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Editorial  


Una paz añorada

La paz volvió al Chapare luego de una maratónica reunión de más de ocho horas, efectuada el pasado miércoles, entre representantes del gobierno y de los cocaleros, a la cabeza del ministro de Gobierno, Leopoldo Fernández Ferreira y del diputado y líder cocalero, Evo Morales.

Una paz que todos los bolivianos esperábamos y que ha costado la vida de tres campesinos y heridas a más de 20, entre ellos, varios militares.

La administración del presidente Jorge Quiroga que aún no cumple los 100 días, ha provocado ya la muerte violenta de 11 bolivianos.

El surgimiento de conflictos escalonados en casi todos los departamentos de Bolivia se debe a la agudización de la crisis económica y a la crónica falta de soluciones estructurales.

El gobierno, a través de sus ministros, hace el papel de bombero, es decir, apaga incendios, promete todo, firma convenios que no se cumplen y deja cenizas que pronto se avivan y se convierten en un nuevo fuego.

Esa es la dinámica gubernamental de los últimos meses, que no es diferente a la empleada por el gabinete del anterior mandatario Hugo Banzer.

Los conflictos sociales brotan como mala hierba y al no encontrar solución ponen en riesgo la bases mismas de la democracia tan penosamente recuperada por el pueblo.

Las movilizaciones y las protestas regionales se realizan en forma espontánea, pero, es posible que logren una coordinación que lleve al país a una grave conflagración con resultados desastrosos.

El gobierno es incapaz de solucionar las demandas regionales debido a su absoluta insensibilidad social, porque actúa sólo en función de los números que le dictan los organismos financieros internacionales, porque se mira al hombre y a la mujer bolivianos, como simples números, como porcentajes de una macroestadística que siempre da resultados positivos para los gobernantes.

Sin embargo las cifras de la extrema pobreza, de la falta crónica de empleo y del hambre, no se reflejan en los documentos oficiales.

Los ánimos se van caldeando, mientras que los tecnócratas continúan planificando y analizando sus frías estadísticas.

La tregua decidida en el Chapare, es una buena señal, siempre y cuando durante el encuentro o la cumbre de la coca, se llegue a soluciones realmente efectivas y no sea una artimaña y una nueva dilación gubernamental.

El costo en vidas humanas, el costo económico es ya demasiado alto para que los bolivianos nos demos el lujo de paralizar nuestro país.

Los gobernantes deben quitarse la venda de los ojos, bajar de su pedestal y mirar desde el llano el verdadero país que tenemos, no el que se imaginan o les hacen imaginar.

Es tiempo que el presidente Quiroga cumpla sus promesas expresadas en aquel esperanzado discurso pronunciado el 7 de agosto en la Casa de la Libertad de Sucre.

Y no es tarde para escuchar la voz del pueblo y de sus instituciones representativas para lograr, de una vez, la paz que añoramos.

 


Opinión


La moral del advocatus

Por: Miguel Angel Blanco C.

"A nadie habrá de herir lo que aquí digo, porque ceñido a la verdad estoy, pero si tengo las palabras toscas en estas líneas doblando las rodillas en el polvo, pido perdón a Dios, pero no al hombre".

"Pon la moral por encima de las leyes", reza uno de los mandamientos del decálogo del abogado, aspecto que hoy más que ayer se encuentra transgredida por la ética abogacil, misma que la sustentamos en los siguientes puntos:

- "El profesional abogado tiene por oficio hacer triunfar a la justicia o a su cliente; iluminar al tribunal u procurar cegarle". Sin duda cuando acepta una defensa es porque estima -aunque sea equivocadamente- que la pretensión de su tutelado es justa, y en tal caso al triunfar el cliente triunfa la justicia y su obra no va encaminada a cegar, sino a iluminar. Empero si su empeño (lo cual es muy común) es procurar el triunfo del cliente a sabiendas de la injusticia ocasionada. Dios nos libre de tales, ya que ellos no pueden ser los hombres representativos del alma profesional. (1)

- "Puede aceptarse la defensa de un asunto que a nuestros ojos sea infame". Claro que no; sin embargo, cuántos "Doctos" han olvidado que su misión es la defensa y no la complicidad, cuántos en forma deliberada han hecho negar la comisión de un delito a sus defendidos y mérito al cual han eludido su responsabilidad.

Cuando la verdadera defensa debieran ser los hechos motivadores como acción del delito, y las atenuantes que ello conlleva.

