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Editorial
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El nombre de cuatro periodistas asesinados en una emboscada en Afganistán mientras cumplían con su trabajo de informar sobre el desarrollo del conflicto en ese país, se añade a los otros 20 muertos durante este año, en todo el mundo mientras ejercían el periodismo. Durante el año 2000, las víctimas fatales fueron 26, mientras que en 1999, los hombres de prensa muertos violentamente sumaron 36. De acuerdo a la organización Reporteros Sin Fronteras, en los últimos 15 años, 770 periodistas fueron asesinados mientras cumplían con su deber de informar. Este es el duro tributo de la prensa por informar la verdad. En Afganistán, ya son siete los periodistas muertos, el 11 de noviembre fueron asesinados: Johanne Sutton, Pierre Billaud, Volker Handloik, el 19 de noviembre, María Grazia Cutuli, Julio Fuentes, Azizullah Haidari y Harry Burton. En Bolivia sigue sin esclarecerse la muerte de Juan Carlos Encinas, mientras cubría un conflicto en el área rural del departamento de La Paz el pasado mes de julio. Estas escalofriantes cifras nos confirman, una vez más, que el periodismo es una de las profesiones más peligrosas del mundo. Los periodistas encuentran la muerte en el cumplimiento de su trabajo, porque se arriesgan con el único propósito de llevar a sus lectores, a sus televidentes o radioescuchas, la verdad sobre el hecho que cubren. Las organizaciones internacionales de periodistas de todo el mundo condenaron los asesinatos de Afganistán y han pedido a las fuerzas militares de la coalición, al mando de Estados Unidos y a la denominada Alianza del Norte de los afganos dar con los asesinos para castigarlos en forma ejemplar. Lo cierto es que por mucho o poco castigo que se les inflinja a los asesinos de los periodistas, si es que se da con ellos, el tributo que paga la prensa, por informar es, como ya lo dijimos, demasiado caro. En Bolivia, los periodistas enfrentamos los mismos riesgos. Encinas fue victimado con disparos de arma de fuego. Otros riesgos que los periodistas bolivianos enfrentan, son las presiones, las amenazas anónimas contra su integridad y lo que es peor, contra su familia. La amenaza de despido es otra forma de presión intolerable que se ejerce cuando el trabajo del periodista incomoda a quienes detentan el poder. Durante los regímenes dictatoriales, los periodistas bolivianos conocieron el exilio y la prisión. A los que se les permitía ejercer se les aplicó la censura previa a sus escritos. Otros, fueron asesinados o desaparecidos. Hoy, en democracia, se intenta, por todos los medios, amordazar a los hombres y mujeres de la prensa a través de leyes muy hábilmente redactadas. También, no cesan los intentos por derogar la Ley de Imprenta que garantiza la libertad de expresión, de opinión y de información, de todos los bolivianos, no sólo de los periodistas. Es hora que quienes detentan el poder se den cuenta que la democracia no puede ser concebida como tal, con una prensa amordazada. Sólo una prensa libre garantiza una democracia verdadera. Los periodistas asesinados en Afganistán se unen a la larga lista de los mártires en el cumplimiento del sagrado deber de informar. Su ejemplo, nos anima a cumplir nuestro trabajo con mayor empeño y vocación por la justicia y la verdad.
