Site hosted by Angelfire.com: Build your free website today!

Editorial  


Vinto Residual

La semana pasada sorprendió el anuncio de la Empresa Metalúrgica Vinto (Residual) de entregar, al cierre de gestión, 17.3 millones de dólares a Oruro.

Este dinero, de acuerdo a la información, debe destinarse a la ejecución de proyectos productivos en la región.

Este monto, es superior al recibido tras la venta de la fundición de estaño a la transnacional Allied Deals y de la fundición de antimonio, a la Empresa Minera Colquiri, ambas transacciones sumaron 15.8 millones de dólares.

El pueblo de Oruro no estaba enterado sobre la existencia de este dinero y urge que, a través de sus instituciones representativas, se averigue cuál será su destino final y se ejerza un control social estricto para no despertar con la sorpresa que fue destinado para equis proyecto o que, simplemente, ya no existe, se volatilizó.

El dinero es generado a través de la venta de concentrados de estaño que no fueron vendidos a las empresas Allied Deals y Colquiri, pero, lo más importante, por medio del rescate de las llamadas escorias de los ladrillos de refracción que utiliza el horno de la fundición.

La aplicación de tecnología boliviana y el uso de una pequeña fundición, han hecho maravillas.

También proviene de la venta de 1172,6 toneladas métricas netas de estaño metálico y de los denominados subproductos como el bismuto, la plata y el oro.

Lo interesante del caso es cómo técnicos bolivianos lograron recuperar importantes cantidades de mineral de estaño para colocarlo en el mercado nacional e internacional y captar recursos que beneficiarán íntegramente a la región.

Es un ejemplo de cómo, cuando se ejerce una administración honesta, los resultados siempre serán favorables y beneficiarán al empobrecido pueblo orureño.

En la actualidad, dentro del proceso de cierre de operaciones de la Empresa Metalúrgica Vinto, se procede a la conciliación, por medio de una comisión técnica de la existencia y valor de materiales, activos no transferidos, obras en construcción así como la transferencia de bienes muebles e inmuebles.

El monto resultante de estas operaciones también debe destinarse a la región.

La empresa residual, ejecuta también un programa de remediación ambiental que consiste en la reforestación de 600 hectáreas, la recuperación de áreas así como el pavimentado de la plaza Vinto, el estudio y disposición de escorias de antimonio y la selección y venta de chatarra.

Todo este trabajo se hizo de manera silenciosa y sus frutos son ahora una realidad. 17.3 millones de dólares, no es una suma pobre, puede destinarse al tan anhelado proyecto de construcción de la carretera asfaltada Oruro-Pisiga.

Lo importante es que el dinero existe, que está allí y que las autoridades departamentales deberían tomar cartas en el asunto y decidir, junto a las instituciones representativas de la región, el destino que estos fondos deben tener y que no debe ser otro que proyectos de beneficio común.

 


Opinión


Manuel Isidoro Belzu ¿fue realmente orureño?

Por: Valerio Pérez M.

El ex presidente boliviano Manuel Isidoro Belzu Humérez ¿de verdad fue orureño? Esa es la pregunta generalizada de la gente. Incluso en algunos medios de información se insistió sobre esa posibilidad. Así, por ejemplo, el periódico "EXTRA" del 27 de diciembre de 2000, registra un comentario con el título de "La Pooposina y sus 121 navidades", refiriéndose a la señora María Lucía Salvatierra, natural de Toracarí (Prov. Charcas de Potosí) quien desde 1903 vivió en la población de Poopó, Departamento de Oruro, habitando un inmueble de Manuel Isidoro Belzu"... en estado ruinoso, en una calle que colinda con un río... el único mandatario orureño".

La noticia es de por sí impactante que obliga a ocuparnos de su investigación. Consultados los libros de historia, en su mayoría no dicen nada al respecto, con excepción de algunos como la "Historia General de Bolivia" de Alcides Arguedas, refiere: "Había nacido en 1808 en un pueblecito del yermo andino". El "Resumen de la Historia en Bolivia" de Misael Pacheco Loma dice: "Nació en La Paz el 14 de abril de 1808... algunos dicen que en Poopó, el año 1811, su hogar proletario. Su madre Dña. Manuela Humérez... trabajadora de gran capacidad intelectual y afectiva. Es la popularísima "Pajuelera" de San Francisco. Su padrastro don Gaspar Belzu, es un modestísimo minero de Poopó". Floren Sanabria en su libro "Presidentes de Bolivia" expresa: "Nació, en La Paz el 14 de abril de 1808".