- "Que nadie escriba, o hable aquellos que no pueda defender como caballero". Cuando "Doctos" del Derecho, en reiteradas oportunidades, ya sea en el foro, la cátedra universitaria, la columna periodística, han enarbolado los postulados del Derecho, el valor de la justicia, la ética profesional, cuando a la hora de la verdad, son los primeros infractores de tales postulados. Cuántas veces se han visto amparados en la chicana, favoritismo, coimas, para ganar las causas (cueste lo que cueste) en favor de sus clientes (por no decir en favor de ellos). Cuántas veces pudiendo buscar una conciliación fuera de los estrados, prefieren un buen pleito.

- "Hacer ver lo blanco, negro". Suele sostenerse que la condición predominante de la abogacía es el ingenio. El muchacho listo es la más común simiente de abogado, porque se presume que su misión es defender con igual desenfado el pro que el contra, hacer ver lo blanco negro, entonces es buen abogado el más intrigante, quien antes de interpretar correctamente el sentido de las leyes, busca los huecos y vacíos, harto numerosos para torcerlas según su voluntad o su criterio sutil y ejercitando en la paradoja y la hipérbole. (2)

Empero, si bien hoy más que ayer la moral del advocatus ha quedado en fojas cero, "todavía hay quienes en forma silenciosa se han visto todos los días por entre el estrépito y los afanes del foro invocando justicia, reclamando equidad, apostrofando los atropellos al derecho. Su figura en el estrado judicial es como la de una viviente personificación de la esperanza. Esos abogados saben que los palacios de justicia se sostienen sobre columnas del dolor del género humano, y que minuto a minuto, hora tras hora reciben el bautismo de lágrimas de todos los que un día de inmensa pesadumbre vieron inclinarse en su contra el fiel de la balanza. Por sus pasillos y en salas de jurados trajina la esperanza o solloza la angustia de los hombres. Pero hay uno, el que se sienta en el banquillo de los acusados, inocente o culpable, cuya sola expectativa de una solución o condena, marca en su espíritu una indefinible huella de zozobra y ansiedad. Son ellos quienes saben que cuando uno de nosotros sube al tribunal para juzgar una infracción a la Ley, trata de su propia libertad". (3)

Y, para concluir valga rescatar estas palabras de Carlyle: "Los necios se imaginan que porque el fallo contra una maldad se demora, no existe en este mundo verdadera justicia, sino una justicia accidental. El fallo contra la maldad puede demorarse a veces uno o dos días, uno o dos siglos, pero es tan seguro como la vida, tan seguro como la muerte".

(1) "El Alma de la Toga" Angel Osorio, pág. 33-34.

(2) "Pueblo Enfermo" Alcides Arguedas, pág. 135.

(3) "Derechos Humanos y la Justicia Penal" Hernando Londoño Jiménez, pág. 237, 331.

 

 

Felipe Quispe, candidato

PAULOVICH

El ciudadano Felipe Quispe, más conocido como "el Mallku", fue proclamado por cuatro organizaciones campesinas Candidato a la Presidencia de la República, noticia que me alegró aunque fue el motivo de mi primera reyerta conyugal por razones electorales.

Cuando conocí la noticia, fui entusiasmado a comunicársela a mi mujer quien se encontraba de mal talante porque un carpintero le había fallado en la entrega de una obra que ella le había encargado y que era la reparación de nuestra cama matrimonial, falla que la atribuyó a todas las razas indígenas del país, pues me dijo: "no te puede fiar en estos indios".

Sin medir las consecuencias y haciendo caso omiso del lecho conyugal apoyado sobre cuatro ladrillos por culpa del carpintero indígena, le dije alborozado: ¡Albricias y pelillos a la mar! Alégrate porque cuatro organizaciones campesinas han proclamado al Mallku Felipe Quispe como candidato a la presidencia de la república.

Sin responder a mis entusiasmadas palabras me dio la espalda y se dirigió al dormitorio para echarse en la cama de la pata rota mientras los ladrillos que yo puse como cuña empezaron a ceder y ella abandonó el lecho y me dijo en voz gritando: "Ya te dije que estos indios carpinteros no sirven para nada", momento poco oportuno para que saliera en defensa de las razas indígenas de mi país.

A continuación me dirigí al escritorio para seleccionar una fotografía del Mallku pues comencé a organizar mi Galería de Candidatos 2002, una especie de altar laico ante el cual enciendo velas y coloco flores de acuerdo a las emociones que me produce cada elección presidencial; una colección fotográfica de hombres notables donde también se cuelan algunos ciudadanos prontuariados, porque de todo hay en esta viña del Señor.

De pronto irrumpió en mi escritorio mi afligida esposa y me dijo en tono amenazante: "O colocas en este momento una pata a nuestra cama o encarcelas a ese indio carpintero que me ha fallado". Humildemente le dije que nunca fui carpintero y no sé cómo colar la pata en una cama, y ella dando resoplidos de indignación se puso a contemplar mi obra de la galería para los candidatos 2002.

