, un ponchillo, arco y flechas.

Las mujeres llevan una falda  confeccionada en colores vivos, en una pierna es largo y corto en la otra, en los extremos está abierto, en los hombros lleva una especie de mantilla de colores vivos, en las manos un tamiz de mimbre con cintas de colores, en la cabeza lleva un penacho de plumas de papagayo en tres filas, en la cintura una faja de piel.

 

Los tobas, una danza guerrera

                                                                                            Por Marco A. Valenzuela

La danza de los tobas es de naturaleza guerrera, reminiscencia de los primeros pobladores que irrumpieron en las zonas selvícolas del oriente de Bolivia, su coreografía consiste en saltos acrobáticos que aparentan la caza de animales feroces y la lucha con éstos. Sin embargo, no se puede descartar la influencia religiosa que tuvieron, aunque actualmente la misma fue adulterada convirtiéndose más en pagana, afirma Elsa Paredes de Salazar, antropóloga.

Los tobas pertenecen a los grupos de la familia de los guaykurú que fueron empujados desde el sur de la Argentina hasta el Chaco, llamados por los Chiriguanos "Gigantes del Chaco", a quienes consideraban inferiores porque pertenecían a una cultura retrasada, porque ellos comían carne cruda. Aún así se los respetaba y temía por ser excelentes jinetes y guerreros, siempre fueron una importante barrera para impedir la penetración chiriguana hacia el Chaco

TOBAS EN ORURO

La danza de los tobas surge en Oruro a comienzos del siglo XX, cuando algunos vecinos de Oruro deciden incorporar una danza más al carnaval, fue escogida los chunchus de Tarija, quienes bailan en la festividad de San Roque.

En Oruro existen tres comparsas de

Danza guerrera inspirada

en etnias selvícolas

tobas, Central, Sur, y Uru Uru.

Tobas Zona Central fue creado el 1 de julio de 1911, los tobas Zona Sur se creó en 1917, por los hermanos Cáceres para la festividad de la Virgen de la Candelaria, bajo la premisa de rescatar las danzas que practicaban las etnias del Chaco y el Oriente de Bolivia.

A través de la historia del Carnaval de Oruro, con evidentes rasgos religiosos andinos y orientales, los tobas han desarrollado un espectáculo muy diferente al que ofrecen otros conjuntos hoy afiliados a la Asociación de Conjuntos Folklóricos de Oruro.

La vestimenta que en principio fue sencilla, con el transcurso de los años, ha cambiando por diferentes factores que influyeron en la modificación de los trajes, originados en la sencillez de tan solo una fe puesta en la Virgen de la Candelaria.

La comunidad de los conjuntos de tobas fueron introduciendo lo que se denomina como etnias, constituidas por grupos de jóvenes que representan la riqueza cultural de los pueblos orientales y del Chaco boliviano, como un reflejo de lo que es la riqueza pluricultural y multiétnica de Bolivia, un detalle envidiado por otros países del continente y el mundo.

La música y la danza son formas de expresión que tratan de mostrar la historia y la cultura guerrera de esos pueblos originalmente nómadas, diseminados en la selva, buscando siempre mejores áreas de caza y pesca marcando su territorio para que el enemigo se aparte o se enfrente en una feroz lucha ocasionando que los más fuertes se queden con los mejores lugares para la subsistencia del conjunto familiar.

Actualmente los trajes que llevan los danzarines de los conjuntos de tobas no son un referente exacto u original de la vestimenta diaria o festiva de los pueblos orientales y etnias del Chaco boliviano, más bien, son el resultado de corrientes de la estilización que distorsiona la originalidad de la vestimenta de los pueblos a los que se intenta evocar.

La música, desde sus orígenes en su ritmo es tradicional y representa el ritual antes y después de los enfrentamientos con el enemigo o el beneficio que trajo la actividad de la caza, eventos que permiten a las tribus demostrar la virilidad de los guerreros.

 

La Danza estilizada "Ahuatiris"

Los estudiantes universitarios de la UTO, incursionan en el Carnaval de Oruro en la década de los años 70  y 80, al marcar un hecho trascendental con su modesta contribución con el grupo de Danza Estilizada "Ahuatiri".

Este conjunto fue fundado el 27 de agosto de 1971, con el nombre de Centro Artístico Universitario "Ahuatiri",  por un grupo de personas ligadas a la Universidad Técnica de Oruro

El grupo fue fundado el 27

de agosto de 1971

(UTO) y estudiantes de la misma, tales como, Laura Rodríguez Vidal y Francisco Castellón Herrera,  haciéndose cargo de la danza, el Coreógrafo, Prof. Fernando Gómez Chavarría.

Es exitosa su primera presentación en el carnaval de 1972, por los pasos y coreografía tan nueva y especial de esta danza estilizada en nuestro medio.

"Ahuatiri", significa la presencia y actividad de los pastores en el altiplano, o sea, que es una danza popular del campo o las montañas de nuestras regiones bolivianas.

El conjunto, se crea en sí a base de una profunda investigación y trabajo de los gestores y fundadores de esta entidad folklórica; el baile, la música y las diferentes figuras, en cuanto a coreografía se refiere, son la representación de aquellos pastores del altiplano que realizaban sus actividades de rutina.

En principio, este grupo apenas conformado, contaba con pocos danzarines, alrededor de 24, recién se motivaba a la juventud para que participe en esta danza, posteriormente, con el transcurso  del tiempo y los años, el número fue incrementado, hasta alcanzar un grupo mayor que sobrepasaba de los cien danzarines.

La trayectoria de esta institución es amplia, entre sus presentaciones en el interior de la República, siendo las primeras que se realizaron, en los distritos mineros de Siglo XX, Uncía, Huanuni; mas adelante, visitan el valle cochabambino a invitación del  Rotary Club, luego aceptan otra invitación de la  Alcaldía de Quillacollo-Cochabamba.

La creación de este grupo, da lugar con el transcurrir de los años, a la creación de otros, dentro la especialidad de la danza estilizada. A la fecha, gente nueva, joven y dinámica, continúa dirigiendo a este grupo; vale la pena señalar en esta oportunidad, el comentario de una persona que dijo: "El baile estilizado está mimbrado de calidad, sus pasos y semblantes irradian juventud, amor, fe y comprensión".

Entre las personas entusiastas que prestaron amplia cooperación e impulsaron para las presentaciones del Grupo de Danza Estilizada "Ahuatiri", se nombra a Vitalio Maldonado, el Dr. Julio Loayza y señora, Juana de Loayza  y muchos otros folkloristas más.

(RBM)

 

De una y varias historias

Del ritmo afro-boliviano y de la saya a

la estilizada danza de los "caporales"

La evolución de la cultura negra en Bolivia, que en cierta manera fue plagiada del cálido congo africano a las tierras mineras del desolado y frígido altiplano.

Tuvo sus inicios con el forzado traslado de la raza negra en jornadas nocturnas.

