Néstor A. Briceño Lugo, SDS.
Caracas 1998
Introducción
T
|
odos
los años al llegar el tiempo de preparación para la Navidad, comenzamos a
elaborar, junto con las hallacas, los diversos adornos navideños, entre ellos
nuestro pesebre.
El
pesebre, que algunos llaman nacimiento o belén, fue ideado por el Seráfico San Francisco de Asís, quien, en
la Navidad de 1233, tres años antes de su muerte, hizo una representación en
vivo del nacimiento del Hijo de Dios,
para celebrar con una solemnidad única y extraordinaria ese hecho, habiendo
obtenido previamente la oportuna licencia del Sumo Pontífice, para evitar que
su proyecto fracasara condenado como novedad. Lejos de eso, pronto se extendió
por toda la cristiandad, popularizándose con las figuritas de los más diversos
materiales que todos conocemos, habiendo llegado hasta nosotros a través de
España, para convertirse en una de las tradiciones más propias de nuestras
tierras, esencial para el disfrute pleno de la Navidad,
1. La
propuesta de esta novena navideña es armar el nacimiento durante los nueve días
antes de Navidad, meditando así cada una de las figuras principales que
aparecen en él y preparando nuestro corazón al nacimiento del Niño Jesús, quien
una vez más nos invita a hacernos hermanos en su amor.
La estructura que se presenta es muy sencilla, y así, en familia o en
el barrio o en la capilla, cualquiera puede organizar esta novena. Para ello,
antes de comenzar la novena es necesario tener preparado el lugar, así como la
escenografía básica (cueva, montañas, valles, ríos…) si es ese el estilo de
pesebre que se montará.
La novena se desarrollará todos los días de acuerdo con el siguiente
esquema básico
1.
Saludo y Aguinaldo inicial.
2. Oración
para todos los días.
3. Presentación
del personaje del día.
4. Lectura
Bíblica.
5. Meditación.
6. Oración
final y colocación de la figura en el pesebre.
7. Despedida.
Aquí
estamos, Señor, reunidos en torno a ti,
no
deseamos nada más sino encontrarte en nuestras vidas;
así
como te reconocieron Ana y Simeón
queremos
reconocerte en el niño que nace en Belén.
Prepara
tú nuestros corazones
para
que recibamos con alegría y compromiso
el
Reino de Dios que se hace presente entre nosotros,
proclamando
con todos los ángeles y a través de nuestra vida
“Gloria
a Dios en el Cielo y en la tierra paz a los hombres que ama el Señor”.
No
cierres tus oídos a nuestra oración
para
que meditando el misterio de la encarnación,
sigamos
más de cerca, con Espíritu de hijos,
al crucificado que ha resucitado.
Por
Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
Primer día, 16 de diciembre:
1.
Saludo
y Aguinaldo inicial:
Se saluda a los presentes con estas u otras
palabras similares:
Hoy
estamos aquí para prepararnos juntos al nacimiento del Señor. Queremos orar con
Él, escuchar su Palabra y meditarla; dejar que sea Él quien nos transforme así
como lo ha hecho con todos los que le escuchan. Así que dispongámonos a
participar en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Se canta A ti te cantamos, preciosa María.
2. Oración para todos los días: (página
6)
3. Presentación del personaje del día:
Hoy
vamos a meditar la figura de María. Ella fue la primera en recibir la noticia
del nacimiento del Salvador; fue la primera en acoger la palabra en su corazón
e interrumpir sus planes por aceptar a Jesús. Escuchemos hoy cómo ella recibió
el Verbo de Dios.
4. Lectura Bíblica. (Lc 1, 26-38):
Al
sexto mes el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea,
llamada Nazaret, a una joven virgen que estaba comprometida en matrimonio con
un hombre llamado José, de la familia de David. La virgen se llamaba María.
Llegó
el ángel hasta ella y le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está
contigo». María quedó muy conmovida al oír estas palabras, y se preguntaba qué
significaría tal saludo.
Pero
el ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado el favor de Dios.
Concebirás en tu seno y darás a luz un hijo, al que pondrás el nombre de Jesús.
Será grande y justamente será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará
el trono de su antepasado David; gobernará por siempre al pueblo de Jacob y su
reinado no terminará jamás».
María
entonces dijo al ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen?» Contestó el
ángel: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te
cubrirá con su sombra; por eso el niño santo que nacerá de ti será llamado Hijo
de Dios. También tu parienta Isabel está esperando un hijo en su vejez, y
aunque no podía tener familia, se encuentra ya en el sexto mes del embarazo.
Para Dios, nada es imposible».
Dijo
María: «Yo soy la servidora del Señor, hágase en mí tal como has dicho».
