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Editorial
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Estamos mal y vamos peor, ha dicho el ex presidente Gonzalo Sánchez de Lozada, experto en acuñar frases llamativas para ilustrar sus exposiciones. Bolivia es como doña Flor y sus dos maridos, dijo en varios foros presidenciales para explicar cómo es que Bolivia es miembro activo de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y al mismo tiempo, socio del Mercado Común del Sur (Mercosur). Pero más allá de lo anecdótico de sus frases, Sánchez de Lozada ha pintado un panorama muy negro sobre la economía nacional y su proyección al futuro. El ex mandatario habló durante un seminario organizado por la Cámara Americana de Comercio el pasado jueves, en La Paz. Recomendó al gobierno dejar de lado la ortodoxia en la aplicación del modelo para dar paso a la participación del estado en la solución de la grave crisis económica que agobia al país. Se olvidó que el modelo económico fue implantado por el gobierno del MNR y su aplicación durante el periodo presidencial de Víctor Paz Estenssoro y el suyo, fue también ortodoxo. Sánchez de Lozada criticó también al presidente Banzer quien dijo, nunca entendió cómo funciona el mercado. En eso tenía razón. Dictó una receta: profundizar el intercambio comercial que no estaría aprovechando la actual administración. De lo contrario, parafraseando el desaparecido ex presidente Paz Estenssoro sentenció: el paciente se nos muere. Otro ex presidente, Jaime Paz Zamora, durante el mismo seminario espetó: el modelo neoliberal, fue nefasto para el país. También se olvidó que su gobierno administró el modelo e incluso aprobó un otro decreto con la clara intención de profundizar las medidas neoliberales. Para Paz Zamora, el modelo "está haciendo aguas" e incluso el pueblo está saliendo a las calles a enfrentarlo. Se cuidó de aclarar que no se trata de ir contra el sistema de libre mercado, para hacerlo tendríamos que irnos a Marte, pero sí, se debe desterrar el modelo neoliberal. Dos posiciones, dos concepciones sobre el modelo. La primera, destinada a profundizarlo y, la segunda, a desterrarlo. Estas participaciones son, sin duda alguna, un adelanto sobre la clase de campaña electoral que los bolivianos nos aprestamos a espectar. Dos ex presidentes que prometieron todo, con tal de llegar al poder. Dos ex presidentes que, según las encuestas, son los que tienen las mejores opciones para reproducir el poder. El pueblo boliviano que enfrenta el hambre, la desocupación y las consecuencias de la aplicación de las medidas de ajuste estructural, se apresta a escuchar nuevas promesas electorales de los candidatos que ofrecerán nuevamente miles de empleos, que recuperarán las empresas capitalizadas y otros sueños sin ruborizarse.
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Opinión |
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Eficacia del nuevo sistema de control constitucional Por: Lindo Fernández Ch. |
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Con la creación del Tribunal Constitucional, un órgano especializado, independiente y sometido sólo a la Constitución, se instituye un nuevo sistema de control concentrado de la constitucionalidad o inconstitucionalidad de leyes, decretos y cualquier género de resoluciones, a diferencia del antiguo control difuso que ejercía la Corte Suprema de Justicia, tenía el carácter meramente declarativo. El Control Concentrado, es un control constitutivo de la invalidez de las leyes contrarias a la Constitución y de la consiguiente anulación de los actos ilegales que violen los derechos, libertades y garantías ciudadanas consagrados constitucionalmente. En este contexto, el control jurisdiccional de la constitucionalidad de los actos del Estado y sus instituciones, se rige por el principio básico de la supremacía o primacía de la Constitución que exige que esos actos estatales de rango legal y las resoluciones estén sometidos a sus disposiciones, es la previsión de medios jurídicos destinados a garantizar su efectividad. Porque la plena vigencia de los derechos fundamentales de la persona reconocidos por la normativa constitucional Arts. 6, 7 y 16 es permanente y no está sujeto a lapso de caducidad alguno, es imprescriptible. Por la naturaleza intrínseca de estos derechos individuales, la Constitución, menos la Ley, no fija plazo alguno para interponer los recursos constitucionales, puede hacerse uso de cualquier tiempo para proteger y preservar el derecho subjetivo que ha sido lesionado por un acto ilegal emanado de un autoridad pública cuya personería es única e indivisible para responder por la infracción del texto constitucional, ley, decreto o resolución; lo contrario significaría convalidar actos ilegales e impunemente, violar la Constitución. Este nuevo sistema concentrado tiene el monopolio para controlar todos los actos estatales o, en otras palabras, todos los