La expresión corporal, con el canto, la copla y el baile alrededor de una fogata o pira de fuego, animados por

La saya origen de los Caporales

instrumentos de percusión, bombos de diferentes tamaños, tambores, cajas, reco-recos y reje-rejes, transmiten sentimientos y estados de ánimo de dolor, sufrimiento, en las minas de Oruro y Potosí, pero también de felicidad y prosperidad en Chicaloma, Tocaña y Coroíco, poblaciones de los yungas paceños.

Al pasar el tiempo, la raza negra junto a la cultura nativa que los cobijó y amparó, sembró la herencia afro-yungueña, fruto del encuentro de dos culturas étnicas; la primera plagiada y sometida al trabajo de la "mita" y la "encomienda" en las minas de plata de Potosí, cuyos ritos de desahogo por el dolor fúnebre, se convierten en una festividad religiosa de fecundidad y reproducción y la segunda, una raza de bronce, conservadora de sus tradiciones, costumbres y creencias religiosas y naturales, sensible al sufrimiento y dolor de la raza negra, adopta una simbiosis cultural con ella para dar fuerza a una rebeldía contenida por ser ambas culturas, víctimas de la opresión y represión.

FIGURA DESPRECIABLE

En medio de esta suerte de opresión inhumana de la raza de color y la nativa, surge un personaje, "el caporal", que representa al mulado soberbio y vanidoso (etnia híbrida), que al asumir su labor opresora de "capanga" (preferido del patrón), con el látigo en mano, resentido y "desclasado", se convierte en el verdugo de su propia raza, que cumple el trabajo de "bedel" o "capataz" para controlar la producción de cítricos y cocales, esa actitud prepotente da lugar a la figura despreciable del caporal.

MICRO MONARQUIA

La historia del Rey Negro en Bolivia se origina en 1517 con el tráfico y contrabando de gente de color por los denominados "negreros", quienes comercializaban el "producto humano" con destino a los centros mineros argentíferos.

Los hombres de color fueron llevados a los Yungas de La Paz para su adaptación, donde se dio lugar al nacimiento de la cultura afro-boliviana. En el siglo XVII, en la hacienda Misuri y Mururata (Coroíco Nor Yungas, La Paz) de propiedad del Márquez Ignacio de Pinedo y Zabala de Muztafar del Haro, fue reconocido entre los negros un Príncipe de la Realeza Negra, gracias a un tatuaje en forma de serpiente que tenía en la cintura.

Cuenta la historia, que el consejo de ancianos (awichos, en quechua), se entrevistaron con el Márquez Ignacio para solicitar la libertad del Príncipe Negro, bajo la promesa de duplicar las jornadas de producción. En respuesta a este clamor esclavo, se fijó la festividad de Pascua y Resurrección y la Coronación de Bonifacio I Benjamín Pinedo, todo en homenaje a San Benito, patrono de los negros, dando lugar de esta manera a una micro monarquía afro-yungueña, evento que se reeditó el 1 de abril de 1992 en la propiedad de Martín Cariaga Osorio con la coronación de Bonifacio II Julio Pinedo.

En esta jornada de coronación, la magia ancestral-mítica-pagana negra, seduce al Mururata y luego del acto religioso, el Rey es llevado en hombros y escoltado por su guardia y el pueblo, seguido de jóvenes de ambos sexos que imponen el marco musical con cánticos ceremoniales dando origen al baile de linaje y tradición africana "La Zemba", danza individual exclusiva del monarca, quien munido de un mortero, contorsiona el cuerpo y gesticula un dialecto congo al compás de instrumentos de percusión, que al mismo tiempo motiva la participación de los ancianos y de hombres y mujeres jóvenes, que en actitud sensual y de coqueteo inician el contrapunto de canto y baile.

AMERICA MORENA

Consolidar una danza estilizada entre la juventud, defenestrando el snobismo alienante de la cultura enlatada, es revalorar la identidad a través de la música y ritmo, del movimiento carismático afro-andino-mestizo que  cultiva el "Lando" en el Perú, el "Candombe" en Uruguay, la "Saya" en Bolivia, la "Lambada" en el Brasil, el "Blue" en el Missisipi (Norte América), la "Zemba", "Kikongo", "Morongo", "Mouchi" (danza fúnebre) y "Calenda" en Haití, el "Bantú" que predominó en Bolivia en un principio y toda la música y danza negra; que sufrió persecuciones, críticas y toda una suerte de temores y susceptibilidades de buen y mal augurio por su connotación de predicciones, como la "Macumba" en el Brasil y el "Budú" en Haití.

Estas danzas que derivan del vocablo africano inician una nueva identidad entre la juventud boliviana, que se encuentra desorientada por un snobismo comercial que busca la pérdida del valor cultural, tradicional y popular, que no son nada más que centinelas para la apropiación de lo ajeno logrando un grupo social alienado por la cultura enlatada.

La Saya, Tundiqui, Música y Caporales, son ritmos afro-andinos que seducen sin distinción de género, raza, clase, edad, logrando importantes espacios sociales.

LA SAYA

Es considerada en el proceso de auto identificación como representativa de la cultura negra, que permite reafirmar la existencia y significado del pasado, presente y futuro como sinónimo de integración afro-andina.

Su ritmo percutiente, coreográfico, mítico, religioso y casi humorístico, parte de la música comunicacional, vigorosa en melodía y estilo. Es la máxima expresión cultural, espiritual, de alegría y tristeza del hombre de color.

TUNDIQUIS

Es la ridiculización a la raza negra por los nativos aymaras, al mismo tiempo una expresión de aceptación de la raza andina a los hombres de color, por eso la danza se la baila pintándose la cara y las manos con carbón vegetal, cantando coplas picarescas y atrevidas casi en un tono despectivo, aporreando instrumentos de percusión en dos tiempos.

MUSICA

La Saya es una mezcla de siete diferentes ritmos de percusión, ejecutados de forma simultánea que acompañan coplas de contrapunteo cantada entre hombres y mujeres, que se inspiran en la discriminación racial, la naturaleza y el amor. Mientras los varones golpean "la caja", las mujeres danzan con pequeños saltos, y en medio de este baile sobresale la figura de un caporal a manera de capataz, denominado Jilak'ata (término andino de autoridad).

Entre tanto, la  música de caporales, tiene un ritmo de dos tiempos que se asemeja al de los Tundiquis, amenizados por una banda de música. Las mujeres bailan con pasos estilizados a manera de "ballet", luciendo elegantes y provocativos diseños que se caracterizan por la pollera corta y lencería sugestiva, en tanto los varones bailan con látigo en la mano que representan "poder", simbolizando una sociedad en la que todos mandan y ordenan, que recuerdan coyunturas políticas  caracterizadas por el desorden social implantado por continuos golpes de Estado e inestabilidad de los años 70.

