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Perspectiva Minera |
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El grave conflicto social se originaría por el incumplimiento del gobierno a los convenios suscritos hace seis meses con las cooperativas mineras FENCOMIN amenaza con ocupar centros mineros privatizados |
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El Presidente de FENCOMIN, Cresencio Huanca, anuncia para la primera quincena de enero del 2002: "La toma de centros mineros privatizados y los almacenes de la Corporación Minera de Bolivia". "Bloqueo de caminos a nivel nacional" "Marcha nacional del cooperativismo minero con la movilización de 20 mil trabajadores en las calles". Por la magnitud del conflicto social en ciernes, damos cuenta puntual de lo que a juicio de FENCOMIN, originarían las medidas extremas. CUPONES DE EMPLEO En lo referente a la otorgación de los cupones de empleo al trabajo productivo minero, de acuerdo a lo denunciado por FENCOMIN a través de su presidente Cresencio Huanca, "se estaría discriminando la entrega de las tornaguías a los minerales de baja ley. Los tecnócratas piensan que existen yacimientos de alta ley, cuando la realidad es otra. Los cooperativistas trabajamos áreas marginales y agotadas con baja ley de cabeza. El dinero de los cupones se nos entrega después de agotadoras gestiones burocráticas como cuenta gotas. Los trabajadores mineros tenemos que pasar un verdadero calvario para acceder a estos cupones mal llamados de emergencia". DISCRECIONAL ACREDITACION DE COMERCIALIZADORAS Otro de los aspectos controversiales tiene relación con la "discrecional acreditación de las empresas comercializadoras por parte del Viceministerio de Minería y Metalurgia. No estarían tomando en cuenta factores importantes como la responsabilidad, honestidad trayectoria y seriedad de las comercializadoras. Estas empresas en el pasado inmediato han evadido impuestos de Ley, engañando al Estado Boliviano, a la Seguridad Social y COMIBOL y otras instituciones". INCUMPLIMIENTO DE CONVENIOS De acuerdo a las denuncias del cooperativismo minero en su conjunto, "el gobierno estaría incumpliendo los siguientes puntos contenidos en los distintos convenios: Falta de asistencia técnica y Empleos de emergencia. Las cooperativas no están tomadas en cuenta, pese a existir disposiciones legales en vigencia. Estas actitudes perjudican la producción minera del país, principalmente del cooperativismo". No se cumplen los convenios que tienen relación con: Entrega de áreas de trabajo en Caracoles, (inspección in-situ para verificar el cumplimiento de contrato con la empresa Barrosquira, para revertir áreas no trabajadas), San Vicente (verificación del contrato por parte de Panamerican Silver) Mina Canutillos, Colquiri, San José (analizar los planos de la mina para la ampliación de las áreas de trabajo para la Cooperativa Salvadora), la entrega inmediata de 200 mil toneladas de colas de Catavi a la Cooperativa Multiactiva y muchos otros compromisos como el denominado "almacenes vacíos de COMIBOL", que se refiere a la entrega de activos (equipo y maquinaria) de la Corporación Minera de Bolivia. Existe una marcada negligencia y dilación por parte de los burócratas de COMIBOL para cumplir con este compromiso. No hay respuesta seria del Ministerio de Desarrollo Económico sobre el tema de la energía eléctrica. Se debería convocar al Viceministro de Energía e Hidrocarburos, así como al Superintendente de Electricidad, y Eduardo Robles, Asesor de COMIBOL, para la revisión de facturas y en muchos casos la devolución de montos por sobrefacturación, revisión de contratos de distribución de energía eléctrica, asistencia técnica para lograr eficiencia energética en las operaciones mineras. Nada de esto se ha cumplido". "Ninguna autoridad da información sobre el compromiso de dotar de un inmueble para la Federación Nacional de Cooperativas Mineras de Bolivia, como tampoco de la donación de instrumentos de trabajo como palas, picos, carretillas, martillos y otros, de acuerdo a la lista entregada por FENCOMIN". COMPROMISOS EN EL AREA SOCIAL La Federación de Cooperativas Mineras de Bolivia, sostiene: "que hasta la fecha no se han aplicado acuerdos con la Caja Nacional de Salud, referido al Seguro a Corto Plazo, además de los aportes en mora que tienen las cooperativas y la condonación