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Editorial  


Consejo Departamental de Cultura

Con seguridad que hay muchos deseos de trabajar en el Consejo Departamental de Cultura, organismo que emerge como respuesta a la necesidad de estructurar verdaderas políticas culturales para nuestro Departamento y que se organiza con la participación de representantes de diversas instituciones localistas, cívicas y de servicio, la mayoría con el interés de mejorar las actividades propias de la práctica y difusión cultural, pero además interesadas también en lograr una atención más directa y práctica en este tema por parte de las autoridades nacionales y departamentales.

Por lo que se observa desde hace tiempo atrás, el rubro específico de "cultura", es el que menor presupuesto tiene para su desarrollo, para incentivar su práctica y para crear espacios muy definidos en los que la cultura signifique una prioridad. Ese presupuesto que debería ser incluido en el que corresponde a la gestión prefectural de un año, generalmente se reduce a cubrir las necesidades mínimas de funcionamiento de una oficina, es decir materiales de escritorio y algún ítem para viáticos de forma eventual. Lamentablemente no hay una disposición por la cual se otorguen fondos para fomentar el desarrollo de verdaderos programas de orden cultural, que por supuesto son variados y afines, por ejemplo a la promoción turística, la creación de museos, salas de exposiciones, realización de seminarios y talleres con temas exclusivamente regionales, promoción de nuestros valores culturales a través de campañas sostenidas en medios de comunicación, capacitación de un personal especializado que tenga la responsabilidad de manejar en adelante toda la estructura de defensa por un lado y de promoción cultural por otro, mostrando en diversidad de eventos, lo que realmente significa el hecho cultural de nuestra región altiplánica.

Si bien se han dado algunos pasos para la vigencia de un consejo departamental de cultura, de momento tal organismo está dedicado a tareas muy limitadas, entre estas analizar la Declaratoria de Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad al Carnaval de Oruro, un hecho que evidentemente es muy importante, pero que no debe ser limitativo en la amplia agenda a ser considerada por un comité que con muchos representantes, puede desdoblar sus operaciones en áreas muy concretas, otorgando responsabilidades más definidas a cada uno de sus componentes.

Sin embargo no hay que postergar por mucho tiempo, la obligatoriedad de aprobar un plan cultural orureño, que contenga las ideas de importantes intelectuales de nuestro medio y al mismo tiempo las sugerencias que provienen de diferentes estratos de nuestra sociedad, sólo así se podrá diseñar una política cultural regional, que responda no sólo a los requerimientos de la ciudad, sino especialmente a los valores tradicionales del sector rural, donde el factor cultural - de manera natural- tiene muy profundas raíces.

De momento, prohibir el juego con agua en nuestra ciudad, antes y durante el carnaval, parece una medida atinada, pero la misma debe ir acompañada de un sistema de control muy estricto que ejecuten las autoridades policiales y municipales, además de hacer conocer sanciones para los infractores, de lo contrario, esa buena intención, será simplemente otro canto de sirena. El hecho cultural del departamento, es mucho más grande que prohibir "chisguetazos", aunque en verdad el juego con agua empaña el fabuloso carnaval orureño.

 


Opinión


En rojo y negro Lo que nos une

Por: Lupe Cajías

Es hora de escribir mi nota semanal. Como siempre reviso mi calendario histórico: 29 de enero de 1974. Masacre de Tolata y Epizana, Cochabamba. La Iglesia denuncia cerca de 100 campesinos muertos por oponerse al alza de precios de los artículos de la canasta familiar. Dos días después, el Coronel Hugo Banzer pidió traer al propio Palacio de Gobierno a los sobrevivientes; él se haría cargo personalmente de "esos extremistas".

Desde el infinito, veo la mirada interrogadora de un joven agrario, con su chamarra de cuero, su melena y sus ojotas de llanta, en aquella foto famosa publicada por "Presencia". El y sus compañeros rodean uno de los cadáveres. ¿Qué será de ellos? ¿Qué les habrá traído de buenas nuevas la democracia? ¿Seguirán en el Valle Alto? ¿Habrán migrado al Chapare?

Preguntas muy curiosas. Por ello, en sus primeros meses de gestión, el entonces Ministro de Educación Cultura y Deportes, Tito Hoz de Vila, mandó borrar su recuerdo del calendario escolar. Una ingenua cooperante alemana en la oficina de la Reforma Educativa había considerado importante mantener las fechas históricas en el afiche para las comunidades campesinas. El ministro prefirió provocar un incidente diplomático y la cooperación extranjera más importante en el país tuvo que renunciar a su funcionaria para salvar a las reformas estructurales.