Después la dejó el ángel.
Palabra del Señor.
5. Meditación:
En esta lectura se nos
presenta a María como aquella que está a la escucha de la palabra, es interpelada
por ella y recibe la misión de ser la madre de Dios. Ella, sin embargo,
presenta sus dudas al ángel y recibe la prueba de la maternidad de Isabel que
demuestra que para Dios nada es imposible. ¿Medito yo diariamente la palabra de
Dios? ¿Voy descubriendo la voluntad de Dios para mi vida? ¿Cuáles son las
preguntas que me surgen de la escucha de su voluntad? ¿Es mi respuesta un sí
abierto a recibir a Jesús en mi vida?
6. Oración final y colocación de la figura de la
Virgen María en el pesebre:
Te
damos gracias, Padre, porque en María nos has mostrado la grandeza de tu amor.
Te
pedimos que germine en nosotros la pureza de corazón,
y
así seamos libres para hacer tu voluntad.
Abre
nuestros oídos para que escuchemos tu Palabra,
y
que en nuestros labios esté siempre el sí a punto.
Te
lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
(Mientras se coloca la figura en el pesebre se
puede cantar Purísima María).
7. Despedida.
El
Dios de la Vida, que hizo fecunda la virginidad de María, nos bendiga en el
nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Segundo día, 17 de diciembre:
San José
1. Saludo y Aguinaldo
inicial:
Se saluda a los presentes con estas u otras
palabras similares:
Queremos
escuchar hoy lo que el Señor nos quiere decir. Por eso estamos alegres, Dios se
acerca a cada uno de nosotros y nos habla al oído. Preparemos nuestros
corazones para que sea su voz la que escuchemos, descubriendo su voluntad para
nosotros. Comencemos esta celebración en el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo. Amén.
Se canta Aguinaldo Venezolano (Si la Virgen fuera andina…)
2. Oración para todos los
días: (página 6)
3. Presentación del
personaje del día:
Nos
acercaremos en este momento a la figura de José. Seguramente un joven entre
unos veinte y veinticinco años, con las ilusiones de casarse con María. Ellos
ya estaban comprometidos, así que solamente faltaba esperar un tiempo y llevar
adelante los planes como cualquier pareja de su época. Pero las dudas invaden
el corazón de José, quien pone sus preocupaciones en las manos del Señor. Dios
no se hace esperar, y acude a José; la necesidad es mutua: José desea
respuestas sobre lo sucedido y Dios necesita la respuesta de José para poner al
Hijo bajo sus cuidados. Escuchemos con mucha atención la siguiente lectura del
Evangelio.
Este
fue el principio de Jesucristo: María, su madre, estaba comprometida con José;
pero antes de que vivieran juntos, quedó embarazada por obra del Espíritu
Santo.
Su esposo, José, pensó despedirla, pero como
era un hombre bueno, quiso actuar discretamente para no difamarla.
Mientras
lo estaba pensando, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo:
«José, descendiente de David, no tengas miedo de llevarte a María, tu esposa, a
tu casa; si bien está esperando por obra del Espíritu Santo, tú eres el que
pondrás el nombre al hijo que dará a luz. Y lo llamarás Jesús, porque él
salvará a su pueblo de sus pecados».
Todo
esto sucedió para que se cumpliera lo que había dicho el Señor por boca del
profeta: La virgen concebirá y dará a luz un hijo, y le pondrán por nombre
Emmanuel, que significa: Dios-con-nosotros.
Cuando José se despertó, hizo lo que el Ángel
del Señor le había ordenado y tomó consigo a su esposa. Y sin que hubieran
tenido relaciones, dio a luz un hijo, al que puso por nombre Jesús.
Palabra del Señor.
5.
Meditación:
Hemos
escuchado que José era un hombre prudente y justo, por lo que no actuó según su
primer impulso sino que prefirió meditar y despedir a María de una manera
discreta. Él no desespera y Dios se le manifiesta encargándole cuidar de su
hijo. José no tarda en hacer la voluntad del Señor y al despertarse hace cuanto
le ha sido ordenado.
En
cuanto a mi vida: ¿Actúo con prudencia o me dejo llevar por mi primer impulso,
sin pensar y cometiendo actos que en la reflexión posterior me doy cuenta de
que fueron injustos? ¿Medito los acontecimientos de mi vida en oración o es una
cosa separada de la otra? ¿Cuando descubro lo que debo hacer, me pongo manos a
la obra o espero largamente hasta que no tengo más remedio?
6. Oración final y
colocación de la figura de San José en el pesebre:
Tu
amor, Padre, ha sido conocido por San José,
hombre
justo y padre fiel;
él
ha sido de quien Tú quisiste que Jesús aprendiera el amor paterno,
experiencia
que luego relacionó contigo hasta decirte ¡Abba!
