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Editorial
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En
poco menos de seis meses, una vez más la ciudadanía hará práctica
democrática asistiendo a las urnas en pos de elegir a los futuros
conductores del país que tendrán la enorme responsabilidad de establecer
nuevas formas de administración, para mejorar las condiciones de vida de
todos los bolivianos, en un marco de justicia y equidad que son los
factores más importantes en la lucha de las clases desposeídas. Se
trata de subir otro peldaño en la escala de los valores democráticos,
que por lo menos en teoría permite al “pueblo elegir a su gobierno”,
aunque la realidad nos ha demostrado en las prácticas electorales
pasadas, que el voto popular fue distorsionado totalmente por el voto
selectivo de un puñado de parlamentarios que, lamentablemente, aparecen
con representación del pueblo, pero sin expresar el sentimiento de ese
conglomerado que votó en las urnas por una opción y le presentan otra
muy diferente, que nada tiene que ver con su preferencia. Los
partidos políticos ya están esbozando sus fórmulas, por lo menos
mostrando tímidamente a sus posibles candidatos. Hay alianzas especiales,
algunas que pueden redituar una buena cantidad de votos, mientras que
otras puedes restar apoyos en el momento de tomar decisiones, en fin, en
todo caso la dirigencia política del país está ya en movimiento,
preparando además los programas que serán ofertados al electorado en una
vitrina que será abierta en cuestión de los próximos días, mostrando
esa mercancía saturada de palabras y más palabras, porque en hechos es
muy poco o casi nada lo que pueden ofertar los candidatos. Lo
cierto es que se vivirá otro proceso democrático, para ciertos políticos
optimistas, será una fiesta, pero para la gran mayoría ciudadana,
simplemente será otro espectáculo más armado por los empresarios de la
política y ejecutado por los militantes que obligados por las
circunstancias harán de todo para asegurarse un “espacio” en la próxima
estructura del poder político. Y resulta que con esa mentalidad de buscar
una ubicación en la administración pública, muchas personas se prestarán
al juego de los políticos, con una leve esperanza de usufructuar del
Estado, por un determinado tiempo. Esa es la práctica del derecho de elección. Unos pocos en movimiento para convencer a los incautos, unos incautos convencidos, apoyando a los más vivos, una espiral que se desenvuelve del mismo modo, en cada proceso electoral y todo a nombre de la bendita democracia que resulta el escudo de los trajines más bajos en materia de politiquería, y rescata muy poco de lo que sería un trabajo altruista en pos de poner el Estado al servicio del pueblo, respetando sus derechos e impulsando sus objetivos de justicia, equidad y libertad. Comienza el ajetreo de los políticos, Dios quiera que estos respeten los derechos ciudadanos y el ornato público, es lo más que esperamos los futuros electores. |
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Opinión |
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Compromiso con Oruro Por:
Alfonso Solares Rivero |
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A
propósito de un anterior artículo escrito por mi persona, cuyo título
era El poder de tus brazos Oruro, de un allegado mío escuché algo
parecido a: “Es hora de dejar de quejarnos, y de tomar una pala y
comenzar a trabajar”, si esta frase hubiera sido una expresión de
un trabajador, tendría un significado, si proviniese de un político
tuviera otro significado; pero, lo particular de esta experiencia que
comparto con ustedes, es que la escuché de un estudiante de 20 años
que, seguramente, ha escuchado hasta el cansancio quejas y quejas y más
quejas de absolutamente todos los sectores de la ciudadanía, y de
manera romántica y con el hermoso idealismo que caracteriza a la
juventud, piensa que las quejas son sólo eso y que debemos trabajar
en vez de hablar. Temo
desilusionar a este joven formulando las siguientes interrogantes: ¿Hay
dónde, cómo y con qué trabajar en el país?, ¿no está todo copado
por “técnicos” y otros correligionarios políticos (de los de
turno) que sienten mayor compromiso para con su partido o coalición,
que para con sus regiones?, ¿acaso los departamentos que no
pertenecen al eje central, tienen oportunidad de trabajo en igual
