Site hosted by Angelfire.com: Build your free website today!

Editorial


El fantasma del fraude

El fantasma del fraude en los próximos comicios nacionales del 30 de junio, a vuelto a rondar en la mente de los bolivianos.

Una noticia procedente de la capital pandina, Cobija, da cuenta que un ciudadano, del cual no especifica el nombre, utilizando su Registro Unico Nacional (RUN), se inscribió 50 (cincuenta) veces en el Padrón Electoral.

Y aunque esta información mueve a la duda, agrega que un total de 2500 otros ciudadanos, se inscribieron en los registros electorales, por lo menos dos veces.

El informe periodístico añade que en esa capital de departamento existen casos en que una misma persona, con la misma cédula de identidad, se anotó hasta cuatro veces, en diferentes asientos electorales lo que abre la posibilidad cierta de un fraude electoral.

Pero lo que es peor es que la máxima autoridad de la Corte Departamental Electoral, de ese departamento, se declaró, sin competencia, para resolver el caso ya que los datos del Padrón Electoral, se manejan desde La Paz.

De ser cierta esta denuncia y se comprueba que, evidentemente, existen ciudadanos que se han inscrito más de una vez en el Padrón Electoral, estamos frente a un gran fraude electoral.

Por lo anotado, es urgente que la Corte Nacional Electoral actúe de inmediato, para depurar el Padrón, para garantizar que las elecciones de junio, en las que los bolivianos elegiremos a quienes nos gobernarán durante los próximos cinco años, sean el resultado cierto de la voluntad popular y no del fraude.

En nuestra agitada vida política tenemos recuerdos ingratos sobre el accionar de los partidos con el único propósito de llegar al poder.

Está fresca en la memoria de los ciudadanos el triste accionar de la conocida Banda de los Cuatro, que no era otra cosa que vocales de la Corte Nacional Electoral que amañaron una elección para favorecer a candidatos de uno de los partidos, que en este momento, forma parte de la coalición de gobierno.

Los métodos utilizados para tergiversar la voluntad popular fueron desde los más ingeniosos, hasta los más burdos, como el de cambiar ánforas durante el viaje desde la provincia hasta la capital departamental.

El cambio en el sistema de conteo de votos y el uso de la papeleta multicolor y multisigno evitó y dejó atrás estos viejos métodos.

Sin embargo, aparecieron otros como el llamado, "trencito" que consiste en que un militante de un equis partido, ingresa al recinto electoral y en vez de depositar la papeleta multicolor y multisigno se la lleva a un domicilio donde están esperando otras personas a quienes se paga para depositar la papeleta previamente marcada a cambio de la nueva que recibirá en la mesa electoral.

La inscripción doble, triple, cuádruple o la que nos llega desde Cobija, es el más reciente invento de algunos políticos que no se animan a conocer la voluntad popular o su real convocatoria con el pueblo y deben recurrir a las mañas del pasado para no perder su vigencia o llegar al poder.

La denuncia de Cobija, es un "campanazo" de alerta para quienes tienen en sus manos llevar adelante el proceso electoral nacional del 30 de junio, los mismos que deben extremar esfuerzos para alejar el fantasma del fraude.

 


Opinión ...


Bolivia es de los buenos bolivianos

Por: Pdsta. Guillermo Moscoso Bermúdez

La suerte de más de 8 millones de bolivianos está por ser burlada cuando grupos políticos, una vez más, muestran su incapacidad de gobernar nuestro país, porque primero están sus ambiciones personales y de grupo.

Lastimosamente ello es verdad, cuando en una salida nada patriótica, a poco tiempo de realizarse las elecciones generales, plantean la reforma de la Constitución en forma mezquina y desorientada para la ciudadanía.

Está en conciencia de todos, que el camino hacia la democracia, sólida y permanente, tiene todavía escollos que pasan, pero jamás podemos pensar que sean los políticos quienes propongan ese tipo de soluciones (salomónicas).

Para nadie es novedad que a lo largo de estos últimos años, el país en su conjunto vive una caótica situación económica y social sin precedentes. A ello se suma la corrupción, un verdadero descrédito ganado por la clase política.

Todo lo anterior es producto de la falta de capacidad y honestidad de quienes asumen la responsabilidad de parlamentarios, porque desde sus curules, no hacen nada por encontrar soluciones a los agudos problemas que atingen a la Nación.

Sin embargo de ello, el pueblo boliviano se apresta a elegir a sus nuevos gobernantes, con la esperanza de que las cosas mejoren del 6 de Agosto adelante. Ese propósito se lo cumplirá fiel a los preceptos democráticos.

Las condiciones están dadas, especialmente si el elector acudirá el 30 de Junio a las urnas para elegir a un Presidente, un Vice Presidente y el nuevo Parlamento Nacional.

Ante esta situación, necesario será indicar que el pueblo no es responsable que los partidos políticos no hayan podido conformar sus binomios presidenciales, salvo raras excepciones. Por ello, no se puede permitir que estos grupos políticos salgan con el fácil expediente de reformar la Constitución, a sabiendas que el grueso del electorado les restará su apoyo.