(¡Papá!).
Ayúdanos
a ser comprensivos con los demás,
buscando
en nuestras relaciones siempre tu justicia,
y
danos la capacidad de responderte diligentemente,
así
como José lo ha hecho.
Que
en el rostro de los niños sin padre
encontremos
tu rostro
y asumamos esa tarea de ser padres en el
Espíritu Santo.
Te
lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor.
(Mientras se coloca la figura en el pesebre
se puede cantar La jornada (Din, Din, Din)
7. Despedida:
El
Dios que nos salva continuamente, quien ha bendecido a José con Jesucristo, nos
bendiga en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Tercer día, 18 de diciembre:
1.
Saludo
y Aguinaldo inicial:
Se saluda a los presentes con estas u otras
palabras similares:
La
creación ha sido hecha en Cristo, y por eso es importante que la recordemos en
esta novena. Sobre todo, cuando en estos tiempos se hace tan importante
reflexionar sobre la ecología. Antes de comenzar, hagamos un pequeño momento de
silencio y escuchemos los ruidos que la naturaleza nos brinda.
En
el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Se canta Aguinaldo del Callao
2. Oración para todos los días (página
6)
3. Presentación del personaje del día:
San
Francisco, creador del pesebre, introduce dos nuevos elementos en la
representación del nacimiento del niño Dios. Son la mula y el buey. El buey,
animal fuerte y fiel, seguramente lo ha deducido puesto que las narraciones
bíblicas nos hablan de un establo; la mula recuerda aquel animal en el cual se
trasladó María desde Nazaret hasta Belén.
En
estos dos animales, se representa toda la armonía de la naturaleza que llega a
su plenitud en Jesucristo. También se nos recuerda que a aquél a quien nadie
quiso recibir en su casa, fue calentado y acogido por estos animales.
Escuchemos lo que nos dice el profeta.
4. Lectura Bíblica (Is 11,1-):
Una rama saldrá del tronco de Jesé,
un brote surgirá de sus raíces.
Sobre
él reposará el Espíritu de Yahvé,
espíritu
de sabiduría e inteligencia
espíritu
de prudencia y valentía,
espíritu para conocer a Yahvé
y para respetarlo,
y para gobernar según a sus
preceptos.
No
juzgará por las apariencias
ni
se decidirá por lo que se dice,
sino
que hará justicia a los débiles
y
defenderá el derecho de los pobres del país.
Su
palabra derribará al opresor,
el
soplo de sus labios matará al malvado.
endrá
como cinturón la justicia,
y
la lealtad será el ceñidor de sus caderas.
El
lobo habitará con el cordero,
el
puma se acostará junto al cabrito,
el
ternero comerá al lado del león
y
un niño chiquito los cuidará.
La
vaca y el oso pastarán en compañía
y
sus crías reposarán juntas,
pues
el león también comerá pasto,
igual
que el buey.
El
niño de pecho jugará sobre el nido de la víbora,
y
en la cueva de la culebra el pequeñuelo meterá su mano.
No
cometerán el mal, ni dañarán a su prójimo
en
todo mi Cerro santo,
pues,
como llenan las aguas el mar,
se
llenará la tierra del conocimiento de Yahvé.
Palabra del Señor.
5. Meditación:
Recibir
a Jesucristo en la propia vida implica luchar activamente por la paz. La mula y
el buey son expresión de la pobreza en la cual nace Jesús: ¡El Salvador ha
elegido nacer en medio de los más pobres, y en condiciones inhumanas!
El
nacimiento de este Rey de la gloria, es una denuncia a todos los atropellos que
se cometen a los hermanos. La naturaleza no podrá encontrarse en paz mientras
los hombres y mujeres no aprendamos a vivir en armonía tanto entre nosotros
como con el resto de la creación. Y para poder ser solidarios debemos comenzar
por hacernos pobres, tanto que seamos libres para proclamar con nuestras vidas
que el lobo habita con el cordero.
¿Doy
cabida en mi corazón a Jesús o le expulso de él con excusas? ¿Soy solidario con
mis hermanos más necesitados? ¿Cómo lo demuestro? ¿Valoro la naturaleza y la
respeto como parte de la creación?
6. Oración final y colocación de las figuras de la
mula y el buey en el pesebre:
Al
ver a la mula y el buey, Señor,
vemos
el regalo que nos has hecho en la creación.
e
pedimos perdón por aquellos que con intereses mezquinos
cada
día acaban con parte de la naturaleza.
También
te pedimos perdón por nosotros,
porque
muchas veces no sabemos ser solidarios con quien nos necesita.