magnitud e importancia que la que tienen Cochabamba, Santa Cruz o La
Paz? Pienso
y creo firmemente que en Oruro y Potosí habitan los seres más
trabajadores, sacrificados, patriotas, desprendidos y honestos de toda
la Patria; nos adornan cualidades que asimismo han permitido que
Bolivia toda en su momento saque provecho y haya sido mantenida por
estas dos regiones mineras. Ahora
bien, es cierto y debemos trabajar; pero, principalmente y como inicio
de una verdadera acción, debemos tomar conciencia de lo que está
pasando con nuestro Oruro, debemos unir nuestros esfuerzos, tanto físicos
como intelectuales, en pro de mejores días para nuestros hijos,
debemos todos empujar con un solo rumbo la nave Orureña, por qué
esperar de que las autoridades nacionales velen por nuestro bienestar,
seguro estoy de que antes de ver aquello, moriremos de viejos. El
gobierno central es un mal padre, y creo que siempre lo ha sido, ha
beneficiado más a unos hijos que a otros, ha exigido más de unos
hijos que de otros. La postergación de Oruro no es de ahora,
seguramente a comienzos del siglo XX, ya se advertía la tendencia de
marginarnos y de postergarnos en nuestras justas y legítimas
aspiraciones. Ocurrió
que en el año 1909, mediante proyecto de Ley No. 178 de 20 de Agosto
de 1907, se planteaba la necesidad de modificar la Constitución Política
del Estado, haciendo posible que Bolivia se constituya en República
Federal, manteniendo para su gobierno la forma democrática
representativa. Esta corriente estaba respaldada por notables
ciudadanos tales como: Adolfo Mier y León, G. C. Valverde, Dulfredo
Campos, Benigno Lara, Antonio Marcó, Froilán Zambrana, Fernando
Guachalla, Macario D. Escobari, Ismael Montes y otros diputados
nacionales y concejales munícipes de La Paz que visionariamente
percibían acercarse negros días para el occidente del país. Claro
que esta no es una propuesta federalista, ya que no creo que las
condiciones permitan que en un Estado tan pequeño y pobre como el
nuestro, se pueda conseguir este sistema constitutivo; pero, que esos
datos nos sirvan de reflexión acerca del rol que debemos asumir en
busca de mejores días para Oruro, siento que los orureños estamos
cansados de tanta postergación y que no se confunda en movimiento
enteramente cívico-regional, con compromisos de orden político,
debemos exigir que los partidos políticos, tanto tradicionales como
de los mal llamados asistémicos, se encuadren en nuestras necesidades
antes de pretender hacer campaña en busca del voto de los orureños y
que su compromiso para con la región, esté por encima de cualquier
compromiso político-partidario. Debemos antes de votar, analizar qué orureños de origen y corazón se postulan para ser nuestros representantes, y exigir que las listas de candidatos consignen oriundos y estantes de esta noble tierra, y que por fin, podamos contar con una Brigada Parlamentaria que vele incansablemente por un futuro digno y de reconocido respeto sean cual fuere su origen político, y propongo en estricto homenaje a aquellos orureños que forjaron con entrega y sacrificio los gloriosos días que nos precedieron en los cuales Oruro era mirado y admirado por su desarrollo y riqueza y a manera de compromiso de los orureños de ahora, a luchar por reivindicar aquellos que sistemáticamente nos fue negado a través de los diferentes gobiernos eminentemente centralistas que pasaron por el Palacio Quemado, rindamos homenaje plasmando en realidad un anhelo del Patricio Orureño, Don Adolfo Mier y León, quien demandaba de nuestras instituciones al recordar el Centenario de la Gesta Libertaria, en la que cayó el pendón y el escudo del conquistador, colocar una plaqueta con el siguiente epitafio:
“De repartos y mitas al conjuro
murió aquí la opresión y deidad
y el esclavo viril pueblo de Oruro
escribió aquí su Libertad”
Oruro, 10 de Febrero de 1781 Que debía haber sido ubicada en la puerta de casa donde nació la Libertad en 1781, que hoy al no existir más esta, tendría que ser colocada en la sede de la Brigada Parlamentaria de Oruro, la misma que deberá convertirse en Trinchera irreductible en defensa de los sagrados intereses de Oruro, y que la misma recuerde a nuestros circunstanciales representantes, que tienen el mandato de un pueblo digno y explotado, cuyos habitantes no están más dispuestos a tolerar discriminación y postergación alguna en el futuro.