La coreografía de los caporales se asemeja al paso del ejercicio militar que da lugar a la transgresión y rechazo de imposiciones impuestos por el orden establecido de ajustes y reajustes estructurales, es una rebeldía a normas establecidas por el cambio de patrones de conducta que busca nuevos mecanismos, dando lugar al escape de la realidad en busca de éxtasis. La danza del caporal resultado de un proceso de transformación, expone sentimientos autóctonos criollo-mestizos.

No tiene música propia, la actual es inspirada en la Saya en tiempo de 2/4 y 6/4 que en cierta manera caracteriza al "huayñu", por lo que la música de los caporales no tiene una identidad definida en esencia confundiendo su interpretación musical con la foránea, dando lugar a críticas de incomprensión y actitud  reprimida de constante rebeldía por la estigmatización, que tiende a la interacción y globalización de un hecho cultural de intimidad religiosa y de continua actitud creativa, pese a ciertas normas de imposición.

Por su controvertido origen, se rescata 4 versiones sobre el origen de la danza de Caporal, que forman el cimiento para incrementar la preservación y concienciación en gestores y actores.

HERMANOS ESTRADA

Hijos de Yola y Víctor Estrada Pacheco, vecinos de la populosa zona de Chijini, en La Paz, dedicados a la confección de trajes folklóricos y conocidos como "saltimbanqui" además por su actividad deportiva, reunieron en torno a ellos a un grupo de jóvenes que pronto se dedicaron a trabajos de taller de danza folklórica andina (wacas, k'usillos, negritos)

Víctor, Vicente, Jorge, Carlos, Zenón, Moisés, Eva, Remmy y Lidia Estrada Pacheco, junto a Julio Rivas, Juan Bustillos, Héctor Escalier, Félix..., Jaime Zamorano, Danny..., René Villacorta, Nicolás Uruchi, Fortunato Atahuichi y otros, fundaron la primera institución de caporales, denominada "La Juventud Artística Urus Gran Poder", el 25 de enero de 1969, hecho folklórico que muy pronto, mediante Víctor y Vicente Estrada vierten la primera versión del origen de la danza.

Cuentan que al final de los años 60, Víctor y Vicente se internaron a la localidad de Chicaloma (Sud Yungas) lugar donde despertó el interés de ambos la actividad de un anciano negro, quien recorría en la madrugada las calles de su comunidad vestido con una camisa muy peculiar y pantalón blanco ancho, botas dobladas con cascabeles y una faja al cinto, llamado por su comunidad Rey Caporal. Esta forma de vida del anciano negro, dio lugar a la creación de la futura danza de los caporales.

HECTOR ESCALIER FLORES

Protagonista junto a los hermanos Estrada y en compañía de sus primos Félix y Jaime Zamorano, de la Fundación de la Juventud Artística Urus Gran Poder, afirma que al final de los años 40 junto a sus padres y otras amistades asistieron a la festividad de Chuchulaya, cerca de Sorata, a bailar "negritos" donde llamó la atención de muchos novenantes el baile central de una figura caporal, danzado por Don René Camilas en el grupo de los negritos "Tundiquis".

Según Escalier, este personaje dio origen a la danza de Caporales, además indica ser protagonista de la fundación de Caporales Waras y Caporales Zíngaros de Villa Victoria en La Paz. Su mayor orgullo es haber fundado la Fraternidad Caporales Centralistas junto a sus primos y otros jóvenes paceños y orureños, lo que valió ser pionero en el estilo de Caporales en el Carnaval de Oruro.

FREDDY YANA COARITE

Ex presidente de la Asociación de Conjuntos del Folklore Gran Poder (ACFGP), afirma en un documento, presentado en el 1er. Encuentro del Origen de los Caporales, como el resultado de un  proceso de transformación de negritos y tundiquis de secuencia mestiza que derivó en la actual danza de los caporales, allá por los años 60 cuando la Fraternidad Negritos Illimani, invitó a un grupo de Chicaloma de los Yungas. En 1961 se unieron la Fraternidad Negritos Illimani y la Fraternidad Urus del Gran Poder, para fundar el Conjunto Caporales Tuntuna Urus del Gran Poder.

Refiriéndose a la música indica que es una innovación de adaptación del Huayñu y el Taquirari realizado por Freddy Suazo integrante del afamado grupo folklórico "Los Payas".

FRANCISCO CASTELLON HERRERA

Ex presidente de la Asociación de Conjuntos del Folklore de Oruro (ACFO), cuenta que la danza de caporales, no es producto de una investigación, sino que es el resultado de un hecho casual que se origina en la Facultad de Medicina en la Universidad Mayor de San Andrés (UMSA), de La Paz, en los años 60, en ocasión de la realización de un festival de danza folklórica, época en el que la juventud se identificaba con la "canción protesta" y de "denuncia social".

Castellón narra que un grupo de universitarios orureños "presionados" por los docentes de medicina presentaron una danza en base a la coreografía del baile ruso "Ckasachok" (danza de los kosacos rusos), nuevo estilo de danza que sobresalía por su plasticidad logrando despertar una singular preferencia y aceptación entre la juventud.

La ropa de caporal (vestimenta) se basa en la "guaradera" cubana, la bombacha del gaucho pampino, las botas del gangaceiro brasileño, la confección fue confiada a un taller de bordados de las inmediaciones de la Av. Buenos Aires, Pasaje 18, a 6 cuadras de la Garita de Lima, en dirección contraria a la Estación del Ferrocarril en La Paz.

Fue un artesano de apariencia bonachona, robusta, estatura mediana y de excesiva actitud egocéntrica, el que habría confeccionado la vestimenta de caporal. Cuenta además, Castellón, que en el grupo de estudiantes universitarios orureños, se encontraba Wálter Escóbar, quien luego sería uno de los protagonistas en la fundación de la Fraternidad Caporales Centralistas.

Las cuatro versiones, que podrían generar una polémica sobre el origen de la danza de Caporal, pero que no obstaculizan a la prosecución de las investigaciones en torno a esta danza estilizada, apuntan a que la creación de la danza de Caporal que es admirada año tras año por propios y extraños en la fastuosa entrada del Carnaval de Oruro, fue colectiva y no individual, por lo que nadie puede atribuirse autoría, pero sí invita a la protección y preservación de esta manifestación cultural.

Fuente documentos, proporcionados por el Técnico Superior Jorge Godinez, presidente de la Fraternidad "Caporales Centralistas".

 

Su juventud y alegría contagia a bailar

Caporales C.B.N. soldados contra el plagio

Los "Caporales CBN" prefieren remontarse imaginariamente a los orígenes de la humanidad, tiempos remotos e inmemoriales donde se entrelazan el cielo y la tierra a través de la naturaleza, donde las expresiones artísticas de música y baile, inexorablemente, se muestran por los caminos de la cultura y las tradiciones.

Tal vez la oralidad fue y es la única fuente que mantuvo estas manifestaciones humanas intactas, para transmitirlas de generación en generación a las futuras sociedades.