Danos
un corazón de carne, para que sepamos ser misericordiosos
y
dar nuestro calor humano a los demás.
Te
lo pedimos por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
(Mientras
se colocan las figuras en el pesebre se puede cantar Aguinaldo del Callao)
7. Despedida:
El Dios creador, que nos
recuerda su amor en cada huella de Él que encontramos en la naturaleza, nos
bendiga en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Cuarto día, 19 de diciembre:
La estrella de Belén.
1.
Saludo
y Aguinaldo inicial:
Se saluda a los presentes con estas u otras
palabras similares:
En
el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Se canta Espléndida noche radiante de luz.
2. Oración para todos los días: (página
6)
3. Presentación del personaje del día:
Estar
atentos a los signos de los tiempos, es vivir en una relación profunda con
Dios, nuestros hermanos y el cosmos. Hoy meditaremos sobre la lectura de estos
signos en nuestras vidas, recordándolos como aquella gran estrella que anunció
el nacimiento del Mesías. La estrella de Belén no es cualquier estrella en el
cielo, es el signo que guía hasta encontrar al Salvador que ha nacido, pero
solamente pueden darse cuenta de ello los que miran el mundo con ojos que
buscan al verdadero Dios. De esta manera, hay muchos detalles en nuestras vidas
que nos pueden indicar a este mismo Salvador. No hace falta que sea una
estrella de Belén, pero sí que tengamos los ojos y el corazón bien abiertos
para que podamos descubrir aquello que nos guía a Jesús.
4. Lectura Bíblica. (Ap 22,12-17):
Dice
el Señor: «Voy a llegar pronto y llevo conmigo el salario para dar a cada uno
conforme a su trabajo. Yo soy el Alfa y la Omega, el Primero y el Ultimo, el
Principio y el Fin.
Felices
los que lavan sus ropas, porque así tendrán acceso al árbol de la vida, y se
les abrirán las puertas de la ciudad. Fuera los perros, los hechiceros, los
impuros, los asesinos, los idólatras y todos los que aman y practican la
mentira.
Yo,
Jesús, he enviado a mi ángel para decirles lo que se refiere a las Iglesias. Yo
soy el Brote y el Descendiente de David, la estrella radiante de la mañana.»
E
l Espíritu y la Esposa dicen: «¡Ven!» Que el que escucha diga también: «¡Ven!»
El que tenga sed, que se acerque, y el que lo desee, reciba gratuitamente el
agua de la vida.
Palabra del Señor.
5. Meditación:
Jesús
es la luz, es la estrella radiante de la mañana, es quien nos enseña el rostro
del Padre. Su presencia ilumina toda nuestra vida y nos guía a que encontremos
el sentido del amor en plenitud; nos convierte en signos radiantes de su
alegría para que los demás nos vean como esas estrellas que guían hasta Él.
Este es el don gratuito de su amor: su presencia resucitado en el hoy de la
historia.
¿Verdaderamente
siento a Jesús como la luz de mi vida? ¿Busco ídolos en el cosmos o busco las
huellas de la presencia del Señor que me lleven hasta a Él? ¿Soy estrella
radiante para los demás o mi vida es opaca, triste, sin reflejar a Jesús?
6. Oración final y colocación de la estrella de Belén
en el pesebre:
Te
damos gracias, Señor, porque nos sigues amando,
y
nos muestras a través de la creación
el
camino que nos lleva a amarte.
Tu
Hijo es la estrella radiante de nuestras vidas,
y
así, toda la creación se llena de júbilo;
el
día al día le pasa el mensaje,
la
noche a la noche se lo susurra:
¡El Salvador ha nacido! ¡Nuestro Rey ha llegado!
Por
eso, la alegría se hace presente en la historia,
y
el pecado es vencido por tu Amor.
Infunde,
Padre, ese espíritu de Amor
en
cada uno de nosotros
para
que seamos colaboradores de la
historia
de salvación que nos revelas a cada instante.
Te
lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
(Mientras se coloca la figura en el pesebre
se puede cantar Aguinaldo Margariteño (Esta noche es noche)
7. Despedida:
Que
la alegría de Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo nos acompañe siempre y la
llevemos a los demás. Amén
1.
Saludo
y Aguinaldo inicial:
Se saluda a los presentes con estas u otras
palabras similares:
En
el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Se canta Espléndida noche radiante de luz.
2. Oración para todos los días
(página 6).
3. Presentación del personaje del día:
En
la actualidad mucha gente habla de los ángeles, pero los presenta como seres
mágicos, celestiales, que son capaces por ellos mismos de dar el bien o el mal.