Existe, sin embargo, otra versión que podría considerarse de la más aproximada a la biografía de aquel personaje. Se trata de la obra: "Viva Belzu" de Ramón Salinas Mariaca, bisnieto de María Remedios Belzu Humérez. hermana menor de Manuel Isidoro. Según el referido compendio de vida y obra, todo empieza "en medio de las montañas de la provincia Murcia, ya casi con los límites con Granada. a mediados del siglo XVIII, en el pueblecito de Archivel, vivía un hombre llamado Manuel Belzu, de origen español, posiblemente oriundo de Murcia, pero se supone que dada la larga permanencia de los moros en esas provincias, tenía también bastante sangre árabe..."

Manuel Belzu, contrajo matrimonio con una mujer granadina de nombre Remedios, de cuya unión nacieron: Manuel y Gaspar. Los esposos dada su situación de pobreza aprendieron por cuenta a fabricar "pajuelas" (antecesores de los fósforos) y las negociaban entre la vecindad y poblaciones de los alrededores. "Bastará decir que toda la familia era analfabeta y posiblemente Manuel y Remedios, murieron sin conocer las letras".

Es explicable que, por la estreches de los medios económicos en el hogar, tampoco los hijos pudieron recibir un apoyo efectivo para sus estudios a más de las artes que eran práctica permanente de sus padres, de ese modo por influencia de Sebastián Carvajal, primo hermano de Remedios, relacionado con uno de los conquistadores españoles del mismo apellido que se hallaba en el Perú, logró primero su ubicación como auxiliar de las Cajas Reales y junto a él marcharon los dos sobrinos hacia Lima, estos últimos con la posibilidad de encontrar trabajo en las minas. En efecto el mayor de los jóvenes, Manuel, consiguió un cargo entre el personal de guardia de Intendente, en tanto Gaspar se dedicó al comercio.

Años más tarde fallece el hermano mayor en circunstancias no reveladas, lo que sí no dejó descendiente alguno. Aparentemente ese hecho obligó a Gaspar para trasladarse a la población de Arequipa y continuar con su negocio, lugar donde llegó a conocer a una joven boliviana, hija de uno de los mayordomos de Obrajes, en aquella localidad. El galanteo fue poco afortunado para Gaspar, por la tenaz oposición del padre, lo que motivó que la pareja de los enamorados huyeran de ocultas a la ciudad de La Paz (Bolivia), y a poco tiempo nació Manuel Isidoro Belzu Humérez, el 4 de abril de 1808.

La pareja de los convivientes (porque nunca llegaron al matrimonio), con un hijo encima, la responsabilidad fue mayor y había necesidad de una actividad segura que les reporte un ingreso económico aceptable, con ese propósito otearon horizontes y en el ínterin se anoticiaron que el centro minero de Poopó estaba en su mejor momento de auge, por lo que decidieron resueltamente constituirse en aquella población e iniciar una actividad comercial, la que efectivamente les dio muchas satisfacciones permitiéndoles incluso adquirir una propiedad inmueble, en cuyo cálido hogar nació el segundo hijo de nombre Francisco de Paula; posteriormente, con las ganancias obtenidas en Poopó, decidieron trasladarse a la ciudad de Oruro, instalando inmediatamente una tienda de aguardientes, pajuelas y fuegos artificiales en pleno mercado. El negocio fue de mucha rentabilidad y esa bonanza económica les permitió comprar una casa de las circunscripciones de dicho mercado, lugar del centro comercial que no está establecido, y en esa nueva propiedad de la pareja Belzu Humérez nace la última hija de nombre María Remedios.

La próspera actividad comercial de pronto se vio afectada por la conducta irresponsable de Gaspar que, de un momento a otro, cambió de su habitual forma de ser: un hombre trabajador, responsable en sus quehaceres cotidianos y apegado a la familia,

empezó a malgastar sus recursos económicos en locales de expendio de bebidas en compañía de mujeres de toda condición social y acostumbradas a la vida alegre, actitud anómala e irreflexiva del nombrado, obligó a Dña. Manuela Humérez a tomar una decisión: irse a La Paz junto a sus tres hijos, en tanto Gaspar quedó solo en Oruro.