Caporales embajadores del folklore local

Aquí, en este maremágnun de expresiones artísticas, surgen los "caporales" como una de las danzas más preferidas de hombres y mujeres ávidas de ser parte de ese gran antruejo carnavalero que se repite año tras año, para ser admirado una vez más por propios y extraños.

Sin embargo, dicen los bailarines del CBN, el origen de la danza de "Caporal" siempre fue una controversia que ha provocado acaloradas discusiones, que no es lo mismo la danza de la "Saya" que la danza de "Caporal", que entre estas dos expresiones culturales hay una infinidad de diferencias, aunque tienen las mismas raíces.

Ahí también está la danza de los "negritos" donde un capataz o mejor un caporal, que mostraba ser una especie de jefe, se movía con ciertos aires de dominio y jactancia, sus pasos largos y lanzados en el aire, ensanchaban su "caporalidad".

Este personaje se distinguía entre el grupo de los "negritos" por la fuerza que mostraba en el baile con ritmos marcados, por el látigo que llevaba en la mano, la cachimba en la boca y por el sombrero de ala ancha que llevaba puesto en la cabeza.

Una abundante documentación sobre los caporales, indican que de la danza de los "negritos" se desplazó un bloque de bailarines dando origen a la danza conocida como "caporales", fundado por José y Martha Gonzales, en aquellos tiempos cuya fecha y año no se sabe con exactitud.

Este grupo que poco a poco cobró notoriedad hasta lograr una identificación y personalidad entre los danzantes en la entrada del Carnaval de Oruro, necesitaba de una música propia para expresar ese sentimiento cultural y artístico y devoción de fe a la Virgen del Socavón, procediéndose a buscar temas musicales como huayñus de moda para adaptar al ritmo de 6/4 y 2/4 en que está escrita la música de los caporales.

FUNDACION

Como una muestra de gratitud y de orureñismo a ultranza, la actual "Fraternidad Artística y Cultural Caporales CBN", surge del seno mismo de esta tierra que irradia por todos sus poros cultura, siendo la plaza 10 de Febrero el lugar donde nace la fraternidad artística, cuando marcaba el reloj las 10 de la mañana del 18 de julio de 1990, siendo afiliado a la Asociación de Conjuntos del Folklore (A.C.F.O.) después de 4 años con la Resolución Nº 10/94 durante el primer Congreso de la A.C.F.O.

Desde su fundación Caporales CBN, baila en el Carnaval de Oruro con el sólo propósito de mostrar el amor verdadero y la fe inmensa hacia la "Virgencita del Socavón", pero también con el compromiso de ir siempre al rescate de los valores y el potencial juvenil, para convertirlos en "soldados" que luchen en contra del "plagio" y distorsión del folklore que se practica en esta tierras andinas.

"¿Será Posible eso? ¿Podremos lograrlo? ¿Aún es tiempo?... creemos que sí, pero para eso hay que estar unidos todos los conjuntos que participamos en la entrada del Carnaval de Oruro", dicen los gallardos y atractivas bailarinas de los Caporales CBN.

El mensaje de este grupo está dirigido a mostrar la tierra andina donde está enclavada la ciudad de Oruro, tierra bendita que acoge diversas culturas, tierra donde aflora el espíritu andino, tierra donde la expresión y transformación es actividad constante para embellecer el carnaval orureño. Los caporales CBN son música, baile, folklore, artesanía, que al compás del bombo, los aplausos y la desbordante alegría, nutren cada año el amor y el apego al hoy "Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad", título que estrena el Carnaval de Oruro 2002.

BLOQUES

Antes de mencionar la fundación de los bloques, es necesario relievar a los fundadores de la "Fraternidad Folklórica Artística y Cultural Caporales CBN" y se nombran a Carla Alba, Lilian Jemio, Ruth Reinsch, Guillermo Kugimia, Huascar Cuellar y Miguel Sarmiento.

Estando de presidente Kurt Reinsch y con la colaboración de Osmar Molina se funda el bloque Sucre, el 14 de mayo de 1994, siendo su primer coordinador el Dr. Xavier Samuriano; luego se funda el bloque Oruro, el 10 de noviembre de 1994 y su primer coordinador fue Igor R. Bustillos.

Como no podía ser de otra manera se nombra también a Marcelo Gironaz, Jacqueline y Carola Serrano, como a fundadores de "Caporales CBN". Estos nombres se encuentran registrados en la Dirección Nacional de Derechos de Autor, realizado el 7 de noviembre de 1997 y el Registro de Personería Jurídica, según R.P. N¼ 0156 del 11 de mayo de 1998, fue registrada en la Gaceta Oficial.

DIRECTORIO

El actual directorio de los "Caporales CBN" tiene como presidente a Mario Ovando Flores; Secretaría de Hacienda, Katushia Ovando Lastra; Pro tesorera, Nancy Martínez López; Secretaria de Actas, Angel Jacinto Quispe; Secretaria de Prensa y Propaganda, Carola Serrano Caballero; Secretaria de Liturgia, Ruth de Vásquez; Director de Danzas, Marcelo Gironaz Vásquez e Israel Temo Maldonado; Delegado Titular a la A.C.F.O., Marcelo Gironaz Vásquez; Delegada Suplente, Carola Serrano Caballero; 1er Vocal, Víctor Chura Miranda y 2do. Vocal, Vladimir Zepita. (JMC).

 

"Sambos Caporales" Juventud, fe y belleza

El nombre de "Sambos Caporales"  trae a la memoria a un grupo alegre y bullanguero que irradia juventud y belleza a lo largo de la entrada del Carnaval de Oruro. Sus integrantes  tienen la virtud y capacidad de lograr una permanente renovación y evolución en la coreografía, vestimenta y sones musicales, todo debido al enorme entusiasmo y creatividad, imitado frecuentemente por otros

La juventud y belleza

caracterizan a los Sambos

grupos de caporales.

Eso le ha valido a los Sambos Caporales el permanente aumento en número de danzarines y la participación de toda la sociedad orureña con la creación de nuevos bloques, convocando de esta manera a más danzarines no sólo de Oruro sino de Cochabamba, La Paz, Quillacollo y Sucre. El grupo en el transcurso de su trayectoria artística-vernacular, tuvo la oportunidad de mostrar prestancia y alegría de la danza en diferentes ciudades del país y ciudades del Perú y la Argentina.

Don Pancho Mena, varias veces presidente de los Sambos Caporales, narró que la "fe" fue uno de los pilares fundamentales para la creación del grupo y el deseo de buscar progreso del Carnaval de Oruro, siendo fundado el 15 de mayo de 1976, impulsado por José Luis Mena, su primer presidente, con la colaboración de Ruperto Moscoso, permitan que el entusiasmo y el empuje de estas dos personas lleve a los "Sambos Caporales" a participar con éxito en la entrada del Carnaval de Oruro de 1977.

"Nuestro deseo es cultivar en la mente de los integrantes un espíritu ganador y llevar adelante al grupo, cuya actitud nos ha llevado al éxito en nuestra primera participación en la entrada del Carnaval de Oruro en 1977. Esa era nuestra meta y la hemos logrado, porque a partir de ese carnaval el conjunto ha crecido y se ha diversificado", contó.