La visión cristiana es diferente. Los ángeles aparecen en la Biblia como
aquellos seres que llevan una buena noticia de Dios a los demás, comprometen a
los destinatarios del mensaje y les van protegiendo de los peligros que les
amenazan. Así, los ángeles aparecen ante los pastores y les anuncian a los más
pobres el nacimiento de Jesús. Escuchemos el relato.
4. Lectura Bíblica (Lc 2,8-14):
.En
la región había pastores que vivían en el campo y que por la noche se turnaban
para cuidar sus rebaños. [9].Se les apareció un ángel del Señor, y la gloria
del Señor los rodeó de claridad. Y quedaron muy asustados.
[10].Pero el ángel les dijo: «No tengan
miedo, pues yo vengo a comunicarles una buena noticia, que será motivo de mucha
alegría para todo el pueblo. [11].Hoy, en la ciudad de David, ha nacido para
ustedes un Salvador, que es el Mesías y el Señor. [12].Miren cómo lo
reconocerán: hallarán a un niño recién nacido, envuelto en pañales y acostado
en un pesebre.»
[13].De pronto una multitud de seres
celestiales aparecieron junto al ángel, y alababan a Dios con estas palabras:
[14].«Gloria a Dios en lo más alto del cielo y en la tierra paz a los hombres:
ésta es la hora de su gracia.»
Palabra
del Señor.
5. Meditación:
En
el lenguaje cotidiano, cuando a alguien se le compara con un ángel es porque ha
hecho el bien a otro, y refleja en su vida el amor de Dios. Los ángeles van a
anunciar a los más pobres la buena noticia del nacimiento de Jesús; son
portadores de alegría y le muestran el camino a los demás para encontrar esta
alegría. El coro celestial invita a glorificar a Dios con la paz, y esta no es
una invitación particular para unos pocos, sino a todos los hombres porque el
Señor les ama.
¿Soy
portador de buenas noticias para los demás? ¿Creo y celebro verdaderamente la
buena noticia del nacimiento de Jesús? ¿Soy constructor de la paz que glorifica
al Señor?
6. Oración final y colocación de la figura del ángel
en el pesebre.
Tú
has enviado, Señor, tu ángel para que camine delante de nosotros,
protegiendo
nuestros pasos y guiándonos hacia tus caminos;
te
sirves de ellos para anunciarnos buenas noticias.
Enséñanos
a ser buena noticia para los demás,
a
hacer el bien sin ninguna restricción,
así
construiremos la paz con nuestros hermanos
y
haremos realidad el Reino de Dios entre nosotros.
Te
lo pedimos por Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
(Mientras se coloca la figura en el pesebre
se puede cantar Cantemos, cantemos)
7. Despedida:
Dios
que nos envía a anunciar su redención a todos nuestros hermanos, nos bendiga en
el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Sexto día, 21 de diciembre:
1.
Saludo
y Aguinaldo inicial:
Se saluda a los presentes con estas u otras
palabras similares:
El
día de hoy queremos unirnos a todos los hombres y mujeres que tienen un corazón
sencillo, porque ellos son capaces de descubrir en medio de sus vidas las
manifestaciones de Dios. Jesús lo ha afirmado al decir: “Bienaventurados los puros de corazón porque ellos verán a Dios”. En
un momento de silencio busquemos a Dios que se hace presente en medio de
nosotros, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
.
Se canta Corre caballito.
2. Oración para todos los días:
(página 6)
3. Presentación del personaje del día;
Los
pastores representan a los pobres del pueblo de Israel, a aquellos que tenían
su corazón puesto en el Señor y que vivían desde las necesidades de cada día
que Dios es quien salva. El rey David había sido un pastor, y Yahvé le llamó
para ser rey de Israel; los pastores del tiempo de Jesús son los primeros
llamados a descubrir al Rey de la Gloria. Este paralelo indica cómo el Reino de
Dios se manifiesta en primer lugar y se construye desde los humildes.
Escuchemos el relato del evangelio y pensemos si nos identificamos con estos
pastores.
4. Lectura Bíblica (Lc 2,15-20):
Después
de que los ángeles se volvieron al cielo, los pastores se dijeron unos a otros:
«Vayamos, pues, hasta Belén y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha
dado a conocer.» Fueron apresuradamente y hallaron a María y a José con el
recién nacido acostado en el pesebre. Entonces contaron lo que los ángeles les
habían dicho del niño. Todos los que escucharon a los pastores quedaron
maravillados de lo que decían.
María,
por su parte, guardaba todos estos acontecimientos y los volvía a meditar en su
interior.
Después
los pastores regresaron alabando y glorificando a Dios por todo lo que habían
visto y oído, tal como los ángeles se lo habían anunciado.
Palabra del Señor.