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Opinión |
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Los libros de memorias y la historia Dr. Alfonso Gamarra Durana |
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UN ACONTECIMIENTO EN ORURO Esta semana se efectuará en Oruro un acontecimiento excepcional pues por primera vez se cumplirá en esta ciudad un congreso nacional de historia que abarque tres días y con un programa ceñido compuesto de conferencias magistrales, disertaciones y exposiciones dictadas por autoridades notables en historia de la medicina. Vienen a esta reunión escritores médicos de los cuatro puntos cardinales del país, exceptuando, por la lejanía, los departamentos hermanos de Beni y Pando. Este evento ha sido organizado por la Sociedad Boliviana de Historia de la Medicina que tiene una larga evolución, por lo que su producción es extensa y meritoria. Fundada el 19 de marzo de 1959 en La Paz, bajo la Presidencia del Dr. Enrique Saint Loup, ha agrupado "en su seno a aquellos médicos de reconocida cultura humanística que demostrando dedicación a la historia de la MEDICINA, a fin de estudiar, investigar, exteriorizar y divulgar cuanto incumbiera para el mayor y mejor conocimiento de los asuntos pertinentes a esta disciplina, en el orden nacional y extranjero". (Del acta de fundación). Desde entonces ha cumplido estrictamente sus sesiones mensuales, y ha logrado que las filiales se erigiesen en Sucre, Cochabamba, Tarija, Santa Cruz de la Sierra y Potosí. La Sociedad Orureña funciona desde comienzos de 1998. Todas éstas han continuado con los postulados iniciales. Muchos logros positivos se pueden contar además de los señalados, ya que entre sus participantes se encuentran ensayistas de renombre que han editado sus libros propios y han publicado numerosos artículos en periódicos y revistas especializadas. El órgano oficial de la Sociedad denominada "Archivos Bolivianos de Historia de la Medicina" aparece con regularidad; cada ejemplar es un grueso volumen y está en el número 14, evidenciando la labor de copiosa investigación de sus miembros, por lo que es apreciada en los centros extranjeros de indagación histórica. Otras ciudades han publicado también sus revistas y folletos propios. MEMORIAS DE MEDICOS Aparte de los innumerables temas libres, el tema oficial escogido para estas Jornadas de historia de la medicina es "Libros de memorias o diarios de médicos", en el entendido que estos facultativos que han apuntado sus recuerdos han descrito también los personajes y los sucesos que han aparecido alrededor de ellos en los años de su existencia profesional. No es por vanidad o por inmodestia que un médico escribe sus memorias. Tal vez en la edad en que sus actividades han disminuido, halla el espacio para la disquisición. Frisando en la interpretación correcta de los sucesos, analiza el pasado cuando las sombras justicieras de ese tiempo ya se han alejado y se han hecho presente, permitiendo la comparación de su labor, la conformidad con los resultados, o la inquietud por la desvalorización de alguna significación equivocada. Durante su vida ha tenido que cumplir numerosas cláusulas de un reglamento preciso e imprescindible. Su profesión se ha movido dentro de un cerrado concepto de ética, por lo tanto, con limitaciones señaladas por la moral y el apremio del cumplimiento deontológico. Integrado en una clase social en que los niveles de solidaridad están impresos en cada uno de los actos, no pudiendo negarse a las exigencias del individuo demandante de su intervención, o rehuir el empleo de su tiempo con el mismo fin, ni darse reposo frente a las contingencias solicitadas por una agrupación enferma, deja el médico desperdiciar su descanso como una práctica habitual. Se vuelve el paradigma del sacrificio personal porque no es solamente el tiempo inacabable que emplea para el estudio, las jornadas que no conocen fatiga en las emergencias de los hospitales o en las urgencias en domicilios, sino el que conscientemente es pródigo con su don de gente aun cuando sabe que el tiempo se le va mientras logra que el tiempo de sus pacientes se prolongue, y que la edad propia se anota en la suma refractaria por más que haya vencido muchas muertes. Las memorias que escribe entonces son para señalar la orientación ética de cada nuevo proceder, mientras que reconoce el desarrollo de su personalidad en el arte médico, filosofa sobre el resultado de sus actos y guarda todo esto en el arcón de las obligaciones cumplidas. El terreno de la discusión le pertenece, todo lo humano le concierne, no acepta alternabilidad de criterios si se trata de buscar el beneficio de la salud colectiva y rompe con la modestia para intervenir en congresos con el fin de comentar y solucionar problemas. Si no ha dejado destacada su presencia individual en medio de su