Posterior a la fundación se integraron muchos jóvenes profesionales y estudiantes de ambos sexos llegando, en un año de vida, a un total de 60 danzarines, que se dieron el lujo de tener hasta dos disfraces diferentes uno para la entrada del sábado de carnaval y el otro para el domingo. Igualmente se multiplicaron los bloques con integrantes de Cochabamba, La Paz, Quillacollo e inclusive Sucre, llegando a más 500 danzarines en los últimos años, "sino habría regulaciones seguramente el grupo tendría más integrantes, pero estamos seguros de que con 500 tenemos mejor control y mejor organización", contó Don Pancho.

Los Sambos Caporales tiende a crecer aún más, ya que recientemente ha recibido peticiones de jóvenes de Santa Cruz para formar un bloque y ser integrantes del conjunto.

Una de sus mejores participaciones en el exterior se dio cuando el conjunto viajó a España, para participar en la "Expo Sevilla 92" con 30 bailarines, 15 del bloque de La Paz y 15 del bloque Oruro, entre otras participaciones fueron al Perú y  a la Argentina.

"De 8 fundadores de ese mes de mayo de 1976, ahora el conjunto ha crecido demasiado y su primer objetivo es la fe a la Virgen del Socavón, pero sin dejar de lado el entusiasmo de sus  integrantes que bailan desde hace muchos años, renovando su promesa de fe cada tres años, a este enorme grupo juvenil se integran personalidades como Chito Valle, una nieta de Banzer, Marita Siles y otros dignatarios de Estado", afirmó Mena.

PONCHES, COCA Y FLORES

Abigail Calvo, que baila en los Sambos Caporales desde hace 11 años, cuenta que el conjunto es divertido y muy juvenil pese a que hay gente mayor, "esa es su trayectoria y ese aditamento hace atractivo al conjunto", comentó.

Abigail no deja de referirse a las reuniones en grupo, a las veladas y a los viajes, cada bloque se encarga de preparar una velada, antes en los domicilios de alguno de los integrantes, ahora en la sede de la calle Camacho, donde entre ponche y ponche, coca y flores, pasan hermosas veladas a la virgen.

Habló de los trajes y dijo que se elije con tiempo el diseño, color y forma, donde la opinión de todos es importante, sino gustan algún detalle lo quitan y vuelven a empezar.

"En algunas entradas a los chicos cuando hacen sus famosos bola pies, se les rompe el pantalón y, durante toda la entrada tienen que bailar con cuidado para no romperlo más, esa es una anécdota", dijo sonriendo.

Pero también las chicas a decir de Abigail tienen sus cosas, las trenzas a veces vuelan hacia el público cuando no están bien sujetadas, "en alguna ocasión la pollera de alguna bailarina se ha bajado toda quedándose en fuste", recuerda.

Dice también que los hombres forman cordones a los costados, especialmente cuando se ingresa a la calle Bolívar, que es muy angosta y en este lugar algunos espectadores aprovechan el momento para manosear a algunas bailarinas, "ahí los varones nos defienden porque por ese lugar pasamos en horas de la noche", manifestó.

Abigail baila 11 ños en el conjunto y que nunca ha deseado pertenecer a otro grupo, pero cada 3 años renueva su promesa de fe a la Virgen del Socavón. "La Virgen me ha dado salud, una carrera y otras satisfacciones personales, lo del amor es aparte, pero la fe me ha mantenido en el grupo", afirmó.

ES CON S Y NO CON Z

Sambos Caporales, es con "S" y no con "Z", según cuentan en 1975 estaba de moda una serie, El Zorro y para que la gente no los estigmatice con el nombre de "zorros", los integrantes prefirieron escribir sambos con "S".

Dicen que zambo con "Z" se refiere al mulato, pero sambo con "S" es "Sambor" una palabra rusa que significa el "hombre más fuerte", que simboliza además al capataz, un personaje con poder.

(JMC).

Caporales ENAF

Embajadores silenciosos del "Carnaval de Oruro"

El entusiasmo y la fe a la Virgen del Socavón, de los trabajadores y ejecutivos de la entonces Empresa Nacional de Fundiciones (ENAF), hoy Allied Deals Vinto, empujó a la fundación del grupo "Caporales ENAF", danza que refleja el sentir de obreros y profesionales para perpetuar de esa manera el folklore y patrimonio de Oruro.

Corría el 21 de septiembre de 1976 cuando fue concebido este grupo folklórico, siendo su primer presidente el Lic. Juan Sossa. Inmediatamente, Caporales ENAF fue afiliada en el seno de la Asociación de Conjuntos del Folklore (ACFO).

Sin embargo, no sólo era fundar un grupo de danza y afiliarse en la ACFO, había que buscar una banda musical para que acompañe a los flamantes Caporales

El paso ágil invita a bailar

ENAF y como no podía ser de otra manera los músicos salieron del mismo seno de los trabajadores que mostraron habilidades musicales, fueron trompetistas, tamborileros, bomberos, platilleros, bajistas y contrabajistas, quienes sin querer habían fundado la "Banda de Música ENAF", debutando danzarines y músicos, en la fastuosa entrada del Carnaval de Oruro en 1977.

La alegría y el colorido salía a borbotones de cada uno de los danzarines que terminaron por contagiar al público, no era para menos, ya que sus componentes eran trabajadores de una empresa que era el orgullo del pueblo de Oruro. A ese grupo entusiasta de caporales se unieron las simpáticas secretarias de la empresa fundidora y otras damitas del ámbito social y estudiantil, embelleciendo aún más el conjunto.

LA FE PUDO MAS

El paso del tiempo fue una de las más duras pruebas para los integrantes de "Caporales ENAF", el conjunto había logrado consolidar una de las devociones más incuestionables a la Virgen del Socavón, porque ni la relocalización de 1986 (gracias al D.S. 21060 del gobierno de Víctor Paz Estenssoro), pudo desmembrar al conjunto.

Danzarines y músicos, que habían compartido momentos emotivos en los más de nueve años de bailar en el Carnaval de Oruro, desde 1987 pasaron a ser independientes, ya no tenían a la empresa de fundiciones tras ellos cooperando en la organización de la entrada o económicamente, ese favor se había desvanecido con el Decreto Supremo 21060, pero pudo más la fe en la Virgen del Socavón. Caporales ENAF ya era  patrimonio del folklore de Oruro, el compromiso con la "Mamita del Socavón" estaba sellado.

REAPARECE

A partir de 1987, el conjunto empieza a reagruparse en torno a la fe en la Virgen del Socavón, para reaparecer con una fuerza avasalladora y ser protagonista perenne del Carnaval de Oruro. Numerosos bailarines se habían registrado tanto en Oruro como en La Paz, organizando bloques inclusive con más de 80 componentes que le dieron vitalidad al conjunto, además de contar en sus filas a jóvenes estudiantes de la Universidad Boliviana Católica (UCB) de La Paz y otros bloques organizados por residentes orureños en La Paz.