5. Meditación:
El
pobre cree y actúa según su fe, puesto que para él la esperanza está en el
Señor. Muchas veces nos llenamos de tantas cosas que dejamos de ser pobres y
comenzamos a ser ricos en ideas, cosas, poderes… El pobre no da muchas vueltas
y se pone rápidamente en camino, a ver según lo que le ha dicho el ángel, y no
se queda con su fe, sino que la comparte con los demás.
Hay
dos partes importantes de nuestra fe: oír y ver. Necesitamos escuchar el
evangelio, creerlo y luego ir corriendo a ver, a vivirlo, a tener la
experiencia de abandonarnos en los brazos del Padre. Así, tendremos razones
para alabar y glorificar a Dios, de lo contrario, nuestras alabanzas serán
vacías, sin una base de la propia vida.
¿Creo
con un corazón pobre o estoy lleno de tantas cosas que no me permiten creer en
la buena noticia de Jesucristo? ¿Vivo realmente mi fe o está divorciada mi vida
de la fe? ¿Mi alabanza a Dios surge de la propia experiencia de la salvación?
¿Me dejo cuestionar mi forma de vivir la fe o estoy aferrado a una fe rígida,
dejando pasar de largo al Señor de la Vida?
6. Oración final y colocación de las figuras de los
pastores y las ovejas en el pesebre:
En
los más pobres de tu pueblo, Señor,
tú
manifiestas la grandeza de tu amor.
Danos
un corazón pobre y humilde,
como
el de los pastores a quienes tus ángeles
anunciaron
el nacimiento de tu Hijo;
para
que te podamos reconocer en los más
necesitados
de nuestra historia,
y,
atendiendo su clamor, imitemos tu amor.
Por
Jesucristo Nuestro Señor. Amén.
(Mientras se colocan las figuras en el
pesebre se puede cantar A adorar al
niño)
7. Despedida:
El
Dios que enaltece a los humildes, nos bendiga en el nombre del Padre, del Hijo
y del Espíritu Santo. Amén
Séptimo día, 22 de diciembre:
1.
Saludo
y Aguinaldo inicial:
Se saluda a los presentes con estas u otras
palabras similares:
Ya se acerca la fiesta del nacimiento del Niño
Dios, y cuando es el cumpleaños de alguien, usualmente le llevamos un regalo.
Preparemos ese regalo que somos nosotros mismos en el nombre del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Se canta El
Tamborilero.
2. Oración para todos los días: (página
6)
3. Presentación del personaje del día:
En
un pesebre siempre hay, junto con los pastores, mujeres y niños que corren
hacia el lugar donde ha nacido el Mesías. Y es que la vida de Jesús fue un
constante reivindicar de la situación femenina e infantil en la sociedad judía:
para ellos, las mujeres y los niños eran menospreciados y no se les tomaba en
cuenta. Jesús, por su parte, asumía la salvación de toda la humanidad y por
ello se acercaba sin temor a niños y mujeres. De hecho, el encargo más
importante, anunciar la resurrección, fue dado a las mujeres.
Meditemos
sobre las relaciones que tenemos con mujeres y niños, a la luz de este
Evangelio.
4. Lectura Bíblica (Lc 1,39-56):
Por
entonces María tomó su decisión y se fue, sin más demora, a una ciudad ubicada
en los cerros de Judá. Entró en la casa de Zacarías y saludó a Isabel. Al oír
Isabel su saludo, el niño dio saltos en su vientre. Isabel se llenó del
Espíritu Santo y exclamó en alta voz: «¡Bendita tú eres entre las mujeres y
bendito el fruto de tu vientre! ¿Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de
mi Señor? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de alegría en mis
entrañas. ¡Dichosa tú por haber creído que se cumplirían las promesas del
Señor!»
María
dijo entonces:
Proclama
mi alma la grandeza del Señor,
y
mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador,
porque
se fijó en su humilde esclava,
y desde ahora
todas las generaciones me dirán feliz.
El
Poderoso ha hecho grandes cosas por mí:
¡Santo
es su Nombre!
Muestra
su misericordia siglo tras siglo
a
todos aquellos que viven en su presencia.
Dio
un golpe con todo su poder:
deshizo a los soberbios y sus
planes.
Derribó
a los poderosos de sus tronos
y
exaltó a los humildes.
Colmó
de bienes a los hambrientos,
y
despidió a los ricos con las manos vacías.
Socorrió
a Israel, su siervo,
se
acordó de su misericordia,
como
lo había prometido a nuestros padres,
a Abraham y a
sus descendientes para siempre.
María se quedó
unos tres meses con Isabel, y después volvió a su casa.
Palabra del Señor.