Quienes plantean o piden una Asamblea Constituyente, a esta altura de los acontecimientos, no hacen otra cosa que distraer la voluntad soberana del pueblo expresada en las urnas.

Los bolivianos queremos, y lo expreso abiertamente, elegir un nuevo gobierno sólido y coherente, capaz de encontrar soluciones a los múltiples problemas que agobian a la ciudadanía. Es importante dar fin con la corrupción, que al presente es una lacra que cual si fuera un cáncer, está impregnando en todos los niveles nacionales públicos y privados.

Existe la imperiosa necesidad de dar fin con la desocupación, que en este último tiempo, creció de manera imprevisible, al extremo de que familias enteras, deambulan las calles mendigando un pedazo de pan, a la burla de los políticos que ofrecen soluciones que no las cumplen.

Por esas y otras circunstancias, no es importante hablar de reformas a nuestra Constitución. Lo único que se logrará con esa medida, si es que se la cumple, será el destruir a la Patria misma, cuyos hijos seguiremos viviendo en medio de una cada vez agobiante crisis económica, a expensas de políticos irresponsables, que distraerán una acción parlamentaria, en labores bizantinas, sin provecho alguno para más de 8 millones de bolivianos.

Qué fácil para esta clase política es el borrar con el codo lo que hicieron con la mano, al desconocer un Acta de Entendimiento, no importa que para ello se destruya algo más sagrado, la unidad de todos quienes sólo desean hacer de Bolivia una Nación fuerte, admirada en el contexto mundial. Al parecer, los partidos políticos que buscan la reforma de la Constitución, quieren seguir el ejemplo de Venezuela, donde también se llevaron adelante medidas similares, que al presente, sólo han logrado la desintegración de esa nación hermana, que sale a las calles pidiendo el reencauce a la democracia.

Señores políticos, no cometan el mismo error, del que con el tiempo se lamentarán, porque en el fondo ustedes quieren legar a las futuras generaciones una Patria destruida, totalitaria y sin democracia.

El futuro, de aquí en adelante, con esas propuestas, es mucho más peligroso, porque inclusive se desconoce la lucha emprendida por nuestros libertadores, al darnos una nación libre e independiente, echando por tierra las frases dichas por el Gran Mariscal Antonio José de Sucre: "Aún pediré otro premio a la Nación entera y a sus administradores; de no destruir la obra de mi creación; de conservar por entre todos los peligros la independencia de Bolivia y de preferir todas las desgracias y la muerte de sus hijos, antes que perder la soberanía de la República", y ante la ofrenda consagrada por Eduardo Avaroa por defender la integridad del territorio patrio y otros personajes que dieron su vida por mantener a Bolivia, libre e independiente.

Por todo lo anterior, es más fácil aplicar la actual Constitución Política del Estado, comprendiéndola y aplicándola con entendimiento y actitud serena y no proponer otra con ambición sectorial.

Se quiere la unidad y no la fraccionalidad de los ciudadanos, de su territorio y sus riquezas, porque Bolivia es de los buenos bolivianos.

 

Transporte por ferrocarril

Por: Rómulo Elío Calvo Orozco (*)

La actividad primordial del ferrocarril es transportar mercancías y pasajeros, con este fin se utilizan los trenes. Para su circulación, se necesitan caminos adecuados. El camino adecuado es la vía. Una vez establecida, su mantenimiento depende no sólo de su calidad, sino de la armónica ponderación de la naturaleza y estado de conservación del material rodante (locomotoras, coches y bodegas) que circulan por ella.

La adaptación mutua entre vía y material rodante, es condición esencial para la economía de la explotación de los ferrocarriles.

En artículos anteriores, Ferrocarriles y más sobre ferrocarriles, analizamos lo referente a la infraestructura y superestructura de la vía y bajo el supuesto de que se rehabiliten las vías, para un servicio racional, tenemos que considerar que las mercaderías y pasajeros se transportan en vagones, coches arrastrados por locomotoras.

En un estudio efectuado por el Ministerio de Transportes, alrededor del año 1979, se establecieron los requerimientos del material rodante.

"Para llegar a los niveles pronosticados, ENFE requerirá alrededor de 85 locomotoras en operación y 3.122 vagones para 1989".

"Actualmente ENFE tiene 53 locomotoras, de las cuales únicamente 36 están en operación, a la fecha debe haber menos. Por lo tanto, unas 49 locomotoras adicionales serán requeridas, lo que demanda alrededor de 640 millones de bolivianos".

"El stock total de vagones en 1979, era de 2.353; pero, de estas, 1214 fueron construidos antes de 1950 y, probablemente tendrán que ser reemplazados en el transcurso de las próximas décadas".

"Asumiendo que los servicios internos de ENFE continúen contando con 400 vagones extra y que se equilibre el intercambio de vagones con otros ferrocarriles, entonces se requerirán 2.383 vagones a un costo de Bs. 1.660 millones".