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El
Presidente de la República, muchas autoridades, y gran cantidad de público
asistieron a la inauguración del Año Electoral 2002, evento al que
llegué emocionado porque las elecciones me chiflan de principio a fin
y sé que éstas serán correctas porque serán presididas por Don
Luis Ramiro Beltrán, a quien en su juventud le llamaban “el
broquita”, como cuentan sus íntimeits. Las
palabras que resumen su discurso me llegaron al alma cuando dijo:
“Sacar adelante el acto electoral con la eficacia y la pureza que el
país espera”, momento en que mi mirada se cruzó con la de un político
acusado de “chanchull” en las últimas elecciones cuando él, sin
ser médico, cambió de sexo a un candidato machote que se llamaba
Juan y lo convirtió en Juanita. A
partir de ese instante me dediqué a radiografiar a varios políticos
que se encontraban en ese acto tan importante, no entre los jefes sino
entre los “profesionales” que son aquellos que las saben todas y
militan en todos los partidos como masters del chanchullo. Al
reconocer a uno de ellos le miré en los ojos y le dije mentalmente: a
ti te conozco picarón y sé de tu destreza, ¿qué opinas respecto a
la pureza en las próximas elecciones que anunció el Presidente de la
Corte? El pillín me miró sonriendo y me respondió con la mirada:
“ya estoy craneando alguna picardía porque no puedo con mi carácter”. Quise
decirle que los partidos políticos ya están muy desprestigiados ante
el pueblo y que cualquier episodio de fraude contribuiría a aumentar
el descontento popular pero él se adelantó a mi opinión y me dijo
con un poquitín de cinismo: “las elecciones se ganan con votos y
los votos son amores y no buenas razones”, por lo que decidí ir a
contarle a Luis Ramiro para que se cuidara porque nuestros políticos
son muy mañosos, o si prefieren: muy mañudos. Seguí
observando a la gente que llenaba el salón de la Corte Electoral y vi
a un viejo conocido, experto en mañas electorales. Cuando le miré a
los ojos le pregunté mentalmente: ¿Y qué opinas de este hermoso
acto y de las próximas elecciones de Junio? El viejo zorro, que una
vez hizo un fraude tan monumental que el mismo ganador de las
elecciones pidió que éstas fueran anuladas, me saludó con una venia
muy seria y adiviné que me decía: “Sé que las elecciones serán
limpias pero siempre hay lugar para algunas picardías y te ruego no
olvidarte de las últimas elecciones norteamericanas donde también se
comprobaron algunas anomalías porque en todas partes se cuecen habas
aunque la mejor de todas fue la Ava Gardner”. Salí contento de la conferencia del Presidente de la Corte, y dije confiado: tendremos unas elecciones realizadas con eficacia y pureza.
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Argentina: un país sin discurso Por:
Fabio Morasso (*)
E-Mail: serviex@prensa-latina.cu
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Mar
del Plata, Argentina.- La palabra es eje de lo humano, del hombre
individual y de sus sociedades. En un sentido semiótico la palabra
teje y se entreteje el entramado complejo de la textualidad del
hombre, su realidad y sustancia, su sueño, sus símbolos y futuros
imperfectos pero anhelados. Jorge
Luis Borges, un argentino a su pesar, habló de un universo construido
de palabras, luego escrito pacientemente por centenares de escribas
durante incontables generaciones que se sucedían unas a otras hasta
que ese invento de la imaginación adquiría una existencia
absolutamente real y tangible. Todo
es una idea que cobra su primera existencia, fuera de quien la piensa,
por medio del verbo según dice cierta teología. Algo que pudiera
relacionarse, inmediata y necesariamente posterior, a un elemental:
pienso, luego existo, donde
existo a partir de que lo enuncio, es decir, hablo. Luego
de los terribles setenta, donde el discurso político era el habla
cotidiana del sur del continente americano, y cuando el discurso y la
dialéctica política concluyó en las más terribles y grotescas
dictaduras con su correlato en violaciones a los derechos humanos y
desaparecidos que aún se cuentan y duelen; una de las preocupaciones
de esas dictaduras fue, con lógica muy comprensible, la depuración y
muerte de esos discursos feos y problemáticos. Las
fuerzas armadas de la Argentina, aún en su brutalidad confesa y
manifiesta, no sólo quería desaparecer el mensajero, sino también
el mensaje. Y
esto tiene que ver con que el verbo tiene cierta propensión a
convertirse en acto, a que expresa al hombre y produce un complejo
juego donde no sabemos quién arrastra a quién. Es