Cuando vio la fotografía del Mallku estalló de ira y dijo: "este es igualito al indio carpintero que me falló y no permitiré que coloques su fotografía en tu anunciada galería". Quise defender a Felipe y decir de él que es un legítimo candidato presidencial en un país como el mío que tiene mucha población indígena, pero no me dejó hablar pues ella gritaba y sostenía que es española, y además aragonesa, y que no permitiría en nuestra casa la fotografía de un candidato aymara, concluyendo con estas palabras dirigidas a mi oreja: "El Mallku o yo, elige tú".

Como soy sentimental le respondí: "Tú, viditay, chunquituy, palomitay". Y nos fuimos a la cama de la pata rota.

 

La memoria como compromiso ético

Por: Lupe Cajías

Hay golpes en la vida tan fuertes, escribió César Vallejo, que nos dejan sin voz, sin palabras. "Vuelven los ojos locos y todo lo vivido se empoza, como un charco de culpa, en la mirada". Son, dice otra estrofa, "los heraldos negros que nos manda la Muerte".

Cito: "Son las caídas hondas de los Cristos del alma, /de alguna fe adorable que el destino blasfema. /Esos golpes sangrientos son las crepitaciones de algún pan que en la puerta del horno se nos quema".

El fallecimiento de Huáscar José Cajías de la Vega es uno de los golpes; es una de esas muertes que detienen el momento de la cosecha, cuando todo estaba pronto para disfrutar el pan caliente de cada día. Nos obligan a pensar si realmente Dios existe. La "zanja oscura" que nos ha abierto a todos los deudos nos impulsa al llanto, al sueño, al silencio.

Y, sin embargo, desde la más profunda tristeza, manos amigas, casi todas juveniles, nos sacan del pozo y nos muestran la obligación de seguir vivos, para vivir incluso con nuestros muertos. Para recordarlos y escucharlos y tener la certeza que aprovecharon en plenitud su única oportunidad sobre esta tierra.

Los homenajes a "Huaqui" han coincidido en su mejor herencia. Esa vida de rebeldía descrita con tanto amor por su amigo y cómplice Robert Brockman, por su compañero Carlos Hugo Molina, por los chicos del grupo "30 no son 30", por Julio de la Vega, por José Antonio Quiroga, por Benjamín Grossman, por Nila Heredia, por Juan Carlos, por Magdalena, por sus familiares y amigos.

A ellos me sumo para recordar a Huáscar José como el hombre que hizo del culto a la memoria un código de vida, una ética.

Cada uno de sus escritos, incluso los más académicos y para públicos internacionales, nos muestran su preocupación por el olvido. Su denuncia a un sistema construido para cortar las raíces y dejar sin sombras a los vencidos.

El creó espacios de reflexión y de acción para cultivar la historia como base para una sociedad sólida y una juventud comprometida. Investigó y describió los dos mayores peligros para quebrar el pasado: el miedo fomentado por las dictaduras y la aculturación, más aún con sus instrumentos atractivos como la televisión, las marcas, las modas.

Uno de sus primeros trabajos para la comunidad fue la fundación del "Café Arte y Cultura", en plena dictadura de 1980, en la Iglesia de María Auxiliadora. Ahí no iban los jóvenes a tomar tragos o a reventar su hastío, sino a compartir café con pasancallas, cantos de protesta, poesía, arte. Muchos grupos y artistas como Alejandro Salazar son fruto de aquel entrañable ambiente.

La revista "Sopocachi" era otro espacio para recordar, para escuchar a nuestros padres, a nuestros abuelos y antepasados, a nuestros dioses. La idea era crear otras publicaciones similares para San Pedro, Santa Bárbara, Miraflores. La memoria nos defiende de lo que él llamó "las múltiples máscaras" de nuestra época gris.

Durante tres lustros dedicó sus horas de trabajo y de ocio a respaldar las iniciativas de los jóvenes. Alentó al grupo "Creare", una extraña red que anunciaba que los jóvenes bolivianos no se sentían encasillados en categorías como "ligth" o "generación x". Eran los continuadores de la memoria, el puente para evitar el olvido. No necesitaban militancia política; el sólo atrevimiento del recuerdo era suficientemente subversivo.

Después dio su casa para las reuniones de jóvenes universitarios, hijos desencantados de la democracia, que querían indagar su procedencia, de dónde venían como generación y qué habían vivido sus padres cuando los concibieron, en los años 70. Así nacieron los "30 no son 30", los que no estaban dispuestos a permitir que los lloriqueos por el cáncer del General Hugo Banzer nublen la historia, su responsabilidad como dictador y como presidente del peor gobierno que a ellos les tocó vivir. Todavía se reúnen, ya sin "Huaqui" y deberíamos escucharlos con más atención.