Es la hermandad que une a los banzeristas de antaño y a los de hogaño; a los que hostigaban desde jeeps blancos con ventanas oscuras y a los que viajan en Mitsubichis guindas o negras; a los que portaban metralleta en bandolera para defender al militarismo fascista y a los que enredan discursos y documentos para alimentar las bandas de expertos en fraudes electorales, las de contrabandistas de amplia gama de artículos suntuarios, las de traficantes de especies varias, las de asaltantes de bancos en diferentes ciudades, las de asesinos.

Es conmovedor escuchar al diputado Fernando Kieffer, impecable en el uso del idioma español. Ordena las palabras, las oraciones, combina el tono sereno con el vozarrón. El, el mismo que tanto luchó para que Banzer cumpla con su promesa de convocar a elecciones ese mismo año de 1974, para la amnistía en 1977, para la huelga hambrienta en 1978, para la corrección del Plan Choco en 1978, para la libertad de movimiento de los candidatos en 1979, para derrocar a Luis García Meza y Luis Arce Gómez en 1980, para la vigencia del Parlamento en 1982. El que puso sangre, sudor y lágrimas para lograr su curul. El, que empezó a ser famoso por una serie de calumnias que continuamente lo llevaron a los titulares de periódicos. El, que conmovido por los muertos por terremoto, sacó el dinero destinado a los pobres y lo gastó engañado por la documentación en la compra de un avión.

El que ahora ayuda a la limpieza del Congreso con su pulgar hacia abajo. Fuera los hijos de Tolata y Epizana de las alfombras de la nación, de las dietas, de los discursos grabados para la historia oficial.

O escuchar a Manuel Suárez, tan suave, tan fifi como lo describen las crónicas de periódico. Tanto que escribe sobre las orillas de la nación, sobre el aumento de los precios de las flotas primorosas que corren entre Oruro y Villazón. Conoce tanto las fronteras donde los comerciantes tratan de hacer pasar las frutas frescas, el palmito o la pimienta negra, como conoce los viajes pomposos de parlamentarios acompañando a su Excelencia hasta la Madre Patria.

Y Hugo Carvajal, no necesitaba enojarse para justificar su voto por la total expulsión. Unido a los demás, jamás será vencido ni volverá a conocer persecución. Elogia a la justicia porque ha tomado en sus manos el caso de los masacrados en Panantí, donde él tiene sólo algunas tierras. Confía en el fallo del juez, como deberíamos hacer todos los ciudadanos. Todo está bajo control.

No pasará nada en el país por una exclusión. Bastará calmar las inusitadas llamadas de los ciudadanos a los programas de opinión, con un colofón. Botar a otro que ya no haga mucha falta.

¿Qué sucederá en el largo plazo? Quizá nada. Una foto escondida, unas palabras en los periódicos, las caricaturas. Y un almanaque escolar con la palabra "cocaleros" bien borrada de la recordación.

 

América Latina: El desafío de la droga

Por: Rafael Contreras (*) E-Mail: serviex@prensa-latina.cu

La Habana.- A pesar de las numerosas iniciativas nacionales e internacionales de los últimos años para combatirla, la producción y tráfico de los estupefacientes sigue siendo para América Latina uno de los principales desafíos para este siglo, y especialmente para el año 2002.

La política antidrogas de la que todos hablan para eliminar ha estado acompañada de falta de éxitos a causa de la ausencia de un apoyo dentro y fuera del escenario de los hechos.

La región tiene una responsabilidad fundamental en el combate contra los alucinógenos por los focos de tensión que engendra la existencia de los mayores productores de cocaína (Colombia, Perú y Bolivia), así como la cercanía del principal consumidor del mundo (Estados Unidos).

Si bien países del resto del continente no exhiben índices alarmantes de producción de estupefacientes, sus territorios son puente aéreo o marítimo para que la droga llegue a Estados Unidos y Europa a través de las insospechosas vías, desde falsos jarrones hasta colorantes para jeans.

No ha sido la pereza, ni la desidia, ni la indiferencia de los gobiernos latinoamericanos las principales causas para ponerle coto a la persistencia de las drogas en la región, y el creciente consumo en territorio norteamericano.