5. Meditación.
Una
mujer embarazada y su hijo en el vientre han reconocido la maternidad divina de
María. La sensibilidad femenina ha sido capaz de descubrir aquello que estaba
oculto. Y María reconoce la acción del Señor en la vida de los que son
socialmente marginados con el canto del Magníficat. La servicialidad, la
humildad, la sencillez, la apertura a la vida, el fiarse de la mano de Dios…
todas estas son cualidades que se encuentran presentes en el corazón de la
madre. Y si queremos ser verdadera imagen de Dios, debemos procurar tener un
espíritu de niños, libre de prejuicios y dispuesto para amar.
¿Me
relaciono con las mujeres, niños y hombres desde el machismo propio de mi
cultura, o trato de expresar otro tipo de relaciones? ¿Soy capaz de reconocer
las cualidades femeninas de aquellas que me rodean? ¿Encuentro en los niños esa
imagen de Jesús niño?
6. Oración final y colocación de las figuras de las
mujeres y los niños en el pesebre.
Señor,
Dios de nuestras vidas,
te
damos gracias porque has sido para nosotros Padre y Madre,
cuidándonos
a cada instante,
llenándonos
de dones para vaciarnos, como las madres, en los demás.
Danos
un espíritu libre, sencillo y disponible a amar,
a
quien sea y dónde sea,
para
que, como niños pequeños,
nos
dejemos conducir por ti
y
así hagamos realidad la fraternidad
a
la cual nos invitas.
Por
Jesucristo nuestro Señor.
(Mientras se colocan las figuras en el
pesebre se puede cantar Caminito hacia la ciudad)
7. Despedida:
Dios que es fuente de verdadera humanidad, nos bendiga en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén
Octavo día, 23 de diciembre:
Los Reyes Magos en camino
1.
Saludo y Aguinaldo inicial:
Se saluda a los
presentes con estas u otras palabras similares:
Ya se va acercando la fiesta de la Navidad, y cada día que se acerca, pensamos en los regalos que vamos a dar a nuestros familiares y amigos. Tomémonos este ratico para recibir el regalo que Dios nos quiere dar, que es su Palabra, y démosle también un pequeño presente, nuestra adoración. Hagámoslo en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Se
canta Los Reyes Magos.
2. Oración para
todos los días: (página
6)
3. Presentación del
personaje del día:
La tradición cristiana nos ha
pintado a los tres reyes magos como aquellos hombres sabios que siguen los
signos de los tiempos, una estrella brillante en el cielo, y así encuentran a
Jesús en el pesebre. Simbolizan estos reyes paganos que la salvación de Jesús
ha llegado para todo el mundo, judíos y no judíos. Melchor, Gaspar y Baltazar
le dan como presente al niño aquello que era considerado muy valioso para ellos:
oro, incienso y mirra. Escuchemos qué nos dice el relato bíblico sobre estos
tres hombres.
4. Lectura Bíblica
(Mt 2,1-12):
Jesús había nacido en Belén de Judá durante
el reinado de Herodes. Unos Magos que venían de Oriente llegaron a Jerusalén
preguntando: «¿Dónde está el rey de los judíos recién nacido? Porque hemos
visto su estrella en el Oriente y venimos a adorarlo.»
Herodes y toda Jerusalén quedaron muy
alborotados al oír esto. Reunió de inmediato a los sumos sacerdotes y a los que
enseñaban la Ley al pueblo, y les hizo precisar dónde tenía que nacer el
Mesías. Ellos le contestaron: «En Belén de Judá, pues así lo escribió el
profeta: Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres en absoluto la más pequeña entre
los pueblos de Judá, porque de ti saldrá un jefe, el que apacentará a mi
pueblo, Israel.
Entonces Herodes llamó en privado a los
Magos, y les hizo precisar la fecha en que se les había aparecido la estrella.
Después los envió a Belén y les dijo: «Vayan y averigüen bien todo lo que se
refiere a ese niño, y apenas lo encuentren, avísenme, porque yo también iré a
rendirle homenaje.»
Después de esta entrevista con el rey, los
Magos se pusieron en camino; y fíjense: la estrella que habían visto en el
Oriente iba delante de ellos, hasta que se detuvo sobre el lugar donde estaba
el niño. ¡Qué alegría más grande: habían visto otra vez a la estrella!. Al
entrar a la casa vieron al niño con María, su madre; se arrodillaron y le
adoraron. Abrieron después sus cofres y le ofrecieron sus regalos de oro,
incienso y mirra.
Luego se les avisó en sueños que no
volvieran donde Herodes, así que regresaron a su país por otro camino.
Palabra
del Señor.