Se destaca el bloque "Antimonio" de La Paz a la cabeza del Dr. José Luis Etienne con más de 60 componentes, donde participa desde hace tres años el ex ministro de Educación, Tito Hoz de Vila, así como él, en la actualidad Caporales ENAF atrae a personalidades de gobierno en su ya tradicional cuerpo de baile.

VIAJES

1988 para el conjunto "Caporales ENAF" fue un año para romper la barrera de las fronteras bolivianas y llevar la danza de los caporales, en el mes de mayo, a Chile, gracias al auspicio del grupo "Puna Kora" de la ciudad de Antofagasta.

En esta ciudad, Caporales ENAF hace las delicias de los chilenos con presentaciones en el teatro de Chuquicamata, en el Coliseo Cerrado de Antofagasta y en el teatro de la Serena. Los residentes bolivianos de esta ciudad, según testimonios de los propios bailarines, no pudieron ocultar su emoción de tener cerca a su querida Bolivia, una pequeña muestra del Carnaval de Oruro. En Serena, Caporales ENAF actuó, a pedido del alcalde municipal, por más de dos horas.

La fiesta del Carnaval de Oruro, en Chile, gracias a los Caporales ENAF, había terminado y el viaje a la localidad fronteriza de Avaroa fue como un corolario a las diferentes presentaciones, desde allí fueron despedidos por los residentes bolivianos y por los propios chilenos que quedaron maravillados con el conjunto folklórico.

Caporales ENAF, también llegó con su música y su danza hasta la inauguración del Mundial de Fútbol USA 94, allí los bloques "UCB" y "Antimonio" mostraron la cultura boliviana, quedaron de aquellas memorables fechas unos afiches que fueron colocados a lo largo de la calle 8 de Miami, según testimonio de los viajeros culturales. Pero la prensa local y nacional no lo registró en sus páginas ni de este viaje ni de los anteriores, lamentaron sus integrantes.

Estos embajadores silenciosos, también llegaron a ser protagonistas de las fiestas tradicionales de Bolivia, cuando en el mes de julio de 1988, Caporales ENAF fue invitado a Sipe Sipe (Cochabamba) para participar en la festividad de la Virgen del Carmen, tres días de presentación fue suficiente para mostrar que el Carnaval de Oruro es único, no sólo en Bolivia, sino en el mundo.

A partir de 1988, el conjunto es invitado a varias festividades nacionales, se presentó en la fiesta de la Virgen de Urkupiña  (Cochabamba-Quillacollo) y en el Corso de Corsos (Cochabamba)

DIRECTORIO

Caporales ENAF en la actualidad tiene como presidente a Jacinto Quispaya Sánchez; vicepresidente, Ing. Omar Véliz; secretario general, Luis León; secretario de Hacienda, Carlos Chávez; secretario de Relaciones, Raúl Acevedo; secretario de Actas, Constantino Flores; delegado a la ACFO, Germán Acevedo y como vocal, René Choque.

El directorio de la Cofradía tiene como presidente a la Prof. Leddy Lima Guevara; secretaria de Hacienda, Nora Blanco y secretaria General, Miriam Chambi. (JMC).

"Caporales centralistas"

Un sueño de azul y blanco

Por. Juan Mejía Cisneros (*).

Los caporales de raíz afroboliviano, concebido en Chicaloma y Tocaña, protegido en Chuchulaya, adoptado en La Paz y proyectado como una "globalización" desde el Carnaval de Oruro al mundo, es una danza de integración nacional y al mismo tiempo es sinónimo de universalización, afirma Jorge Godinez Quinteros, presidente de la Fraternidad Caporales Centralistas.

La contemporánea danza de los caporales, viene de la zamba, una danza exclusiva del monarca negro, lando candombe, la milonga, la lambada, macumba y budú, que expresan la cultura negra que fue raptada del Congo y Senegal, para ser nacionalizada con sentimiento tundiqui, la agresividad de la tuntuna y fortaleza de la saya.

Godinez, dice que allá por el 11 de julio de 1961, surgen los "Negritos Centralistas". Motivados por esta danza,

El garbo y donairefemenino dan prestancia a esta danza

Pedro Espinoza, los hermanos Bustamante, Rodríguez y Oscar Soliz,  caracterizados por su dinámica y por influencia de jóvenes de Oruro y La Paz, fundan el 6 de diciembre de 1975 la "Fraternidad Caporales Centralistas".

"La fantasía fue hecha realidad", parafraseó Godinez, agregando que esa realidad nació a la sensibilidad de quien busca devoción mediante la confraternidad al amparo de la autoestima y valoración por el folklore nacional, bajo la protección de la Virgen del Socavón.

PODER Y VANIDAD

La fraternidad Caporales Centralistas, cuenta con cuatro bloques: Pagador  (Oruro), Quirquincho (juvenil), Socavón y San Miguel (La Paz). Esta danza inició su difusión en el ámbito popular suburbano de los barrios paceños, en fiestas patronales (prestes) cultivada por clases criollas para luego contagiar a diferentes clases sociales a través de la juventud, lo cual da lugar a una profunda reflexión referente al impacto social, que de acuerdo a Godinez tiene los siguientes aspectos: sentimiento social de amistad,  necesidad de pertenecer a un grupo social, terapia para combatir el estress, demostrar poder, vanidad, ostentación y arrogancia, proyección de la imagen con un fin sociopolítico, soberbia por el control económico y enajenación social para pertenecer a los caporales, deponiendo devoción y folklore.

PERSONAJES Y TRAJES

En los caporales centralistas participan bailarines de ambos sexos personificando a guías, tras guías, pitos medios, tropa, cierre de bloque y figuras.

Los trajes expresan riqueza del folklore, impregnado de leyenda, simbolismo y fantasía. El arte en la confección y representación de sus trajes, están plenos de simbolismo y mensajes, con vestimentas que lucen figuras geométricas, riqueza decorativa en sus diseños, la rica textura de las telas entretejidas con hilos plateados y dorados, adornados de pedrería y lentejuelas que va más allá de la elegancia, al representar año tras año como testimonio de admiración de la rica tradición orureña.

VIAJES

Los caporales centralistas pasearon su danza por toda Bolivia, traspasando fronteras y ser admirados en Chile, Perú, Uruguay, Estados Unidos y Venezuela. Fue condecorado por la Prefectura del Departamento de Oruro, la Honorable Alcaldía Municipal, la Asociación de Conjuntos del Folklore, el Rotaract, Club de Leones, Policía Nacional, Minerva, la Universidad Católica Boliviana y la Universidad Mayor de San Simón de Cochabamba.

GRANDES APORTES

En los años 80 los que contribuyeron al crecimiento de la fraternidad fueron Pepe Navarro, Pimienta Etienne, Germán Sáenz, Hnas. Morales, Marilú Castro, Iván Aliendre, Fito Saldías e hijos y Mónica Sandóval.