Ha sido un problema más complejo que tiene implicaciones internacionales, por la carencia durante años de mecanismos concertados entre todos, de una voluntad expresada en medidas comunes, tanto jurídicas como económicas.

A estas alturas, ya es evidente que para nada ayudan los mecanismos unilaterales, como el puesto en marcha por Estados Unidos desde 1986, cuando se erigió en gendarme internacional para calificar los resultados anuales de los estados latinoamericanos en este tema.

La certificación ha merecido el repudio de numerosos gobiernos, incluso de algunos bastantes cercanos a Washington.

A pesar de que Estados Unidos inyecta en las maltrechas economías latinoamericanas fondos para la lucha contra el narcotráfico (que considera aliado de la subversión y las guerrillas), estos no resultan suficientes para ponerle límite al torbellino de las drogas y la madeja delictiva que lo sostiene.

Se olvida habitualmente, además, que los campesinos que cultivan la coca, por ejemplo, carecen de otras fuentes de subsistencia. Ahora los programas de eliminación de las plantaciones de hoja de coca por otros cultivos han tenido fallas tan severas en su implementación que son recibidos con escepticismo e irritación en las zonas rurales.

Hasta tanto muchos de estos agricultores, que ven en la coca su única posibilidad de ganancia, no tengan a mano una alternativa económica real y viable, los embates contra la droga pueden ser reversibles, como indican las experiencias de Colombia, Perú y Bolivia.

Si bien en el área de cultivos en Bolivia, se redujeron 38 mil hectáreas en los últimos dos años y en Perú unas 118 mil, poco a poco, tras los contratiempos de la erradicación violenta e indiscriminada de los cultivos de coca, ha habido un resurgimiento de las plantaciones en Perú, fenómeno ya admitido por las autoridades.

Los países latinoamericanos pujan ahora por lograr acuerdos jurídicos, políticos y sociales que coloque suficiente obstáculos a las sofisticadas operaciones de los narcotraficantes.

Un paso de avance meritorio fue el Mecanismo de Evaluación Multilateral (MEM) bajo el principio de "todos juzgan a todos", adoptado inicialmente en Montevideo recientemente.

Los 34 países miembros de la Organización de Estados Americanos (OEA) lograron concertar este mecanismo bajo los mandatos de "respeto a la soberanía", a la "jurisdicción territorial y el orden jurídico interno", y el "equilibrio en el tratamiento del tema".

Organismos regionales como el Mercado Común del Sur (MERCOSUR) también hicieron serios esfuerzos para incluir en las legislaciones de todos sus países integrantes (Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay), medidas que complementen la lucha común contra los estupefacientes.

Pensar y actuar en el tema de las drogas ha merecido en América Latina varios foros, como el de agosto del 2000 cuando jueces y fiscales trataron de lograr una armonía de las legislaciones existentes sobre el tema en el mundo.

Organizado por Naciones Unidas, este taller regional de cooperación juridicial coincidió al final con el extendido juicio de que entre los problemas de esencia de la lucha contra las drogas está la carencia de mecanismos multilaterales, fenómeno que quizás sea aliviado por el MEM.

Si algo queda claro para los gobernantes tras años de empecinada y frustrante lucha es que la solución depende del funcionamiento efectivo de los organismos internacionales, de políticas comunes, jugosos fondos y entramados jurídicos, pero también de soluciones reales a la generalizada miseria, que tanto corroe y agobia desde hace siglos a la región.

 

(*) El autor es periodista de la redacción Sudamérica de Prensa Latina. Ex corresponsal en Ecuador.

 

¿Es viable el concepto de terrorismo?

Por: Isaac Bigio (*)

Desde Londres especial para LA PATRIA

Hoy en día la palabra "terrorismo" está de moda en el mundo. Fred Halliday, profesor de la LSE y principal especialista británico sobre medio oriente, cuestiona la validez científica de dicho término. Este puede ser utilizado indistintamente por las fuerzas más opuestas.

En la guerra fría EEUU propagandizó como "combatientes por la libertad" a fuerzas, como las de bin Laden, que hoy acusa de "terroristas", bin Laden justifica la atroz carnicería del 11 de septiembre aduciendo que EEUU es el peor terrorista pues es la única potencia que ha lanzado bombas atómicas sobre civiles. Mandela, Arafat o Adams fueron inicialmente catalogados como terroristas y ahora pueden ser tildados de estadistas o ganar premios nóbel de la paz. Israel ataca a Hamas e Hizbolah como terroristas pero Siria y muchos países musulmanes les consideran independentistas palestinos y quieren juzgar a Sharon como criminal de guerra.