En la ciudad de Illimani se hospedaron en la casa de la madrina de bautizo de Manuel Isidro, doña Vicenta Juaristi Eguino. Y ¿quién era la nombrada señora?. Se trataba nada menos de la célebre heroína de la guerra de la independencia de Bolivia, cuyo verdadero nombre responde a María Visencia de Juaristi Eguino Diez de Medina. La distinguida dama, por voluntad propia se hizo de la educación de María Remedios, mientras los dos varones también por gestiones suyas fueron internados en el convento de San Francisco. Entretanto doña Manuela Humérez se dedicó de lleno a la pequeña industria de pajuelas, chancacas y otras golosinas, las vendía en la puerta de la iglesia de San Francisco.

María Remedios, a cargo de la señora Juaristi recibió una buena educación. Manuel Isidro y Francisco de Paula, también aprovecharon de las maravillosas enseñanzas de los padres franciscanos, especialmente el menor que "obtenía los mejores puestos entre sus compañeros", en cambio, Manuel Isidro solamente soñaba con la música marcial y los vistosos uniformes de los soldados. Un día escuchó el llamamiento de voluntarios y eso fue suficiente para huir del convento e incorporarse a las fuerzas del Gral. Santa Cruz, era el año 1823, cuando apenas había cumplido 13 años de edad.

Llegó a pertenecer a un regimiento de infantería del Perú, con asiento en Arequipa, cuyo comandante era el Gral. Agustín Gamarra. Dada su vocación, bravura y disciplina militar fue distinguido de "Caballero Cadete" y en el año 1828 fue ascendido al grado de Subteniente. "Era un apuesto oficial, de buena estatura, porte magnífico, con una barba negra que circundaba su rostro de tipo árabe, trato simpático y culto, cualidades éstas por las que fue asignado como Edecán de doña Francisca Zubiagra "La Mariscala" esposa del Gral Gamarra quien llegó a tenerle mucho afecto y decía que era su ayudante preferido".

En ese transcurso de tiempo y mientras era edecán de la señora Zubiagra se enteró de los nefastos planes de su esposo que preparaba una invasión al territorio boliviano, ante esa aviesa intencionalidad de aquel militar se vio obligado a pedir su baja y retornar de inmediato al país para ponerse a disposición de las Fuerzas Armadas. Fue incorporado como Oficial de Batería 1o. Posteriormente, asumió al cargo de Ayudante Militar del Gobernador del Puerto de Cobija, tenía a esa fecha el grado de teniente efectivo. Al parecer, no estuvo conforme con su última designación y por esa razón habría abandonado sus funciones sin previo aviso a los mandos superiores, incurriendo en un lamentable acto de indisciplina, motivo por el que fue sancionado con un arresto en el cuartel de Oruro, por órdenes del Gral Andrés de Santa Cruz. Cumplida su eventual privación de libertad se lo destinó al Batallón 3o. a cargo del Cnl. José Ballivián. A poco tiempo, la unidad militar a la que pertenecía Belzu, fue destinada a Tarija y él ya con el grado de capitán se trasladó a la capital chapaca, fue el año 1830.

En aquella época, el presidente argentino Juan Manuel de Rosas (1829-1832), desató una sañuda persecución a sus rivales, por esas circunstancias, algunos jefes militares y políticos se refugiaron en Tarija, entre ellos el Gral. José Ignacio Gorriti junto a su familia. El pueblo tarijeño le brindó especial afecto a dicho militar, incluso su domicilio era el centro de reuniones sociales y culturales, a la que concurría el propio capitán Belzu, y esas excelentes relaciones existentes fue aprovechada por este último para enamorar con Juana Manuela Gorriti, por entonces una joven romántica, poetisa y escritora, hija del general. La ceremonia matrimonial se efectuó a poco tiempo, habiendo apadrinado el Gral Francisco Burdet O’Connor y la señora Edelmira V. de Ocantos.

La descendencia de los esposos Belzu-Gorriti fueron dos: Mercedes y Edelmira. La primera se casó. "Vicente Dorado, jurisconsulto y diplomático, hombre de gran fortuna, cuyo único hijo fue Manuel Dorado Belzu... Edelmira, caso con el general Jorge Córdova, que llegó a la Presidencia de la República y murió asesinado en Loreto".

En conclusión, ese es el resumen de una parte de la vida de Manuel Isidoro Belzu Humérez, y la que corresponde a su brillante carrera militar, participación en al vida política y actos de gobierno de la Nación, serán objeto de otro trabajo.