En los años 90 fueron: Fabiola de Medina, Isabel y Beba Vargas, Carla Bšhrt, Fernando Concha, Luis A., M. Carmen Pacheco Toro, Jorge Ledezma, C. Fernández, Jhonny Bueno, Chuma Ardiles, Jenny Hidalgo, Coquito Jr. Godinez, Roxana Mamani, Jaqui Condarco, Jaqui Veyzaga, Melila Soliz, Javier Arce, Nancy Cortez, Reynaldo Carrasco, Pepe Meneces, Mariel Quiroz, Mahito Luna, Ricardo y Teresa Ramírez, Eloy Méndez y familia, Cinthia Sánchez, Ivonne Palenque, Rosario y Edith Paz Zamora, Quico Aramayo, Mirtha Quevedo, Alceste Venturini, Yolanda Vargas, Fernando Vega, Madeleine Cerruto, Chelita Sevilla, Pili Contreras, Boris Navarro, Javier Oros, Javier Viscarra, Israel Ochoa, Delia Sandoval y Raquel Guerrero.

Se identifican además a Pagador, Quirquincho, Socavón, San Miguel y a todos quienes con su anonimato contribuyeron con su granito de arena teniendo la satisfacción del deber cumplido de un hecho que se trasunta en obra que construye "cultura tradicional y popular" en la Capital del Folklore de Bolivia, una alta tierra de los urus mediante la interculturalidad, intangibilidad y globalización de un proceso cuya meta, se logró por esfuerzo propio y devoción de un pueblo hecho folklore.

Los caporales centralistas tienen una enorme gratitud por Lucio Espinoza, Jaime Zamorano, Héctor Escalier, Jaime Durán, Félix Zamorano, Zaida Rodríguez, Wálter Escóbar, Marcel Nitza, Rosmery, Nela, Beto y toda la familia Alave, Guillermo y Blanca, por Tataque Quisbert y Nene Valdez.

Y también rememoran el apoyo moral que recibieron de los Caporales Urus, Zíngaros y Waras de La Paz, que fueron ejemplo de integración y amistad, dando lugar a 26 años de existencia en el milagro anual del Carnaval de Oruro, pero tampoco ignoran a quienes apoyaron a la fundación de los Caporales Centralistas en los años 70, como Margot Fuentes, Alicia Muñoz, los hermanos Góngora, Estela Vergara, Roberto Vásquez,  Blanca Burgos, Hnos. Canavoni, David Mendoza, Jaime Salazar, Edgar Velásquez y Nano Salazar.

Jorge Godinez, dice que ver bailar a los caporales centralistas, es admirar la interpretación musical de las excelentes bandas Sombras Fantasmas, Kollas, Juventud Centralista y Urus Centralistas, el diseño artesanal de Antonio Cabrera y Mario Paucara, pero también está un agradecimiento especial a Jorge Espinoza Málaga y familia.

Los caporales centralistas, afirma Godinez, hacen su homenaje póstumo a quienes en vida fueron el simiente centralista: Abico Espinoza, Jaime Zamorano, Humberto "Polo" Solares, Emilio "Chino" Sánchez, Pablito Sánchez Peña, los Vélez y Carlos "Negritos" Alave.

PERSONALIDADES Y NOMBRE

Esta fraternidad tiene la virtud de haber aglutinado en sus grupos de bailarines a personalidades del ámbito político, económico, cultural y social, además de contar con la participación de extranjeros en especial de la embajada de Francia, de peruanos, chilenos, alemanes, argentinos, venezolanos y un cheff internacional, como también connotados periodistas. A propósito del nombre de "Caporales Centralistas" es por los primeros ensayos realizados en la calle La Plata, en los alrededores del mercado Fermín López y en la calle Ayacucho, más propiamente en la casa del fundador, Abelardo Espinoza. La fraternidad los Caporales Centralistas, nació en la zona central de la ciudad de Oruro.

DIRECTORIO

En la actualidad la fraternidad Caporales Centralistas, está presidida por Jorge Godinez; vicepresidente, Nancy Cortez; secretaria de Relaciones, Elsy Méndez; secretario General, Mónica Sandóval; secretario de Cultura, Juan Carlos Fernández; Asesor General, José L. Navarro; Asesor Económico, José Meneses; delegada a la ACFO, Jeaneth Hidalgo. Responsables: bloque Pagador, Ricardo Ramírez; bloque Quirquinchos, Mónica Sandóval; bloque San Miguel, Alcheste Venturini y bloque Socavón, Juan Carlos Fernández.

 

(*) Periodista de LA PATRIA.

 

Alfonso Massignani Ballico

y el Santuario del Socavón

Uno de los más entusiastas impulsores de la remodelación y ampliación del Santuario de la Virgen del Socavón, fue el religioso Alfonso Massignani Ballico (+), acérrimo defensor de la cultura y las tradiciones; llegó a Oruro en marzo de 1983 y después de algunos años de fructífera labor, en la curia del Obispado, se dedicó de lleno a las actividades del templo.

Impulsó la ampliación y remodelación del santuario, la atención del comedor popular, el centro de salud y la escuela "Nuestra Señora del Socavón".  Estando en vida expresó su deseo de recuperar el sentido tradicional y religioso del Carnaval, además que bosquejó lo que podría ser el santuario ampliado.

VOCACION

Massignani nació el 19 de agosto de 1921, en Malo, Vicenza-Italia, en el seno de una

Alfonso Massignani Ballico

numerosa familia de once hijos. Realizó sus primeros estudios sacerdotales en Udine, los primeros años y después en Roma; se ordenó como sacerdote en 1946.

Lo que le impulsó a seguir la misión sacerdotal, fue que cuando tenía 8 y 9 años, conoció "a un misionero antiguo que venía del Africa, sentí fuerte el atractivo para esta misión en la vida", afirmó en una entrevista realizada por LA PATRIA, el 18 de enero del 2000.

Sus padres le permitieron escoger su camino y a los 13 años ingresó al Seminario de los Siervos de María y aunque le dieron responsabilidades de enseñanza y dirección ya asomaba la idea de las misiones extranjeras.

En marzo de 1950 se embarcó rumbo a México, después de 7 años se trasladó al sur chileno y estuvo en la Patagonia durante 25 años.  Después le ofrecieron venir a Bolivia y llegó a Oruro como responsable de la comunidad.

EL SANTUARIO

Una vez trabajando en el Obispado orureño, conoció las necesidades y problemas de la región y se planteó el desafío de colaborar como pudiese.

Cuando se retiró del Obispado para dedicarse al Santuario y sus actividades, decidió hacer la ampliación y remodelación, "sentí la necesidad de ampliar el templo porque vi que los domingos y los días de Carnaval había una imposibilidad de contener a tanta gente", relató Massignani en vida.

Massignani quiso ver el Santuario de la Virgen del Socavón "terminado y embellecido";  tenía proyectado refaccionar la torre, el campanario y la cúpula del templo.  Asistió a la consagración del mismo, el 4 de noviembre del 2000.