actos dictados en ejercicio del Poder Público, le faculta declarar su nulidad cuando sean violatorios de la Constitución y faculta además declarar la inaplicabilidad de dichos actos en un caso concreto; y, también de oficio, por vicios no alegados por el recurrente, o cuando una ley colidiere con alguna disposición constitucional, se aplicará ésta con preferencia. Al respecto, entre esos controles, se conoce un reciente fallo del Tribunal Constitucional que anula el Auto Supremo dictado por la Corte Suprema, que en relación con la "pérdida de competencia y retardación de justicia", ha ejercido el control que le atribuye la Constitución, fallo que ha suscitado críticas de quienes argumentan la cosa juzgada formal que es insustentable por esa ilegalidad en que incurrió aquella decisión judicial violatoria del ordenamiento jurídico-constitucional. El Tribunal Constitucional al ejercer un efectivo control asume su rol de supremo intérprete o defensor de la Constitución, a quien corresponde el fiel de la balanza entre los diversos órganos estatales respecto de su conformidad constitucional. Misión que cumple con eficacia en la aplicación del nuevo sistema de control, que denota un cambio cualitativo en evolución; en este sentido, es recomendable en el contenido de los fallos, utilizar doctrina científica en la especialidad, puede servir de ilustración para una mejor comprensión sobre el alcance y efectos generales de dicho control. Del análisis evaluativo del modelo vigente, la conclusión en rigor científico, constituye la garantía real y completa de la efectividad del principio de primacía constitucional, y consecuencialmente del Estado Democrático de Derecho, es el establecimiento de un control absoluto y total de la constitucionalidad de los actos de los Poderes Públicos y de los particulares, caen bajo el control del Tribunal Constitucional, con estricta sujeción a la Constitución Política del Estado. Ante todo, la Constitución es la Ley Suprema que se impone por sobre todo otro acto jurídico o material y no puede haber acto alguno superior a ella. ---- (*) Abogado de Corte. Tesis de Grado Académico (Licenciatura). Examen de Primera Clase en Corte Superior de Oruro (Ley de 8/XII/1941). Autor de Libros Derecho Administrativo, Constitucional, Administración Pública.
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Ayer conversé por teléfono con mi tía la señora Restituta viuda de Batistuta quien volvió a llamarme al saber que yo había sido víctima de un atentado terrorista en las calles de La Paz por obra y gracia de miles de mineros que invadieron nuestra ciudad armados de cachorros de dinamita. He aquí la grabación de la charla. - ¿Aloooo Paulitoy? te habla desde Estocolmo tu tía Restituta viuda de Batistuta. - Hola, querida tía, ¿cómo estás de tu batuta? - Muy preocupada, sobrino, porque leí en el internet que había sufrido un ataque terrorista con un cachorro de dinamita en una calle céntrica de la ciudad, ¿es verdad que te hirieron en tu trasero rosado...? - No, tía, gracias a Dios mi trasero sigue invicto pues la dinamita explosionó a pocos metros de mi persona y busqué protección abrazándome de una chola. - ¿Eso quiere decir que la pobre chola voló con el dinamitazo? -Tampoco, tía, porque a la chola la protegieron sus polleras. - ¿Y nadie les hizo nada a esos terroristas callejeros? - Nadie, tía, más al contrario las autoridades los invitaron a conversar y negociaron con ellos para solucionar algunos de los problemas que sufre la minería. - He sabido también que algunos terroristas dinamitaron un embalse de agua y que no hay H2O en las laderas paceñas y en El Alto. - Es verdad eso, querida tía, pero no te preocupes mucho porque ya sabes que en esas zonas nadie bebe agua y la gente se baña de mes en cuando. - También he sabido por la televisión sueca que los cocaleros de Evo Morales amenazaron con volar los puentes del camino Cochabamba Santa Cruz utilizando también dinamita. - La televisión sueca nunca miente, tía, y existió esa amenaza pero nadie se inmutó, como tampoco he sabido hasta ahora que se investigue activamente el dinamitazo al embalse de agua. - ¿Has pensado en que los terroristas bolivianos puedan seguir actuando impunemente? - Creo que no lo harán en estos días respetando el mes santo del Ramadán y las ferias callejeras que muy pronto se instalarán porque se acerca la navidad, pero todo es posible en Bolivia. - En el próximo correo te mandaré un chaleco antibalas para que te protejas en la noche cuando vas al barrio de La Puñalada, o te metes en el Bar Chuma donde hay tanto cholo alevoso. - Gracias, tiitay, pero en ves de chaleco antibalas mándame un chaleco antibolas porque como las elecciones se acercan han aumentado el número de políticos que dicen tonterías, tanto los sistémicos como los asistémicos. Ya te contaré. - Bueno sobrino, eso sería todo y me alegro de que las dinamitas no hubieran terminado con tu trasero invicto. Adiós guaguay.
