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Editorial
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De no haberse producido la catástrofe económica de la poderosa Enron, seguramente se hubiera mantenido en estricto secreto la forma fraudulenta en que tal compañía logró un millonario contrato con nuestro gobierno para ser parte efectiva de la capitalización de YPFB. Durante el gobierno del Sr. Gonzalo Sánchez de Lozada, se dictó el D.S. 24617 en mayo de 1997, que permitió subrogar el contrato de Asociación Accidental con Pacto de Accionistas entre la Enron y la empresa petrolera boliviana, al contrato de la capitalización, medida que "legalizó" la irregular incursión de la poderosa empresa de energía a nuestro país. Hay otros antecedentes que muestran con más claridad la solapada acción de los ejecutivos de la Enron, que tras lograr la firma de un primer contrato con las rúbricas de Sánchez de Lozada, Presidente de Bolivia; Mauricio Gonzáles, presidente de YPFB y del canciller Antonio Araníbar, se facilita a la empresa norteamericana extender uno de sus tentáculos (Transredes), que se favorece con el contrato de exportación de gas al Brasil. Lo extraño de la primera operación es que no existe en nuestro país el documento original del contrato, sólo hay fotocopias, ¿qué pasó en realidad con ese importante documento? Lo cierto es que desde ese proceso en el anterior gobierno, la Enron extendió sus tentáculos donde y como pudo, al punto que en el actual esquema, el presidente renunciante Don Hugo Banzer aprobó una ley que permitía la construcción del gasoducto hacia Brasil a través del cual se alimenta la planta termoeléctrica que construyó la Enron. Es decir, más favores del gobierno boliviano para la poderosa petrolera de EE.UU. Y ahora que las cosas toman un giro especial, frente a la quiebra de la Enron, cabeza del monstruo petrolero mundial, se establece que sus tentáculos se han extendido peligrosamente en nuestro país y si bien se identifican plenamente con Transredes, no es menos cierto que -aunque lo nieguen- existen dudas sobre la solvencia de ésta última, sabiéndose que la Enron complicará la vida de muchas subsidiarias y hasta de sus ejecutivos. Por lo expuesto que son mínimas referencias a un actuado legal, corresponde a la instancia parlamentaria -fiscalizadora- establecer las condiciones irregulares, para corregir los errores, pero sancionando a los culpables de complicidad con el delito de fraude que pone en riesgo la economía nacional, la imagen de nación y la alternativa de obtener resultados positivos por participar en un proyecto gigante como es la venta de nuestro gas al exterior. El peligro es latente, el poder que ejerce -aún en bancarrota- la empresa norteamericana, no debe ser minimizado, al contrario este es el tiempo para descubrir a más políticos comprometidos con acciones fraudulentas, personajes que no deberían ni remotamente ser admitidos para ejercer sus derechos en el próximo proceso electoral. Las cosas deben ser claras y la limpieza de corruptos debe darse en todas las instancias. El caso de la Enron, como se lo conoce ahora, es suficiente para cortar muchas cabezas.