sociedad, no ha llegado a incorporarse físicamente a una biografía calzada en la rememoración. Surge entonces en él un nuevo móvil, el deseo de expresarse, ya no en la terminología científica en que está acostumbrado, sino utilizando una forma particular de historia que se aproxima a la narrativa común por el contexto claro que tiene que emplear para sus nuevos lectores. Utiliza la expresión escrita porque ha observado en su contacto cotidiano con los pacientes la injusticia social y el abuso de poder, y protesta hasta alcanzar un mayor impulso. Su opinión especulativa se transforma en denuncia, y pasa a ser el abogado de las causas extraviadas o esquivadas por los litigios. Se ha dado cuenta que hay muchísimas personas que opinan en su mediocridad sin que perciban que la peor desgracia es escribir teorías de salud en vez de empezar por conocer la vida. Palpar el sufrir o la desgracia, recorrer una galería minera en emergencia, ver la agonía en asfixia o en deshidratación, descubrir una inflamación en la profundidad abdominal, le han enseñado la dignidad y la esperanza de las clases infravaloradas. Por eso el facultativo razona sobre métodos y políticas que pueden ser mejorados, analizando los sucesos y conceptos desde tiempos inmemoriales, sujetándose más en los acaecimientos presentes para poder corregirlos. Su orgullo, finalmente, es haber estudiado desde el pretérito los procedimientos médicos, las pruebas farmacológicas, los resultados sucesivamente mejorados de las intervenciones quirúrgicas, para que en su presente la medicina observe al hombre que recobra el prodigio de la salud y lo mantenga como maravilla de la creación. Las remembranzas están basadas en la facultad de sentir el avance desde el pasado, y afirmar hoy que la tenacidad de la medicina representa el soporte único de la esperanza universal. (Los días 22 al 24 se efectuarán en Oruro las Jornadas Nacionales de Historia de la Medicina. Inscripciones en el Auditorium del Colegio Médico).
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La carretera Trinidad-Santa Cruz fue entregada al servicio público por el Presidente de la República Jorge Quiroga; se trata de una vía asfaltada de 560 kilómetros y podrá ser cubierta en 6 horas. En momentos en que se realizaba el acto yo me encontraba bloqueando el camino Cochabamba-Santa Cruz, siguiendo las instrucciones de mi jefe Evo Morales, diputado cocalero. Visiblemente fastidiado el Coco, llamado así por ser defensor de los cultivos de la coca, me llamó a su despacho situado en Ivirgarzama y tuve que dejar Eterazama donde yo me encontraba realizando mis oraciones por Osama bin Laden (para que lo capturen) en "La Mezquita", una karaoke que está de moda entre los irreverentes. Acudí al despacho de Evo y me manifestó estar muy resentido contra las autoridades del gobierno porque no lo invitaron a la inauguración del camino Beni-Santa Cruz, respondiéndole con sinceridad y firmeza: "Pero como te van a invitar a la inauguración de un camino si tú estás empeñado en bloquear el camino Cochabamba-Santa Cruz sin darte cuenta de que eso es un delito de traición a la patria". Como puso cara de no haberme entendido traté de explicarle lo que significa para un país pobre como Bolivia construir caminos como los mencionados para que un día llegue un Evo Morales y bloquee la carretera que une a dos regiones importantes, y no sólo que la bloquee sino que la destroce abriendo zanjas como se hizo en una oportunidad anterior. ¿Te das cuenta -le dije- lo que es trabajar veinte años o más para hacer un camino, prestarnos plata hasta del diablo para concluírlo, y que una vez terminado haya bolivianos como tú que lo bloquees y causes destrozos en él que también cuesta dinero repararlos? El hombre cerró sus ojos y me dijo: "es que me da mucha rabia no conocer ese camino recién inaugurado y que todavía no ha sido bloqueado ni una sola vez, es como si no me invitaran a una fiesta donde está una cholita que me gusta y que es virgen y bonita, ¿no te daría bronca que te hicieran ese desaire?" El camino Santa Cruz Trinidad es el único que jamás ha sido bloqueado y que está nuevito y acaba de ser entregado al servició público. Pareciera que este país se divide en dos: los que construyen caminos y aquellos que los bloquean y los destruyen. Los que trabajan por el progreso y el desarrollo y aquellos que se oponen vociferando en las calles, declarándose en huelgas de hambre y dejando de trabajar para realizar manifestaciones callejeras y paralizar los centros de trabajo y producción. Volví a Eterazama y me dio pena no asistir a la inauguración de la carretera mencionada, prometiendo recorrerla pronto, antes de que Evo y sus muchachos, o comparsas similares, digan un día: "¡qué hermosa carretera que une a dos departamentos, hay que bloquearla y destrozarla", cosa que podría ocurrir.