Como podrá advertirse, el propósito de contar con servicios ferroviarios después de la crisis que está atravesando, no es tan sencillo. Ya no valen los argumentos para establecer la sentida necesidad de contar con ellos. Lo práctico es que se analicen adecuadamente los problemas existentes para tratar de darles soluciones técnico-económicas, y con prioridades en los diferentes tramos. Estableciendo el costo de las rehabilitaciones y la adquisición de material rodante, se tiene que presentar planes coherentes, con costos actualizados, para analizar su factibilidad.

Sólo de esta manera los diferentes propósitos de acciones impulsoras para el renacimiento de los ferrocarriles tendrán una acción efectiva.

Ya no es conveniente lamentar y criticar lo que sucedió en el pasado. Estamos conscientes de que se cometieron errores en la conducción de los ferrocarriles desde su nacionalización, de otro modo, no estaríamos lamentando sus resultados negativos, que tienen que servir de experiencia para mejorar las condiciones de explotación en el futuro. La mayor parte de los ferroviarios que pervivimos, hemos sido testigos y actores de este proceso y son muchos los que se resisten a aceptar la cruda realidad, engañándose en forma irreversible. Los tropezones no deben ser atribuidos al empedrado.

Todos los que extrañamos el servicio ferroviario en las regiones donde se contaba con este servicio, estamos comprometidos a trabajar en forma desinteresada para lograr que se proporcionen fondos para su rehabilitación de parte del Gobierno o de inversionistas nacionales o extranjeros.

Miremos adelante, sin volver la vista atrás, porque corremos el riesgo de convertirnos en estatuas de sal, como ocurrió con la esposa de Lot, al abandonar Babilonia.

(*) Fue Jefe Oficina Técnica Dpto. Vía y Obras ENFE

 

 

La popularidad de Tuto

PAULOVICH

Según un informe periodístico la imagen del señor Jorge Quiroga Ramírez (Tuto para sus íntimeits) ha caído a la mitad pues en seis meses de gobierno su aceptación se redujo del 60% al 31% aunque su popularidad es superior en este momento a la de Goni Sánchez y Jaime Paz Zamora que juntos sólo llega al 27 por ciento.

Mi tía Ohmaygad vino a casa a comentar esa noticia y lo hizo con lágrimas en sus ojos y llevándose las manos a su cabeza exclamó: ¡Oh my God! como invocando a Dios ante un suceso irreparable lo que me movió a tratar de consolarla no sin antes invitarle un chicle de su predilección.

Lo primero que le dije fue que nunca me gustaron los políticos muy populares que andan repitiendo todo el día esa frase, latina tan manida de vox pópuli vox dei que lleva a muchos sofismas y que solamente no falla cuando se refiere al boxeo y a los boxeadores cuando son populares y se creen dioses, como Mohamed Alí, Mike Tisson, y el Negro Renterías, un buen piñador entre mis amigos cholos.

Los políticos populares suelen convertirse en populistas y esa es la peor desgracia para un pueblo porque entonces pasa a ser gobernado por un jefe que con tal de congraciarse con la plebe comete uno y mil disparates que al final destrozaba su nación, como me dicen que sucedió en la Argentina y otros países, para no tener que hablar siempre del nuestro.

Mi tía Ohmaygad seguía con la mirada puesta en el vacío mientras de rato en rato lanzaba hondísimos suspiros y decía con voz entrecortada: "no es posible, Tutito, no es posible", o sea que estaba hecha una tonta a toda vela, lo que me obligó a decirle: ya no llores tía Ohmaygad y yo te mostraré mi populímetro que inventé hace mucho rato.

Operando el aparato de mi invención basado en un metro metálico contenido en un estuche, y que sale oprimiendo un botón, de acuerdo al gusto del cliente, dije a mi tía: ¿ves este metro que va saliendo rápidamente hasta que se acaba. Pues ese tamaño marca la máxima popularidad de un político cuando llega a la presidencia de la república y conforme pasa el tiempo va rebajando porque no puede dar tantas pegas a sus conmilitones hasta que llega el último día de su administración y ya nadie cree en él porque ya no puede dar más favores y el último de sus días ya no tiene ni un amigo.

Como me di cuenta de que mi tía me entendía continúe diciéndole: ¿sabes cuánto tiempo de gobierno le queda al Tutito que tanto quieres? Cinco meses exactamente y el próximo 6 de Agosto ya nadie le seguirá ni lo vitoreará porque así es la política y la popularidad en Bolivia y también en otros países. Como la cosa es así, no te sorprenda que la popularidad de un presidente decrezca mientras más se acerca el final de su administración.

Mi tía sonrió un poco y la alenté diciendo: Tuto volverá dentro de cinco años, si no quiere ser más popular estos 5 meses.

 


Opinión ...


¿Con qué, ahora te topas?

porque todos los Partidos

buscan Electores "opas"

que están ¡¡muy repartidos!!

ZACARIAS