Lamentablemente, no nació en Oruro, pero toda su infancia la disfrutó en la tierra de los Urus, primero en Poopó y posteriormente en la ciudad del Pagador. Es evidente que sus dos hermanos, Francisco de Paula y María Remedios, fueron orureños de nacimiento.

 

 

La importancia de una galleta

 

 

No se trata de una galleta terrorista enviada por Osama bin Laden hasta la Casa Blanca en Washington sino de una inocente pretzel, galletita salada que se atragantó en el gargüero del presidente Bush y le produjo un desmayo que duró algunos segundos poniendo en vilo al personal que cuida al presidente norteamericano.

El hecho ocurrió el domingo cuando el señor Bush se encontraba viendo un partido de fútbol entre los equipos de Baltimore y Miami a través de la televisión en su residencia y cuentan los periodistas que el mandatario estadounidense al desvanecerse cayó al suelo golpeándose una mejilla.

Lo primero que dije al conocer la noticia fue: "es que no hay garantías para el trabajador" ni en los Estados Unidos, ni en Argentina, ni en Cochabamba y en cualquier momento cualquiera entrega la herramienta para la eternidad y sin tener tiempo para dictar sus últimas disposiciones. Es por ello que mi tía Encarna me dice: "hay que andar siempre con el Jesús en la boca".

Como soy un tremendista me puse a pensar en la suerte que habría corrido el mundo si en ese momento el Coronel Richar Tubb, médico de la Casa Blanca, no hubiera estado cerca del señor Bush para atender el desvanecimiento presidencial y desbloquear el tubo traqueal bushista, zona del buche del presidente.

¿Se habría detenido la búsqueda de los terroristas de Al Qhaeda en Afganistán y del jefe musulmán Osama bin Laden? Tal vez por algunas horas, pero un país como Estados Unidos seguiría marchando por sus mismos carriles institucionales, aunque es de prever que el consumo de galletas saladas habría disminuido notablemente, o serían exportadas a China, Cuba, o tal vez Venezuela.

El episodio que hoy comento tuvo repercusiones internacionales y envié un mensaje a la esposa de nuestro Presidente, señora Ginger de Quiroga, pidiéndole que dispusiera la eliminación de toda la existencia de galletas en la residencia presidencial en previsión de un caso similar, y también la prohibición a su esposo de ver por televisión encuentros de fútbol americano.

En mi casa desaparecieron todas las pretzel que existían en mi despensa y que no eran muchas, después de haber conversado con mi esposa que cuida mucho de mi vida, y porque nunca se sabe si una inocente galletita puede atragantarse en el gargüero de un ciudadano y causarle un desmayo o algo peor.

Como desconfío mucho de los terroristas árabes les hice llegar un mensaje que dice: "Díganle a Osama que galletas terroristas fallaron y que el Presidente Bush goza de excelente salud y continuará dirigiendo la guerra contra el terrorismo.

 

Estadounidenses decididos a probar Cuba, la fruta prohibida

Por: Néstor Marín (*) E-Mail:serviex@prensa-latina.cu

La Habana.- Desde Mike Tyson hasta congresistas y empresarios, los estadounidenses parecen en el 2002 más decididos que nunca a salvar los obstáculos legales que Washington interpone a sus deseos de volver a convertir a Cuba en su destino turístico favorito.

Antes del triunfo de la Revolución en enero de 1959, miles de norteamericanos tomaban un avión o atravesaban en ferry las escasas 90 millas náuticas que separan a la Isla de las costas de la Florida para pasar sus vacaciones de fin de semana en las soleadas playas cubanas o jugar en los casinos habaneros.

Pero, casi inmediatamente después de la entrada de Fidel Castro a La Habana al frente de los "barbudos" del Ejercito Rebelde, Estados Unidos comenzó a hostigar al naciente gobierno, y una de sus primeras medidas fue decretar, en 1962, un bloqueo económico, financiero y comercial contra Cuba.

La medida, vigente desde entonces, prohibe la venta de medicinas y alimentos e impide a los estadounidenses visitar la isla caribeña, sin previa autorización del departamento del Tesoro de su país.

Los infractores enfrentan multas de 55 mil dolares y sentencias de hasta 10 años de cárcel.