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Bin Laden: ¿El nuevo "Che" islámico? Por Isaac Bigio (*) |
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Hace un tercio de siglo Ernesto Guevara fue asesinado transformándose en un símbolo de la resistencia 'anti-imperialista'. Hoy Osama bin Laden viene apareciendo, dentro de un sector de los mil millones de musulmanes, como el abanderado de su credo contra EEUU. Ambos personajes de barba tupida invocan el misticismo y el sacrificio militante. Guevara escogió a Bolivia como su última base donde pensaba desencadenar una ola de revoluciones. Este país al igual que Afganistán es montañoso, mediterráneo, multi-lingüe, con muchas tradiciones de violencia y el más pobre de su región. Sin embargo, ambos líderes representan políticos contrapuestas. Guevara se reclama de la tradición de la revolución bolchevique mientras que bin Laden reivindica a los movimientos pan-islamistas que se enfrentaron a los soviets. En 1917, millones combatieron con los rojos pensando, equivocados o no, que estaban por una sociedad mundial secular sin clases, estados y diferencias sociales, étnicas o sexuales. Quienes les resistieron tras el estandarte verde reivindicaban instituciones sociales previas al capitalismo. Los islamistas creen que las diferencias entre sexos y naciones deben acentuarse. Los críticos del socialismo dirán que su sistema lleva inevitablemente a brutales dictaduras sobre el proletariado, aunque muchos marxistas dirán que esas fueron deformaciones del ideario original. Sin embargo, los islamistas no ocultan que su ideología es abiertamente teocrática y totalitaria: parten por rechazar toda forma de democracia o igualdad y proponen la restauración de emiratos y de un gran califato de toda la 'unma' (comunidad internacional musulmana). Los guerrilleros de los 1960s y 1970s hablaban de fusionarse con los pobres y en sus filas habían muchas mujeres combatientes. Bin Laden, en cambio, es un millonario que es financiado por otros magnates, y no hay mujeres en sus comandos y hasta en las manifestaciones que sus partidarios promueven. Mientras que los diversos focos guerrilleros impulsados por Guevara desde un primer momento irrumpieron atacando los intereses estadounidenses, muchos grupos armados islamistas (como Al Qaeda) nacieron gracias a los dólares y las armas que la CIA o sus aliados les proporcionaban. Después que ambos ayudaron a colapsar a la Unión Soviética algunos islamistas fueron creando sus propias redes autónomas y contrapuestas a EEUU. Guevara al igual que bin Laden consideraban a EEUU como su enemigo central, pero por diversas razones. Para el primero los EEUU es el baluarte del capitalismo, mientras que para el segundo es el centro de los infieles. Mientras los guevaristas se esforzaban en ganar a la opinión pública de los países ricos (para producir revoluciones al interior de éstos), bin Laden considera a todos sus habitantes (pobres o ricos) como un enemigo en su conjunto. Uno promovía la lucha entre las clases y el otro entre las religiones. Durante la Guerra de Vietnam en occidente se desarrollaron numerosas manifestaciones en las cuales habían distintos grados de simpatía para los revolucionarios del tercer mundo. En las actuales manifestaciones en occidente contra la Guerra casi no hay nadie que se identifique con bin Laden y la inmensa mayoría rechaza sus métodos e ideas. Los distintos grupos armados europeos inspirados en Guevara (como las Brigadas Rojas o la Fracción Roja) ponían como blancos a militares o personalidades del sistema, y se cuidaban de no atacar indiscriminadamente a civiles inocentes. Los que perpetuaron la matanza del 11 de septiembre no tuvieron mayor contemplación por los miles de inocentes que trabajan en las torres gemelas o sus alrededores (aunque estos fuesen niños o musulmanes). Para muchos analistas occidentales esta última característica haría que estos movimientos sean más peligrosos, pues serían capaces de utilizar armas de destrucción masiva contra cualquier grupo de civiles en cualquier momento. Para el Pentágono, si bien el enemigo islamista podría ser más letal para los ciudadanos estadounidenses, este no representa un peligro para EEUU. La brutalidad de los islamistas no apunta a socavar al sistema de mercado