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Opinión |
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Cuba: Base Naval de Guantánamo en el año 2002 Por: Isaac Zamora Suárez (*) E-Mail: serviex@prensa-latina.cu |
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Guantánamo, Cuba.- Mientras el joven John Walker, conocido mundialmente como el talibán norteamericano, enfrenta cargos en Virginia, Estados Unidos, por los atentados del 11 de septiembre, en Guantánamo, Cuba, más de un centenar de prisioneros afganos esperan se defina su situación legal. Acusados de terroristas, los talibanes y miembros de Al-Qaeda confinados por el Pentágono en Kandahar y Guantánamo, muestran pocas esperanzas de lograr sean tratados como presos políticos, pese a las reclamaciones que realizan al presidente George W. Bush numerosos gobiernos, organizaciones y personalidades en el mundo. Mientras tanto, la Base Naval de Guantánamo continúa centrando la atención de medios de prensa internacionales desde que fueran encarcelados allí el pasado mes los primeros reos afganos, cifra que se estima podría alcanzar en breve tiempo los dos mil prisioneros. Despachos noticiosos califican ese controvertido enclave militar de "cárcel de los talibanes", aunque nadie ha podido detallar ni precisar lo que sucede realmente allí dentro. Desde el puesto de observación de "Tres Piedras", en territorio militar cubano, pueden verse las pistas paralelas del aeropuerto norteamericano "Leeward Point", ubicado a lo largo del litoral noroeste de una de las mejores bahías de bolsa del mundo. Un avión C-101 deja escuchar el inconfundible rugido de sus motores. El impresionante porte del carguero deja ver su vientre metálico cuando se inclina sobre el ala izquierda para sobrevolar las elevaciones. La vegetación mustia parece poco agradecer el endemismo de su naturaleza. El territorio que ocupa la base naval desemboca hacia el mar Caribe con algunas lomas que el argot militar pretende transformar en "puntos de referencia". Poco más allá de la loma de Tres Piedras, el avión realiza una maniobra de aterrizaje y planea a pocos metros de las famosas alambradas que separan decenas de kilómetros de uno y otro territorio, mientras los combatientes cubanos de la Brigada de la Frontera observan desde las postas el vuelo de la nave. Minutos después rueda sobre el pavimento. Rodean el avión hombres armados y medios de combate. Una hora más tarde descienden por la compuerta trasera los presos afganos, que quedan ocultos a la vista por los ómnibus amarillos que trasladarán a los reos. UNA HISTORIA INCONCLUSA La base naval estadounidense en esta Isla es considerada por los cubanos desde hace casi un siglo "un cuchillo clavado a un costado de la Patria". No obstante, los gobiernos de la República Mediatizada mantuvieron durante el primer medio siglo excelentes relaciones con los militares de ese enclave. El primer gobernador cubano del Siglo XX entregó bajo presión de Estados Unidos la mejor porción de tierras de Guantánamo. La base ocupa una superficie de 117,5 kilómetros cuadrados, de ellos en tierra firme 49,4, en aguas 38,8 y en terrenos pantanosos 29,4. Se calculan en más de siete mil las personas que allí viven, de ellas, tres mil son militares y el resto familiares y personal de apoyo. Esa instalación se estableció de acuerdo con el Reglamento de Arrendamiento suscrito el 2 de julio de 1903. El 10 de diciembre de ese propio año, a las 12 del mediodía, tomo posesión Estados Unidos de esas tierras arrendadas. Según el artículo uno de dicho Reglamento, Estados Unidos se comprometió a pagar dos mil pesos oro anualmente mientras durase el arrendamiento. "Sin embargo -afirmó el general de Ejercito Raúl Castro, Ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), durante su reciente visita a la Brigada de la Frontera- ese gobierno pagó solamente cuatro mil 85 dólares, a un costo de 37,4 centavos por hectárea al año". No obstante, el gobierno revolucionario se ha abstenido, desde 1959, de cobrar esa insignificante suma, según han reiterado los dirigentes cubanos. Los 117,5 kilómetros cuadrados que ocupa ese enclave quedan delimitados de suelo cubano por una extensa cerca perimetral, que separa también la vida de la muerte. De acuerdo con expertos militares, a todo lo largo de esas alambradas se halla uno de los campos minados más densos del mundo, con un estimado de 70 mil minas antipersonales y antitanques. Desde Loma Picote, en el extremo izquierdo delantero del perímetro cubano, a unos cuatro kilómetros de distancia, se puede ver el sitio donde construirán el nuevo campamento para los reos afganos. Hace ocho años, en esa misma franja de tierra, más de 50 mil cubanos y haitianos fueron confinados en carpas y bajo el abrasador sol del trópico, a la espera de un destino incierto. En declaraciones a Prensa Latina, el oficial cubano Mayor Luis Prieto, de la Brigada de la Frontera en Guantánamo dijo que "actualmente existe un clima de tranquilidad y distensión entre las dos partes, separadas por las alambradas". UNA HISTORIA DIFERENTE La historia era otra hace apenas una década y desde el mismo instante en que triunfo la Revolución Cubana, en 1959. Se estima que desde entonces y hasta los años 80, más de 12 mil 500 provocaciones realizaron marines norteamericanos contra este país. Decenas de heridos y la muerte de los soldados Ramón López Peña y Luis Ramírez López formaron parte de esa tragedia. Sólo en 1964, el gobierno de esta isla decidió suspender el suministro de agua potable a ese enclave en respuesta al secuestro de 36 pescadores cubanos en aguas internacionales. El 7 de diciembre de 1989, durante el Acto Central por los combatientes caídos en cumplimiento de misión internacionalista, se produce un disparo desde la parte norteamericana que estuvo a punto de herir a un soldado cubano en su posta. A partir de 1994, con la situación de los balseros, la tensión comenzó a ceder y las relaciones se estabilizaron. Ambas partes deciden de mutuo acuerdo retirar sus tanques y "hasta la artillería de grueso calibre y los morteros nos los llevamos bien en la profundidad", señaló Raúl Castro a la prensa en el Mirador de Malones, en su reciente encuentro con la Brigada de la Frontera. "Ahora existe respeto y colaboración. Nuestras discrepancias no son en estos momentos la lucha contra el terrorismo, sino los métodos que se emplean en la lucha contra el terrorismo", puntualizo. No obstante, el Ministro de las FAR advirtió que "las relaciones entre Cuba y Estados Unidos son impredecibles". En la Constitución de este país, en el último párrafo del artículo 10 se dice: "La República de Cuba repudia y considera ilegales y nulos los tratados, pactos o concesiones concertados en condiciones de desigualdad o que desconocen o disminuyen su soberanía sobre cualquier porción del territorio nacional".