cierto también que luego del silencio que las dictaduras nos hicieron
aprender a punta de miedo y supervivencia, los discursos que no se
diluyeron en sí mismos fueron emitidos por muñecos cuyos ventrílocuos
no pensaban remotamente actuar el verbo que sus muñequitos de papel
mache parloteaban en cuanto acto público se organizaba en el fragor
de recuperadas democracias. Si,
luego del silencio dictatorial, donde ya pensar era un asunto
peligroso, los políticos se encargaron de darle el golpe de gracia al
papel del discurso en la sociedad. La
receta fue simple, viciarlo, convertirlo en mentira, en suerte de
perogrullada, en falsete. Poco después, políticos como Carlos Saúl
Menem y su famoso
entorno, completaron la labor haciendo del discurso social un chiste
de pésimo gusto, sumado a una sordera irreal que duró 10 años. Mientras
esto ocurría, la televisión argentina aceptaba plenamente el carácter
de caja boba, con periodistas showman que desde el descaro más
cirquense concretaban maniobras de inteligencia política en una
escenografía tan evidente que los humoristas fueron mejores
informadores que el mismísimo cuarto poder. El
orden mundial gritaba su nueva teoría de vida descarada y convertía
al mundo en un pequeño mercado, que según el Pequeño Larousse de mi
infancia es un lugar donde se compran y venden cosas, tan de acuerdo a
la definición de la real academia que unos asumieron el papel de
mercaderes y otros el de mercadería. El
pueblo argentino se dejó estar en la falta de discursos, se quedó en
un vacío de debates que le ocultaron su propia cara (que nunca quiso
ver) y, al mismo tiempo la realidad que en progresión geométrica se
estaba construyendo en esa textualidad de un país que llegado el
momento de la asfixia sólo atinó al recurso de golpear cacerolas con
cucharones porque ya había perdido definitivamente el habla y todo
discurso coherente. El
silencio, que alcanzó grado de táctil, de la iglesia católica y sus
ministros, la locura de los senadores que en el medio de muertes
discutieron elecciones como si se tratase de un juego de ajedrez, la
ausencia de líderes que llevaran calma a la sociedad por medio de la
palabra, el entrecortado e incoherente pedido del expresidente De La Rúa
de un gobierno de unidad, el hoy presidente Duhalde dejando todo el
futuro nebuloso de un pueblo que babea rabia por la comisura de la
boca, en las palabras de su ministro de economía. Son
pruebas que se acumulan para mostrar un país sin palabras, sin
discurso a partir del cual, actuar y construirse. El
mundo sabe que la República Argentina está en una crisis terrible,
los argentinos lo saben mejor que nadie. El futuro es negro, no
anuncia promesas, mas bien asevera pobreza, hambre y más y más
injusticia. En
todas partes se habla de economía, deuda externa, FMI, devaluación,
nadie dice, nadie parece comprender, los argentinos menos que nadie,
que hay un pueblo que sólo tiene el ruido de sus cacerolas percutidas
con cucharones, una herramienta válida para la desesperación y el
cansancio, pero absolutamente inservible para construirse una idea, un
contexto, un plan, una meta y un sistema de gobernabilidad. Argentina
es un pueblo sin palabras, sin discursos, es casi lo mismo que decir
un pueblo sin fe ni credos, un pueblo inerme ante un mundo voraz donde
los índices de rentabilidad son lo único que importan. No
hay milagros a la vista y el primero y más necesario sería que la
sociedad civil comprenda que antes que nada debiera pensarse y luego
incitarse los unos a los otros sin golpes ni estridencias a un simple:
Argentina, levántate y habla. (*) El autor es periodista argentino. Colaborador de Prensa Latina.
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Opiniones
y Reflexiones Abiertas: Etica y Moral Revalorización
de la conducta humana Por:
Hugo Alvarez Pally |
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Es
norma que al inicio de un nuevo año, renovemos las esperanzas de
cambio, especialmente en la conducta de aquellos que tienen que ver
con la conducción de nuestros destinos. Si bien la conducta humana
atinge a lo personal, sin embargo, es importante reflexionar sobre las
consecuencias que se la in-conducta humana podrían derivar. BREVE
ANTOLOGIA La
conducta personal de determinadas personas ha jugado roles importantes
en el devenir de la historia de la humanidad. Estas conductas que han
tenido que ver con la mentira, la devaluación y negación de la
palabra, el incumplimiento de compromisos y un sin fin de “picardías”,
han llegado nomás ha constituirse en el germen de la corrupción.