También estuvo presente en la ceremonia de la coronación pontificia de la Virgen y del Niño, el 5 de noviembre del mismo año.

Massignani falleció a los 79 años, el 20 de noviembre del 2000 y sus restos descansan en la cripta del santuario, la cual está ubicada justo debajo del altar de la Virgen de la Candelaria, conocida también como la Mamita del Socavón, esencia misma del Carnaval de Oruro. (XMI)

 

Caporales "Ignacio León"

Los niños y el folklore

El Carnaval de Oruro, una de las maravillas culturales del ande que atrae a propios y extraños, también despierta el sentimiento folklórico en los niños y niñas, quienes, según dicen, al nacer en Oruro ya traen los sones de la Morenada, la Diablada, de los Caporales, de los Tobas y de otras danzas, en el espíritu. "Nuestros niños nacen cantando el carnaval", es el comentario del orureño, que luego lo  expresan en una de las manifestaciones culturales de mayor raigambre, que se origina en el altiplano boliviano, hoy "Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad".

Los Caporales "Ignacio León", que depende de la Unidad Escolar que lleva el mismo nombre, corrobora abundantemente este criterio, porque todos sus integrantes, sin excepción, son niños y adolescentes que desarrollan su actividad cultural, de acuerdo a objetivos y proyecciones trazados por los maestros y padres de familia, quienes en realidad se han convertido en los impulsores natos de este conjunto infantil de caporales, que ya tiene un lugar de preferencia en el Carnaval de Oruro.

EDUCACION INTEGRAL

El grupo nace bajo la premisa de una "educación integral" el 5 de noviembre de 1977, según consta en el acta de fundación, donde queda además registrado su primer directorio y los danzarines fundadores. Fue la profesora de música, Martha Gonzales y el Sr. Carlos Jáuregui, más un selecto grupo de padres y madres de familia y alumnos amantes del acervo cultural, los que forjaron este grupo infantil denominándolo Caporales "Ignacio León".

Por cierto, la fundación de este grupo tiene por cumplir cuatro objetivos, que se han convertido en verdaderos pilares de la educación extracurricular del centro escolar:

1. Despertar en los niños del establecimiento sentimientos de bolivianidad, haciendo conocer su acervo cultural y folklórico.

2. Hacer que los niños tomen conciencia de las tradiciones y costumbres propias de su medio, originados en su raza y la influencia que trajo el colonialismo.

3. Dar a los niños una educación de tipo integral, despertando sus aptitudes artísticas con proyecciones al futuro.

4. Incrementar el acervo cultural y artístico del Departamento de Oruro, con la creación de este nuevo conjunto folklórico.

El flamante conjunto de caporales integrado exclusivamente por niños, que año tras año compite con otras danzas similares de adultos, desarrolla sus actividades enmarcadas en las costumbres y tradiciones que exige el preparativo del Carnaval de Oruro: a). Veladas a la Virgen del Socavón, realizadas los días sábados de cada semana en el local del colegio, ubicado en la calle Junín entre las calles Pagador y Potosí. b). Primer y segundo convite que se efectúa en fechas previstas por la Asociación de Conjuntos del Folklore (ACFO). c). Ensayos de danza y coreografía bajo la dirección de la profesora de música Martha Gonzales (jefa de danza del conjunto). d). Convivencias entre padres de familia e hijos danzarines. e). Como el conjunto es representante del establecimiento, del cual lleva su nombre, se decidió también que los colores de la vestimenta sea igual y consta de: Un buzo ancho de color amarillo a media canilla, botas negras, casaca amarilla con cuello negro, todo ornamentado en forma artística con lentejuelas, dragones, víboras y leones, un sombrero blanco también adornado y un lazo propio del caporal, en las botas y el lazo se llevan cascabeles que ayudan a marcar el ritmo de la danza.

MUSICA

La música y letra del conjunto es propia, compuesta exclusivamente para el conjunto por la familia Gonzales, cuyo registro fue hecho por los mismos autores, que luego se complementaron a las actividades en base a un programa elaborado para realzar las fiestas carnavaleras en 1978.

Esta música es aprendida por la banda contratada que compaña al grupo infantil en la entrada del sábado de carnaval, cuya melodía se hace familiar a los oídos de los expectantes de la fastuosa entrada.

ACTUACIONES DESTACADAS

Los Caporales "Ignacio León" pronto se hizo de fama más aún porque sus integrantes son niños, este hecho valió una invitación para participar  en el Congreso Internacional de Geología, realizado en Oruro. Fue la oficina de Turismo el que promocionó al conjunto para que pueda participar en una peña-revista-folklórica, preparado justamente por el Departamento de Geología-Minas de la Facultad Nacional de Ingeniería (FNI) de la Universidad Técnica de Oruro (UTO), donde los niños protagonistas  y centro de atracción, mostraron gracia, arte, donaire en la ejecución de la danza del caporal.

Pronto el grupo se vio inundada de aplausos no sólo de los espectadores del carnaval orureño, sino de toda la ciudadanía y de los visitantes, que supieron valorar el arte que hacen estos niños.

El año de su consagración fue 1978, cuando el Carnaval de Oruro tuvo el honor de tener en su rol de entrada a los Caporales "Ignacio León", ubicados en el primer grupo junto a los más prestigiosos y antiguos conjuntos como la Gran Tradicional Auténtica "Diablada de Oruro", Morenada "Zona Norte", Hijos del Sol "Los Incas", "Negritos de Pagador", "Ahuatiris", Llamerada "Zona Norte", Zampoñeros "Hijos del Pagador", y los "Tonkus Tolkas".

Los propios directivos y padres de familia, señalan que los resultados desde la fundación del grupo, fueron positivos y satisfactorios además que se han cumplido los objetivos trazados como la toma de conciencia por los niños de las tradiciones y costumbres, convirtiéndose en pequeños-grandes defensores del folklores no sólo de Oruro sino del país, incrementando con su granito de arena al embellecimiento del carnaval orureño admirado por propios y extraños.

DIRECTORIO

En la actualidad la membrecía del conjunto ha aumentado en un 50 por ciento con un total de 140 integrantes que fluctúan entre las edades de 6 y 15 años. Para una mejor vistosidad, el conjunto se halla dividido en cinco bloques, los mismos que cuentan con un "caporal mayor" y tres guías centrales, luego viene la tropa totalmente independiente de la siguiente.

En el momento actual el niño fundador Gonzalo Alanez Omonte, es recordado con cariño y con una mención especial. El directorio la preside el director del establecimiento, prof. Ricardo Cerezo Sánchez, apoyado por la tesorera Prof. Isabel Melendrez de Zeballos, delegado a la ACFO, Prof. Lucio López, todos apoyados por representantes de los padres de familia, Elsa Romero, Milenka Canaza y la Cofradía a cargo de la Prof. Teresa Montalvo. (JMC)