Para Moscú el peor terrorismo es el de los chechenos separatistas y para éstos el mayor terrorismo es el del ejército ruso que arrasó su capital matando a decenas de miles de civiles.

Para Halliday el considerar a un movimiento o gobierno como terrorista o liberador depende de la causa que se defienda. Si uno considera que una determinada fuerza tiene razón en luchar militarmente contra un estado o una potencia dominante entonces les considerará combatientes legítimos y podrá aducir que el otro incurre en terrorismo de estado. Si uno se identifica con un estado que sufre bombazos que asesinan civiles acusará a los perpetuadores de dichos actos como terroristas. El anti-terrorismo de estado muchas veces conduce a restringir libertades y a desencadenar invasiones o actos militares que produzcan muertes de civiles.

Halliday considera que es más importante juzgar a las distintas fuerzas políticas por las causas que éstas defienden. Nacionalistas tercermundistas e izquierdistas se oponen a los bombardeos en Afganistán pues consideran que EEUU quiere acrecentar su poderío económico y militar global. Halliday, en cambio, apoyó la guerra de Washington pues considera que éste debe ayudar a liberalizar y democratizar al medio oriente contra el fanatismo religioso.

 

(*) Investigador y profesor de la London School of Economics & Political Sciences

 

 

Conversaciones en la ducha

PAULOVICH

 

Se ha revelado que el señor Felipe Quispe, máximo dirigente de la Confederación de Campesinos de Bolivia, se reunió con el Ministro de Asuntos Campesinos, señor Wigberto Rivero en la habitación de éste en el Hostal Independencia, de Sucre; este hecho normal en cualquier país del mundo provocó suspicacias y el ministro tuvo que aclarar manifestando que Quispe sólo le pidió prestada la ducha en su cuarto de baño.

La verdad es que hasta ahora ningún amigo, nisiquiera conocido, y menos dirigente campesino, me pidió que le prestara mi ducha y puedo jurar que ningún extraño estuvo bajo mi regadera porque mi baño es exclusivo y sólo la española utiliza sus servicios y es que ella, al cabo de 16596 días de casados, ya es considerada mi pariente; pero en vez de comentar el pintoresco suceso, imaginemos el diálogo entre aquellos personajes.

- ¿Qué tal esté el agua Felipito?

- Fría, fría, señor ministro, auméntale el chorro de agua caliente.

- ¿Ahora está mejor y proporciona placer a tu cuerpecito?

- Achichiu, achichiu, ahora está muy caliente y me ha quemado mis alhajuras, metelé un chorrito de agua fría porque casi me pelas como un pollo.

- Querrás decir como a un cóndor, que es el ave mayor de los Andes.

- Gracias por el piropazo, señor ministro.

- De nada, querido Mallquito. ¿Qué marca de jaboncillo usas normalmente?

- Yo no uso jaboncillo, Wigbercito, yo me lavo con jabón "Patria" desde hace muchos años, porque es bueno y barato y es industria nacional.

- Ahora tendrás que usar "Patria Camba" que acaba de salir, es fragante y hace mucha espuma...

- Bueno, Wigbercito, pasáme ese jabón, pero ¿no me hará salir granos? Es que, aunque no creas, tengo la piel muy fina aunque mi cara es dura, lo cual no quiere decir que sea un caradura.

- ¿No quisieras que te refriegue la espaldita con una virutilla fina?.

- Ay, no, Wigbercito, porque soy muy cosquilloso de esa parte, yo nomás me re-fregaré solito. ¿Y cómo anda la adquisición de tractores para los campesinos...?

- Ya se están cumpliendo los últimos requisitos legales para ello, falta un poquito nada más. ¿Has decidido ya bloquear caminos en apoyo del Evo Morales que fue expulsado por los diputados...?

- Lo estoy pensando pero creo que los carnavales nos podrían perjudicar; sin embargo, me parece que algún bloqueo tendré que hacer.

- Si bloqueas te corto el chorro de agua caliente y tendrás que continuar tu ducha con agua fría.

- Ay, no, Wigbercito, que siga el agua caliente que es muy rica y no hay en Achacachi.

 


Apuntes .....


Ya no es algo de rutina

lo que sobre Banzer pidieron

los de la República Argentina

así ¡¡la pata metieron!!

ZACARIAS