Sin embargo, con autorización o si ella, directamente, o a través de terceros países -para burlar a las autoridades de inmigración-, el número de norteamericanos que sigue llegando a Cuba es cada vez mayor, y lo ocurrido a principios de año parece corroborar que el 2002 no será la excepción.

El segundo año del siglo XXI comenzó con la escaramuza protagonizada por el controvertido boxeador Mike Tyson, el 1 de enero, en un hotel habanero.

Tyson trató de pasar inadvertido durante su fugaz visita a la capital cubana, pero descubierto por la prensa, el pugilista montó en cólera y arremetió contra los paparazzis.

La trifulca acabó con su viaje de incógnito, y ahora, el multimillonario boxeador puede ser llevado ante la justicia de su país, acusado de violar el bloqueo contra Cuba.

Otros cientos de estadounidenses llegaron a La Habana en los últimos días, en viajes patrocinados por distintas entidades -desde organizaciones no gubernamentales hasta grupos empresariales o legislativos-, pero todos bajo el denominador común de acercarlos a una realidad que sólo conocen a través del prisma de la prensa de su país.

La comitiva más numerosa la integraron unos 500 ejecutivos de la Young Presidents Organization que aterrizaron en el aeropuerto internacional capitalino el 3 de enero pasado, acompañados de sus familiares.

Casi inmediatamente después de su arribo, los visitantes se reunieron con el presidente Fidel Castro, quien, en ameno diálogo, les explicó los programas sociales y educacionales en que se halla enfrascada la nación caribeña.

El mandatario aseguró a los miembros de la organización radicada en Dallas, Texas, tener un alto concepto del pueblo de Estados Unidos, al tiempo que abogó por continuar los intercambios entre ambas partes, porque, dijo, "la solución a los problemas está en la cooperación y no en las guerras".

Los empresarios coincidieron en La Habana con los senadores republicanos Arlen Specter y Lincoln D. Chafee, y con siete representantes a la Cámara.

Tanto Specter como Chafee abogaron por una cooperación de Estados Unidos con Cuba en temas como la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo y afirmaron estar sumamente complacidos por la oportunidad que tuvieron de intercambiar por más de seis horas con el presidente Fidel Castro.

Para ellos, resulta incomprensible la inexistencia de convenios entre ambos países para combatir el trafico de estupefacientes, pese a un ofrecimiento incondicional al respecto hecho por el jefe de estado cubano en el 2000.

Ambos senadores también expresaron su oposición al bloqueo unilateral impuesto por su país contra la Isla y prometieron seguir trabajando en el seno del Congreso para lograr la derogación de la medida.

También llegaron a La Habana siete congresistas de la nación norteña, que desde la semana pasada cumplieron una apretada agenda de entrevistas y recorridos auspiciada por el Parlamento local.

La delegación bipartidista, organizada por el Lexignton Institute con sede en Arlington, Virginia, fue recibida por el Ministro de Relaciones Exteriores de Cuba, Felipe Pérez Roque, y el líder parlamentario, Ricardo Alarcón, entre otras altas autoridades locales.

El grupo integrado por Joan Emerson, republicana por Missouri, y los demócratas Hilda Solís (California), Collin Peterson (Minnesota), William Clay (Missouri), Victor Snyder (Arkansas), William Delahunt y Stephen Lynch (Massachusetts) arribó a La Habana con el propósito de analizar el estado de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

Estamos orgullosos de venir a La Habana a analizar nuestras relaciones bilaterales, estamos aquí para conocer a Cuba, declaró a Prensa Latina, el vicepresidente del Lexington Institute, Phil Peters, quien junto a la presidenta de la Cuba Policy Fundation, Sally Grooms, encabezó la delegación de congresistas.

La avalancha de norteamericanos a Cuba en los primeros días del 2002 hace prever una cifra récord de visitantes procedentes de la nación norteña, desde donde según estimados no oficiales, llegaron unos 160 mil el año pasado.

Al interés de los estadounidenses por probar la fruta prohibida que para ellos representa Cuba, se suma ademas la creciente oposición al bloqueo dentro del Congreso, donde se promueven varias iniciativas que buscan levantar las restricciones a las ventas de alimentos y medicinas a la Isla.

 

(*) El autor es periodista de la redacción Nacional de Prensa Latina

 


Apuntes.....


Es cosa bien sabida:

la maquinaria del Estado,

está completamente podrida.

¡¡todos nos hemos fregado!!

ZACARIAS