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M a r a v i l l o s o |
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e
ingenuos turistas que no tenían otra alternativa que obtener las
mejores imágenes. Nada
hizo perturbar la peregrinación de los conjuntos hasta llegar a los
pies de la Virgen del Socavón, cumpliendo la promesa de bailar en su
honor, utilizando los mejores disfraces, creados y fabricados en
Oruro, Capital del Folklore de Bolivia y reconocida por la UNESCO. No
había lluvia. El día estaba espléndido y con una temperatura máxima
que llegó hasta los 24 grados centígrados, que hacía pedir agua a
los miles de espectadores que se ubicaron en las graderías de los 3
kilómetros de la ruta de la entrada folklórica y cultural. La
peregrinación se inició a las 7 de la mañana. La Tradicional Auténtica
Diablada Oruro apareció con una china y un lucifer montados sobre
caballos, luciendo capas adornadas con las mejores y más brillantes
perlas y una espectacular careta con los ojos saltados, dientes de
vidrio y cabellera larga de diferentes colores. Las
diabladas mostraron la esencia del Carnaval. Sin embargo, la más
compacta y brillante fue la Fraternidad Artística y Cultural La
Diablada. Seis ángeles con capa blanca, parecían volar por la
Avenida Cívica y por detrás continuaban los espléndidos luciferes y
más de un centenar de diablos, que aparecían como si estuviesen
saliendo de un averno humeante, pero arrepentidos para rendir pleitesía
a la Virgen del Socavón. Otro
centenar de diablezas, con singulares caretas, pequeños y delicados
cuernos, y cabelleras amarillas y blancas, cubrían toda la espalda.
No faltaron los cóndores ni los dragones y una larga fila de osos
blancos y bailarines. Los
diablos más rojos fueron de la Ferroviaria, mientras que los diablos
celestes pertenecían a la Urus. Cada una efectuó una demostración
espectacular de su danza, cada vez más brillante y más deslumbrante.
Las
morenadas son más lentas, pero más alegres. Las más bellas mujeres
se trenzaron los cabellos y acortaron las polleras y en cada vuelta
mostraban su esbelta figura que incitaba a seguir los pasos y bailar,
como ocurrió en varias partes del recorrido de la entrada del
Carnaval. La
tradicional Morenada Zona Norte ingresó con los fastuosos morenos,
haciendo sonar las matracas, al compás de las mejores bandas de música,
Unión Imperial y Nueva Alianza. La
Morenada Central Oruro y la Central Oruro-Cocanis, tardaron un poco,
pero, ganaron el frenético aplauso de los espectadores que llegaron
de todas partes del mundo. Habían embajadores y otras autoridades de
organismos internacionales. Los morenos, que llevan siempre su pipa en
el lado derecho de la careta, fueron centenares, inconfundibles y
enraizados en la historia de la época de la colonia. Los
reyes morenos Ferrari Ghezzi, como jamás había ocurrido antes, llenó
el escenario con esbeltas y numerosas mujeres, con las polleras más
cortas que de otros conjuntos. La morenada ENAF, Mejillones y Comibol
desplazaron el esfuerzo más insólito para estar presentes en el
Carnaval 2002. Los
Hijos del Sol Los Incas representaron a las dos etapas de la colonia.
El rey Felipe de España y los conquistadores, con su vestimenta de
hace 400 años, bailaron con su capa y espada, mientras que los incas,
adorando al sol, la luna y las estrellas, seguían por detrás, con
vestimenta multicolor. Las
llameradas Norte y Socavón fueron singulares. Habían cuatro llamas
ornamentadas, con la cabeza bien erguida y la mirada atenta, pasando
ante miles de espectadores. Los
zampoñeros Hijos del Pagador y los Kory Majtas, no necesitaban de
bandas de música. Sus zampoñas bastaban para interpretar piezas
musicales, mientras seguían por detrás grupos de mujeres y hombres
ataviados con ponchos multicolores. Las
mujeres esbeltas, con calzones adornados y tangas, estaban en los
Sambos Caporales, Caporales Centralistas, San Simón y
y ENAF. Las polleras cortas y los más sensuales movimientos,
hacían perder la cabeza a cualquier persona. Las
cullaguadas rompieron todo esquema, con el baile dulce, mientras que
los tinkus, con su vestimenta combinada con los colores más
elegantes, su montera y las plumas, mostraron una fuerza inigualable e
incomparable para bailar incluso con los pies descalzos. Las tarqueadas y los conjuntos autóctonos completaron la fastuosa entrada del Carnaval de Oruro, hasta las 6 de la madrugada de hoy, SALUD.
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Aniversario de Oruro: 221 años de la revolución Por José Luis Zabalaga Mendoza |
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Rodríguez
de Herrera, que comandó a los orureños para deshacerse del yugo español,
en una singular acción donde el caudillo por excelencia fue Sebastián
Pagador , quien con su célebre proclama indujo al pueblo a abrazar la
causa de la revolución, la libertad y la patria. Hasta
principios del siglo XX, no se conocían a cabalidad, estos hechos y
fue Adolfo Mier y León,
ilustre orureño, que desentrañó las acciones ocurridas en la Villa
de San Felipe de Austria y así, legarnos una historia llena de acción,
bravura, inteligencia y, ante todo, dignidad orureña. Hoy,
Oruro empuja el carro de su destino por una sola dirección, por lo
menos en lo que a construcción de la carretera interoceánica, Pacífico-Atlántico
se refiere . Esta
es la obra que logra unificar a los orureños, porque empresarios y
obreros, campesinos y citadinos, sabemos de la importancia de tan
significativa obra vial. Oruro-Pisiga
es la obra que en el futuro asegurará la supervivencia de esta
generosa tierra orureña, porque será fluido el comercio, de ida y
vuelta, de los pueblos de Bolivia y allende nuestras fronteras. En
homenaje a los héroes de 178l, debe ser el trabajo fecundo, dirigido
y mejor planificado, que oriente las políticas de desarrollo de la
parte occidental del país, por parte del gobierno central. Esta
es la máxima aspiración de los orureños que, desde 1781, nunca más
podemos vivir sojuzgados por influencias foráneas. Demostrada
la voluntad orureña de conseguir su propio desarrollo tras larga
lucha cívica, queda por conseguir,
por la voluntad del pueblo, que la silla presidencial sea
ocupada por un genuino representante del sufrido pueblo boliviano.
(*) Es periodista de LA PATRIA |