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Arte y Cultura |
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Hoy
a las 18:30 horas en el Paraninfo Universitario Angela Lucuy ofrecerá recital de piano. |
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Con
amplia trayectoria artística, Angela Lucuy Sanz ofrecerá hoy a las
18:30 horas, en el Paraninfo Universitario, su recital de egreso de la
Escuela Nacional de Música “María Luisa Luzio”
PROGRAMA En
la primera parte, prodigiosas manos de Angela Lucuy transmitirán la
vibrante y universal música de Bach, Mozart y Haydn. Luego,
en segunda parte interpretará el “Nocturno Op. 9” de Chopin,
“Liebestraum” y “La Casa” de Liszt, “Claro de Luna” de
Debussy, “Mercado Persa” de Ketelbey y “Alfonsina y el Mar” de
A. Ramírez. Para
la tercera y última parte, además de
“Noche de Festival” y “Picaflores”, la artista recibirá
su certificado de grado por la prof. Miriam de Rojas, directora de la
Escuela María Luisa Luzio. PERFIL Angela
Lucuy nació en la ciudad de Oruro, el 21 de febrero de 1986. Sus
estudios musicales y artísticos los realizó en la Escuela Nacional
María Luisa Luzio. Actualmente
estudia en el Conservatorio Nacional de Música de la ciudad de La
Paz, además de otros efectuados con las profesoras Miriam Cruz,
Virginia de la Osa Ayuso y Marina Moussaeva. Sus
recitales los inició desde los 12 años, por esa constancia fue
invitada para conciertos en Cochabamba, (a invitación del Centro
Cultural Patiño en 1998), en Potosí y Sucre (por la Fábrica
Nacional de Cemento Fancesa) y en el V y VI encuentro de jóvenes
pianistas bolivianos 1999- 2000.
Asimismo
en su precoz talento, ofreció conciertos a nivel internacional. Países
como Estados Unidos, Cuba, Chile y Uruguay, conocen de la calidad de
Lucuy. La
sólida formación de su arte, se debe también a los diversos
seminarios de piano y música en los que participó. Obtuvo varios premios nacionales e internacionales, entre ellos el más reciente: el Escudo de Armas de Oruro, condecoración conferida por el Honorable Consejo y la Honorable Alcaldía Municipal de nuestra ciudad.
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No dejemos que René Espinoza se nos vaya. |
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No
hace falta que perdamos a las personas, para cuando
recién invoquemos a la memoria, las cualidades y talentos que
en vida habría prestado
un personaje. Pocas veces escuchamos homenajes, pocas veces o casi
nunca advertimos el empeño aliciente a sus actividades y a las
positivas virtudes de su obra. Hoy
nos motiva una preocupación y una impotencia, que bien esperamos
pueda ser generalizada: la salud del artista orureño René Espinoza
Zambrana. No
solo porque al llegar
al salón de exposiciones del CISEP, comprendamos que aquellos
cuadros, que se exhiben como testimonios de algún mágico momento se
vuelvan a afirmar, sino porque todavía podamos hacer algo para que un
artista de los nuestros, nos regale
todavía, las imágenes insuperables de su pincel, el arte del que algún
día quisiéramos tener y
no lo tendremos porque sólo aquellos como don René, han recibido la
gracia divina de ser artista. Vimos
cuadros como “Doctor Sajama”, vimos el “Lago Poopó”,vimos
“Estancia Pumiri”, podrán ser más, pero quedarse con un frase
jamás resolverá la gran urgencia que requiere don René, para contar
y privilegiarnos por mucho tiempo más, del orgullo que
sentimos de sus obras. Tal
vez con la mayor herida que ha sentido su alma, don René se desprende
de su colección, porque
cree, que como todos nosotros, su renunciamiento
a la vida y al empeño de continuar el sendero de los colores y
las magia de sus inspiraciones , todavía le impulsen las energías
que por ahora han quedado dormidas. No
dejemos que nuestra
angustiosa opresión nos remuerda, al saber que su partida sea el adiós
definitivo para Oruro. No dejemos
que se marche con la mente reservada para
nuevas e infinitas bellezas, que aun grabaron del altiplano y
sus humildes personas la incontrastable realidad de nuestra
tierra. No dejemos que la suprema forma de transmitir alegría y
encanto por la cultura,
se extinga como la minúscula gota de agua en el sol.
F.C.M |