Desde Pedro que negó por 3 veces a Jesucristo; la traición de Judas
por unos denarios de plata; pasando por Pizarro que negando su palabra
empeñada hizo ejecutar al Inca Atahuallpa; se han conocido no pocos
actos inmorales y/o delictivos que en muchos casos han cambiado el
rumbo de la historia. En nuestro medio, este tipo de inconducta forma
parte de la vida cotidiana, especialmente en el campo político, sino
recordemos los famosos 500.000 empleos ofertados pero incumplidos por
el MNR; la falsa promesa del MIR de re-localizar el 21060; la negativa
del MNR y el MIR de reconocer su responsabilidad en la crisis debido a
la privatización de las empresas estatales; el transfugio político;
el affaire del avión Beechcraft, donde por las mentiras y negaciones
no se sabe a quien creer; etc, etc. En minería, es corriente la
utilización inmoral de “palos blancos” como los empleados durante
10 años por Patiño - y nada menos que dos compañías inglesas- para
extender sus derechos en Llallagua y lograr la expulsión del capital
chileno (1914/1924) A. Solíz R., asegura que “COMSUR” de Sánchez
de Lozada, también empleo a 20 palos blancos para hacerse de 237.000
propiedades mineras en las proximidades de La Joya (1992). Mas
recientemente, en la percepción de la ciudadanía orureña, ya no
caben dudas de que en la “venta” de Enaf-Vinto-Huanuni, como en el
caso de Patiño, habrían participado “palos blancos”, pero esta
vez sirviendo a conocidos políticos. Otro ejemplo patético aunque
poco conocido sobre traiciones y oscuras negaciones se puede encontrar
en la “Historia Novelada de la Minería del Estaño” (O. Dávila,
1998) donde se dice que en las últimas transacciones efectuadas en la
empresa Fabulosa Mines (mina Milluni 1974/78) habría participado un
disque “ingeniero” y empresario norteamericano de nombre Hugh
Thomas, quien traicionando a sus 2 antiguos empleadores interesados en
dicha compra, adquirió dicha mina a espaldas de ambos, en sociedad
con otros industriales mineros. Sin embargo, sus ocasionales socios no
tardaron mucho en darse cuenta que Hugh Thomas era “prepotente,
mentiroso y traidor” por lo que su coterráneo y socio principal
Frank Tye, lo acusó de ser “... un bastardo hijo de perra,
acostumbrado a dar golpes de estado, etc...”, por estas razones
decidieron re-vender secretamente sus acciones justamente a los 2
famosos hermanos políticos y empresarios, a los que había
traicionado en principio. El pasado año H. Tom Heard G. emulando al
amnésico García Meza, mintió y negó ante autoridad competente, su
palabra empeñada en un contrato verbal de trabajo, poniendo en jaque
a la justicia, puesto que “el problema no es que nos mientan, sino
que les creamos” y como desgraciadamente a mentira solapada no es
Notariada ni visible, es difícil descubrirla peor aún si con
chicanas jurídicas se confunde a los administradores de justicia.
Fiel a esa conducta inmoral, los empresarios de Avicaya, donde Hugh
Tom Heard Grey es Apoderado, “han mentido y engañado no solo a los
trabajadores sino al propio Dpto. de Trabajo al entregar planillas
falsas”. (J. Rivera, La Patria 20-XI-01). Como se ve, “maña y
figura es hasta la sepultura”. Por todas estas experiencias, pobres
de aquellos ilusos que todavía creen que la palabra de los
“gringos” es dogma de fe; que sus actos son bondadosos y
angelicales y que vienen al país a “dar” trabajo por caridad,
cuando en los hechos está comprobado que sólo vienen a depredar
nuestros recursos y enriquecerse con nuestro trabajo. Para Andrés Solíz,
la filosofía impuesta por el MNR en todo el proceso de
“Capitalización” se basa en el desprecio “gringo” por el
hombre boliviano, la denigración del país, la aniquilación de
nuestra autoestima y la destrucción de nuestra dignidad nacional,
todo en favor de la supuesta capacidad y eficiencia del elemento
extranjero (La Patria, 7-XII-2001). Lo ocurrido con la VASP-LAB y la
quiebra de ENRON, nos demuestran que los extranjeros, salvo contadas
excepciones, no son trigo limpio. Como epílogo, nada más contundente que lo expresado por Eduardo Galeano: “La inclinación a la mentira es tradición milenaria y costumbre cotidiana: quién no miente está frito”. Y sobre la patología criminal, la Asoc. Americana de Psiquiatría (1995), concluía que “la inclinación a la mentira es el rasgo más típico de los delincuentes habituales... Así, queriendo retratar al hampón característico, los psiquiatras norteamericanos dibujaron el perfecto identikit de los hombres más poderosos del mundo”. En suma, mientras no cambiemos nuestra conducta moral, especialmente en la clase dirigencial, nunca saldremos de la corrupción ni superaremos la pobreza y el subdesarrollo. |
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Apuntes..... |
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Su
tú piensas un momento y
no con mucha ternura el
Acta de Entendimiento: ¡¡debe
ir a la sepultura!! ZACARIAS |