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La guerra, la crisis económica y el 11 de septiembre Por: Renato Recio (*) |
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La Habana.- La verdad incuestionable es que antes del 11 de septiembre la economía norteamericana se estaba encaminando a una crisis que con toda probabilidad empujaría al mundo a una debacle económica global, de características y duración impredecibles. Pero hoy está claro que el gobierno de Bush se ha aprovechado del trágico acontecimiento para tratar de explicar, justificar y manipular tanto la situación que había en ese momento como las acciones que después se han emprendido en el terrero económico, político y militar. Mirando sólo hacia el aspecto económico, no sorprende para nada que Estados Unidos haya sobredimensionado hasta el colmo la respuesta bélica, involucrando en ella a Inglaterra, a la OTAN y a un elevado numero de gobiernos, para agredir a uno de los países más pobres del mundo, cuya capacidad ofensiva es militarmente insignificante. Para muchos, la explicación de tan desproporcionado comportamiento se encuentra en el intento de descongelar la economía mediante el viejo expediente de poner a toda marcha la descomunal industria armamentista, para que ésta, con su demanda sobre estos sectores, reactive la cadena empresarial en su conjunto. Pero los gobernantes norteamericanos tendrían que estar muy optimistas para esperar que sobre Afganistán puedan dejarse caer tales cantidades de bombas y misiles, o puedan perderse tantos aviones o helicópteros, como para reactivar la economía en magnitud significativa. Todo el mundo se da cuenta de que allí la guerra no puede ser como la de Corea o la de Vietnam. La guerra "infinita"o "duradera" que los halcones han hecho caer sobre el mundo, no puede materializarse si todo acabara con el ataque a Afganistán, donde no hay un conflicto bélico entre dos ejércitos, sino una indiscriminada matanza de civiles ejecutada por Estados Unidos. La guerra duradera que aplica Estados Unidos está llena de absurdos y paradojas. El enemigo es el terrorismo, pero ¿es preciso atacar a pueblos enteros? Supuestamente el combate es contra una red encubierta, que los propios EE.UU. han dicho está en 60 países, y por lo tanto debiera librarse fundamentalmente por medios de inteligencia, con instrumentos policiacos, en un contexto civil. Sin embargo, el complejo militar industrial norteamericano necesita desesperadamente que se utilicen, y se destruyan o consuman las armas más poderosas, costosas y sofisticadas. Lawrence Lindsey, el principal asesor de asuntos económicos del presidente George Bush, predijo que la economía estadounidense sufriría "un pequeño crecimiento negativo" para el tercer trimestre y "un pequeño crecimiento negativo" para el cuarto. Esos "pequeños" decrecimientos durante dos trimestres consecutivos son, técnicamente hablando, los síntomas inequívocos de una recesión. Y ya se sabe que cuando en Estados Unidos se estornuda, el mundo entero adquiere la gripe. Esta tendencia imparable y activa antes del 11 de septiembre, es lo que ha conducido el punto de vista norteamericano, luego de agotar los instrumentos monetarios para evitar la recesión (la tasa de interés bajo de 6,5 a 2,5 por ciento en pocos meses), en el sentido de que no hay otra salida que no sea la economía de guerra. Christopher Hellman, del Centro de Información para la Defensa, ha sugerido que el gasto militar para el año fiscal 2002 podría llegar a 375 mil millones de dolares, lo que implica un incremento de 66 mil millones sobre el presupuesto del 2001. El subsecretario de Defensa, Paul Wolfowitz, ha explicado que los incrementos de este año serán solo un paso hacia otros mayores. Hasta el desprestigiado esquema del escudo antimisiles tiene todas las de ganar en medio del guerrerismo con que los halcones alimentan a la sociedad norteamericana. Una asignación por mil 300 millones de dólares fue aprobada sin dificultad en el Congreso recientemente, y el costo total del programa podría alcanzar 240 mil millones de dolares en las dos próximas décadas. La plutocracia norteamericana parece creer a pie juntillas que no hay nada como unos cuántos buenos bombardeos para levantar a Wall Street. Pero esta extraña guerra contra el terrorismo que se han inventado está resultando desde sus inicios, un contexto demasiado desestabilizador, porque está globalizando el miedo, la desconfianza y la ingobernabilidad absoluta. Puede decirse que el mundo se encuentra en una de las encrucijadas más terribles de la historia. Y algunos predicen que habrá una crisis económica global devastadora, o habrá una guerra prolongada en la cual Estados Unidos saltara de un país a otro, masacrando a sus poblaciones, o ocurrirán ambos eventos de forma simultánea. La culpa de todo no la tiene el 11 de septiembre, sino el orden económico, político y social que ha establecido el capitalismo en su fase extrema. El corolario político de tal situación es el fascismo globalizado, que ya se deja ver en los propios Estados Unidos. Pero la gente no ha de conformarse con vivir pasivamente dentro de esos escenarios apocalípticos. Habrá respuestas. La gente luchará contra el fascismo, contra la guerra y contra el orden que impone la minoría dominadora. Y entonces pudiera confirmarse que las grandes crisis hacen nacer las grandes soluciones.
(*) Tomado del semanario Trabajadores-
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Apuntes..... |
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Preguntan: ¿están en sus cabales los abusivos Concejales? son asuntos muy sencillos: nuestros impuestos, ¡¡van a sus bolsillos!! ZACARIAS |