5. Meditación:
Los Magos van en primer lugar
a donde los poderosos de Israel, pensando que el niño Jesús había nacido allí,
¿de qué otra forma podía ser si estaban buscando al rey del universo? Pero Dios
nos sorprende al elegir otro lugar para dejarse encontrar: Belén de Judá, un
pequeño pueblo que era despreciado por todos menos por el profeta. En nuestras
vidas, buscamos el poder de Dios en grandes manifestaciones, pero no nos damos
cuenta de que Él actúa por medio de los pequeños. Los Magos se pusieron en
camino y del palacio llegaron a una casa pobre; allí encontraron a María con el
niño.
¿Dónde estás buscando la
presencia de Dios en esta Navidad? ¿Te has puesto en camino, como los magos, o
sigues instalado en el palacio de la comodidad, de la separación del otro…?
¿Por medio de qué signos de la actualidad te está invitando Jesucristo a
seguirle?
6. Oración final y
colocación de las figuras de los Reyes en camino en el pesebre:
Ven Espíritu de Dios a mi
corazón,
no veas el sucio que pueda
haber en él
y ayúdame a limpiarlo;
dame ojos nuevos para poder
reconocer tu presencia
allí, donde nadie piensa que
puedas estar;
dame pies nuevos para salir de
mi palacio
y caminar, como los Magos,
hasta tu pequeña casa de Belén.
Te doy gracias, porque cada
día haces nueva mi existencia,
y así me haces testigo de tu
amor con los hombres.
Que mi oro, mi incienso y mi
mirra,
sean mi corazón, mi misericordia
y mi acción.
Por Jesucristo, Nuestro Señor. Amén.
(Mientras se colocan las figuras en el pesebre se puede cantar Fuego
al cañón)
7. Despedida:
El Señor que nos pone en
camino hacia su encuentro, nos bendiga en el nombre del Padre, del Hijo y del
Espíritu Santo. Amén
Noveno día, 24 de diciembre:
El Niño Jesús
1.
Saludo y Aguinaldo inicial:
2. Se saluda a los
presentes con estas u otras palabras similares:
Esta noche es nochebuena y
mañana es Navidad. Hoy se reúnen las familias para cenar juntos y abrir los
regalos. También es tradición colocar juntos el Niño Jesús en el Pesebre,
llenando de contenido esta fiesta. Tomemos unos minutos y reflexionemos el
sentido del acontecimiento que estamos celebrando en el nombre del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Se
canta Cantemos, cantemos.
3. Oración para
todos los días: (página
6)
4. Presentación del
personaje del día:
Jesucristo es la verdadera
razón de esta fiesta. La Navidad es el nacimiento de Jesús, y decir que Dios se
ha hecho hombre, es afirmar que no es un Dios lejano sino que ha querido asumir
todos “los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los
hombres” de todos los tiempos, “sobre todo de los pobres y de cuantos sufren”.
Escuchemos la narración del
nacimiento de Jesús según el Evangelio de San Lucas.
5. Lectura Bíblica
(Lc 2,1-7):
Por aquellos días salió un decreto del
emperador Augusto, por el que se debía proceder a un censo en todo el imperio.
Este fue el primer censo, siendo Quirino gobernador de Siria.
Todos, pues, empezaron a moverse para ser
registrados cada uno en su ciudad natal. José también, que estaba en Galilea,
en la ciudad de Nazaret, subió a Judea, a la ciudad de David, llamada Belén,
porque era descendiente de David; allí se inscribió con María, su esposa, que
estaba embarazada.
Mientras estaban en Belén, llegó para María
el momento del parto, y dio a luz a su hijo primogénito. Lo envolvió en pañales
y lo acostó en un pesebre, pues no había lugar para ellos en la sala principal
de la casa.
Palabra
del Señor.
6. Meditación:
Ante el misterio de la
encarnación del Hijo de Dios, no se puede hacer más que callar y dejar que
hable en nuestro corazón. Por ello, guardemos unos minutos de silencio y
contemplemos al niño que hemos encontrado envuelto en pañales y acostado en un
pesebre.
7. Oración final y
colocación de la figura del Niño Jesús en el pesebre:
Querido Niño Jesús,
así comenzábamos nuestras
cartas a ti cuando éramos pequeños,
hoy queremos decírtelo porque
hemos encontrado
la grandeza de tu amor por
nosotros.
En nuestro caminar, nos hemos
apartado de ti,
pero hoy queremos descubrirte
de nuevo,
recibirte y seguirte por donde
nos lleves,
porque reconocemos que tú eres
el Señor del universo,
el Rey de la Gloria por siempre. Amén.
(Mientras se coloca la figura en el pesebre se puede cantar Niño
Lindo)
8. Despedida:
El Dios de la Vida, que nos ha
regalado al niño Jesús para nuestra redención, nos bendiga en el nombre del
Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.