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Nuestras Provincias


Etnias de origen milenario pierden

 su cultura inexorablemente

Los capillos, chipayas, uros, muratos, parineros, llapallapanis, vilañeqes, puñacas, pierden su cultura ancestral, inexorablemente, por diferentes razones fundamentales que es de conocimiento implícito y explícito de los orureños y sus autoridades. Oruro, es el único departamento que tiene más grupos, naciones y etnias de origen milenario a nivel nacional, esto se debe que hace miles de años el enorme lago Minchín y los ríos como el Desaguadero y Lacajahuira y otros, hizo que aquellos hombres vengan a pescar y cazar, también por otros factores determinantes.

Para hablar por ejemplo de los capillos que desaparecen al empezar el presente Siglo XXI, necesariamente se tiene que hacer una rememorancia a los urus, leconzas, uruquillas y tantas naciones o 

1.- Vista panorámica de una vivienda 

milenaria en Chuasaquere, que 

pertenece a los "Chullpas" y sus 

moradores murieron hace siglos.

etnias que vivieron en las islas y riberas del inmenso lago Minchín, como también en las riberas de los ríos que corrían con mucho caudal de agua, como el Lauca, Laramkahua, Lacajahuira, Marquez y otros, que en otro tiempo existía mucho pescado, como en nuestros días, hoy continúan pescando los "chullpa puchus" y aymaras.

La vida de los "capillos" y otros originarios, se desconoce, no existe historia escrita y solamente tenemos que contentarnos con las transmisión verbal de generación en generación.

Las naciones y etnias originarias, en suma, eran una comunidad dispersa que moraban en grandes islas, montañas, riberas, hasta en lagos, entre medio de las plantas de totoras y son consideradas directamente como una de las razas más antiguas del continente, y se le calcula una existencia de más de 2.000 años antes de Cristo.

Los urus y otras etnias tenían sus viviendas en los cerros construidos de piedra y barro, algunos moraban directamente en cuevas, mientras que otros grupos en la cúspide de algunos cerros medianamente elevados.

Esos hombres se alimentaban de pescado crudo y en algunas oportunidades de carne de llama, vicuña, parihuana, patos que no eran cocidos.

El carácter de esos hombres originarios que vivieron en esta parte del Kollasuyo, hoy Bolivia, eran expertos y, ya en algún momento alcanzaron la gran civilización, porque en las tumbas y catacumbas de esos hombres existe el oro, plata muy bien fundido y labrado en anillos, collares y otras cosas lujosas, así se confirmó con la detención de las reliquias que profanaron de los chullpares-tumbas de Alcaya, por parte de los franceses en complicidad con la primera autoridad política de la provincia Ladislao Cabrera en la jurisdicción de Salinas de Garci Mendoza, en la década de ochenta. El hecho quedó impune hasta la fecha, entre tanto las tumbas destruidas de los chullpas fueron restaurados en 1999, hoy se constituye un verdadero atractivo turístico y es visitado por estudiantes e investigadores nacionales y extranjeros.

Entre otras virtudes que tenían, es que eran buenos navegadores y pescadores, ya que: "montados en sus endebles esquifes, las típicas balsas que ellos llamaban "tusa", sentíanse en su elemento". Manejaban el remo (yokena o tekuse) y la vela (achihua) con absoluta seguridad. Conocían la dirección de los vientos, sabían capear los temporales y no les arredraban los peligrosos canales del río ni la cerrada e infranqueable maraña de los totorales del lago", dice con respecto el Dr. José María Camacho.

Por su parte Ondegardo dice de los urus: "eran expertos en el arte de las industrias y los tejidos, fabricaban buenas telas de lana, curiosas esteras de totora, fuertes cuerdas de chillihua. Sin embargo se les calumnió como inválidos por parte de sus vecinos invasores". Estos eran aymaras, quechuas, u otros, que tampoco está claro la historia.

LOS CAPILLOS, SU UBICACION Y VIDA

Los capillos hasta finales del siglo pasado vivían en la jurisdicción del municipio de Turco. Exactamente a pocos kilómetros hacia el sur-oeste donde moraban tejiendo buenas telas de bayeta para sus vecinos y otros que requerían sus servicios. Asimismo pasteaban ganado camélido y ovino en toda la región. Pero a principios del presente siglo sucumbieron, ya que la situación económica y otros factores determinantes, hace que migraran con distintos destinos, unos se fueron al oriente boliviano, otros miembros de la familia a los valles y los que se quedaron se dispersaron, inexorablemente entre las comunidades de la región y esos son las mujeres, quienes se casaron.

Estos hombres de sangre originaria, lucharon por mantener su cultura, hasta los últimos momentos, pero por la cercanía de sus vecinos han tenido que renunciar a sus costumbres.

OTRAS ETNIAS QUE PIERDEN SU VALOR CULTURAL

Los urus que viven en las orillas del lago Poopó; los Vila Ñequez, en las cercanías de Machacamarca; los puñacas, en la provincia Poopó; los llapallapañís, en la provincia Pagador, los parineros en Ladislao Cabrera; los chipayas en Atahuallpa y casi medio centenar de comunidades originarias que viven en las orillas del río Desaguadero, lago Uru Uru, lago Poopó, río Lacajahuira, río Marquez, lago Coipasa y otros ríos, conviene mantenerlos en su habitat natural y costumbres originarias, porque Oruro es el único departamento que cuenta con muchas comunidades y naciones originarias en comparación con otros departamentos de nuestro país. Además de ser grupos auténticamente de estirpe milenaria, se constituyen en verdaderos atractivos turísticos que puede generar sus propios ingresos económicos, pero antes se debe dotarles de educación en el campo del turismo y la venta de la industria sin chimeneas. Porque actualmente están en grave peligro de perder su cultura originaria que con tanto celo han mantenido por miles de años y están a punto de sucumbir como los capillos.

Otras etnias y grupos milenarios desaparecieron hace mil, quinientos trescientos, doscientos, cien, cinco y hasta dos años atrás, por diferentes razones fundamentales que en su generalidad son de conocimiento implícito y explícito de los orureños y sus autoridades.