convenida de intereses y multas penales en su totalidad, la reprogramación de los aportes netos hasta en 60 meses, la conciliación de la deuda por aportes de mayo del 2000 adelante. Elaboración del proyecto de Decreto Supremo para que sea el SIVEX la institución que retenga los aportes de las cooperativas mineras a favor de la CNS. El compromiso del Ministerio de Salud para la atención de las demandas de salud (médicos, paramédicos, medicamentos, transporte y equipo) para las cooperativas mineras garantizando una atención de calidad. La incorporación inmediata de los cooperativistas auríferos al Seguro a Corto Plazo, tras el estudio de aportes y seguro considerando las peculiaridades del sector por parte de la Caja Nacional de Salud". El Presidente de FENCOMIN, sostiene que "no existe respuesta positiva a la ampliación de cobertura planteada por el cooperativismo minero, en esta importante área social, como tampoco existe ningún programa de vivienda para el sector minero cooperativizado, tomando en cuenta el financiamiento, aporte propio y asistencia técnica para la construcción y refacción de unidades habitacionales. Tampoco se ha avanzado nada en la adjudicación de viviendas sobrantes de COMIBOL para los extrabajadores de la empresa, ni las transferencia a cooperativistas activos en sus respectivos distritos previa tramitación de la norma legal y elaboración del reglamento específico". FINANCIAMIENTO PARA LA REACTIVACION DE LAS COOPERATIVAS MINERAS En este punto neurálgico el Presidente de la Federación de Cooperativas Mineras de Bolivia, Cresencio Huanca, es más contundente y sostiene que "no existen los dos millones de dólares como contraparte nacional para este impostergable objetivo, como tampoco existen los tres millones de dólares del FONDESIF y NAFIBO. No hay respuestas serias y concretas para el relanzamiento del programa de APEMIN, cuyos recursos en muchos casos han privilegiado y beneficiado a sectores ajenos a la minería, evidenciándose un tratamiento hasta humillatorio por parte del Director Nacional de este programa de apoyo a la pequeña minería, con fondos de la Comunidad Europea y contraparte nacional, hacia los cooperativistas mineros. La ausencia de una política tributaria real y coherente con la crisis que atraviesa la minería en su conjunto y principalmente la pequeña minería, agudizando cada vez más nuestra dramática situación". En el ámbito de la comercialización de minerales, FENCOMIN denuncia que "se ha elaborado un decreto supremo sin participación ni consenso, razón por la cual este subsector desconoce los alcances de dicho instrumento legal. En seis meses, pese al compromiso, tampoco se ha promulgado el decreto respectivo que viabilice la compensación de deudas. El Viceministerio de Minería y Metalurgia no ha realizado el trámite de alimentos por trabajo ante organismos de la cooperación internacional y las prefecturas departamentales, para la incorporación del cooperativismo minero en estos programas. Otra negligencia y falta de seriedad en los compromisos. De acuerdo a lo denunciado por el Presidente de FENCOMIN, la lista de los puntos contenidos en los convenios del 11 de junio del pasado año es larga y su seguimiento, durante seis meses, está demostrando fehacientemente que el gobierno y sus instancias ejecutoras han incumplido en un 70 por ciento todo lo convenido y comprometido, en las áreas social, productiva y de financiamiento, razón por la que se ha dispuesto dirigir una Carta Abierta al señor Presidente de la República, Ing. Jorge Quiroga para que este interiorizado sobre la poca seriedad y eficiencia, por parte de los firmantes de los distintos convenios, que frenan la reactivación de la minería nacional". Finalmente, el Presidente de FENCOMIN, Sr. Crescencio Huanca Aguilar, a tiempo de reiterar que en la primera quincena del presente mes de enero del 2002, más de 20 mil trabajadores mineros cooperativistas estarán en las cales para hacer escuchar su voz de protesta y exigir el cumplimiento de los convenios, su lucha estará también orientada, en forma permanente y sin claudicaciones, "a la revisión de los contratos de capitalización que enajenaron nuestras empresas estratégicas, conculcaron nuestra soberanía, mancillaron la dignidad del país, haciéndonos cada vez más dependientes de un modelo económico salvaje que agudiza la pobreza de nuestros pueblos".
