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Editorial  


El "primer convite"

Ayer, varios conjuntos folklóricos se congregaron para cumplir el rito del "Primer Convite"; es decir, el primer ensayo donde se efectúa la promesa de solemne devoción a la virgen de la Candelaria, como preámbulo al próximo Carnaval 2002.

Miles de entusiastas bailarines colmaron las calles de la ciudad para cumplir un recorrido de más de tres horas de duración, hasta llegar al templo del Socavón, para testimoniar su fe a los pies de la virgen y de rodillas ofrendarle su danza y pedir su protección.

Con este primer ensayo, comienza una serie, que se sucederá cada fin de semana, en la que los danzarines de cada conjunto ejercitan y memorizan los pasos de cada estilo de danza. A lo largo de los próximos tres meses se crea nueva coreografía, se inventan los diseños, diferentes cada año, de los disfraces y se inspiran nuevas canciones que estarán presentes en la entrada del sábado de Carnaval.

El convite es parte del Carnaval, es el ensayo y demostración coreográfica que lo convierte en un ballet popular practicado en la vía pública. Ayer estuvieron representadas la diablada, morenada, tobas y kantus de sartañani, confirmando una vez más el riquísimo acervo cultural de esta tierra de los Urus.

Antenoche igualmente se cumplieron veladas en honor de la Virgen del Socavón, ritual de oración y recogimiento, momento para la meditación.

El carácter sagrado de la entrada del carnaval orureño, que en realidad es una peregrinación al Santuario de la Virgen, le hacen diferente de otras manifestaciones carnavaleras, religiosas o folklóricas, por eso, resulta inimitable.

Con el Primer Convite se inaugura el proceso que cada año culmina en la maravillosa manifestación cultural que es el Carnaval Orureño y, por eso, ha merecido la distinción de ser elegido como obra maestra universal.

Esperamos que los preparativos que se iniciaron ayer se encaren con responsabilidad puesto que el nombramiento como Patrimonio de la Humanidad, hará que la atención del mundo se concentre, mucho más que antes, en la celebración del Carnaval de Oruro. Por lo tanto, la manifestación de nuestras tradiciones populares en esos días trascenderá las fronteras y la imagen que se proyecte al resto del orbe, estará identificando a Bolivia entera.

Esmerémonos entonces, para reafirmar el mérito de nuestro precioso legado folklórico.