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y atrae a millones de personas |
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los
pueblos nativos y colonizadores. Más
de 30.000 danzarines de Oruro y el interior del país, como no ocurre
en otra parte del mundo, lucirán trajes multicolores y brillantes
bordados por expertos artesanos, insólitas máscaras y botas
ornamentadas con cascabeles y lentejuelas, para maravillar al mundo
entero. Más
de un millar de diablos, con lujosas caretas con los ojos saltados,
brillantes y multicolores, saldrán a bailar a las calles, guiados y
dominados por el Arcángel Miguel en honor a la Virgen del Socavón,
para rendirle pleitesía y sumisión. La
diablada es la máxima representación de Oruro, Capital del Folklore
de Bolivia. Oruro tiene conjuntos de diablos con más de 300
danzantes, como la Diablada Auténtica Oruro, Diablada Oruro,
Fraternidad La Diablada, Ferroviaria y la Urus. Las diablezas y osos,
le pondrán el toque mágico y deslumbrante, para propios y extraños.
Las
más bellas mujeres de Bolivia, trenzarán sus cabellos y bailarán en
las calles con sus polleras cortas, hábilmente ataviadas, sombreros
coquetos y una sonrisa agraciada, para contagiar miles de personas que
disfrutarán de un espectáculo maravilloso, insólito y de calidad. La
danza de los morenos es la más alegre. Forma parte de la historia de
Oruro y del sufrimiento de los mineros que fueron explotados desde
1606, cuando se fundó esta ciudad, pero el folklore, acumulado en
cuatro siglos, se convirtió en la representación genuina de hombres
y mujeres, niños y niñas que viven en esta capital, a 3.706 metros
sobre el nivel del mar. Los
siete conjuntos de morenadas tienen diferentes denominativos, Zona
Norte, Central Oruro, Central Oruro-Cocanis, Mejillones, Ferrari
Ghezzi, Comibol y ENAF. Oruro tiene más morenadas que diabladas, y se
expondrán trajes fabricados con perlas y lentejuelas y unas caretas
con barbas y ojos saltados. Las
matracas, bombos y platillos, trombones, bajos y trompetas, harán
retumbar los oídos, para incitar a miles de espectadores a bailar en
esta fiesta callejera, que es totalmente diferente a fiestas
carnavaleras que se organizan en otras partes del mundo. Los
tobas y los caporales se vislumbran ágiles, alegres y representativos
de la juventud. Oruro tiene dos conjuntos de tobas, la Zona Sud y la
Zona Central, mientras que entre los caporales brillarán los grupos
del Ignacio León, Centralistas, Sambos, ENAF, San Simón, San José y
la CBN. Las
cullaguadas y las llameradas son tradiciones andinas, con polleras y
sombreros, pero con movimientos más dinámicos, entusiastas y
extraordinarios, que hacen despertar la curiosidad del más aburrido
de los espectadores, mientras que los tinkus y pujllay con vestimenta
multicolor dan fuerza y vitalidad para enfrentar cualquier conflicto. El
Carnaval de Oruro no es una improvisación. La organización, la danza
y la vestimenta, se preparan con cuatro meses de anticipación,
mientras que las bandas de música son contratadas con dos años de
anticipación, al igual que la designación de los pasantes (los que
pagan la fiesta). Los
danzarines trabajan todo el año para acumular suficiente cantidad de
dinero para bailar en los mejores conjuntos folklóricos. Es la única
parte del mundo, donde los danzantes pagan para bailar, mientras que
en otros espectáculos ocurre lo contrario. El
costo mínimo para bailar en el Carnaval de Oruro es de 200 dólares.
Otros, como en las morenadas de los cocanis y centralistas, tienen
previsto invertir 400 dólares, para pasar una de las mejores fiestas,
tanto en la peregrinación, como en las sedes sociales. Los
conjuntos autóctonos, como zampoñeros, kantus y tarqueadas no
necesitan bandas de música. Ellos utilizan sus instrumentos de viento
y garantizan un ritual distinto, pero originario, que también forma
parte del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. El
Carnaval de Oruro se convirtió en el mayor atractivo del mundo. Estará
el presidente de la República y trece embajadores, delegaciones de
organismos internacionales, para disfrutar de la fiesta religiosa más
insólita de la humanidad. El Carnaval atrae también la curiosidad de millones de personas que observarán las imágenes por Televisión Boliviana Internacional.
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Reunión
se instaló ayer Virtual tregua entre gobierno y los sectores en conflicto |
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intransigentes
en beneficio de la pacificación del país. Ayer,
Morales y Olivera, junto a los representantes de la Defensoría del
Pueblo, Iglesia Católica y Asamblea Permanente de Derechos Humanos de
Bolivia (APDHB) se reunieron con los ministros de Gobierno, Leopoldo
Fernández; de Agricultura, Walter Núñez; de Asuntos Campesinos,
Wigberto Rivero y el vice ministro de Defensa Social, Oswaldo
Antezana. El
encuentro empezó a las 9:30 a.m. en medio de fuertes medidas de
seguridad en la Conferencia Episcopal de Bolivia. Haciendo
caso al pedido del Cardenal Terrazas, los gobierno y dirigentes
anunciaron su voluntad de encontrar soluciones reales a las demandas y
desentendimientos. "Vamos
a estar el tiempo que sea necesario, hay toda la voluntad y bastante
predisposición a solucionar el conflicto", dijo en un breve
cuarto intermedio el ministro Rivero. Los
sectores en conflicto exigen el retorno de Morales al Parlamento, la
modificación del decreto supremo 26415, la indemnización a los
familiares de los muertos durante enfrentamientos con las fuerzas del
orden , la liberación de los presos y el cumplimiento de un acuerdo
de más de 50 puntos firmado por el gobierno el año pasado. Fernández
adelantó que el gobierno brindará respuesta a todos y cada uno de
los pedidos de los sectores disidentes para conseguir la pacificación
del país. "En
el peor de los casos, vamos a conseguir una tregua por Carnaval",
dijo a LA PATRIA una fuente del gobierno. El
diálogo se instauró sin la presencia de Felipe Quispe "El
Mallku", dirigente de los campesinos. El dirigente, procesado en
un caso de terrorismo, pidió garantías para asistir a la reunión. Luego de un cuarto intermedio antes de mediodía, gobernantes y dirigentes se volvieron a sentar en la mesa de negociaciones por la pacificación. |