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El cooperativismo minero exigen que el Estado movilice recursos contra la desigualdad. |
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• El Estado no puede renunciar a la responsabilidad de reformar sus instituciones, para hacer de Bolivia un país competitivo orientando sus metas a la producción
FENCOMIN PROPONE Se propone como base para el análisis dos variables; eficiencia y eficacia que pueden ser mucho más evidentes si se las analiza a la luz de las condiciones de oportunidad y equidad en las que se ha desenvuelto en la historia de la minería y de la economía del país. Demostramos eficiencia cooperativizada en la explotación de yacimientos marginales, en los que la empresa estatal y privada no lograron niveles de rentabilidad económica aceptables para mantener sus operaciones. Se tiene ejemplos que respaldan esta afirmación, tal el caso de las cooperativas afiliadas a Fedecomin Potosí que durante años vienen explotando el Cerro Rico y generando riqueza para beneficio de la región; cabe hacer mención también a la Cooperativa Kami. Cuando COMIBOL perdía 170.000 $us. por mes, se suspenden operaciones para entregar un contrato de arrendamiento a la cooperativa. Esta logra niveles de producción y expansión que de no ser por la baja de precios de minerales de aquel momento, hoy sin dejar de lado la importante inversión en infraestructura de caminos, salud, educación etc., que desarrolló en la región; práctica común en la mayoría de las cooperativas mineras, que orientan parte de sus factores productivos a inversiones sociales, pese a la escasez de sus recursos. Otro ejemplo, es el de la Cooperativa Chorolque de Atocha, uno de los pocos yacimiento arrendados por COMIBOL en condiciones de autonomía de producción. Actualmente esta empresa autogestionaria ha alcanzado una producción de alrededor de 350 toneladas finas mes. El desafío que en este momento enfrenta es lograr la exportación directa de su producción. Ejemplos como los mencionados se tienen en otras cooperativas, toda vez que la actividad de estas unidades mineras autogestionarias se centra principalmente en la producción de concentrados de estaño, zinc, plata, plomo, antimonio, wolfram y otro. Esto no significa que la operación productiva del cooperativismo minero se reduzca a dichos minerales. También se explotan yacimientos de ulexita, piedra caliza, abono vegetal, piedra pizarra, cobre, bismuto y otros que por tener escaso significado en cuanto a valor económico y volúmenes de producción no son objeto del presente análisis. Los yacimientos y áreas arrendadas a las cooperativas por lo general son aquellas que están consideradas no rentables. Dichas áreas de trabajo no reunen condiciones para atraer inversiones por tratarse de áreas que están en niveles de ley por debajo de lo económicamente rentable, pero aún así las cooperativas continúan produciendo mediante economías de escala, vía ampliación de la jornada de trabajo y mayor autoexplotación de la fuerza de trabajo. Además, se tuvo experiencia de riesgo compartido con empresas extranjeras, tal el caso de la cooperativa Tazna que entró en "joint venture" con Cominesa, empresa minera con capital externo que debería introducir en sus operaciones tecnología de punta, pero que en los hechos fue un fiasco total. Lo propio sucedió en el sector aurífero, donde se conjunciono el interés cooperativo con el interés de los inversionistas privados, pero al igual que la experiencia anterior aquí fracaso la inversión foránea por falta de tecnología.
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Frente a la crisis de la minería el cooperativismo fue la respuesta |
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• Cuando el Estado boliviano y las empresas mineras no lograron mantener niveles de producción frente a las crisis cíclicas, el cooperativismo minero fue la respuesta para la sobrevivencia del sector, según el análisis de FENCOMIN.
Las fuentes de emergencia de las cooperativas mineras, sin lugar a dudas, se las encuentra en las crisis económicas en general y en particular en las crisis del mercado de minerales, es en este mercado donde actúan las fuerzas de la oferta y la demanda determinando el precio del producto. Los precios de los minerales no ferrosos responden a una tendencia procíclica, vale decir, que su demanda está asociada al ciclo de la economía mundial, es así que cuando la economía se contrae los precios disminuyen y viceversa. Contrariamente, los precios de los minerales preciosos, como el oro, por constituir un activo financiero, demandado por tenedores de liquidez en períodos de alta inflación, reaccionan conforme el comportamiento de las tasas de inflación, si la inflación cae el precio del oro también se contrae y si existe alta inflación el precio se incrementa. Esta relación entre el crecimiento económico y los precios, repercute en los países productores de materias primas, obligando a la reducción de la producción y en el peor de los casos al cierre de las minas y al despido de los trabajadores. El aparato productivo estatal y privado del país, no logró asimilar estas crisis cíclicas en el pasado, que indujeron al despido de miles de obreros y al cierre de operaciones de las empresas mineras. La economía nacional no tuvo la capacidad de absolver esa mano de obra desocupada y tampoco fue capaz de rehabilitar las empresas estatales. Ante esta evidencia, los desocupados, particularmente mineros o arriendan del Estado o del sector privado áreas de trabajo o se adjudican concesiones mineras. De esa manera logran una fuente de empleo propia. En la historia de la minería son muchas las crisis de precios de los minerales que el país ha soportado, poniendo de manifiesto la gravedad de los problemas estructurales que se vienen arrastrando desde hace tiempo. Y como se demuestra en estas páginas, si las empresas estatales y privadas dan señales de agotamiento en el sector minero, Bolivia ha encontrado respuestas positivas en las unidades autogestionarias. Cuando el Estado boliviano y las empresas mineras no han logrado mantener niveles de producción frente a las crisis cíclicas de los precios; fueron las cooperativas mineras la respuesta para la sobrevivencia de este sector. Este subsector ha aportado y continua aportando a la economía del país durante alrededor de 61 años de permanencia y trabajo. En consecuencia, para entender los problemas de la minería cooperativizada, es necesario comprender su origen, la permanencia en el tiempo y las características de crecimiento que éstas han demostrado. Hoy son 516 las cooperativas mineras que operan en el país con una significativa participación en la economía nacional. |