Respaldó a Estephan y Boris y su locura de hacer sin capitales una guía cultural, donde además del servicio informativo se volvía al tema de los orígenes. ¿Qué dicen las piedras, los muros, las calles y plazas de La Paz? Esa memoria colectiva tan ausente de la enseñanza oficial.

Es todo ello lo que nos devuelve a lo cotidiano. Y un hijo, su mejor amigo y preferido, Huáscar Ignacio.

 

Oruro Obra Maestra del Patrimonio Oral 

e Intangible de la Humanidad ¿Y qué más?

Por: Enrique Jiménez Cladera (*)

Han pasado más de 6 meses, desde el día que Oruro recibiera el Título de la UNESCO como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, la euforia reinó en los corazones de las autoridades nacionales, locales, instituciones en general y también en el ciudadano de a pie. Pero ahí quedo todo!...

En ese momento todos en general, expresaron sus buenos propósitos, para llevar adelante proyectos que beneficien el desarrollo del hecho cultural más importante de la región; elevaron su voz desde la tribuna del pensamiento eventual, un sin fin de oradores capacitados para aparecer siempre en lugar más visible, aún sabiéndose incapaces de cumplir con sus ofertas, al igual que los personajes de la farándula política.

Ahora cuando falta menos de 100 días, para la festividad que dio lugar a este reconocimiento mundial, ni siquiera se pudo organizar la institución que se haga cargo de normar los requerimientos actuales de las actividades culturales que se generan en el movimiento folklórico.

La Fraternidad Artística y Cultural "La Diablada", recoge con preocupación las declaraciones de las autoridades prefecturales, comunales, cívicas, religiosas y otras, cuando aseguran tener "todo" preparado para la realización del Carnaval y nos preguntamos cómo podemos aseverar tal cosa, cuando es de conocimiento general que, existen hechos y causas de alguna manera personales de grupo, dentro del Consejo de la Cultura Departamental, que impiden la creación de la Fundación Cultural para el Patrimonio de Oruro (FUCPO), tal y cual demanda el Plan Decenal Aprobado por la UNESCO.

Nuestra institución al estar inmersa en el quehacer cultural de Oruro en particular y Bolivia en general, se permite con el mayor respeto que nos caracteriza llamar a la reflexión al señor Prefecto del Departamento como al H. Alcalde Municipal, a los miembros del Comité de Etnografía y Folklore, Asociación de Conjuntos del Folklore, Iglesia y otras instituciones, comprometidas con este delicado tema, a deponer actitudes negativas para de una vez por todas, planificar la creación de la Fundación Cultural para el Patrimonio de Oruro (FUCPO), con la participación del sector Público Oficial, las Asociaciones Cívicas y Culturales, el Sector Privado y los grupos sectoriales con representación, de manera que logremos el objetivo ansiado en el Plan Decenal.

Sería bueno comprender de una vez por todas, que estirando cada uno el carro para su lado, no vamos a llegar a ningún lugar, sería bueno también desenmascarar definitivamente a quienes atenidos a sus cargos eventuales, crean malestar en la sociedad orureña, dando lugar como hace poco a la reversión de cooperaciones económicas, donde el gran perdedor es como siempre el pueblo de Oruro.

Sería por otro lado importante, sacar este objetivo de la mesa política y buscar a las personalidades más idóneas para que con sapiencia y más que todo amor a Oruro, puedan hacer efectiva la organización de la FUCPO y por consiguiente mostrar al mundo entero, la enorme riqueza cultural que tenemos y que aún no está explotada en su totalidad.

Los objetivos se consiguen con proyectos y no con el consabido chantaje, los hechos se deben tomar con seriedad, está en juego la capacidad y dignidad de todo un pueblo y no de contadas personas.

No permitamos jamás que Oruro Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad, esté al margen de eventos internacionales especialmente a invitación de la UNESCO, ausentes en un escenario donde podemos demostrar el por qué Oruro ostenta este valioso título, ausentes de los coloquios organizados para estos eventos, ausentes en las Conferencias de Prensa, donde podemos poner en vitrina las bondades de nuestro rico folklore y nuestro Carnaval, en fin no dejemos escapar de nuestras manos las oportunidades que nos brindan estos viajes al exterior de nuestro país, tal como ocurrió en el próximo pasado que no supimos ni pudimos organizar una delegación orureña, para estar presentes en Francia, donde debían participar 6 países y existía 4 premios, que bien Oruro-Bolivia podía ser acreedor de uno de ellos. Los financiamientos vienen en base a proyectos y no a buenas intenciones.

(*) Presidente de la Fraternidad Artística y Cultural La Diablada.

 


Apuntes.....


No te someto a un examen

los impuestos de la ciudadanía

los concejales cada día

es, ¡¡para que ellos se los mamen!!

ZACARIAS