mundial, sino a golpear a la política exterior estadounidense. Por paradójico que parezca ésto, pero los halcones dentro de occidente pueden estar sacando provecho de bin Laden. No les es difícil transformarlo en un gran satán tras el cual se debe unir toda la opinión pública y los países de occidente. En cierta manera combatiendo a los 'verdes' islamistas, Washington logra socavar a los 'rojos'. Por una parte, polariza la escena global entre quienes están a favor o en contra del nuevo terrorismo. Por otra parte empuja a muchos movimientos de pasado insurgente y socialista (como el IRA) a irse desarmando. Finalmente, ayuda a que gran parte del descontento que hay en el mundo mahometano contra la política exterior de EEUU frente a Palestina, Chechenia, Cachemira y otros países, no sea canalizado por marxistas, sino por islamistas. Muchos partidarios de las democracia liberal dirán que bin Laden y Guevara son románticos totalitarios. Sin embargo, no se puede dejar de reconocer que ambos representan alternativas y bases sociales antagónicas. (*) Investigador y profesor de la London School of Economics & Political Sciences
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Entre líneas Las peticiones regionales Por: Modesto Franco |
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Se atienden las peticiones de Oruro o simplemente se muestra que en los niveles de gobierno existe una deliberada posición contra los intereses regionales. No se puede pensar de otro modo, pues la situación que se genera en nuestro medio nos hace ver una realidad que persiste desde hace muchos años y que lamentablemente no la queríamos reconocer. En la actualidad y luego de infinidad de reuniones con emisarios del gobierno, algunos con poder de decisión, los más simples "oidores" de las quejas y sin autoridad para encaminar soluciones al ya añejo pliego de peticiones orureñas. El trato ha sido discriminatorio casi siempre, pues mientras se disponían y aún se envían comisiones de alto nivel, apenas "abren la boca" los hermanos orientales, aquí en el occidente hay que extremar recursos, poner en riesgo la propia vida con prolongados ayunos voluntarios o largas caminatas para llegar hasta la Sede de Gobierno, donde apenas se escuchan las quejas del Oruro deprimido y cansado. Al término de tediosas sesiones, casi siempre se aprueban algunas resoluciones y ese es el periodo para escuchar paralelamente muchas promesas de los coyunturales representantes oficiales. Resulta empero y realmente como una gran afrenta a Oruro, que después de algún tiempo, los mismos emisarios olvidan sus compromisos y nada mejora en la perspectiva de este deprimido jirón de la Patria. Y así estamos, increíblemente años de años, con varios dirigentes timoratos del Comité Cívico, con otros grupos de inútiles parlamentarios y con varias autoridades que por razones prácticamente en la inoperabilidad ya tradicional en Oruro, costumbre tan arraigada como el mismo carnaval, que nos alegra unos días y nos hace lamentar por largos períodos, pues en lugar de ganar, generalmente perdemos. Si hacemos un balance de todo lo que se ha logrado hasta el presente, es muy poco lo realmente efectivo, tan poco que hasta los dedos de las manos resultan muchos más que los logros cívicos y por ese hecho nuestro atraso es patético, frente al crecimiento de otros hermanos departamentos que con menos entrega de sus recursos naturales, pero con más agallas de sus parlamentarios, dirigentes y autoridades, alcanzan objetivos importantes para fortalecer sus planes de desarrollo y mejorar las condiciones de vida de sus pobladores. Cuanto tienes, tanto vales, como más o menos dice una tradicional Morenada; pocas palabras para definir una situación muy clara para los orureños. Tenemos lo suficiente en materia de recursos naturales, tanto así que muy bien podríamos presionar por ese lado para que nos escuchen y nos atiendan, pero lo que falta -aparentemente- es voluntad cívica, decisión regionalista a ultranza, unidad y agallas de los orureños para enfrentar al inconmovible y burocrático sistema oficial. Unica manera de alcanzar éxito en la atención de nuestras peticiones regionales.
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Apuntes..... |
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