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Editorial
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La sociedad boliviana, en su conjunto, le dijo NO al terrorismo. Líderes de todas las organizaciones nacionales se reunieron este fin de semana, en el Palacio de Gobierno y sin distinción de siglas políticas, credos religiosos y otras diferencias, unieron sus voces para expresar en forma contundente que, el terrorismo no pasará. Y es que el atentado ocurrido la tarde del pasado viernes, en Santa Cruz, que cobró la vida de una persona y provocó heridas a por lo menos nueve, es el primero de esas características que se producen en nuestro país y que causó la indignación general. Los bolivianos no estamos acostumbrados a estos cobardes actos que siempre ciegan la vida de ciudadanos inocentes. El atentado en la capital cruceña no es más que un alevoso y cobarde hecho perpetrado por criminales que actúan cobijados en las sombras y el anonimato. Nuestro país soportó hasta el pasado viernes, la acción del narcotráfico, la delincuencia y la corrupción. Hoy los bolivianos enfrentamos a un nuevo enemigo distinto, sin rostro, es un enemigo cobarde porque asesina a inocentes. El vil atentado de Santa Cruz, se produce sólo a pocas horas de que la policía, en una acción que la dignifica, haya capturado a parte de una banda de asaltantes que estaba integrada por dos oficiales de esa institución y por delincuentes bolivianos y peruanos. Estos criminales, según los reportes oficiales, eran los responsables de varios asaltos a mano armada que aterrorizaron a gran parte de los bolivianos y provocaron la muerte de por lo menos cinco personas. Por lo ocurrido en Santa Cruz y por el blanco escogido, surge la hipótesis de que la banda parece ser mucho más grande. Los dos "coches bomba", fueron colocados y detonados frente al edificio del comando departamental de la policía, con un claro mensaje: "no sigan". Esas son las armas de los terroristas, de los delincuentes que quieren imponer sus malas artes a través de la intimidación. El presidente Jorge Quiroga, en un mensaje a la nación, afirmó que se extremarán esfuerzos para dar con los autores de tan abominable acto, los que, dijo, recibirán un ejemplar castigo. El pueblo boliviano es pacífico y en esa forma de vida, radica su fortaleza, no está dispuesto a rifar su tranquilidad, no está dispuesto a que nuestras ciudades se conviertan en polvorines que pueden detonar en cualquier momento. Es por eso que la sociedad en su conjunto, cerró filas para combatir esta práctica criminal. A las autoridades llamadas por ley, les corresponde investigar de donde proviene el atentado terrorista de Santa Cruz, quienes se esconden en las sombras y qué objetivos tienen. El blanco escogido y las llamadas anónimas a medios de comunicación, parecen confirmar que la banda capturada tras el asalto en la avenida Kantutani de La Paz, tiene muchas más ramificaciones.
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Apuntes..... |
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Entre nuestro males aumentan las crisis sociales: en el caso de Baremsa ¡¡allí sigue la defensa!! ZACARIAS |