(*) El autor es corresponsal de Prensa Latina en la provincia oriental cubana de Santiago.
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Con profunda consternación y a punto de llorar leí en el periódico una lista de diputados y senadores que se encuentran en capilla luego de la expulsión de los parlamentarios Evo Morales y Luis Alberto Valle determinada por la mayoría de los diputados. Llegué hasta el despacho del Presidente de la Cámara Baja, señor Luis Vásquez, para pedirle una autorización que me permitiera ver a algunos parlamentarios condenados a la silla eléctrica o a la cámara de gas, y que actualmente se encuentran en capilla mirando con terror el corredor de la muerte. Me preguntó el jefe de la Cámara si yo tenía intenciones políticas para ver a los condenados, manifestándole que ninguna y que sólo deseaba visitarlos llevado de mi piedad cristiana y con el único propósito de consolarlos y ofrecerles un auxilio religioso en su hora postrera. Al ver mi cara de cura, el señor Vásquez me extendió la autorización. Emocionado me apresté a cumplir con mi propósito munido de una Biblia Católica, otra de Los Testículos de Jehová, y una novela que se refería a los Mormones cuando practicaban la poligamia. Mi esposa me corrigió y me dijo: "No son los testículos de Jehová sino los Testigos", respondiéndole que etimológicamente los testículos no son otra cosa que unos testigos pequeños. También llevé agua bendita y una botellita de pisco, bebida que suele servir en algunos momentos conflictivos de la vida. Saludé a los diputados en capilla y ninguno me respondió con entusiasmo ni afecto pues todos se hallaban sumidos en profundas cavilaciones pues sus vidas pendían de un hilo. Me acerqué al mas pesaroso y le dije: hola, hermano, no llores tanto porque la vida no se acaba al dejar de ser diputado, hay otra nueva vida después de ser parlamentario... El condenado me miró con desprecio y me dijo en voz baja "esa nueva vida no me interesa porque cuando dejas de ser diputado ya no tienes amigos que siempre te andan buscando, ya no tienes mujeres jovencitas que te andan diciendo en la oreja que eres guapo y que eres inteligente, ya nadie te busca para pedirte recomendaciones para pegas y otros beneficios, ya nadie te ofrece automóviles, casas y trajes al crédito, y más bien comienza la "represión de los sastres", en suma: "la vida es un disparate, un absurdo". Para tratar de consolarlo le dije que algunos de sus colegas tenían delitos más gordos que él y se los enumeré, pero mi argumento no logró reanimarlo. Por último, le pregunté qué pena de muerte preferiría y él respondió: "si dejo de ser diputado me da lo mismo que sea el fusilamiento, o la inyección letal, la cámara de gas, o la silla eléctrica, aunque no me gustaría ésta porque la energía eléctrica en Bolivia es muy baja". Ya no quise hablar con los otros y salí muy triste.
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Apuntes ..... |
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No es como tú decías que eres nuestro Mesías; harás lo que te dé la gana y ¿eso? ¡¡es pura macana!! ZACARIAS |